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Esta Vez La Víctima No Seré Yo

Esta Vez La Víctima No Seré Yo

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Mujer poderosa
Popularitas:3.6k
Nilai: 5
nombre de autor: @ngel@zul

Ella creía tener la vida perfecta, hasta que descubrió que no era así.

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Al filo de la cortesía

​El agua del grifo corría con fuerza sobre el lavabo de mármol del baño principal. Victoria miraba fijamente las gotas rebotar contra la porcelana blanca, manteniendo las manos apoyadas en el borde. El eco de la gala de la noche anterior todavía resonaba en sus oídos. Específicamente, el sonido de la voz de Julián, rígido y lleno de una rabia sofocada que jamás le había conocido en su primera vida: «Es un hombre peligroso, resentido y sin escrúpulos».

​Esa reacción desmedida había sido la primera brecha en la armadura perfecta de su esposo.

​Victoria cerró el grifo, se secó las manos con una toalla mullida y observó su rostro en el espejo. Mantuvo la respiración serena. Julián había salido temprano hacia la sede central del Grupo Morales, alegando una reunión de emergencia con el comité de finanzas, pero ella sabía la verdad: la reaparición de Andrés Estrada lo había desestabilizado.

​Salió de la residencia vestida con un traje sastre de corte impecable en tono marfil, gafas de sol oscuras y un bolso de piel rígida. En lugar de dirigirse a la corporación, tomó una ruta alternativa hacia el distrito financiero del sur de la ciudad. Se detuvo frente a un edificio antiguo de fachada discreta.

​Tres pisos arriba, en una oficina sin letrero brillante ni asistentes pulcras, la esperaba un hombre de mediana edad llamado Marcos Rivas. Rivas era un exinvestigador de fraudes corporativos que su padre había mencionado una sola vez años atrás, definiéndolo como un sujeto incorruptible y marginado por el sistema.

​—Señora Morales —dijo Rivas, poniéndose de pie tras un escritorio saturado de expedientes físicos—. No esperaba una visita presencial de la heredera del imperio.

​—Señora Estrada —corrigió ella con una calma helada, sentándose frente a él sin retirar sus gafas de sol—. Y prefiero que esta conversación no figure en ningún registro de su agencia.

​Rivas cruzó las manos sobre la mesa y la observó con curiosidad analítica.

​—Escucho.

​—Necesito una auditoría paralela y absolutamente secreta de dos personas en mi entorno inmediato: Natalia Ruiz, la jefa del equipo legal del Grupo Morales, y Camila, la secretaria ejecutiva de la presidencia. Quiero registros de llamadas, cuentas en el extranjero, movimientos patrimoniales recientes y cualquier vínculo previo entre ellas y mi esposo.

​Rivas levantó una ceja, impresionado por la precisión del encargo.

​—Eso es bastante trabajo, señora. Y bastante delicado si su esposo se entera.

​—Él no se enterará —afirmó Victoria, sacando de su bolso un cheque firmado en blanco y deslizándolo sobre la mesa—. Además, quiero que rastree a un tercer individuo. Llegó a la ciudad anoche. Se llama Andrés Estrada. Necesito saber de dónde proviene su capital, qué alianzas mantiene en el extranjero y cuál es su historial exacto con Julián.

​Rivas tomó el cheque, miró la cifra simbólica dibujada por la firmeza de Victoria y asintió una sola vez.

​—Tendrá el primer borrador en quince días.

​Al salir de la oficina del investigador, el sol del mediodía caía pesado sobre las avenidas. Victoria decidió caminar unas calles hacia una exclusiva galería de arte en el sector financiero, un lugar tranquilo donde solía buscar refugio cuando su padre aún vivía. Necesitaba tiempo para pensar, para procesar la red que comenzaba a tejer a su alrededor.

​La galería estaba semivacía. El aroma a pintura al óleo y el silencio de las salas le devolvieron un segundo de paz. Se detuvo frente a una pintura abstracta de gran formato, donde trazos en tonos azul oscuro y negro simulaban una tormenta sobre el mar.

​—Es una obra bastante violenta para un espacio tan refinado, ¿no crees?

​La voz grave, áspera y pausada resonó justo detrás de ella, a la distancia perfecta para no ser invasiva pero lo suficientemente cerca para erizarle la piel.

​Victoria no se sobresaltó. Controló el impulso natural de dar un paso atrás y giró despacio sobre sus tacones.

​Andrés Estrada estaba de pie a dos metros de distancia. Vestía un abrigo gris sobre un traje sin cravat, con las manos hundidas en los bolsillos. En la luz natural del tragaluz de la galería, las similitudes físicas con Julián eran impactantes, pero la diferencia en la mirada era abismal. Donde Julián proyectaba una calidez ensayada y pulcra, los ojos oscuros de Andrés reflejaban una dureza cínica, una sombra helada que parecía escudriñar debajo de la piel.

​—Señor Estrada —dijo Victoria, utilizando un tono distante y formal, sin alterar la línea recta de sus labios—. No sabía que le interesaba el arte contemporáneo.

​—No me interesa —respondió Andrés, dando un paso lento hacia el cuadro, manteniendo la vista fija en la pintura antes de desviar sus ojos hacia ella—. Me interesan los lugares donde la gente rica pretende que el mundo es un lugar bello y ordenado. Es un espectáculo fascinante.

​Victoria sostuvo su mirada con frialdad.

​—Si está intentando ser provocador, me temo que está perdiendo su tiempo.

​Andrés dejó escapar una risa baja, un sonido seco que no llegó a sus ojos.

​—Por favor, Victoria. No hay necesidad de usar la máscara corporativa conmigo. Vi la forma en que me miraste anoche en el club. No eres como Julián. Él es un actor consumado; tú parecías... desubicada entre tanta hipocresía.

​—Mi nombre es Señora Estrada para usted —replicó Victoria, endureciendo la voz con una firmeza que resonó en la sala vacía—. Y le sugiero que mida sus palabras al referirse a mi esposo.

​Andrés dio otro paso al frente, acortando la distancia entre ambos hasta quedar a menos de un metro. Había en su postura un intento deliberado de intimidación refinada, una maniobra de seducción psicológica ensayada para acorralar a una mujer que él asumía frágil e ingenua.

​—¿Tu esposo? —murmuró Andrés, inclinando levemente la cabeza, dejando ver un chispazo de desprecio puro en sus facciones—. Julián es un coleccionista, Victoria. Ve a la gente como activos, como trofeos que exhibir en su repisa personal para demostrar que ha ganado. Te aseguro que debajo de esa sonrisa de hombre perfecto que te vendió no hay nada. Solo vacío y ambición.

​Victoria sintió un escalofrío recorrerle la columna, no por miedo a Andrés, sino por la aterradora exactitud de sus palabras. «Debajo de esa sonrisa no hay nada». Era exactamente lo que ella había descubierto mientras se desangraba en aquel barranco.

​Sin embargo, el objetivo de Andrés era transparente: estaba intentando sembrar la duda en ella, buscar la grieta en su matrimonio para quebrarla desde adentro.

​La tentación de darle la razón fue enorme, pero la razón y la cautela ganaron. Victoria dio un paso firme hacia atrás, marcando una distancia infranqueable entre los dos, y lo miró desde arriba con una frialdad categórica.

​—Usted no sabe nada sobre mi matrimonio, señor Estrada —dijo con la voz cortante como el cristal—. Y no voy a tolerar que un desconocido venga a faltarle el respeto al hombre que amo y a la familia que estoy construyendo.

​Andrés la observó en silencio durante tres segundos interminables. La sorpresa cruzó fugazmente por sus ojos: no esperaba un rechazo tan limpio, sin titubeos.

​—Es una lástima —dijo él finalmente, recuperando su sonrisa cínica, aunque una sombra de irritación cruzó su mandíbula—. La lealtad ciega suele ser una virtud muy peligrosa cuando se le entrega a la persona equivocada.

​—La lealtad no es ciega cuando se sabe exactamente al lado de quién se está —respondió Victoria con doble sentido, ajustando el asa de su bolso de piel—. Si vuelve a cruzarse en mi camino o a intentar ponerse en contacto conmigo fuera de los canales oficiales de la empresa, me aseguraré de que la seguridad de la firma le prohíba la entrada a cualquier propiedad Morales. Que tenga un buen día.

​Victoria dio media vuelta y caminó hacia la salida con paso firme, la espalda recta y el mentón elevado, sin mirar atrás una sola vez.

​Desde el centro de la sala, Andrés la vio marchar en silencio. Deslizó una mano por su barbilla, analizando la rigidez de su figura. No había encontrado a la heredera mimada y asustadiza que esperaba utilizar como peón para destrozar a su hermano. Había encontrado una pared de hielo.

​Al cruzar las puertas de cristal de la galería y salir a la calle, Victoria respiró hondo. El pulso le latía con violencia en el cuello.

​Se detuvo en la acera y se retiró las gafas de sol. Miró su reflejo en el ventanal de la tienda adyacente. El rechazo había sido contundente y perfecto. Andrés Estrada creía que acababa de chocar contra una esposa abnegada y ciega de amor.

​«Piensa que soy la víctima perfecta», musitó Victoria para sus adentros, mientras una sonrisa helada y calculadora se dibujaba en sus labios.

​Había marcado su primera ficha en el tablero. Ahora solo le quedaba esperar a que Marcos Rivas le entregara las armas necesarias para voltearle el juego al hombre que creía poder cazarla.

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Johann
👏👏👏👏🫶🫶🫶🫶
Carmen Palencia
gracias por actualizar esta hermosa historia de verdad que te felicito por excelente novela
Carmen Palencia
gracias por actualizar esta historia me encanta
Carmen Palencia
excelente capítulo gracias por actualizar esta hermosa historia
Johann
👏👏👏👏👏
Carmen Palencia
excelente capítulo
Johann
💖💖💖💖💖
Carmen Palencia
excelente capítulo
Carmen Palencia
gracias por actualizar esta hermosa historia
Carmen Palencia
excelente novela
Carmen Palencia
gracias por actualizar excelente capítulo
karencitha
osea que Andres también es malvado como Julian o peor que el
Johann
👏👏👏
Carmen Palencia
gracias por actualizar desde el primer capítulo me encantó está novela por favor puedes regalarnos más capítulos seguidos de esta hermosa obra
Carmen Palencia
te felicito por excelente obra desde el primer capítulo me enamoré de esta novela
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Entonces las cosas no se están dando como en su vida anterior, o esto ya lo habría vivido y ya sabría quien es Andrés. 🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Cuál de las dos será? Quizá ambas. 🤔🧐🇨🇴🇨🇴
Carmen Palencia
excelente novela me encanta como está desarrollando el trama
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
👏👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ichuu
un capítulo diario!! me encanta como va avanzando
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