Una maldita casualidad me hizo acabar casada con el tío de quién juraba amarme. Todos me mintieron, me usaron y me manipularon a su antojo. Ahora serán ellos los que deban pagar por su osadía.
Fui una ingenua, alguien que creyó ciegamente en todos pero luego me di cuenta de que nada es lo que parece. El demonio se oculta detrás de las más hermosas y pacíficas personas.
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Capítulo 34 ...NO HAY GUSTO
...DORIAN CERVANTES...
Lo mejor de mi matrimonio es que mi esposa es tan terca como yo pero en una versión sin experiencia. No hay manera de poder evitar lo que siente porque en lo que a mi respecta se cuáles son sus zonas más débiles y como hacerla sentir desesperada.
Solo debo llevarla despacio por el camino correcto, dominarla de un modo que ya no pueda negarse. Tengo que excitarla al punto en que su cuerpo ya no pueda más y que ella se rinda. Ésta vez no está fuera de si para gritarme, frotarse sobre mi o usarme pero después de ésto se que recordará todo a detalle.
Diré que es una experiencia de recuerdo ya que no sabe cómo se sintió durante su primera vez por lo que ahora me tendrá completamente dentro suyo para al menos tener la experiencia completa. Yo podré comprobar cómo es con una pequeñísima ayudita y así comparar, los dos ganamos y nos divertimos en el proceso.
La toco despacio, tampoco soy un adolescente que está aprendiendo. La guío con cautela tomándome el tiempo debido para que caiga en la tentación sin poder contenerse. La siento perder toda la calma aunque se niega a cooperar. Se me ocurre tomar sus manos, no me olvido de lo que le gustaba que la someta cuando estuvimos juntos aquella noche ardiente.
Está demasiado sensible pero también obstinada, se niega a pedir que la posea y la haga llegar al más pl*cent*ro org*sm* pero no puedo quejarme si me divierte más que ponga resistencia.
Cuando la toco debajo de su br*g* sus fl*idos se deslizan por mis dedos. Está demasiado sensible y m*j*da. Algunos g*mid*s se le han escapado sin poderlos contener y su reacción es graciosa cuando se da cuenta.
Aún sujeta quito todo de la cintura hacia abajo, más no puede sonrojarse debido al calor y la exc*tación que siente. Cuando bajo y la devoro como tanto disfrutó la única noche que pasamos juntos es cuando más se descontrola.
Le doy la orden de quitarse lo que le queda puesto si desea más porque se que la dejé a punto con toda intención.
Es un deleite visual saber que hice todo bien porque se quita la ropa con desesperación sin siquiera dudar revelando por completo su d*snud*z. No demoro más y comienzo a entrar en ella luego de rentarla más. Sin un buen juego previo no hay gusto y esto está más que sabroso.
-No valió de nada resistir tanto hermosa- acabo de hundirme por completo y ella no hace más que g*m*r
-Solo por esa droga- se las arregla para decir y yo me muevo pocas veces sin la mínima consideración haciendo que su interior me apriete con fuerza acercándose más al *rgas*o.
-Estás disfrutando no puedes negarlo, esto te gusta tanto como a mi pero si quieres con gusto te lo demuestro- la beso demandante y vuelvo a sujetar sus manos aplicando ahora más fuerza y con mi mano libre toco su cuerpo separándome de ella
La miro mientras la emb*sto y la acaricio. Ella quiere esconder su rostro o hacer que no la mire así pero no hay modo de hacerlo y más cuando no puede moverse. La tensión, la dominación, la poca dosis de afrodisíaco y la manera de descubrir todo esto la está llevando aún más al límite.
-¿Prefieres mirarnos allí o sentir esto?- cerró los ojos para no vernos
-Vete al infierno- me responde entre g*mid*s
-Ya estoy en el, muy c*li*nte, cómodo y me ajusta como los dioses, no quiero salir nunca de aquí- me ve y ya deja de decir algo cuando pongo sus piernas en mis hombros
En los primeros movimientos se pone tensa y creo que le molesta un poco porque su cuerpo se pone rígido.
-Relájate, no te haré daño- le digo con seguridad
-Duele un poco así- me dice
Bajo sus piernas hasta mis brazos y me muevo despacio hasta que se relaja por completo y las vuelvo a subir. Se que así me siente completamente pero le gusta, ya no está nerviosa ni temerosa de que la lastime.
Así es cuando termina con fuerza sin poderlo evitar y yo soporto todas esas contracciones, su rostro de pl*cer y el momento tan er*tico sin dejarme ir como todo un campeón.
Ésta noche no le dejaré dudas de que se cómo hacerla sentir bien y que si lo pasamos tan bien no fue solo por las drogas. Tengo mucho mérito en aquello.
Cuando se recupera y me mira se que está sorprendida y hasta desorientada pero mis intenciones no están en parar, para nada.
Las cámaras seguro captaron todo en primera plana, será un lindo momento para ver cuándo tenga dudas sobre mi desempeño o su pobre control.
Tal y como sucedió la primera vez su cuerpo me aclama y se descontrola a cada minuto y cuando termina vuelve a estar lista casi de inmediato para volverlo a hacer. Ni ella debe saber lo que le está pasando pero una mujer así no se encuentra ni buscándola debajo de las piedras.
Logro terminar después de soportar mucho tiempo la tentación pero ella al menos lo hizo como cinco veces antes y está más que exhausta pero aún se siente c*lient* por la droga. Se que seguro al menos volvamos a hacerlo una o dos veces más.
-¿No dirás nada?- le pregunto porque solo se quedó mirándome
-Te aprovechaste de mi, de nuevo- es lo único que me dice
-¿No me deseabas? apuesto que estás lista para hacerlo otra vez- evita mirarme porque sabe que es verdad