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El Latido De Tus Silencios.

El Latido De Tus Silencios.

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Malentendidos / Completas
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: piscis 1

Historia sobre el amor que trasciende las limitaciones , sobre el arte como puente entre dos mundos y sobre la certeza de que a veces las personas más luminosas son aquellas que aprendieron a brillar en la oscuridad.

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Un nuevo amanecer.

El sol se filtraba por las cortinas del salón, dibujando haces de luz dorada que danzaban sobre el piano de cola. Era un piano nuevo, un regalo que Diego se había hecho a sí mismo después de firmar el contrato para su cuarto álbum, y ocupaba un lugar de honor en el estudio de la casa. Junto a él, en un caballete, descansaba el último cuadro de Alicia: un retrato familiar donde aparecían Diego al piano, Max a sus pies, Luna bailando al son de la música y ella misma en un rincón, con el cuaderno de dibujo en las rodillas.

Habían pasado diez años desde que un pianista ciego derramó chocolate caliente sobre el cuaderno de una ilustradora. Diez años de música, de colores, de lágrimas y de risas. Diez años de obstáculos superados: la incomprensión de Clara, el acoso de Martín, la operación de columna, las barreras sociales, el miedo al rechazo. Y sin embargo, ahí estaban. Más fuertes que nunca. Más unidos que nunca.

—Papá, ¿hoy hay concierto? —preguntó Luna, entrando en el estudio con su mochila del colegio.

—Hoy es sábado, cariño. No hay colegio, pero sí hay concierto. Uno muy especial.

—¿Dónde?

—En el jardín botánico. Es el aniversario de la exposición que hicimos mamá y yo.

—¿La primera?

—La primera. Hace diez años. Y Candela, la dueña de la galería, ha organizado un homenaje. Vamos a tocar juntos, mamá va a exponer sus ilustraciones nuevas, y tú vas a leer un poema.

—¿Yo? —Luna abrió los ojos como platos—. No sé leer poemas.

—Claro que sí. Ese que escribiste para el concurso del colegio, el de los sentidos. Es perfecto.

—Pero me da vergüenza.

—La vergüenza se supera. ¿Quieres que te cuente un secreto? La primera vez que toqué el piano en público, estaba tan nervioso que casi me caía del taburete. Y mira ahora.

Luna sonrió, y Diego, aunque no pudo ver su sonrisa, la sintió en el tono de su voz.

—Vale. Pero si me equivoco, no os riáis.

—Nadie va a reírse. Y si alguien lo hace, Max le ladrará.

—Max ya está muy mayor para ladrar.

—Pues le gruñirá bajito.

El jardín botánico estaba precioso aquella tarde de otoño. Las hojas de los árboles, amarillas y ocres, alfombraban los senderos. Las plantas aromáticas, que Diego y Alicia habían visitado en su primera cita, seguían allí, desprendiendo su perfume característico. Candela había instalado un pequeño escenario junto al estanque de los nenúfares, y los invitados —los mismos de siempre, más algunos nuevos— ocupaban las sillas dispuestas en semicírculo.

Elena, que había venido con su pareja, saludó a su hermano con un abrazo.

—No puedo creer que haga diez años de aquello. Parece que fue ayer.

—El tiempo vuela.

—Sobre todo cuando eres feliz. Y vosotros lo sois.

—Lo somos —dijo Diego, y su voz no dejaba lugar a dudas.

Clara, que había llegado con un pastel casero para el aperitivo, se acercó a Alicia y le dio un beso en la mejilla.

—Estoy muy orgullosa de ti, hija. De los dos.

—Gracias, mamá. Significa mucho para mí.

—Ya lo sé. Por eso lo digo. —Clara le guiñó un ojo a Diego, que no lo vio pero lo intuyó por la pausa en la conversación—. Bueno, ¿empezamos o qué? Que tengo el pastel en el coche y con este calor se me va a derretir el merengue.

El concierto comenzó con una pieza nueva de Diego, compuesta especialmente para la ocasión. Se titulaba «Diez otoños» y evocaba, en sus notas, el crujir de las hojas secas, el olor de la tierra mojada, la melancolía dulce de los días que acortan y las noches que alargan. El público escuchó en silencio, envuelto en la magia del lugar.

Luego Alicia presentó sus nuevas ilustraciones: una serie de paisajes otoñales que había pintado a lo largo del último año, inspirados en los paseos familiares por el campo. Cada cuadro iba acompañado de un fragmento de música compuesto por Diego, y los asistentes pudieron disfrutar de la simbiosis entre imagen y sonido que ya se había convertido en su sello característico.

Finalmente, Luna subió al escenario. Con su vestido azul y sus gafas de pasta —había heredado la miopía de su madre—, la niña se plantó ante el micrófono con una mezcla de timidez y determinación.

—Este poema se llama «Lo que ven mis ojos» —dijo, y carraspeó—. Lo he escrito yo.

El poema hablaba de las diferentes formas de ver el mundo. De cómo su madre veía colores y formas, de cómo su padre veía sonidos y texturas, de cómo su abuela veía recuerdos y de cómo ella, Luna, estaba aprendiendo a ver con todos los sentidos.

«Mis ojos ven el cielo y las nubes,

pero mis oídos ven el canto de los pájaros.

Mis ojos ven los cuadros de mamá,

pero mis manos ven la música de papá.

Mis ojos ven el mundo,

pero mi corazón ve el amor.

Y el amor no necesita ojos.»

Cuando terminó, el público estalló en aplausos. Luna, ruborizada, hizo una pequeña reverencia y corrió a refugiarse en los brazos de sus padres.

—Has estado increíble —le susurró Diego al oído—. Ese poema es lo más bonito que he escuchado nunca.

—¿Más que tu música?

—Mucho más. Porque lo has escrito tú.

La tarde fue desvaneciéndose lentamente, dando paso a una noche templada y estrellada. Los invitados se fueron marchando poco a poco, no sin antes felicitar a los anfitriones y prometer que volverían a la próxima celebración. Al final, solo quedaron ellos tres —y Max, que se había pasado todo el evento durmiendo a la sombra de un roble— sentados junto al estanque.

—¿Estás contento? —preguntó Alicia.

—Mucho. ¿Y tú?

—Yo también. Mucho.

—Mamá, papá... —Luna bostezó—. ¿Nos vamos ya a casa?

—En un ratito, cielo. Queremos estar aquí un poco más.

—Vale. Pues yo me tumbo con Max.

La niña se echó sobre la hierba, junto al viejo labrador, y en pocos minutos se quedó dormida. El perro, que ya tenía trece años y estaba casi ciego —una triste ironía del destino—, apoyó el hocico sobre su lomo y suspiró.

—Es curioso —dijo Diego—. Max también está perdiendo la vista. Es como si el universo quisiera que no fuera el único en esta familia.

—Siempre has sido el único para muchas cosas. Pero nunca para las importantes.

—¿Cómo cuáles?

—Para querer. Para soñar. Para luchar.

—Eso es verdad. —Diego sonrió—. ¿Sabes qué le dije a Luna una vez, cuando me preguntó por qué no veía? Le dije que no ver no significaba no conocer. Y ella lo entendió tan bien que hasta escribió un poema.

—Es muy lista.

—Como su madre.

—Y cabezota como su padre.

—Una combinación explosiva.

Se rieron bajito para no despertar a la niña. Luego, se quedaron en silencio, escuchando el rumor del agua en la fuente y el canto lejano de algún pájaro nocturno.

—Diego —dijo Alicia de repente—, ¿te has arrepentido alguna vez?

—¿De qué?

—De todo. De haberme conocido. De haberte enamorado de mí. De haber tenido que enfrentarte a tantas cosas por nuestra relación.

—Nunca. Ni un solo día. ¿Y tú?

—Tampoco. A veces pienso en cómo habría sido mi vida si no hubiera ido aquel día al café. Si no me hubieras derramado el chocolate. Y me da vértigo.

—Pues no pienses. Siente.

—Eso es muy zen.

—Lo aprendí de ti.

Se besaron bajo las estrellas, como tantas otras veces a lo largo de aquella década. Y aunque Diego no podía verlas, sintió su luz en el calor de los labios de Alicia, en la suavidad del aire nocturno, en el latido acompasado de sus corazones.

El mundo seguía girando. La vida seguía presentando desafíos. Pero ellos ya habían aprendido la lección más importante: que el amor, cuando es verdadero, rompe todas las barreras. Las visibles y las invisibles. Las que duelen y las que pasan desapercibidas. Porque el amor no necesita ojos para ver. Le basta con sentir.

Y ellos sentían. Vaya si sentían.

FIN

1
Yunior Rodríguez García
Megusto mucho esta novela👏
Maria luisa
Excelente trabajo.
Sara
Preciosa . Me gustó
Salma
preciosa🥰
Salma
Muy bonita novela
Salma
Muy linda novela👏
Loba
👏👏👏👏👏👏hermosa
Loba
muy bonita historia de amor.
Loba
Muy bonita historia 👏🥰
Sonia
Excelente 👌
Melody
Qué belleza de novela🥰
Jaly
Espectacular👏
Jaly
Excelente novela 👍👌
Betty
muy bien🥰
Betty
muy bonita la novela promete ser una buena
Liane
me gustó mucho la novela
Liane
super excelente ❤️
Virgo
Me gusta mucho la novela 🤩🤩🤩
Virgo
👏👏👏👏👏
Ceni
Me gustó mucho
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