NovelToon NovelToon
MAS ALLA DE LA TORMENTA

MAS ALLA DE LA TORMENTA

Status: Terminada
Genre:Casarse por embarazo / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:220
Nilai: 5
nombre de autor: Cecilia Ruiz Diaz

Más allá de la tormenta es la historia de Juan Manuel, un hombre noble y humilde que se enamora de Adela, una joven que trabaja en una casa de placer, Pero la vida no los deja estar juntos. todo cambia cuando nuestro protagonista recibe una herencia de su padre y por vueltas del destino, se casa con Elena, una joven un poco rebelde y de ciudad, que debe adecuarse a la vida en el campo.

NovelToon tiene autorización de Cecilia Ruiz Diaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 23: LA HIGUERA

CAPÍTULO 23: LA HIGUERA.

Luego de cortar la torta, Juan Manuel y Raúl, estaban sentados con un jarro de vino en la mano, viendo cómo Elena y Carito intentaban enseñarle a Bernardito bailar.

Juan Manuel se estaba divirtiendo con la secuencia, pero desvío la mirada hacia su amigo.

-Así que padre, la vida te da una segunda oportunidad.- comento.

-Sí.- contesto él hombre, pero bajo la mirada -Nunca te pregunte cómo es él.-

-¿Quién?- pregunto Juan Manuel, aunque sabía a lo que su amigo se refería. Raúl no respondía -¿Para que quieres saber?-

-No lo sé, solo pregunto.-

-No sé, Raúl, es educado, inteligente... Un caballero con barba.- trato de bromear.

-Pareces que lo admiras.- reprochó el hombre.

-No lo admiro, pero escuché su discurso y hay cosas que comparto con él.-

-¡Lo defiendes!- exclamó Raúl.

-Claro que no, pero esa guerra debía de finalizar con una victoria y les tocó a ellos.

Raúl permaneció en silencio por un momento.

-Es que extraño "Tierra adentro", nuestra tierra, en dónde viviste por 7 años y yo toda mi vida.- explico, al fin.

-Pero iba de visitas, yo también la extraño.- respondió Juan Manuel.

-Como me hubiera gustado que mi hijo crezca allí.+

-Amigo mío, aquí no es "Tierra adentro", Pero tendrá mucha libertad, hay un río, campo, le podrás enseñar tus costumbres.-respondióo él.

Raúl volvió a mirar hacia las muchachas y el niño, manteniendo el silencio.

-Hablando de otra oportunidad: Hoy cumple 16 años.- comento cambiando de tema, en tono sarcástico y divertido.

-Pero sigue siendo una niña, y te recuerdo que pronto cumpliré 34 años.- aclaro Juan Manuel.

-Sigue engañándote.- dijo el hombre, tomando un sorbo de su vino.

Los días pasaban. Todo seguía su curso tranquilo. Cada vez que iba al pueblo, Elena aprovechaba para enviar alguna carta a su familia. También había recibido otra, pero está vez de su madre, la cual guardaba como si fuese tesoro. En ocasiones, se había cruzado con Jean-Claude, quien la incomodaba con su mirada maliciosa como si se trata de lobo hambriento, Pero prefirió no decir nada para qué Juan Manuel no se entere y generar algún tipo de conflicto.

Carito y ella iban con alguno de sus esposos al pueblo. Una vez que Juan Manuel las acompaño, paseaban por el centro de la plaza, cuando vio a las muchachas jugar con los perritos que había en un canasto, junto a un cartel que decía "Se Regalan". Juan Manuel se acercó y las contempló, su esposa se veía muy feliz.

-Si le gustan elija uno.- le dijo. Elena lo miro con una expresión de alegría plena -Ademas, podría cuidarnos la casa cuando crezca.- mintió. La realidad era que Todo lo que hacía era para complacerla.

Eligió uno negro, de pelo corto, con manchas marrones. No era de ninguna raza en especial, más bien de todas las razas juntas, Pero Elena lo llevaba en sus brazos como si de su propio hijo se tratara.

A principios de mayo la alegría fue para el esposo, porque ya comenzaba la siembra de trigo, a la que iría a ver de vez en Cuando, porque las tierras que habia comprado para ello quedaban más adentro de Córdoba. había delegado un encargado y los peones era de un pueblo cerca, pero igual prefería ir para verificar como procedía todo.

Por otro lado, el primer cargamento vacuno en sus manos ya había salido del puerto. Se había decretado que su carne era la mejor del país, como él pretendía. Esto era un gran golpe para el bolsillo de García Teagle y el orgullo también.

Mientras tanto, en la estancia "La Higuera", de los García Teagle, se avecinaba una tempestad. Los gritos y maldiciones del dueño, provenientes del comedor, se escuchaban por toda la casa.

Adela se acercó, con su pequeño Rodolfo en brazos y vio a su esposo con un periódico en manos y muchos papeles revueltos en la mesa. Y él envuelto en un ataque de nervios. Rápidamente, le entrego el bebé a una muchacha y le dijo que vaya por Naro urgente.

-¿Ramón?- pregunto acercándose sigilosamente y con miedo -Ramón, ¿Qué sucede?-

-¡TU NOVIECITO!- grito él.

-Ramón, no te entiendo.- agrego y su esposo fue hacia ella en dos zancadas y le enseño en periódico. Allí decía que el cargamento de Juan Manuel Placeres fue el único en zarpar en el puerto con las mejores referencias, y que pronto se estaría preparando otro embarcó.

-¡ESE HIJO DE PUTA ME LA HIZO A PROPÓSITO!- grito nuevamente Ramón.

-No creo que sea...- estaba diciendo Adela, pero su esposo la golpeó en el rostro, haciendo que pierda el equilibrio y caiga sobre la mesa. Luego, la tomo del brazo con violencia y la llevo hacia él.

-Aunque no te he dicho nada, no creas que no me di cuenta lo de la fiesta de Thompson.-

-Pero ya te he dicho que nada ocurrió, estaba su esposa.- de excuso ella llorando.

-¡¿Me crees idiota?! A leguas se nota el parecido del niño con él.- agrego el hombre y la tomo de la barbilla, apretándola con furia.

-Rodolfo nació prematuro, te lo juro - insistió ella como pudo, ahogada en llanto.

-Señor.- lo llamo Genaro, parado en la puerta -Ha dicho que le preparen el caballo, ya está listo.-

-Lo sé.- respondió él hombre soltando a su esposa, pasándosé la mano por el bigote sin dejar de mirarla -Pero no me preocupa, porque que me las paga, ese maldito, me las paga.- continuo y salió del lugar a paso firme.

Luego Genaro se acercó a Adela sumamente.

-Señora ¿Está bien?- pregunto mientras le veía el golpe en el rostro con dulzura.

-Sí, he recibido peores.- respondió el, viéndolo por un momento. Hasta que se dio cuenta que tenía su mano en el pecho del muchacho, lo soltó de inmediato -Gracias.- dijo y salió rápido del cuarto.

A medida que pasaba el tiempo, se respiraba más paz en la casa de los Placeres. La estancia ya se iba pareciendo a una estancia con todos los animales nuevos que iban adquiriendo: ya había patos, gansos, además de las gallinas, pavos y ovejas que ya poseían, también una pareja de cabras. La casa estaba casi habitable, era increíble lo rápido que lo levantaron. Los obreros trabajaban a sol y a sombra, solo se detenían los días de tormentas, que eran muy recurrentes en esa zona, sobre todo en el verano.

Juan Manuel estuvo ausente por unos días, viajo a los campos que estaban sembrando trigo para ver cómo iba el trabajo. Pero regreso el 27 de mayo, justo para su cumpleaños.

María y Juan Manuel esperaban sentados a la mesa a qué Elena se les uniera. A pesar de ser su cumpleaños, Raúl y Carito no pudieron asistir, ya que era un frío y lluvioso día de mayo, y Carito no se había sentido muy bien en su embarazo últimamente.

Al fin la joven esposa se sento a cenar.

-Lo siento, estaba dando de comer a William.- se excusó.

-¿William?- pregunto Juan Manuel.

-Mi cachorrito.- respondió ella.

-¿William para un perro?- recalco él. Hasta que se había ido, su esposa aún no se decidía por un nombre.

Elena se quedó mirándolo ¿Acaso no era un lindo nombre? Cómo William Shakespeare.

-A mi me parece un bonito nombre.- tercio, María, mientras empezaba a servir el estofado de cordero, lo habían adquirido en la estancia El Bagual, ya que los de allí no se podían tocar por orden de Elena.

Juan Manuel comenzó a comer con efusividad y entusiasmo.

-No sé que tiene, Pero hoy te hiciste con el estofado, María.- dijo Juan Manuel probando otro bocado.

-Yo no lo cocine...- respondió la mujer mientras miraba a Elena frunciendo una sonrisa.

Juan Manuel miró a su esposa sorprendida. Está, sentada bien derecha, apenas volteaba hacia él.

-Es que... María estuvo enseñándome por meses...- estaba diciendo con algo de nervios.

-Al parecer la alumna superó a la maestra, Manuelito.- tercio nuevamente María para ayudar a la joven

-Además, usted fue muy atento en mi cumpleaños que quise agasajarlo de alguna manera para el suyo.- explico ella.

Juan Manuel la miro con una sonrisa tierna.

-Gracias, está, cómo usted dice, "Delicioso".- dijo acercando su mano, lentamente hacia la de ella, tomándosela, mientras se miraban.

María, al ver esto se puso incómoda, no sabía si retirarse o seguir allí, con él carácter tan inestable de estos dos, nunca se sabe.

De repente se exaltaron al escuchar golpes en la puerta y a William lanzar ladridos finos. Luego entro Raúl a toda prisa con un telegrama en la mano.

-¡Juan Manuel!- Lo llamaba exaltado y todos se levantaron alarmados.

-¡¿Qué ocurre? ¿Carito está bien?!- pregunto él.

-Sí, sí. Un muchacho trajo esto para ti.- respondió él hombre -De Junín creo... dijo que era urgente.-

Juan Manuel rápidamente lo tomo y comenzó a leerlo. La expresión en su rostro paso de intriga a preocupación a velocidad de un rayo.

-Han robado un importante monto de vacas, de la zona de preñes, y han herido al oeon que las cuidaba.- explico rápidamente salió a prepararse para partir con todos por detrás -Dike a Roque, el chófer, que prepare el carruaje.-

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play