—Pablo Santander es un enólogo y bodeguero muy conocido en su pueblo, y un día, rescata a su sobrina Antonella de un orfanato, quien vivió situaciones traumáticas, pero es carismática y sonriente. Con el paso del tiempo, Antonella va viendo la rivalidad en la que se ve involucrada sin desearlo.
Muchos adolescentes/jóvenes inexpertos descubriendo el amor por otro lado.
—<<<Rivalidades, amor, amistad, amor sano, romance, amistad, romance estilo "RyJ", infidelidades, dr, problemas de autoestima, mafia, negocios, realismo, bodegas, viñedos, familia disfuncional, clasismo, amor eterno, etc>>>
—Idioma: español (Argentina)
—Pueblo de Buenos Aires.
—Ambientado en: Junio 2002- Febrero 2006.
—Cantidad de temporadas: 4.
—Duración de capítulos: 45/50 minutos.
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T1 E23
*En casa de los Montero, Giuliana estaba sentada en el sillón, visiblemente preocupada, mientras César estaba a su lado intentando consolarla*
*Su padre no estaba presente, y el ambiente estaba cargado de tensión*
Giuliana: Ay, no entiendo cómo se fue a arruinar todo así...
César: (tratando de calmarla) No te des manija con eso.
Giuliana: ¿Cómo que no? Nunca vi una situación así... tampoco entiendo por qué Thiago hizo lo que hizo...
César: Son problemas de tu familia, no tuyos...
Giuliana: ¡Por supuesto que son mis problemas! ¿Cómo no lo van a ser? ¡A mí me afecta ver a papá tan alterado, a mamá así, toda perturbada, llorando y...!
*En ese momento, Thiago apareció en la sala*
*Giuliana se levantó, enojada, y se acercó a él, con César siguiéndola de cerca*
Giuliana: ¿Y? ¿Estás feliz?
*Thiago permanecía en silencio, sin saber qué decir*
Giuliana: Ey, te estoy hablando. ¿Estás feliz con todo el lío que causaste?
Thiago: (voz apagada) Yo no quería causar esto...
Giuliana: ¿Ah, no? ¿Y qué pretendías? ¡Sos un descarado!
*Giuliana intentó agarrarlo para pegarle, pero César la detuvo*
César: (calmándola) Pará, Giuliana, pará...
Giuliana: (enfurecida) ¡No paro nada! ¡Sos de lo peor, Thiago!
Thiago: ¡Bueno, basta, dejá de culparme! Yo solo... hice lo que tenía que hacer, y la reacción de papá... bueno, fue un exabrupto...
Giuliana: ¡"Fue un exabrupto", dice! ¡Yo te voy a dar un exabrupto a vos!
*Giuliana intentó volver a agarrarlo, pero César la detuvo nuevamente*
Giuliana: ¿Qué te pasa? ¿No pensás o qué? ¿Qué bicho te picó? ¿Eh? ¡Contestame!
Thiago: (gritando) ¡¡Basta!!
*Giuliana se quedó en silencio, todavía enojada*
Thiago: ¡Yo por lo menos hago algo para que esta familia no se derrumbe, algo que vos nunca hacés, por estar concentrada con tu muñeco de torta!
César: (interviniendo) A ver, basta. Cálmense y listo, ya está.
Thiago: (agresividad) Ehh, a ver, primero y principal que vos a mí no me decís que hacer, ¿te queda claro?
Giuliana: ¡No la sigas embarrando más, Thiago! ¡Yo... yo no te tenía así de traidor! ¡Lo conocés a papá! ¿¡Para qué lo provocas!? ¿¡Acaso te divierte ver a mamá llorar!? ¡Te felicito, genio, lo lograste!
*Giuliana se fue, furiosa, dejando a Thiago solo*
*Thiago se quedó en el lugar, sintiéndose arrepentido, pensativo y triste*
*En casa de los Santander, Pablo estaba sentado en el sillón, sumido en pensamientos, mientras Gina y Lorenzo intentaban consolarlo*
Pablo: Todavía no entiendo qué es lo que pasó...
Gina: ¡Pasa que es una descarada! ¿Cómo te viene a decir esto después de todo lo que hiciste por ella? "Fue un gusto, Pablo" ¿Quién se cree?
Pablo: (desconcertado) Yo tampoco la entiendo... estaba todo tan bien...
Lorenzo: (tratando de razonar) Debe haber pasado algo, papá. No creo que Chiara haya querido decirte eso...
Gina: Se nota que no la conoces...
Pablo: ¡Ella no es mala! Solo... no puedo entenderlo, me mato pensando y no lo entiendo...
*Antonella se acercó a ellos con una sonrisa, intentando aliviar el ambiente*
Antonella: ¿Y, familia? ¿Qué se cuentan?
Lorenzo: Antonella, creo que no es momento...
Antonella: Ah, cierto que están con ese tema... hablando de eso, después voy a hablar con Giuliana a ver qué pasó...
Pablo: No, Antonella. Te prohíbo que te metas.
Antonella: Pero es para ayudarte, tío... o sea, mirá... hay que saber por qué de la nada le agarró un cortocircuito en su cabeza y por qué no quiere saber nada con vos así de repente porque sí...
Gina: Anto, no estás ayudando mucho...
Antonella: Mejor me callo entonces... ¿querés que te prepare un té?
Pablo: (suspiro) No, Antonella, no estoy de humor...
Antonella: ¿Seguro? Yo sé hacer...
Pablo: Dije que no, Antonella...
Antonella: (inocentemente) Dale... me quedan ricos...
Pablo: Antonella, te dije que no. ¿Qué parte no se entiende? ¡No, es no!
*Antonella se entristece y Pablo se arrepiente*
Pablo: Perdoname, no te quise hablar así... vení acá...
*Antonella se acerca a él y se abrazan*
Pablo: Es que estoy un poco descolocado con esto de Chiara...
Antonella: Entiendo... ¿pero seguro que no querés un té?
*Todos miran a Antonella con seriedad y ternura*
Antonella: Bueno, perdón...
*Gina sonríe y niega con la cabeza*
*Por otro lado*
*En el parque*
*Lucas estaba esperando a Malena, sentado en una banca*
*Entonces ella aparece y se sienta a su lado*
Malena: Hola, amor...
Lucas: ¿Ahora sí soy tu amor? ¿Ya no soy una vergüenza?
Malena: Ay, no seas inmaduro, ¿sí? Te quiero pedir perdón por eso...
Lucas: ¿En serio?
Malena: Sí... en su momento me dejé llevar, pero ahora veo que sos un tierno.
Lucas: ¿Así que soy un tierno?
Malena: Sí, y además me encantaron tus palabras.
Lucas: ¿Me prometes que no estás enamorada de ese ch... chico?
Malena: Sí, en serio.
*Entonces se besan y él le agarra la cintura*
*Entonces se separan, Malena se confunde*
Malena: ¿Pasa algo?
Lucas: No, o... Solo digo... ¿puede ser que tengas rollitos?
*Malena se sorprende y entristece*
Malena: ¿En serio? ¿Vos también los ves...?
Lucas: Sí, por eso te digo. Igual sos linda así.
Malena: Sí...
*Lucas la besa, y ella se deja besar, triste y pensativa*
*Por otro lado*
*Con Miguel*
*Él estaba llegando a casa, muy triste*
*Entonces su madre se acerca a él*
Elettra: ¿Y? ¿Terminé teniendo razón?
*Miguel se queda en silencio unos segundos y suspira*
Miguel: Vos y yo NUNCA vamos a estar de acuerdo... menos después de lo que hiciste...
Elettra: Yo NO hice nada.
Miguel: Está bien, solo espero que puedas estar tranquila, arruinaste lo ÚNICO en lo que era feliz. Ya lo dije, y podés celebrar si querés...
*Miguel se va de allí a su cuarto, triste*
*Y su madre estaba triste y enojada*
*Por otro lado*
*En casa de los Santander*
*Antonella estaba en su cuarto, sentada en su cama, y llama por teléfono a Giuliana*
"Giuliana: ¿Hola?"
Antonella: ¿Giuli? ¿Estás ahí?
"Giuliana: Sí, Anto. Acá estoy, ¿pasó algo?"
Antonella: No, no... solo quería saber algo...
"Giuliana: Sí, claro, decime."
Antonella: Solo necesito saber... si podés decirme, obvio... ¿qué pasó entre tu mamá y mi tío?
Giuliana: (suspiro) Ah... es una larga historia, pero te lo resumo. Thiago la acusó con mi padre de que había llevado un abrigo de Pablo a la casa. Entonces mi papá le dijo que le devolviera el abrigo y no lo viera más...
*Antonella se quedó boquiabierta, sorprendida por la información*
Antonella: (incredulidad) Ah, no, qué turro... con el mayor de los respetos, eh...
Giuliana: No te preocupes, coincido. Mi hermano es un descarado.
Antonella: No te hablaba de tu hermano... pero bueno, eso no importa. Gracias por decirme, Giuli...
Giuliana: (comprensión) No hay de qué, Anto. Ahora te voy a dejar porque tengo que arreglar los problemas que causó Thiago.
Antonella: Bueno, Giuli, gracias. Chau, cuidate.
Giuliana: Cuidate, Anto...
*Antonella cortó la llamada, y una sonrisa se dibujó en su rostro, sintiéndose aliviada por haber aclarado sus dudas*
*En la cafetería, Mariano estaba solo, ocupado limpiando algunas cosas detrás del mostrador*
*Malena se acercó a él con una sonrisa que no lograba ocultar del todo su tristeza*
Malena: Hola, Mariano...
Mariano: (sonrisa amistosa) Ey, Malena... Hace un montón no estábamos los dos solos...
Malena: Sí, desde que pasó aquello con... Antonella...
Mariano: No quiero que hablemos de eso... ¿cómo estuviste en este tiempo? ¿Bien?
Malena: (asintiendo) Sí, obvio...
*Mariano la observó de cerca, notando algo que le causó preocupación*
Mariano: Malena... ¿segura que estás bien?
Malena: Claro... ¿por?
Mariano: Estás así como... pálida... y en mi opinión, yo te veo más flaca que antes...
Malena: Ay, Mariano, dejá de decir pavadas, mirá si voy a estar flaca... eso porque no viste mis rollos...
Mariano: No tenés rollos... y aunque los tuvieras... ¿qué tiene? Todos tenemos rollitos, no es algo malo, es algo natural...
Malena: (sonrisa forzada) Bueno, pero a mí no me gustan...
Mariano: (preocupado) Pero estás comiendo bien... ¿no?
Malena: Ay, obvio, Mariano. Si vos me ves que cuando vengo acá siempre te pido comida...
Mariano: (leve asentimiento) Sí, es cierto...
Malena: Entonces no te preocupes, tranquilo. Yo estoy mejor que nunca...
Mariano: (tono de duda) Si vos lo decís, Malena...
*Malena le sonrió, pero Mariano notó que la sonrisa no alcanzaba sus ojos*
*En casa de los Santander, Pablo seguía sumido en sus pensamientos, sentado a la mesa con una expresión de tristeza. Gina se acercó y le dejó una taza de té*
Gina: Acá te traje esto, a ver si te sentís mejor...
Pablo: ¿Sentirme mejor en qué?
Gina: Ya sabés en qué...
Pablo: No voy a hablar de eso ahora. Gracias, Gina...
Gina: (sonriendo) De nada... ¿te puedo decir mi opinión?
Pablo: (resignación) Sí, y aunque te diga que no, lo vas a hacer de todas formas así que...
Gina: No estés mal por gente que no vale la pena. Y sí, te estoy hablando de Chiara. No es una mujer que merezca una sola tristeza tuya, vos sos un hombre bueno, íntegro, amable, noble... tenés que dejarla ir...
Pablo: (tristeza) Para vos es fácil hablar, Gina... nunca te enamoraste, no sabés lo que se siente amar a alguien y lo mal que me siento...
Gina: No te das una idea, pero te entiendo mucho más de lo que vos pensás...
*Pablo la miró, sorprendido por sus palabras, justo cuando Antonella llegó corriendo, llena de energía*
Antonella: (entusiasmada) ¡Les traigo las buenas nuevas!
Gina: (sonrisa) Hola, Anto...
Pablo: ¿Qué pasó?
Antonella: ¡Ya descubrí lo que pasó realmente con Chiara! Soy una genia, lo sé... (sonriendo)
Pablo: (tono de reproche) Antonella, te dije que no te metieras...
Antonella: (despreocupada) ¡Ay, tío, eso da lo mismo! Lo que pasó es lo siguiente: vos le diste a Chiara algún abrigo, el turro de su hijo la delató con su marido, y él se enojó y le dijo que le prohibía volver a verte...
*Pablo y Gina se quedaron sorprendidos por la revelación*
Antonella: (sonrisa triunfante) Y eso...
Pablo: ¿Y qué tendría de bueno?
Antonella: ¡Que ya sabés qué fue lo que realmente pasó, y ahora podés arreglar las cosas!
Pablo: Sí, es cierto... tenés razón...
*Con renovada determinación, Pablo se levantó y se fue, pensativo*
*Gina se acercó a Antonella, sintiéndose triste pero agradecida, y la abrazó con cariño*
Gina: (ternura) Sos más linda, Anto... siempre ayudando al resto...
*Antonella sonrió, satisfecha, y le devolvió el abrazo*
*En la cafetería de Mariano, la conversación con Malena continuaba cuando, de repente, Luna entró al lugar con cautela*
*Al ver que Antonella no estaba, Luna se acercó a Mariano con una sonrisa*
Luna: ¡Mariano!
Mariano: (sorprendido) Luna... ¿qué...? ¿Qué hacés acá?
Luna: La pregunta es tonta, yo vine a verte, a visitarte...
Mariano: Lo mejor es que no lo hagas más, Luna. No después de lo de la última vez...
Luna: (mirando alrededor) Por cierto, no estará por acá la loca de tu novia, ¿no? Porque me quiero evitar una agarrada de pelos...
Mariano: No está, pero aún así, yo la respeto a ella y... no quiero hacer nada que la haga sentir mal...
Luna: A ver, Mariano, vos y yo no hacemos nada malo. O sea, ¿qué tiene de malo que dos amigos, como vos y yo, se vean en la cafetería? Pensalo bien...
Mariano: (reflexionando) Visto así... no tiene nada de malo...
Luna: Bueno, ¿ves? Entonces, ¿quién está mal de los tres? ¿Nosotros o ella?
Mariano: Capaz ella... no sé...
Luna: (insistente) Ay, admitilo, Mariano.
*Malena, que había estado escuchando la conversación, se sintió incómoda y disgustada*
Malena: (sonrisa forzada) Bueno, Mariano, nos vemos otro día... ¿sí?
Mariano: (sonrisa genuina) ¡Claro, Malena! Que sea pronto, eh...
Malena: Obvio... chau...
*Malena se fue, dejando a Mariano y Luna para continuar su conversación, mientras Mariano se preguntaba si realmente todo estaba bien*
*En su cuarto, Miguel estaba sumido en pensamientos, la tristeza evidente en su rostro. El silencio fue interrumpido cuando Lucas entró, preocupado por su hermano*
Lucas: Hermano... ¿todo bien? No bajaste a cenar...
Miguel: (desánimo) No tengo hambre.
Lucas: ¿Pasó algo?
Miguel: (evitando la mirada de Lucas) No le quiero ver la cara a mamá, además, no estoy de humor...
Lucas: ¿Es por esa chica...? ¿Luli?
Miguel: (asintiendo con tristeza) Sí, hoy fui a hablar con ella y ya volvió con ese otro tipo...
Lucas: Oh...
Miguel: (suspirando) Y la verdad no quiero hacer nada.
Lucas: En serio la querías... nunca te vi así por nadie, nunca...
Miguel: (reflexionando) Sí, nunca supe lo que se sentía "amar" hasta que la conocí a ella y me lo enseñó...
Lucas: Pero... ¿qué hacés acá tirado, entonces?
Miguel: ¿Cómo?
Lucas: (animándolo) ¡Eso! ¡Pelea! ¡Lucha por lo que querés, jugate! ¡Mañana levantate, pegate un baño, y la tratás de reconquistar!
Miguel: (resignación) Hay que saber cuándo una lucha está perdida...
Lucas: ¿Sos mi hermano Miguel? Porque él nunca diría eso. Él se arreglaría, se iría a la florería más cercana y le regalaría la flor más linda...
Miguel: Pero es distinto, ella está con alguien más.
Lucas: ¿Ella lo ama?
Miguel: No... según me dijo...
Lucas: (entusiasmo) ¡Entonces listo! Ahora, a dormir, y mañana te levantás y luchás por lo que querés, como vos siempre hiciste.
Miguel: Capaz tengas razón...
Lucas: ¡Ese es mi hermano, vamos!
*Lucas salió de la habitación, contento de haber animado a su hermano*
*Miguel se quedó sonriendo, sintiendo un renovado sentido de propósito*
*En casa de los Santander. En su cuarto, Antonella estaba hablando por teléfono, su tono decidido*
Antonella: ¿Hola?
Malena: (reconociendo la voz) Esa voz... ¡sos la petiza!
Antonella: (corrigiéndola) ANTONELLA me llamo...
Malena: ¿Qué hacés llamándome a las 10 de la noche? ¿Se te rompieron los cables o qué?
Antonella: Te llamo para decirte que NO me olvidé lo de Giuliana.
Malena: (confundida) ¿De qué hablás?
Antonella: Sabés bien de lo que hablo, no te hagas la santa. Lo de su marido.
Malena: (intentando minimizar) Ay, Antonella, basta. Dejalo ir, eso ya fue.
Antonella: No, no fue. Porque Giuliana no merece eso, así que, o mañana a la mañana le decís la verdad vos, o se la digo yo.
Malena: ¿Perdón? ¿Escuché mal? ¿Me estás amenazando?
Antonella: Ponele el nombre que quieras.
Malena: (amenazante) Yo voy a hacer que te quedes callada, Antonella.
Antonella: No me das miedo, ni tampoco me vas a obligar. Así que fijate cómo hacés.
*Antonella cortó la llamada con decisión, mientras Malena soltaba una risa amarga, enojada*
Malena: Yo te voy a obligar a quedarte callada, te lo aseguro...
*Malena dejó el teléfono con frustración, su mente en ebullición*
*En la casa de Antonella, ella dejó el teléfono en su escritorio, preparándose para sentarse en la cama, cuando un ruido en la ventana la sobresaltó*
*Con cautela, Antonella abrió la ventana y, para su sorpresa, vio a Mariano entrar en su cuarto*
Antonella: (susurrando con sorpresa) ¡Pero...! ¿Y vos qué hacés acá?
Mariano: Tenía que verte...
Antonella: (molesta) ¿Y no se te ocurrió en otro momento? ¿Y en circunstancias más... correctas?
Mariano: Es que vos no me querés ver...
Antonella: (cruzada de brazos, firme) Exactamente, sigo enojada. Andate.
*Mariano se acercó más a ella, buscando reconciliarse*
Mariano: Ay, amor, dale... no aguanto estar peleado con vos...
Antonella: Lo hubieras pensado antes de verte con esa chica, a escondidas... no hacía falta hacerlo, porque yo confiaba en vos...
Mariano: (arrepentido) Perdoname por eso, ¿sí? No lo voy a hacer más, a partir de ahora si me veo con ella va a ser cuando vos estés presente... ¿dale?
Antonella: (suspirando) Bueno, está bien, te perdono. Pero ahora andate, antes de que llegue alguno de mi familia y te vea acá...
Mariano: Me tiene sinceramente sin cuidado...
*Mariano se acercó y le dio un beso, justo cuando Lorenzo entraba en la habitación*
Lorenzo: (interrumpiendo) Antonella, dice papá que...
*Ellos se separaron rápidamente, nerviosos, mientras Lorenzo los miraba con confusión y enojo*
Lorenzo: ¿Qué significa esto, Antonella?
*Antonella se quedó nerviosa y asustada, buscando una manera de explicar la situación*