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VEINTICUATRO(BL): Línea Roja

VEINTICUATRO(BL): Línea Roja

Status: En proceso
Genre:Posesivo / Diferencia de edad / Romance
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Daemin

Segunda temporada de VEINTICUATRO (BL)


Han pasado Dos años.

Dylan Lara ya no es el novato impulsivo que corría en pistas ilegales. Ahora es uno de los corredores más temidos del circuito internacional. Fama, contratos millonarios y un lugar asegurado entre los mejores. A su lado sigue Nathaniel Liu, el hombre que lo secuestro, lo protege… y lo ama con una intensidad que roza lo posesivo.

Pero el éxito siempre atrae algo más que admiradores.

Un nuevo corredor irrumpe en sus vidas. Nadie sabe de dónde salió. Nadie conoce su pasado. Solo hay un detalle inquietante: parece saber demasiado.

Mientras la competencia se vuelve más violenta, los sabotajes más precisos y viejos secretos familiares comienzan a salir a la luz, Dylan descubre que el peligro no está solo en la pista. Alguien lo observa. Lo estudia. Lo desea.

Quiere poseerlo.

Cuando el amor se mezcla con obsesión, celos y poder… ¿quién cruzará primero la línea roja?

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21: Ruido en la línea

La noche había caído sobre la ciudad cuando Alex y Lucas salieron del edificio de Liu Motors. El aire fresco los recibió, mezclándose con el ruido del tráfico y las luces de los letreros de neón que comenzaban a encenderse. Lucas estiró los brazos por encima de la cabeza, sintiendo cómo el cansancio del día se mezclaba con la energía que le daba haber pasado la tarde con Alex.

—Bueno —dijo Lucas, girándose hacia él con una sonrisa pícara—, ¿y ahora qué? ¿Te vas a tu casa a seguir siendo el señor serio o te animas a hacer algo divertido?

Alex lo miró, arqueando una ceja. —¿Divertido? ¿Como qué?

—No sé. Un bar. Algo de música. Un poco de vida, ¿no? —Lucas se encogió de hombros—. O prefieres irte a dormir temprano como un viejo.

Alex soltó una risa baja, negando con la cabeza. —Eres un insolente.

—Lo sé. Y aún así te caigo bien.

—No he dicho eso.

—Pero lo piensas.

Alex lo observó un momento, evaluando la propuesta. No era su plan original para la noche, pero tampoco tenía nada mejor que hacer. Además, ver a Lucas en su elemento, lejos del entorno corporativo, siempre era entretenido.

—Está bien —dijo finalmente—. Pero si el bar es un asco, te voy a cobrar el tiempo perdido.

—¡Trato hecho! —Lucas sonrió, triunfante, y caminó hacia su auto—. Sígueme, que yo sé de un lugar.

El bar quedaba en una zona céntrica, escondido entre callejones estrechos que solo los locales conocían. Cuando llegaron, el lugar ya estaba casi abarrotado: luces tenues, música alta con ritmos que invitaban a moverse, y un ambiente juvenil que contrastaba con la seriedad del día. Alex frunció el ceño al ver la cantidad de gente, pero Lucas ya se había abierto paso entre la multitud hacia una mesa alejada del bullicio.

—Aquí, aquí —dijo Lucas, señalando los asientos—. Menos ruido, más espacio. Perfecto para ti.

Alex se sentó, observando el lugar con esa mirada suya que siempre parecía estar analizando todo. —No es lo que esperaba.

—¿Qué esperabas? ¿Un bar de esos con música clásica y señores con bastón? —Lucas se rió, haciendo un gesto al camarero—. Dos cervezas, por favor.

—No bebo cerveza.

—Pues hoy bebes.

Alex lo miró, y por un momento pareció que iba a discutir, pero al final se encogió de hombros. —Una cerveza. Pero si es mala, te la devuelvo.

—No lo será. Confía en mí.

Las cervezas llegaron, y los dos se quedaron un rato en la mesa, hablando de cosas sin importancia. Lucas contaba anécdotas de su trabajo, exagerando los problemas con su padre, mientras Alex lo escuchaba con una sonrisa apenas esbozada, disfrutando más de la forma en que Lucas gesticulaba que de lo que realmente decía.

Pero Lucas no podía estar quieto mucho tiempo. La música comenzó a calentar el ambiente, y pronto estuvo moviendo los hombros al ritmo, su cuerpo respondiendo a la melodía como si no pudiera evitarlo.

—Vamos —dijo Lucas, levantándose—. Vamos a bailar.

—Yo no bailo.

—Claro que sí. Todo el mundo baila.

—No yo.

Lucas lo miró, con esa expresión entre divertida y desafiante que siempre usaba cuando quería provocarlo.

—¿Tienes miedo de hacer el ridículo?

—No. Solo no tengo ganas.

—Entonces quédate ahí, aburrido. Yo sí voy a divertirme.

Y sin esperar respuesta, Lucas se giró y se perdió entre la gente en la pista de baile.

Alex lo siguió con la mirada desde su mesa. Observó cómo Lucas se movía al ritmo de la música, con esa soltura que solo tienen los jóvenes que no se preocupan por lo que piensen los demás. Sus caderas se movían con naturalidad, sus brazos se alzaban al aire, y una sonrisa amplia iluminaba su rostro. Era imposible no mirarlo.

La pista estaba llena, pero Lucas destacaba entre todos. Había algo en su forma de moverse, en su energía, que lo hacía diferente. Y Alex, desde su mesa, no podía apartar la vista de la cintura de Lucas, del modo en que sus caderas marcaban el ritmo, de la forma en que su cuerpo se movía como si la música fluyera a través de él.

Fue entonces cuando vio a un chico acercarse a Lucas. Joven, de su edad, con una sonrisa confiada y una mano extendida, claramente invitándolo a bailar más cerca. Lucas pareció dudar, abriendo la boca para decir algo, probablemente para rechazarlo.

Pero Alex ya estaba en movimiento.

No recordaba haberse levantado de la mesa, pero de repente estaba detrás de Lucas, rodeando su cintura con un brazo firme mientras su cuerpo se pegaba al del chico desde atrás. Su mirada se clavó en el otro joven con una intensidad que no necesitaba palabras. No fue una mirada de odio ni de amenaza. Fue una mirada de advertencia, fría y clara: "sigue caminando".

El chico levantó las manos en señal de rendición y se alejó rápidamente.

Lucas, sintiendo el brazo de Alex alrededor de su cintura, se giró ligeramente, con una sonrisa burlona en los labios.

—¿Qué haces, Vegas? ¿Viniste a bailar al final?

—No quería que te llevaras un disgusto —respondió Alex, con la voz cerca de su oído—. Ese tipo no parecía muy confiable.

—¿Ah, no? ¿Y tú sí?

—Yo soy mucho peor.

Lucas soltó una risa, pero no se apartó. Al contrario, se giró completamente para quedar frente a Alex, moviendo las caderas al ritmo de la música, como si lo estuviera desafiando a seguirle el paso.

—Entonces, ¿vas a bailar o solo vas a quedarte ahí protegiéndome de malos pretendientes?

Alex no respondió. En lugar de eso, comenzó a moverse con él, un paso torpe al principio, pero rápidamente encontrando el ritmo. No era un gran bailarín, pero no necesitaba serlo. Lo que importaba era la forma en que sus cuerpos se movían juntos, sincronizados, como si la música fuera solo un pretexto para estar cerca.

—No está mal —dijo Lucas, con una sonrisa—. Para ser un señor serio que no baila.

—No soy un señor serio.

—Claro que sí. Tienes cara de señor serio.

—Y tú de niñato insoportable.

Lucas se rió, inclinando la cabeza hacia atrás. Alex aprovechó el momento para acercarse un poco más, sintiendo el calor del cuerpo de Lucas contra el suyo. La música sonaba alta, la gente bailaba a su alrededor, pero Alex solo podía verlo a él.

—¿Por qué no dejaste que ese tipo te invitara a bailar? —preguntó Alex, con la voz baja, casi un susurro cerca de su oído.

Lucas se encogió de hombros, intentando parecer indiferente. —No me interesaba.

—¿Y por qué?

—Porque no me gusta bailar con cualquiera.

—¿Y conmigo sí?

Lucas lo miró, y por un momento, su sonrisa burlona se desvaneció. Había algo en la mirada de Alex, en su tono de voz, que lo desarmaba.

—Tal vez —respondió Lucas, con una voz más baja.

Eso fue todo lo que Alex necesitó.

Sin pensarlo dos veces, acercó su rostro al de Lucas y lo besó.

El beso no fue suave ni tímido. Fue firme, directo, como si Alex hubiera estado esperando el momento exacto para hacerlo. Su mano izquierda se enredó en el cabello de Lucas, tirando suavemente hacia atrás para inclinar su cabeza y profundizar el contacto. La otra mano se aferró a su cintura, apretándolo contra su cuerpo, sin dejar espacio entre ellos.

La boca de Alex era cálida y exigente, moviéndose con una seguridad que solo la experiencia podía dar. Sus labios capturaron los de Lucas con una intensidad que no dejaba lugar a dudas, su lengua deslizándose para reclamar el beso con una confianza que hacía que Lucas olvidara cómo se llamaba.

Lucas sintió el agarre firme de Alex, el modo en que sus dedos se enredaban en su cabello sin soltarlo, la presión de su mano en la espalda baja, todo sucediendo al mismo tiempo. Su propio cuerpo reaccionó antes que su mente, sus manos subiendo para aferrarse a los hombros de Alex, sus dedos apretando la tela de su camisa como si necesitara un ancla para no caer.

El beso se alargó, profundo y húmedo, dejando a Lucas sin aliento. Cuando Alex finalmente se apartó, lo hizo con lentitud, como si no quisiera terminar del todo. Su frente apoyada contra la de Lucas, respirando entrecortado.

—Eso... —dijo Lucas, con la voz ronca—. Enserio mi segundo beso.

—Quieres otro—respondió Alex, con una sonrisa que era pura satisfacción—. Puedo hacerlo.

Y sin soltarlo, lo guió de vuelta hacia la mesa, dejando la pista atrás, pero llevándose consigo la electricidad del momento.

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Kim Nava
Dylan es muy confiado aceptando todo lo que le den
Kim Nava
algo me dice que esa bebida ni está vien 🤔🤔🤔
Esther Grace
❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥🤯🤯🤯🤯🤯
ary
algo tiene la bebida
ary
no lo puedo creer jaja
ary
ni un besito no nada🥰
Esther Grace: esos besitos serán lo de menos 😂😂ya me pondré más sería a actualizar más capítulos 🤭
total 1 replies
ary
espero i no se ael muerto
Kim Nava
ya empezamos a ocultar cosas Dylan
Francy Eliana Castillo Gallon
q mujer tan directa y astuta tenía todo calculado será una alianza o una trampa
Francy Eliana Castillo Gallon
se dañó la celebración entre todos los amigos y la pareja de Dilan
Francy Eliana Castillo Gallon
Alessandro se arriesgo demaciado y Dilan aprovecho la ventaja se lanzo a la meta para ganar
Francy Eliana Castillo Gallon
empezó la competencia y Alessandro está pegado a la rueda buscando adelantar a Dilan presionando fuertemente
Francy Eliana Castillo Gallon
Nathan está celoso del italiano llamo mucho la atención de Dilan
Francy Eliana Castillo Gallon
q hombre tan misterioso ese antigas lo hace más interesante será alguien de la competencia o un verdadero admirador
Francy Eliana Castillo Gallon
Nathan es un gran novio muy pendiente de su amado Dilan
Dalia Lara
cuando va aparecer el tipo q se encontró con dilan en el aeropuerto de la otra temporada y q parece medio loquito por él
May Wong
hola, como se llama la novela anterior?
Esther Grace: VEINTICUATRO (BL)
total 1 replies
Dalia Lara
siiiiiií por fin la segunda temporada amo esta novela ,se tardó bastante en sacarla asi q como premio de consolación espero q actualize seguido🥰🥰
Kim Nava
ok ok terminé estos dos capítulos en un rato me voy a leer la anterior😍
Esther Grace: 😂👌🏻👌🏻👌🏻
total 1 replies
Kim Nava
son tres las que me he leído de tus historias empezando con la de
morí olvidada reviví intocable 🤭
Esther Grace: jajajajja síii feliz por tu apoyo incondicional 🌷🥰
total 1 replies
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