Me llamo Dayana Gamez. Y en este libro plasmo los recuerdos de mi vida, cada palabra, cada estrofa, cada párrafo y cada capítulo son las líneas que se fueron escribiendo en mi cuerpo y luego en mis recuerdos.
Sin embargo todos ellos se fueron convirtiendo en raíces convirtiendo mi vida en un gran árbol fuerte.
En un momento sentí que mi vida no valía la pena, pero llegó esa luz que me hizo ver el propósito de mi vida.
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C-21
Capítulo 21
Dijo que era cierto, ahora él tenía la novia más bonita del pueblo, me hizo reír por lo que dijo, mis primos llegaron y dijeron que ya era hora de irnos a casa, ellos irían a una fiesta en la noche, al escuchar me puse de pies y dije que quería ir con ellos.
Uno de ellos tomó mi mentón me observo dudoso haciendo mueca en su boca y dijo: será posible llevarte, después me haces pasar pena diciendo eso me soltó y salió corriendo.
Yo salí corriendo atrás de él y salimos de ese modo de la piscina, en el portón de afuera me detuve recordando chico misterioso de la gorra y ví a la distancia que estaba parado mirando a donde yo estaba, negué con mi cabeza, no quería más problemas en mi vida, Joiner llegó a mi lado, y me preguntó si estaba bien, asentí y caminamos para el barrió en donde vivíamos.
Mi primo me esperaba adelante con una sonrisa en su rostro, lo mire feo y me abrazo dando besos en mis mejillas diciendo que yo era lo más hermoso, y si mi abuela daba permiso claro que me llevarían a presumir de mi en el pueblo.
Joiner me observo sonriendo, mi primo me soltó y corrió donde estaban los demás que habían comprado varias cosas para comer.
—De que te ríes, pregunté a Joiner que no dejaba su sonrisa.
—Que yo seré el que más orgulloso de tenerte a mi lado en la fiesta y él que más te va a presumir, dijo y me abrazo.
Me enrolle en sus brazos y quise que el tiempo se detuviera, no sabía que me esperaba en casa, yo no tenía una estabilidad, encambio aquí siento tener una vida real.
Me soltó y caminamos a donde se encontraban mis primos y todos caminamos a casa, habíamos pasado más de seis horas en la piscina y me sentía cansada quería dormir, la noche anterior por la llegada de ese hombre no descanse mucho.
Cuando íbamos entrando a la calle del barrió, en medio de juegos y risas nos chocamos con el hombre sin nombre que nos quedó mirando a todos.
Saludó a todos mis primos y quiso acercarse a mi, pero Joiner paso su brazo por mi hombro y beso mi mejilla, —Vamos rápido que debes tener frío, dijo Joiner.
Cuándo hizo y dijo esa acción el hombre sin nombre se detuvo, me miro muy extraño luego miro a Joiner y le dijo que tuviera cuidado con lo que hacía, que yo tenía un padre muy celoso y poco razonable.
Lo mire con odió, ¿Por que no pensó eso cuando me lastimo; cuando se aprovechó de la confianza que le ofrecieron en mi casa y me quito mi inocencia? Sentí tanto odió, estar cerca de este hombre me hacía mal, dañaba mi esencia, ¿no se como? Pero no podía respirar el mismo aire que él, así que no debía vivir.
Joiner lo miro, sonrió y dijo: yo me ganaré el derecho de mereserla, dijo me tomó de mi mano y me jalo suavemente sacándome de ese incómodo y aterrador momento.
¡Gracias! Exclame en un susurro mientras veía como mis primos se jugaban atrás con el hombre sin nombre que miraba hacia nuestra dirección.
—No debes agradecerme, no hay que demostrar miedo, se que pagará por sus actos, dijo mientras me dejó en la puerta de la casa de mi abuela.
Entre y el siguió su camino.
Mi abuela se encontraba sentada con su esposo limpiándo las uñas de los pies de él en el momento en que entré, al momento de visualizarlos me acerque a ellos y los salude con un beso en la mejillas a cada uno y a mi tía pequeña que estaba ayudando a mi abuela en su lavor tambien le di uno.
Mi abuela sonrió, preguntó como me había ido yo le respondí muy emocionada que había sido el mejor día de mi vida, que me canse de tanto divertirme; sin embargo, los chicos harían a una fiesta en la noche y yo quería ir con ellos.
Mi abuela me observo dudosa, pero su esposo respondió al instante que dejara que me divirtierá, que en pocos días me iria y allá no me permitían salir.
Mi abuela lo miro y luego a mi y asintió al permiso, di un grito de alegría y la abracé llenándola de besos y después a su esposo por intervenir por mí.
Los deje con lo que hacían camine a la habitación busque ropa cómoda, me dirijo al baño, tome una ducha, me lavé muy bien el cabello, debido a que me había mojado el cabello en la piscina y debía sacar toda esa agua.
Salí y me tire en la cama no demore mucho para quedarme dormida debido al cansancio.
Dormí unas horas cuando recordé que ya era de noche y mi estómago reclamaba alimentación, en todo el día solo le había comido dulce y nada de una comida de verdad.
Me levante de la cama y camine a la cocina, mi abuela estaba sirviendo y cuando me vio sonrió y dijo que ya me iba a madar a despertar.
Camine a ella la abrace y la ayude con los platos y colocarlos en la mesa del comedor, su esposo iba saliendo de su habitación y revolvió mi cabello y me dijo dormilona, le gustaba jugar con mi cabello y yo le hacía mala cara y él reía muy fuerte y mi abuela lo regañaba.
Nos sentamos a comer y nos reíamos de cuanta cosa y chiste que él contaba, era un hombre muy agradable, me caía bien, ojalá mi padre fuese solo un poco como él, yo sería la hija más alegre y feliz del mundo, pero no sucedió y que más podía hacer yo.
Ya, había oscurecido cuando desperté, luego de cenar ayude a mi abuela con la limpieza de la cocina, y me dirijo al baño tome una ducha y luego busque ropa, me coloque un pantalon negro, una blusa roja escotada, donde se podía ver mi abdomen plano y mis dotado senos.
Peine mi largo cabello haciendo una cola de caballo, hice unos rizos en la parte que me quedó suelto y adelante te me quedaron dos mechones que rizé también.
Mi abuela llegó con un estuche de maquillaje, pero dije que nada de eso me gustaba.
Ella sonrió y apretó mi mejillas, solo tomo un labial rosado y coloque un poco en mis labios, tomé la loción esparcí por mi mejillas y cuello, luego tome unas sandalias, me las coloque y ya me encontraba lista sin saber lo que me esperaba en la dichosa fiesta.