un chico que sufre a lo largo de su vida, a causa de inevitables desgracias que acompañan su vida. Theo,¿ serás capaz de librarte de todas las desgracias?
NovelToon tiene autorización de Stafy San para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Through my misfortune parte 19
...capitulo 19...
Cuando se desvaneció por completo en mis brazos, mire hacía al frente y me encontré con una tumba llena de flores. En la lápida estaba escrito mi nombre.
De un susto desperté. Aún me encontraba en aquel callejón solo, de repente cuando intentaba razonar acerca del sueño, mi teléfono vibró habían demasiadas llamadas. No incontables llamadas, y algunas de ellas eran de mi hermana. Ni siquiera tuve que contestar para darme cuenta de lo que estaba pasando.
Salí corriendo porque no podía con este presentimiento y la ansiedad que me mataba, mi cuerpo corría lentamente no reaccionaba, me golpee las piernas fuertemente diciendo.
—“Maldita sea, funciona, no puedo quedarme aquí, necesito ver qué pasa”– aún así mi cuerpo no me escuchaba, estaba temblando, y la fuerte lluvia me azotó.
La lluvia no me agrada de hecho la detesto, no entiendo por qué, pero la lluvia no me permitía avanzar fue igual en aquellas ocasiones, sin embargo, también fue aquella lluvia la que me despertó y pude correr, corrí tan rápido como pude, corrí, corrí y corrí.
Para nada, porque ya era tardé, claro, por eso tenía este horrible presentimiento. La casa estaba rodeada de personas, junto con la policía y una ambulancia que estaban estacionadas en frente de la casa, me acerqué más desesperadamente porque la multitud no me dejaba ver.
Cuando me acerque lo suficiente como para ver lo que pasaba, justo frente a mí ojos, unos hombres de blanco, llevaban cargando el cuerpo de mi madre sobre una camilla. Aunque estaba tapada por un plástico que evitaba la visualidad de los demás, yo sabía más que nadie que el cuerpo que estaba recostado en aquella camilla era él de mi madre.
Mi cuerpo paralizado ante tal escena, no pudo apartar la mirada, una mano sobresalía de debajo de la camilla y yo me abalance hacia los hombres, empujé a uno de ellos y aunque intentaron retenerme, yo jale el plástico dejando en cubierto el cuerpo, y tal y como pensaba era el cuerpo de mi madre, tenía una herida en el vientre, se podía ver, ya que la sangre salía justamente de allí.
Agarrando fuertemente la mano de mi madre, lo podía decir —
“Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento… Madre, despierta, dime qué no es verdad ¡DIME ALGO!…
Pero por supuesto no hubo respuesta alguna y entre dos personas de la política lograron apartarme del cuerpo, y soparlo nuevamente. Mientras lo subían a la camilla. Unos gritos y forcejeos salían de la casa, la policía llevaba esposado a mi padre, que gritaba como un loco estando completamente borracho. Me miró y enseguida señalandome con el dedo.
— ¡Fue El!. Ese bastardo la mató, llévense a esa basura, yo no tuve nada que verme. Yo mismo lo ví cuando agarró un cuchillo y mató a su madre, ese maldito gay ni siquiera es hijo mío. LLEVENSELO, EL MATO A SU MADRE.
Los policías sin creer que decían, lo callaron tapando su boca, era evidente la mentira como podía decir que yo había matado a mi madre, cuando él tenia las manos y la ropa cubiertas de sangré. Fue una escena difícil de presenciar, ese hombre al cuál despreciaba estaba desapareciendo de mi vida. ¡Que no era su hijo!. Era algo que siempre había querido escuchar, pero que dijera algo como eso, mientras mi madre, se dirigía directo a la morgue, era algo difícil de perdonar. Mientras seguía gritando yo aún lo visualizaba como aquel padre amoroso que alguna vez en un breve instante de mi infancia llegó a ser.
Mientras tenía la mirada perdida no pude percatarme de que Ema se estaba dirigiendo a mí. Afectada por todo lo primero que hizo fue voltear me la cara de una cachetada, quizás fue su manera de decir que reaccionará. Pero cuando ví su cara, me encontró tanto enojó, ella estaba llorando, yo nunca la había visto llorar Pero ella estaba llorando justo ahora, era como si estuviera llorando por ambos me sentí tan impotente hasta que empezó a hablar. — ¿Dónde estaba?, ¿Por qué no habías vuelto a casa?, ¿Acaso tú familia ya no es importante para ti?, después de decir toda esa mierda de que me protegerías a mi y a mi madre, después de que madre estuviera defendiendote como una estúpida, tú… tú, por qué. Maldito inútil.. por qué. Por qué no estabas cuando te necesitaba.
—Tenlo en cuenta siempre, mi madre murió por tu culpa. Espero que siempre tengas en cuenta que siempre será tú culpa que mi padre esa un maldito loco alcohólico y de que madre muriera todo FUE POR QUE TÚ NACISTE, POR QUE TENÍAS QUE NACER!! POR QUÉ, por qué!
Entré los sollozos y gritos agonizaste de mi hermana, que me culpará por todo. Yo estaba perdido, no podía pensar, no sabía si era por qué había recibido una fuerte cachetada después de ser golpeado. Pero toda está mierda me están matando. Por supuesto que era mi culpa, de quién más sino mío. Debía haberme quedado en casa y haber evitado que todo esto pasará. Pero ya no había vuelta atrás.
Mientras la conmoción se estaba calmando y mi padre fue llevado a la cárcel y mi madre por la ambulancia. Una de las policías presentes, se acercó a mí quién no me quería mover del lugar donde había caído arrodillado debido al impacto, era una mujer amable y joven. Su placa decía, “Agente de la policía nacional, Neol Slade.” Y me recordó a Etan el chico misterioso. No estaba en posición de pensar en otros Pero mi cabeza estaba hecho trizas.
La policía sutilmente me hizo un par de preguntas:
— ¿Dónde estabas mientras ocurría el incidente?
– En la escuela.
— ¿Su padre el Sñ. Williams, anteriormente a demostrado un comportamiento agresivas hacia su madre?.
– Sí.
— ¿Crees que el Sñ. Williams es culpable de tal crimen?
– Si.
— ¿Cómo te sientes respecto a lo que pasó?
– ….– No respondí, por qué ni yo sabía que sentía en ese momento.
Hizo muchas preguntas más y luego de eso solo agradeció con un.
– Muchas gracias por tu atención, nos aseguraremos de que tú padre pague por todo lo que les a hecho hasta ahora, ah y por cierto. Se que no es el momento, ni el lugar, pero…Feliz cumpleaños, jovencito.
Nadie, hasta ahora, me había dicho eso, no siquiera yo recordaba que era mi cumpleaños, pero “Feliz” . Ja, no lo creó, al parecer si que estaba cargado en desgracias. Justo tenía que ser mi cumpleaños el día en qué mi madre muriera y mi padre por fin fuera llevado. Que mal había estado pagando todos esos años.
17 años, eso no era nada. Eso solo significaba que había vivido 17 años molestando a los demás. No valía la pena desear algo tan vacío, Pero se que la policía lo hizo por educación y también por el hecho vergonzoso de que haya tenido que ver la fecha de mi nacimiento y tenga que escribir esa misma fecha como la fecha del cierre de un casó . Así como también sería la fecha de defunción de mi madre.
Pasó un día antes de que los parientes de mi madre reclamarán el cuerpo, como a mi madre no la querían por haberse fugado con mi padre. Fue algo difícil por qué mis abuelos pertenecían a una rama de una familia de políticos y la reputación lo era todo para ellos, si se llegaba a difundir que una hija de ellos se había casado con un alcohólico pobre, y que este mismo la había asesinado, sería el hazme reír de todos. No bastaba con el hecho de que tuviera dos hijos bastardos si no también, qué en su anterior matrimonio tuvo una hija a la cuál abandonó.
Eso era algo que mis abuelos no perdonaría nunca, pero aún así mi madre seguía siendo su hija, así que ellos realizaron el funeral y por su puesto yo no pude participar, no me dejaron entrar ni tampoco estar presente cuando la enterrarán. Ema por otro lado, al ser mujer y ya haber tenido una conversación con sus abuelos ella si pudo estar presente.
Durante todo ese tiempo yo estuve en casa encerrado sin hacer nada, sin salir a ningún lado. Completamente aislado del mundo.
Hasta que una noche, mientras Ema se encontraba en casa recogiendo sus cosas para mudarse, unos hombres tocaron a la casa, yo no salí y Ema guardó silencio.
Sin embargo, los hombres afuera golpearon tan duró la puerta que la dañaron, entraron a la casa e hicieron un desastre, golpearon a Ema que trató de detenerlos. Y saquearon la casa, en casa no había dinero ni nada de valor, solo estábamos Ema y Yo.
Los hombres irrumpieron en mi cuarto y también recibí un golpe. Al ver a esos hombres, me di cuenta que eran los mismo que me habían golpeado en el callejón.
— Oye, ¿este no es el niño chismoso de la otra vez?
— Umm, aver creo que sí.
— Enano, donde está tú padre– ferozmente preguntó, aunque daban la vibra de saber perfectamente dónde estaría.
— Él, ya no vive aquí. – respondí.
— Jaja y entonces dónde vive, vamos dice lo a tú buen tío.– sarcásticamente seguía insistiendo.
— Él fue arrestado hace unos días.
— Oh, es así, es una pena. Ahora que se encuentra en la cárcel, como demonios va a pagar lo que me debe.
— Deberíamos llevarnos a esté niño y sacarle los órganos, hoy en día es así como pagan. Y sino es suficiente vendemos a la chica a un prostíbulo para que trabaje y nos termine de pagar. – con risa burlona los matones intentaban sacra provecho de la situación.
— ¡Por favor!, se los ruego no se lleven a mi hermana. Yo pagaré la cuenta, yo me haré responsable, Pero por favor no le hagan nada a mi hermana.
En mi desesperación decidí hacerme responsable con mis propias manos. Nunca permitiría que la última familia que me quedaba se viera envuelta. Ema ya había sufrido lo suficiente como para que terminara vendida en un burdel.
Ella se merecía ser feliz, yo sabía que el fondo yo siempre fui el culpable de la situación de mi familia, además yo sabía algo respecto a esa deuda y preferí callar. Yo estaba dispuesto a vender mis órganos e incluso a trabajar hasta ya más no poder solo para que Ema no tuviera una mala vida. Uno de los hombres se burló de mí, insinuando.
—¿Tú?, ¿Qué puedes hacer tú? Eres un mocoso insignificante y flacucho, dices que estás dispuesto a sacarte los órganos. Pero en realidad no hay nada que sacarte si eres puro hueso y piel, de que nos servirías. – su mirada filosa me llevó a un estado de razonamiento, él tenía razón, yo no podía hacer nada ni siquiera trabajar por qué era menor de edad. Todo era un caos hasta que Ema hablo y razono con ellos.
— Sñres, solo deme un poco de tiempo, le juro que le daré la mitad del dinero con todo e intereses.
Al principio no quieran ceder pero después de tanto insistir ellos se fueron dando aproximadamente una semana para pagar la mitad de la cuenta.
Era una suma demasiado grande para pagar, sin embargo, era nuestra única opción.