NovelToon NovelToon
La Pasión Oculta Del Mafioso

La Pasión Oculta Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Posesivo / Mafia / Amor eterno
Popularitas:6.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Lelixi

Amanda fue regalada a la familia Smirnov para saldar las deudas de su padre, Vladimir Smirnov el patriarca intenta entregarla a su hijo para por fin tener un nieto, pero no todo sale como lo esperaban: un romance apasionado y el secreto del heredero de la familia.

NovelToon tiene autorización de Lelixi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3: La llegada de Vladimir

​La brisa fría y húmeda de la tarde entró de golpe en la casa, trayendo consigo el aroma metálico del agua de lluvia y el perfume costoso, amaderado y seco del hombre que aguardaba en el umbral.

​Vladimir Smirnov permanecía de pie en el escalón de entrada. A pesar de su edad avanzada, su figura era erguida y masiva, emitiendo un aura incuestionable de peligro y poder. Llevaba un abrigo de paño gris oscuro sobre un traje a la medida y sostenía un bastón de empuñadura de plata, aunque no parecía necesitarlo para apoyarse.

​A su lado, un escolta de más de un metro noventa mantenía la mano derecha oculta dentro del saco, atento a cualquier movimiento sospechoso.

​Cuando la puerta se abrió, los ojos fríos y penetrantes de Vladimir cayeron en primer lugar sobre Amanda. Durante una fracción de segundo, el anciano ruso pareció desconcertado; no esperaba ser recibido por una muchacha tan joven y de una serenidad tan aplastante en medio de un tugurio miserable.

​—¿Héctor está aquí? —preguntó Vladimir. Su voz era grave, profunda, con un acento ruso marcado pero pronunciando el español con una precisión casi elegante.

​—Sí. Entre —respondió Amanda, haciéndose a un lado sin bajar la mirada.

​Vladimir hizo un leve gesto con la cabeza a su escolta, quien se quedó en el exterior vigilando la calle, e ingresó al recibidor. El espacio parecía reducirse drásticamente con su presencia. El magnate ruso observó el techo agrietado, el papel tapiz descolorido y el desorden de la pequeña sala con un gesto de ligera repugnancia.

​Héctor apareció en el pasillo, arrastrando los pies, sudando profusamente a pesar del frío.

​—S-Señor Smirnov... qué honor... no esperaba su visita en persona —tartamudeó Héctor, intentando esbozar una sonrisa servil que resultó patética—. Le juro que estaba por ir a su oficina. Tuve un pequeño contratiempo con...

​—Cállate, Héctor —interrumpió Vladimir con tranquilidad mortal, levantando una mano enguantada en cuero negro—. No vine a escuchar excusas. El plazo venció a las doce del mediodía. Mi tiempo vale más que toda esta manzana de casas derrumbadas.

​—Lo sé, lo sé perfectamente —dijo Héctor, juntando las manos como en una oración—. Solo necesito unos días más. Tres días. Una semana a lo sumo. Tengo un negocio entre manos que me va a dar el triple de lo que le debo...

​—Mentira —dijo Vladimir. No alzó la voz, pero la palabra cayó como una guillotina—. Has pedido préstamos a tres grupos distintos esta semana para pagar tus apuestas de anoche. No tienes negocios. No tienes trabajo. No tienes crédito. Eres un pozo sin fondo, Héctor. Y los Smirnov no regalan el dinero.

​Vladimir caminó lentamente hacia el centro de la sala, examinando una vieja foto familiar que colgaba torcida en la pared.

​—La cifra asciende a doscientos mil dólares con los intereses acumulados —continuó el anciano—. No tienes propiedades de valor, esta casa está embargada por el banco en primer grado, y no tienes cuentas bancarias activas. Mis hombres tienen métodos muy efectivos para cobrar con bienes materiales o con carne, pero francamente, romperte los huesos no me devuelve mi capital.

​Héctor cayó de rodillas sobre la alfombra raída. La escena era lamentable. Un hombre adulto destruido por su propia debilidad, llorando y pidiendo clemencia a los pies de un depredador.

​—¡Por favor! ¡Haré lo que sea! ¡Le trabajaré gratis de por vida! ¡Señor Smirnov, tenga piedad!

​Amanda sintió cómo una ola de vergüenza y náusea la recorría. Ver a su padre arrastrarse de esa manera era peor que la amenaza de violencia física. Dio un paso al frente, interponiéndose entre su padre y el ruso.

​—Levántate, Héctor —ordenó ella con la voz temblando de rabia contida—. Ten un poco de dignidad.

​Vladimir Smirnov volvió a fijar sus ojos en la joven. Su mirada recorrió lentamente la estructura de su rostro, la tez impecable, los labios carnosos apretados en una línea de determinación y los ojos oscuros que brillaban con una mezcla de ira y dignidad intacta.

​

1
Sandra Moreno
😘😘😘👏👏👏👏👏👏
Jacquelyn Hernández
Bien por ti Alek cuida tu suegra que es lo unico bueno que tu mujer tiene 💪💪💪🥰🥰
Jacquelyn Hernández
Esa es mi chica 💪💪💪 Todo por tu madre. Amanda la Futura matriarca Smirnov
Jacquelyn Hernández
🤣🤣🤣 Viejo Zorro 🥰 se Le dio lo del heredero. 🥰🥰🥰
Jacquelyn Hernández
yes yes yes🤭🤭🥰🥰🥰 Amanda ese Corazon ya es tu yo.
Rossy Bta
interesante 🔥
Arcadia Med Caudillo
me encantó gracias
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play