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EL REY ALFA QUIERE SALVAR A SU OMEGA

EL REY ALFA QUIERE SALVAR A SU OMEGA

Status: En proceso
Genre:ABO / Hombre lobo / Reencarnación
Popularitas:5k
Nilai: 5
nombre de autor: Gabitha

El reino de los hombres bestia prospera bajo el mando del rey alfa Samuel Costa… o al menos así lo cree el mundo.
Porque detrás de la reina falsa que ocupa el trono, Samuel oculta un secreto mortal: su verdadero cónyuge es un omega humano, Camilo, cuya mera existencia está prohibida por la ley.
Cuando la verdad sale a la luz, la traición cae como un golpe implacable. Uno a uno, sus aliados son asesinados. Samuel y Camilo mueren juntos sin haber podido aceptarse como los destinados que siempre fueron… hasta que el destino les concede un milagro.
Samuel renace en el instante en que su tragedia comenzó. Ahora, con la memoria intacta y el corazón ardiendo de arrepentimiento, hará lo que no hizo antes: proteger a su omega, desafiar al consejo real y reescribir el futuro, aunque para ello deba destruir enemigos ocultos y el propio sistema que lo traicionó.

NovelToon tiene autorización de Gabitha para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

PROMESA VACIA

La posible idea de que Camilo estuviera encinta hizo que muchos se alegraran… pero también existían quienes se negaban rotundamente a aceptar que de él naciera un heredero legítimo.

—Es la decima vez que les digo que no recibiré cartas de compromiso para concubinos —dijo Samuel, harto, dejándose caer en su asiento con evidente frustración.

—Tranquilízate, hijo —respondió Brisa con paciencia, mientras continuaba enseñándole a Camilo acerca de sus deberes como consorte—. La nobleza siempre será insistente.

—No, mamá —replicó Samuel con firmeza—. Los que deberían calmarse son ellos. ¿Qué les hace creer que dejaré a Camilo para aceptar a otro en mi cama?

Samuel giró el rostro hacia Camilo, mirándolo con absoluta determinación. Aquellas palabras hicieron que el omega se sonrojara de inmediato, bajando la mirada mientras sentía el calor subirle al rostro.

—Su majestad —anunció Raúl al entrar al invernadero—. Ha llegado el barón Western con su hija, exigiendo una audiencia.

El ambiente se tensó al instante.

—Diles que se retiren —ordenó Samuel con frialdad—. No planeo recibir más propuestas de ese hombre.

—Me pidieron que le dijera que usted hizo una promesa —añadió Raúl con cautela.

—¿Promesa? —Brisa giró bruscamente hacia su hijo—. Samuel, ¿qué hiciste exactamente?

—Fue antes de conocer a Camilo —se excusó él con rapidez—. Llévalos al salón del trono… vamos para allá.

Samuel se acercó a Camilo, tomó su mano con suavidad y lo condujo junto a él hacia el salón.

Camilo apretó sus dedos, buscando seguridad.

—Más te vale resolver esto —murmuró Brisa para sí misma, siguiéndolos.

Al llegar al salón del trono, fueron recibidos por la mirada asesina de Alexandra.

Su apariencia refinada delataba nobleza, pero detrás de esa fachada se escondía una mujer avariciosa, capaz de todo por escalar más alto de lo que le correspondía.

A su lado estaba el hombre regordete que ya habían visto el día que regresaron de su pequeña luna de miel: el barón Western. Un noble recién nombrado, cuyo título había sido ganado gracias a una ayuda al reino, aunque escondía demasiados secretos oscuros.

—Sus majestades —saludó, haciendo una profunda reverencia.

Samuel y Camilo tomaron asiento en sus respectivos lugares.

—Barón Western —habló Brisa con serenidad—, ¿a qué se debe su visita?

—Disculpe mi imprudencia —respondió el hombre—, pero hace tiempo su majestad, el rey Samuel, hizo una promesa a mi hija… la de tomarla como esposa.

—Así es, su eminencia —intervino Alexandra con una sonrisa ensayada—. El rey me prometió matrimonio, y no veo nada que indique lo contrario. La familia real siempre cumple sus promesas, ¿no es así?

Samuel arqueó una ceja y esbozó una sonrisa burlona.

Camilo escuchaba atento, guardando silencio, aunque su pecho se sentía extraño.

—Además —continuó Alexandra—, puedo ayudar al nuevo consorte con todo este ajetreo. Considero que es una excelente oportunidad para que su majestad cumpla esa promesa.

El silencio reinó por varios segundos, pesado y sofocante, hasta que Samuel decidió hablar.

—Madre —dijo con voz calmada—, ¿es considerado apto tomar a una esposa como concubina cuando esta ya no es pura?

—¡¿Qué está queriendo decir, su majestad?! —exclamó el barón, alterado.

La mirada de Alexandra se tensó al instante.

"¡Es imposible que sepa que he estado con Félix!", pensó, manteniéndose en silencio.

—Eso es mentira, y-yo no he estado con nadie— dijo temblando Alexandra.

—Respondiendo a su pregunta, barón Western, le digo que su hija rompió por sí misma esa promesa al meterse con mi hermano, ¿No es así madre? —dijo mirando fríamente a ambos.

—Asi es barón, de hecho se considera una ruptura por propia voluntad —respondió Brisa con una sonrisa elegante.

—Barón Western —continuó Samuel—, le aseguro que yo no he tomado a su hija. Es más, desde la fiesta de alianzas ella y yo no hemos cruzado palabra. Estoy seguro de que varios sirvientes la vieron con mi hermano, el príncipe Félix.

—Si hay testigos es imposible que mi esposo acepte a alguien siendo una cualquiera— dijo Camilo intercediendo a favor de su esposo.

—¡Cállate! —dijo gritando Alexandra.

—Señorita Alexandra, recuerde bien a quien le está hablando —dijo Camila mirándola molesto—, Por si fuera poco, no necesito su ayuda con mi labor como consorte.

El omega la miró con odio, odio por haber sido el primer amor de su esposo

—Mi omega no necesita que le ayuden, ya tenemos el apoyo de mi madre para cualquier cosa que se presente, en cambio no necesita de la presencia de una mujer como usted— dijo intercediendo entre la breve discusión entre Alexandra y Camilo.

El ambiente se volvió gélido.

—Pero… —intentó decir Alexandra.

—Admito que hice una promesa —la interrumpió Samuel—, pero dejé de cumplirla en el momento en que supe de su aventura con mi hermano.

—¡Maldita infeliz! —gritó el barón, perdiendo la compostura, antes de propinarle una cachetada a Alexandra—. ¡Me hiciste venir solo para pasar vergüenza!

—Y no solo eso —añadió Samuel con dureza—, se atribuyó a sí misma el título de reina, cuando nunca se lo prometí.

—Discúlpeme, su majestad —dijo el barón apresurado—. No sabía nada de esto.

"Sabías, pero te conviene culparla a ella", pensó Samuel mientras lo observaba.

—Pero me prometiste… —susurró Alexandra con los ojos llenos de ira.

—Lo hice —respondió Samuel sin titubear—. Sin embargo, fuiste tú quien decidió tomar esa promesa a la ligera. Barón Western, espero no volver a verlos en mucho tiempo ni en mi presencia ni en presencia de mi consorte.

—No se preocupe, majestad —dijo el hombre molesto—. Nos retiramos.

El barón comenzó a arrastrar a su hija fuera del salón.

—¡No, papá! ¡No! ¡Él me lo prometió! —gritaba Alexandra mientras desaparecía por los pasillos del castillo.

—Samuel… —murmuró Camilo, acercándose—. Sé que la querías. Lamento que haya hecho todo esto.

—No te disculpes, mi omega —respondió Samuel, abrazándolo con fuerza—. Lo que ella haga dejó de importarme hace mucho.

Brisa salió junto con los guardias y algunos sirvientes.

—Encárguense de esparcir lo que sucedió aquí dentro —ordenó, entregándoles monedas—. Esa mujer sola se lo buscó.

Dentro del salón, Samuel permaneció abrazando a Camilo. Por inercia, el omega liberó suavemente sus feromonas, calmando la ira que ardía en el corazón del alfa.

"Mi alfa", pensó Camilo mientras lo mimaba con pequeños gestos.

"No permitiré que nadie te haga daño", juró Samuel en silencio, estrechándolo aún más entre sus brazos.

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Dayavi
Me gusta tu trabajo sigue así te deseo muchos éxitos 😘🥰🥰🥰
Afrodita Hada♥️
muchas gracias por el capítulo 🫶🫶♥️♥️♥️
Afrodita Hada♥️
😭😭😭
Afrodita Hada♥️
😭😭😭😭
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