Parte II de "CONOCIENDO A MI ESPOSO"
Una historia de dos familias, unidas por el amor que hay entre sus hijos. Daniela, una mujer fría para los negocios, tiene un pasado con el hijo de sus tíos, actualmente está apunto de casarse con otro hombre. Sin embargo, cuando su ex recibe la invitación para asistir a su boda, tendrán que encarar lo que ha pasado entre ambos. Teniendo a sus dos familias unidas tan estrechamente, ¿podría ser aquel reencuentro pacífico? ¿O dónde hubo fuego, cenizas aun arden?
NovelToon tiene autorización de Tamara Gallo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
De nuevo a la Rutina
...Daniela...
Sé que la llamada de mi hermana era por algo en especial y más al nombrar a Lorenzo, también leí el mensaje, pero decidí no responder...
Con él me siento en la luna y soy consciente de que esto terminará en un par de minutos, ya que estamos arreglando los autos para emprender viaje. Obviamente, vamos a ir separados y con una buena excusa, él estuvo en Texas por un contrato con una aerolínea y yo en el campo, aunque un poco de verdad hay.
-¿Listo? - Le pregunté
Lorenzo - Si, pero no me gusta alejarme de ti.
Daniela- Será hasta que se solucione
Lorenzo - Dime una cosa, ¿Nos podremos ver a escondidas? - Dijo abrazándome
Daniela- No lo sé, tal vez si, tal vez no - Dije sonriendo.
Lorenzo- Como sea, recuerda que Te amo y si el hombre misterioso no reúne las pruebas necesarias, voy a impedir tu boda y te voy a secuestrar.
Daniela - Jajaja esta bien... También te amo, mi amor - Lo besé y luego me dirigí a mi auto...
Él hizo lo mismo y arrancó primero que yo
Cuando iba a empezar mi camino, el celular sonó mostrándome nuevamente un número privado...
📱- ¿Diga? -
Feredick 📲 Tengo lo que necesitas, sigue la boda.
📱 Si ya tienes lo necesario ¿Por qué debo seguir?
Federick 📲 Has confiado en mí desde el principio, sigue haciéndolo
📱 ¿Me dirás tu nombre?
Federick 📲 No es necesario.
📱 ¿Qué pedirás a cambio?
Federick 📲 Quiero que mi hermana vuelva a tener autoestima, y sé que siendo modelo volverá a surgir.
📱 Bien, hablaré con mi hermana.
Él cortó la llamada y me dejó intrigada, ¿Por qué me hará seguir la boda?
- ¿Quién sabe? - Dije sin importancia y arranque el auto.
Durante el camino iba escuchando música y noté varias camionetas siguiéndome... No me sentía tranquila así que decidí llamar a Lorenzo.
📱Hola
Lorenzo 📲 Cariño, ¿Ya me extrañas?
📱En parte sí, pero ¿Tu gente me está siguiendo?
Lorenzo 📲 Dos camionetas deben cuidarte.
📱Entonces si son ellos, ¿Por qué no me avisaste? Me asusté
Lorenzo 📲 Lo olvidé, perdón, mi amor
📱 Tranquilo, está vez te la dejo pasar jaja
Lorenzo 📲 Gracias jaja
Corté la llamada y seguí mi camino tranquila...
Al llegar a mi departamento, dejé las maletas en la habitación y bajé a la cocina para luego ir a la oficina.
El viaje lo hicimos muy temprano, más exactamente a las siete de la mañana y ya eran < ocho y media >
Llegué a la Empresa y volví a dar el permiso para mi futuro marido, que dicho sea de paso, en todo este tiempo lejos, no mando ni un mensaje.
Secretaria- Señorita, hoy tenemos una reunión importante con los Árabes. - Dijo llegando a mí con su típica Tablet y libreta.
Daniela - Hola querida, ¿Para qué quieren la reunión? No recuerdo haberla agendado.
Secretaria - Ellos la han pedido de urgencia.
Daniela - Bien, ¿A qué hora?
Secretaria- En treinta minutos.
Daniela - Gracias, tráeme un café doble.
Entré a la oficina y me senté en mi lugar, vi los contratos que necesitaban ser firmados y me dediqué a eso.
- Permiso señorita, su café doble. ¿Algo más? - Dijo mi secretaria.
Daniela - Sí, ¿Quién arregló estos contratos?
Secretaria- El señor Pedro, un amigo del señor Lorenzo, ya que él se fue de viaje.
Daniela - Bien... Puedes retirarte, gracias.
Ella me miró raro y después salió.
- Tal vez he sido muy simpática - Dije riendo.
Seguí con las carpetas y a la hora acordada la secretaria volvió a tocar la puerta.
- Hora de la reunión- Dijo.
Me levanté y fuimos hasta la sala de reuniones, donde ya estaban los Árabes, Lautaro y su secretaria, mi padre, mi tío y Lorenzo.
-¿Qué quieren? - Dije fría
Samil- Venimos en paz.
Oscar- Los marcianos dicen eso, en las películas
Abdel- Debe ser un chiste ¿No?
Samil- No hagas caso, hijo. El señor está ocupando un espacio que no le pertenece.
Daniela - Esta equivocado, aquí cada uno es dueño de un porcentaje e incluso, falta gente, pero estamos en representación de todos.
Abdel - ¿Quiénes faltan?
Danilo - Mi esposa y mis otros dos hijos.
Oscar - Mi esposa y mi hija.
Samil - ¿Cuánto porcentaje recibe cada uno?
Daniela - ¿A usted que le importa?
Abdel - Eres mal educada.
Daniela- Me encanta serlo con los metiches.
Abdel - No entiendo esa palabra.
Lorenzo - Se le dice a quienes meten sus narices en donde no deben.
Abdel - Eso sí lo entendí.
Daniela - ¡Qué bueno! ¿A qué vinieron?
Samil- A pedir mayor porcentaje
Daniela- Como ya dije, es imposible, somos muchos y cada uno tenemos un porcentaje adecuado, incluso para su ingreso les di del mío.
Abdel- Solo nos dio un 5%
Daniela - Si nos les sirve, pueden venderlo.
Danilo- Con gusto se lo compraremos.
Samil- No... Mi hijo necesita de él para avanzar en nuestra empresa.
Abdel - Como ya sabrán, luego de la inminente quiebra, hemos resurgido.
Daniela- Es muy buena noticia señores, también se quedaron con uno de mis trabajadores.
Abdel - Sí, el señor Thompson es buen abogado.
Daniela - Lo sé, pero lo quiero aquí.
Samil - Imposible, tiene un contrato por diez años.
Oscar - Cumplió ocho con ustedes. ¿Cuál sería la indemnización?
Abdel - Dos millones.
Daniela - ¿Lorenzo vale oro? ¿Por qué tanto? - Dije sorprendida
Samil - Fue un chiste de mi hijo. El precio a pagar son cien mil dólares.
Daniela- Traiga a su abogado, consiga ese contrato y se le indemnizará por cortar el contrato antes.
Samil - Bien.
Daniela - Ya con todo aclarado, se terminó la reunión.
Abdel - Sigo pensando que debo tener mayor porcentaje, ya que usted señorita, nos llevó a la quiebra.
Daniela - Ya dije que no, somos once personas con un porcentaje en esta empresa, cinco de mi familia, cinco de la familia Thompson, y su empresa Árabe.
Samil- Se entiende. Gracias por su tiempo.
Ellos salieron sin decir más y luego nos miramos entre todos, algo incómodo.