"INCESTO"
Esa sería la palabra que cualquier persona utilizaría al saber que un adulto de 26 años está interesado en una joven de 17, y más aún, si son tío y sobrina. Cabe aclarar que tan poco soy un maldito puerco, las dudas y emociones surgieron hace unos pocos meses. Aunque he de reconocer que el “interés” ya pasó a segundo plano y fue sustituido por el “me gusta”, pero juro por la más sagrado que me queda, que es mi padre, que esto va mucho más allá del querer tener relaciones sexuales con ella. Jenny es la única persona con la que me siento cómodo y libre de expresarme, nuestra relación es única y especial.
Cuando la conocí, hace cinco años en esa casa hogar, un sentimiento por ayudarla me invadió, no sólo a ella, sino también a mi prima y sobrino. Todos habían sido tratados mal por la vida y recurrieron a mí en busca de ayuda. Los saqué de ese lugar y los traje a vivir conmigo.
Bueno, pero a todo esto, ustedes se preguntarán ¿quién soy yo?
Mi nombre es Daniel Alcocer, un ...
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XVIII- TÍO, ...
...CAPÍTULO XVIII...
...JENNY ASTUDILLO...
El parque queda a solo una cuadra de mi casa, en cuestión de minutos me encuentro ahí y puedo observar a Ethan sentado en una banca.
Me acerco a él con nervios. - Hola. – Lo saludo.
-Hola. – Me responde con un tono de voz dulce.
Se levanta y me intenta besar, pero lo detengo. - Espera, de esto quiero hablar. - Me mira a los ojos, se da cuenta que trato de buscar las palabras correctas para no lastimarlo.
-Entiendo.
-Eres una gran persona, inteligente, caballeroso, amable, guapo, pero … solo te veo como un amigo. – Él no se merece esto.
-¿Te gusta alguien más? – Me pregunta con una voz quebradiza.
Debo ser sincera con él. - Sí, pero él no siente nada por mí.
-¿No puedes intentar darme una oportunidad?
-No, mis sentimientos a esa persona son muy fuertes, me tomará mucho tiempo olvidarlo, no quiero lastimarte prometiéndote algo que será imposible para mí. Además, en cinco meses me mudaré a Estados Unidos a estudiar en la universidad, estaré concentrada en mis estudios, me sería imposible tener una relación.
Tarda segundos en contestar.
-Duele, pero es lo mejor.
-Gracias por entender.
-¿Podemos seguir siendo amigos?
-Si tú quieres, por mí no hay problema. - Me da un fuerte abrazo.
-Tengo que irme, dejé asuntos en la empresa.
-Adiós, cuídate.
-Adiós, estaré en contacto.
Se sube a su auto y se va.
Ahora debo concentrarme en mis estudios y dejar a un lado las relaciones amorosas.
... Meses después....
Desde que mi tío me contó lo que pasó entre él y Mónica hay más confianza entre nosotros y nos llevamos mejor que nunca.
Sin darme cuenta ya han pasado 5 meses, me gradué de la preparatoria, Oraida se fue a estudiar a Canadá, hablamos por zoom, mi vuelo para San Francisco es mañana, espero poder ver a mi familia en vacaciones.
-Mamá, estaré en la casa de mi tío, voy a despedirme de él.
-Llévate la llave de la puerta trasera por si está cerrada cuando regreses.
-Esta bien.
-Una cosa más, ponte un suéter, ya es de noche y hace frío.
-Mamá, con mi sudadera basta.
-Bien, adiós.
-Adiós.
Me da tristeza despedirme, ¿a quién no?, en estos meses he tratado de mirarlo como un tío, y no como la persona que amo, creo que "lo estoy logrando".
Toco la puerta y enseguida me abre.
-Tío, buenas noches, ¿puedo pasar? - Se acaba de bañar; su camisa está un poco mojada, puedo ver su marcado abdomen, su cabello húmedo lo hace ver sexy. Pero qué estoy pensando, es imposible olvidar lo que siento por él.
-Claro, pasa. ¿Qué te trae por aquí?
Cierra la puerta detrás de mí. - Mi vuelo sale en la mañana, quiero despedirme. – Le respondo.
-Pensaba despedirme de ti mañana, en el aeropuerto. ¿Quieres un poco de café?
-Sí, hace frío. - Nos dirigimos a la cocina y tomo asiento en una silla de la isla.
-¿Cómo le fue hoy? – Pregunto mientras lo veo preparando el café.
-La presión en la empresa ha aumentado, Ethan está haciendo un muy buen trabajo, pero llevamos bien la competencia.
-Me alegro. – A la mente se me viene aquella vez que le pedí que me enseñara a besar.
- ¿De qué te ríes?
Sin querer me reí. - Recordé la vez que le pedí que me enseñara a besar.
-Nunca hablamos de eso.
-Lo sé, pensé que le incomodaría. - Se acerca y me da el café.
-Siempre esperé que tocaras el tema, ¿te arrepientes de pedirme eso?
Sus ojos me miran fijamente, provocando que mi piel se erice
-¿Te arrepientes de haberme pedido que te enseñara a besar? - Se acerca más a mí.
Me levanto muy rápido de la silla. - Tío, mejor me voy.
-No, no te vas. – En un movimiento rápido me trinca a la pared. Una de sus piernas queda entre las mías, una mano en la pared y la otra acaricia mis cachetes.
-¿Por qué no contestas mi pregunta? – susurra.
Los pequeños roces de sus manos me provocan un calor intenso. - No, no me arrepiento. – Le respondo.
-¿Te gustaron los besos de Ethan?
-No, no me gustaron. - ¡Pero qué dije! En cuestión de segundos nuestras miradas se conectan.
Acerca su boca a la mía, mis labios chocan con los de él, me besa lentamente y correspondo. La temperatura aumenta, sus labios empiezan a moverse más rápido, es un beso con desesperación y deseo, nos separamos para controlar nuestras respiraciones.
-Esto no está bien. – dijo
-Tío, …tócame- Susurré
más te vale marrana. 🤣🤣🤣🤣🤣