NovelToon NovelToon
El Amor Congelado

El Amor Congelado

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Claudia preciado

El Amor Congelado es de un romance oscuro y fantasía que narra la historia de Arieth, una mujer que descubre la traición de su esposo justo antes de que él caiga víctima de un hechizo lanzado por una mujer malvada. Cuando los médicos no pueden salvarlo, Arieth viaja a tierras lejanas en busca de una poderosa bruja que pueda romper el encantamiento.
La obra combina amor, magia, traición y sacrificio, mostrando cómo el verdadero amor puede enfrentar incluso la oscuridad más profunda.

NovelToon tiene autorización de Claudia preciado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cuando el frío aprende tu nombre

El desayuno fue más silencioso que los días anteriores.

No incómodo.

Pero distinto.

Adrián estaba presente… y al mismo tiempo parecía estar escuchando algo más allá del restaurante del hotel. Su mirada se quedaba fija por segundos, como si intentara recordar algo que se le escapaba.

Arithsa lo observaba con calma.

No quería invadir.

Pero sentía.

—¿Volvió el sueño? —preguntó suavemente mientras dejaba la taza sobre la mesa.

Adrián tardó un segundo en responder.

—Sí.

Ella no mostró sorpresa.

—¿Igual que anoche?

Él negó con la cabeza lentamente.

—Más claro.

El ruido de cubiertos y conversaciones alrededor parecía lejano.

—Estaba en el mismo pasillo —continuó él—. Pero esta vez no estabas al final.

Arithsa sintió una presión leve en el pecho.

—¿Dónde estaba?

Adrián tragó saliva.

—No podía verte. Solo escuchaba tu voz.

El silencio entre ellos se hizo más profundo.

—¿Y qué decía? —preguntó ella.

Él dudó.

Por alguna razón, repetirlo le parecía extraño.

—Decía mi nombre.

Nada más.

Pero lo decía… distinto.

Arithsa extendió la mano y tomó la suya.

—Es solo estrés.

Adrián asintió.

Era lógico.

Reuniones.

Presión.

Helena.

Expansión internacional.

Todo podía mezclarse en la mente.

Pero cuando sus dedos se entrelazaron con los de Arithsa, una sensación extraña lo recorrió.

Frío.

No en la piel.

En el centro del pecho.

Retiró la mano apenas, casi imperceptible.

Arithsa lo notó.

No dijo nada.

Esa tarde tenían una última reunión antes de regresar a la ciudad costera donde vivían.

Adrián estaba más firme durante la junta.

Más concentrado.

Casi demasiado.

Helena lo observaba desde el otro lado de la mesa.

No había hecho nada visible.

No había usado palabras extrañas.

Pero sí había preparado algo la noche anterior.

Una vela encendida.

Un susurro repetido.

Un nombre pronunciado en voz baja frente a páginas antiguas.

No un hechizo completo.

Solo una invocación leve.

Un llamado al subconsciente.

Y ahora miraba el resultado.

Adrián parpadeó varias veces durante la reunión.

Por un segundo, el sonido de la sala pareció distorsionarse.

Las voces se volvieron lejanas.

Helena inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Te encuentras bien? —preguntó con tono perfectamente profesional.

Él parpadeó otra vez.

—Sí.

Pero su voz no salió tan firme como siempre.

Arithsa, sentada a su lado, giró apenas el rostro.

—¿Adrián?

Él respiró profundo.

—Estoy bien.

La reunión continuó.

Sin incidentes.

Sin errores.

Pero algo estaba cambiando.

No en su capacidad.

En su percepción.

Esa noche, de regreso en el hotel, Arithsa se acercó mientras él miraba la ciudad desde el ventanal.

—No estás bien.

No era pregunta.

Él no se giró de inmediato.

—Estoy cansado.

—No es solo eso.

Adrián cerró los ojos unos segundos.

—Es como si… algo me llamara.

El aire pareció enfriarse levemente.

—¿Llamarte cómo?

—En los sueños.

Arithsa se acercó por detrás y lo abrazó.

Apoyó la mejilla en su espalda.

—Mírame.

Él se giró lentamente.

Ella tomó su rostro entre las manos.

—¿Sientes que te estoy perdiendo?

La pregunta lo golpeó.

—No.

Pero por primera vez…

No estaba completamente seguro de qué estaba sintiendo.

Arithsa sostuvo su mirada con firmeza.

—Entonces no te sueltes.

Adrián la abrazó con fuerza, buscando anclarse en algo real.

Y por un momento lo logró.

El calor de su cuerpo.

Su respiración.

Su latido.

Pero cuando cerró los ojos…

Escuchó su nombre otra vez.

No desde afuera.

Desde adentro.

“Adrián…”

Abrió los ojos bruscamente.

Arithsa no escuchó nada.

—¿Qué pasó?

Él negó con la cabeza.

—Nada.

Pero el frío ya no era un simple sueño.

Era un eco.

Y cada vez que su nombre era pronunciado en la oscuridad del apartamento de Helena, frente a la llama encendida y el libro abierto…

Ese eco encontraba el camino.

Helena cerró el libro esa noche con calma absoluta.

—Ya reconoce el llamado —susurró.

No había lanzado el hechizo final.

Pero el hielo ya sabía cómo entrar.

Y ahora…

Solo necesitaba tiempo.

1
Monica Raquel Martin
uuuyyy esta Helena va s causar problemas en la pareja
Eret Lopez
LA GENTE ES CAPAZ DE HACER TODO POR DINERO y PODER Y Elena es UNA DE ELLAS
Eret Lopez
EL DINERO y EL PODER SON DE PERDER A LA GENTE
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play