NovelToon NovelToon
Las Leyes De La Mafia - Giovanna Costello

Las Leyes De La Mafia - Giovanna Costello

Status: Terminada
Genre:Acción / Romance / Mujer poderosa / Mafia / Embarazo no planeado / Reencuentro / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:132
Nilai: 5
nombre de autor: Daysi Simplicio

Entre el cielo y el infierno, Giovanna Costello reina junto a sus hermanos. Hija menor del clan Costello, nació y se crió entre las leyes y reglas de la mafia, destinada a mandar y no a ser mandada.

Giovanna llevaba una vida libre de la presión de la mafia y del consejo, hasta que sus hermanos deciden entregarla en matrimonio a Lorenzo Romano.

Lorenzo Romano es conocido por su crueldad en el mundo mafioso: un hombre frío y calculador que mató a su propia esposa a sangre fría al descubrir que le era infiel. Ahora, con 39 años, se encuentra entre la espada y la pared cuando el consejo lo obliga a casarse de nuevo para asegurar un heredero.

Lorenzo es el tipo de hombre que se hace justicia por su propia cuenta. Llega a un acuerdo con la familia Costello… y de ese acuerdo surge un matrimonio inesperado.

Giovanna, una mujer que no cede fácilmente.
Lorenzo, un hombre que siempre lo ha controlado todo.
¿Qué les depara el destino?

NovelToon tiene autorización de Daysi Simplicio para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18

*Giovanna

El vuelo de vuelta a casa fue tan rápido que solo me di cuenta cuando el piloto avisó que ya estábamos aterrizando, la noche fue horrible, me quedé despierta pensando y llorando la mayor parte del tiempo, era difícil creer que después de todo lo que había conquistado tendría que renunciar así de un momento a otro por cuenta de un acuerdo de matrimonio, matrimonio ese que yo ni quería con un hombre que yo mal conocía, Rodolfo tampoco estaba en su normal, él estaba callado, quieto, como si previera la tempestad que se aproximaba.

El día estaba caliente contrastando exactamente con las emociones fervientes que yo estaba sintiendo dentro de mí, entramos en el carro que ya nos aguardaba para llevar a la mansión de mis padres, sí pues aquel lugar ya dejó de ser mi casa hace mucho tiempo, yo observaba a las personas andando por las calles ajenas a lo que estaba pasando en mi vida, un sábado común para cualquier persona común, mas para mí era como si estuviese yendo para la horca, mas yo no iba sin luchar, eso con toda certeza no iba a acontecer, ni que fuese para morir al final de esa batalla, mas yo iba a caer disparando.

El portón de hierro y acero se abrió para que el carro pasase, por el horario mis padres debían estar almorzando, bajé del carro ya sintiendo toda la rabia dominarme nuevamente, di un paso al frente para entrar cuando Rodolfo sujetó mi brazo, miré para él sin entender.

Rodolfo - Ten calma Gio, no es para tu mal.

Di una risotada seca.

Giovanna - Para mi bien es que no es.

Me solté y entré, sintiendo el peso de mis pasos recorrer la sala de estar yendo en dirección a la cocina, así que llegué vi a mi padre y a mi madre juntamente con mis hermanos y cuñadas sentados a la mesa almorzando así como yo había previsto, todos me miraron en silencio.

Giovanna - Buenos días familia.

Mi voz sonó irónica.

Giovanna - Pidieron para que yo volviese, entonces estoy aquí.

Abrí los brazos con una sonrisa de lado sin mostrar los dientes, la tensión era nítida.

Nicole- Tía Gio.

Nicole corrió en mi dirección acompañada de su hermano Nathan y se agarraron a mis piernas, Alice sujetaba a Nora en los brazos y me miró preocupada así como Nayara que embalaba a Enrico que dormía tranquilamente en su bebé confort, por un breve momento yo paré apenas por cuenta de mis sobrinos, ellos eran niños, no tenían culpa de lo que estaba aconteciendo, mas mi mirada para ellos decía que aquello estaba apenas comenzando.

Cassandra- Hija qué bueno que volviste.

Mi madre se levantó con una sonrisa en los labios y vino en mi dirección dándome un abrazo que yo no retribuí.

Cassandra - Siéntate, ven a comer.

Giovanna - Gracias madre, estoy sin hambre, voy a subir y a descansar del viaje.

Antes que alguien pudiese decir algo yo apenas salí de la cocina subiendo las escaleras para ir a mi cuarto, Rodolfo ya había colocado mis maletas en el clóset, cerré la puerta y me senté en la cama absorbiendo todo lo que estaba aconteciendo, pasé la mano en mi cabello mientras respiraba hondo y allí me quedé el restante de la tarde, no vi a mis hermanos yéndose y por mí sería mejor así, en la noche todo parecía estar tranquilo, después de un baño bien relajante estaba yendo hasta el clóset a vestir una ropa cuando escuché un golpe en la puerta.

Fui hasta allá y abrí y me topé con mi padre en pie mirándome serio.

Henrique - Necesitamos conversar.

Me quedé en silencio por un tiempo absorbiendo aquellas palabras.

Giovanna - Necesito vestirme.

Henrique - Te espero en el escritorio.

Él salió en silencio, era horrible esa situación, mi padre nunca me trató tan fríamente como ahora, mas yo no tenía culpa, ellos que me colocaron en esa posición y yo no puedo simplemente ceder a eso tan fácil, no después de luchar tanto, de conseguir alcanzar cosas que ninguna otra hija de la mafia había conquistado. Vestí una ropa leve, dejé los cabellos sueltos pues estaban mojados y bajé en dirección al escritorio, así que llegué vi a mi padre sentado en su silla tomando un copo de whisky, él me miró como si me pidiese para sentar y así yo hice, nos quedamos allí frente a frente sin decir una única palabra, como si cualquier cosa que fuese dicha pudiese causar un enorme incendio, él respiró hondo, apoyó el copo en la mesa y me miró.

Henrique - Yo me acuerdo exactamente del día que tú naciste, no estaba en el tiempo mas aun así tú decidiste por ti sola que aquel era el momento de nacer, y con eso no dio tiempo ni para llegar a la maternidad, tú naciste en el banco de atrás del carro en medio de una carretera.

Él dio una sonrisa fraca, su mirada estaba perdida.

Henrique - Yo sabía que tú eras diferente desde el primer momento que coloqué mis ojos en ti y te sujeté en mis brazos, fui yo la primera persona que te tomó en brazos cuando tú naciste y para mí aquello fue increíble, yo prometí a mí mismo que yo haría todo y cualquier cosa para verte feliz y protegerte.

Yo estaba con mis ojos aguados, mi padre me miró.

Henrique- Y yo hice Giovanna todo lo que yo pude, cambié leyes que nunca habían sido cambiadas, te dejé volar lo tanto que tú quisiste, formarte, asumir la empresa en mi lugar, tú fuiste la primera hija de un Don a hacer eso aquí en Italia. El consejo siempre me colocó contra la pared por cuenta de eso, yo siempre oí absurdos como "las mujeres de la mafia no sirven para comandar y sí para ser comandadas", mas contigo yo no quería que eso aconteciese.

Giovanna - ¿Entonces por qué ahora padre? Por qué Gabriel hizo eso, ¿por qué el señor aceptó?

Mis lágrimas bañaban mi rostro.

Henrique - Yo siempre te dije querida, la palabra de un hombre vale mucho más que cualquier dinero en el mundo, e infelizmente yo y tus hermanos dimos nuestra palabra al Don Romano delante nuestro consejo que también aprobó ese matrimonio.

A cada palabra yo sentía mi corazón partirse en mil pedazos.

Henrique - Yo necesito que tú entiendas Giovanna, yo y tus hermanos no seremos eternos, no vamos a estar aquí siempre que tú necesites, y es pensando en tu futuro, un futuro estable con seguridad, una familia para ti mi hija, yo nunca haría nada que fuese para tu mal Giovanna.

Giovanna - ¿Entonces por qué alejarme de la empresa? Yo conquisté mi lugar allí dentro.

Henrique - Yo sé de eso, mas el consejo está presionándonos, si tú no te casas con Don Romano hasta el fin del mes ellos tomarán el puesto de Gabriel y pasarán para un substituto, tú sabes que todo tiene consecuencias Giovanna, un Don que da su palabra y no cumple es un cobarde no merece ejercer la función de líder, entienda mi hija, en esa historia no solo el Romano sale perdiendo como nosotros también. No es para presionarte Giovanna, yo estoy apenas mostrando la realidad de los hechos.

Yo no conseguía decir nada, mis sollozos eran oídos por todo el escritorio, mi padre se levantó y quedó agachado en mi frente.

Henrique - Tú necesitas casarte con él Giovanna, es la palabra y la honra de tu padre y de tus hermanos que está en juego, el consejo marcó tu noviazgo para mañana y el casamiento para el próximo final de semana. Yo siento mucho por eso hija, mas es nuestra realidad en ese momento.

Cerré mis ojos sintiendo todo el peso de aquel momento caer en mis hombros, yo estaba devastada, no había otra forma, el cansancio me dominó y yo apenas me levanté y salí de aquel escritorio llorando en dirección a mi cuarto.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play