La rivalidad entre un mafioso y una reportera provoca una serie de eventos que se complican de maneras inesperadas a medida que nuevos secretos salen a la luz.
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Capítulo 16
Han pasado casi dos meses desde aquel inusual incidente en el que conocí a un grupo de personas. No soy alguien que suela apegarse demasiado a los demás, pero hay ciertas cosas de aquel episodio que todavía necesitan aclararse. Por eso no me sorprende que una de las integrantes del grupo me haya invitado a comer, seguramente para hablar sobre lo ocurrido.
Lo que sí me sorprende es recibir la llamada de Paola justo cuando estoy a punto de iniciar la parte clave de la conversación que motivó aquella invitación.
Después de disculparme con quien me invitó, respondo la llamada.
Paola: “Hola, Gabriel. ¿Cómo has estado?”
Digo: “Hola, Paola. Todo bien. Acepté la invitación a comer de una de las integrantes del grupo donde nos conocimos para conversar un rato. Pero dime, ¿en qué puedo ayudarte?”
Paola: “Sé que esta conversación será incómoda, pero necesito aclarar algunas cosas y creo que es mejor no esperar hasta que podamos vernos. Es sobre Frederick, Leonardo y Sandy.”
Escuchar esos nombres trae a mi memoria algunos recuerdos indeseables sobre un asunto que creía cerrado. Sin embargo, intentando entender la situación, respondo: “Sé que eres investigadora privada, Paola. Asumo que simplemente estás haciendo tu trabajo. Quiero ayudarte, pero es muy probable que hagas preguntas que no pueda responderte. En cualquier caso, espero poder serte de ayuda. ¿Qué deseas saber?”
Paola: “Sandy me contó lo sucedido y entre esa información supe que Leonardo le demostró que te habías reunido con Frederick. Al parecer durante esa conversación supiste que él tenía cáncer.”
Digo: “Aclaro que Frederick manipuló a mi exjefe para que esa reunión se diera. Él me demostró que mi jefe era corrupto, algo que provocó mi renuncia el mismo día. Sin embargo, Frederick tenía mucha información útil para mí aparte de esa y sí, tuvimos una conversación.”
Paola: “Después de esa conversación, advertiste a Sandy sobre la posibilidad de que tenga un micrófono en la casa de ella. ¿Puedo saber por qué?”
Digo: “Frederick me mostró una conversación en tiempo real que ocurría en la casa de Sandy. Incluso envié un mensaje a modo de prueba y pude confirmar que lo que se escuchaba en el celular de Frederick estaba ocurriendo en ese mismo momento. Sin embargo, no sabía la ubicación exacta del mismo ni de qué tipo o tamaño era. Además, no quería explicar cómo lo supe para evitar preguntas que no iba a poder responder.”
Paola: “En ese momento Sandy confirmó que no tenía micrófonos en su casa. Ahora sabemos que Leonardo trabajaba para Frederick y era él quien llevaba un micrófono todo el tiempo en su ropa. ¿Sabías algo al respecto?”
La noticia me coge de sorpresa, pero la conversación debe continuar. Así que digo: “No, no tenía idea. Lo que escuché en el micrófono me dio a entender que Leonardo parecía estar controlando la conversación dando instrucciones a Sandy… y ella se limitaba a obedecer. Antes de irme de la ciudad permanentemente, Leonardo me visitó para presionarme porque quería que me alejara de Sandy, pero yo ya había decidido hacerlo y así se lo demostré. En mi opinión Leonardo quería a Sandy y ella lo había elegido. Nunca se me ocurrió que Frederick estuviera manipulando a Leonardo. ¿Sandy está bien?”
Paola: “Físicamente, no tiene nada grave, pero sentimentalmente está muy lastimada. Ella llegó a confiar mucho en Leonardo después del rescate cuando fue secuestrada. Sin embargo, hasta donde conocí a Frederick, no tiene sentido que Sandy haya podido ser rescatada. ¿Sabes algo que pueda explicar esta situación?”
No puedo evitar suspirar al oír eso, pero creo que es momento de que se sepa parte de lo que en verdad ocurrió, así que digo: “Frederick quería hacer un trato conmigo, un último trato. No me explicó que se iba a suicidar, pero con cáncer en etapa terminal sabía que no le quedaba mucho tiempo. Sin embargo, no estaba dispuesto a hacer tratos con él y rechacé su propuesta. Al día siguiente me enteré de que Sandy había sido secuestrada y para mí era obvio que Frederick estaba detrás. Al hablar con Leonardo me dio la impresión de que él no iba a poder liberarla, así que contacté a Frederick para aceptar su trato a cambio de que libere a Sandy. Aceptado el trato Frederick me aclaró que el mismo no incluía que Sandy supiera que mi trato la había salvado, pero para entonces yo ya había decidido alejarme.”
Paola, algo estresada dice: “¿Qué le ofreciste hacer a Frederick para que él aceptara liberar a Sandy?”
Digo: “Lo siento Paola, no puedo hablar de eso.”
Paola: “El asunto es que Leonardo planeaba hacer sufrir mucho más de lo que hizo a Sandy debido a que Frederick lo contrató para eso, pero se molestó mucho porque descubrió que Frederick le había ocultado información que a criterio de él era muy importante. Por eso confesó todo y dijo que había hecho su propia investigación sobre ti y sobre una mujer con la que hablaste que era la hija de Frederick, algo que me pareció muy extraño porque hasta donde sé, Frederick no tiene familia.”
Por un momento empiezo a creer que Leonardo ha cometido un terrible error y entonces digo: “¿Sabes que tiene pensado hacer Leonardo con esa información?”
Paola: “Dijo que iba a resolver el asunto relacionado con la hija de Frederick.”
Por un momento siento un escalofrío recorrer mi cuerpo, pero debo reaccionar rápido, así que digo: “Paola, escúchame. Esto es una emergencia. Debes llamar ahora mismo a Leonardo y decirle que se aleje de la hija de Frederick. Él no tiene idea de en qué se está metiendo.”
Paola: “Eso pasó ayer y Leonardo dijo que ayer mismo iba a encargarse de ese asunto. Recién hoy le íbamos a llamar para devolverle algunas pertenencias que al parecer se le quedaron debido a la urgencia de la situación, pero no hay forma de contactarlo. Parece como si tuviera el celular fuera del área de cobertura. Pero entonces ¿La hija de Frederick si existe?”
Siento un momento de impotencia, pero finalmente digo: “Si, la hija de Frederick existe y ya no te molestes en contactar a Leonardo. Él ya está muerto.”