NovelToon NovelToon
Una Jugada Del Destino

Una Jugada Del Destino

Status: En proceso
Genre:Triángulo amoroso / Reencuentro / Amor eterno / Romance
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Abigail Limón

La vida de Ricardo parece estar completa, tiene una novia hermosa y un empleo prometedor pero un día al reencontrarse con un amor del pasado se dará cuenta que su vida había estado vacía todo ese tiempo. Sin dudarlo más tiempo decide recuperar el amor de aquella mujer que alguna vez tiempo atrás lo había sido todo para él, aunque no le será del todo fácil.

NovelToon tiene autorización de Abigail Limón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Solo una vez

—Ricardo… —dijo casi susurrando, haciendo un esfuerzo por recobrar el control de sus actos —no me hagas esto. 

—Hacer qué —le respondí cerca del oído, ella se estremeció al sentir mi aliento rozando su piel sensible 

—Esto, seducirme como si no tuvieras ya una novia que además es mi amiga. 

Quizás me estaba aprovechando de la situación, Angie podía parecer una mujer indefensa que había sido abordada por un depredador y arrastrada por una marea de deseo y pasión que la envolvían y no podía salvarse, pero no era del todo así. Angie no era del todo consciente de lo sensual que ella podía ser, mordiendo su labio inferior o batiendo las pestañas tras largas miradas, su sonrisa dulce y esa mirada que mezclaba ingenuidad con un toque de malicia; la manera en que caminaba, meciendo sus caderas sin llegar a ser un movimiento exagerado; elegante y sutil, igual que un gato frotándose en la pierna de su amo. No es que ella me hubiera provocado, no intento justificarme, es solo que estaba enamorado de ella prácticamente desde que éramos niños y no podía ser algo tan malo y mucho menos forzado si podía sentir como apretaba sus piernas intentando contener el deseo al mismo tiempo que arqueaba su espalda para frotar sus bonitos pechos contra mi y sus manos se posaban una en mi costado y la otra en mi brazo haciendo un masaje sugestivo con sus dedos, lo reiteró, como una gata amasando el regazo de su cuidador para retozar cómodamente ronroneando.

—No tengo novia —no tenía otra respuesta más que la obvia y no entendía cómo ella aún excitada como estaba (porque de verdad estaba excitada) fuera capaz de formular oraciones tan largas cuando yo apenas si podía pensar, estaba demasiado ocupado besando y chupando su cuello, frotando esa parte doliente de mi cuerpo sobre ella, aprisionado uno de sus senos con mi mano mientras con la otra apretaba sus caderas para que no pudiera apartarse. 

—¿Y Mónica? —dijo con la respiración entrecortada. 

—¿Qué hay con ella? 

—Ricardo… sabes a lo que me refiero. 

Deje mi labor en su cuello para poder mirarla a la cara, no sin antes dar un vistazo al escote de su blusa abierta, al menos había sido capaz de desabotonar un poco, tampoco despegue mi cuerpo del suyo pero ella tenía dudas, debía aclararlas antes de continuar a pesar de ver el hambre en sus ojos sabía que necesitaba satisfacerla en ese aspecto, quería todo de ella, que estuviera segura de estar conmigo y no que después me dijera que todo había sido un error. 

—Mónica ya no es mi novia —no tenía mucho que decir al respecto. 

—Pero ella quiere volver contigo, solo está esperando que tú se lo pidas.

Quizás Angie creía que al saber eso yo iba a salir corriendo a buscar a Mónica para estar con ella. 

—Angie, yo no quiero volver con ella, yo te amo a ti y quiero estar contigo —dije con la cabeza un poco más fría. 

—Ricardo… —mi nombre seguido de un pesado suspiro no era así como me hubiera gustado escuchar. 

—Se que te cuesta creerlo por lo que viste el otro día, fue demasiado estúpido, lo sé pero fue mas por costumbre o no se que fue, pero te juro que algo asi jamás volvera a pasar ni con Mónica ni con nadie más. 

En cuanto esas palabras salieron de mi boca me apresuré a presionar mis labios contra los suyos, Angie no tardó en permitirme el acceso a su boca y dejarse llevar de nuevo por mi impetuoso proceder. 

Angie es una mujer apasionada, deseosa y sensible, además de que es responsiva. Sus manos se aferraban a mis brazos no para alejarme sino para sostenerse; movía inquieta la piernas y comenzó a mover sus caderas contra mi, yo estaba duro como una piedra y jadeando sin control, apretando la mandíbula para no gruñir, levanté su pierna para rozar mi dureza con su centro, ella gimió excitada y algo parecido a un grito salió de ella cuando levanté sus brazos por encima de su cabeza y atrapé un su pezón con mi boca aún por encima de la tela. 

—Ricardo… no…—dijo con voz temblorosa, aún en medio de esa niebla de deseo que nos envolvía ella encontró un poco de juicio para detenerme, aunque le faltaba convicción, yo sentía su cuerpo responder a todas mis caricias, se me hacía difícil detenerme —Aquí… alguien puede descubrirnos. Aquí no, Ricardo. 

Tarde unos segundos en comprender lo que dijo un nuevo gemido hizo que mi miembro hinchado se moviera incómodo bajo la tela de mi pantalón, pero ella tenía razón, la deseaba tanto, pero no era lo que quería para la primera vez que hiciéramos el amor, no así en la incomodidad de una oficina. 

—Vamos a mi departamento —le dije regresando en un camino de besos húmedos hasta su oído. 

—Eso es lo que quieres… ¿verdad? quieres que me acueste contigo.

—Si, si quiero. En este momento es lo que más quiero.

Está bien, fui un estúpido honesto, no se cómo ella era capaz de hablar tanto cuando yo no era capaz ni siquiera de responder adecuadamente. 

—Claro que sí. No has pensado que todo esto es porque nunca pudimos hacerlo cuando fuimos novios. 

—Angie —de nuevo tuve que separarme un poco para poder mirarla a los ojos, si no podría arruinar la posibilidad de estar juntos —ya no tengo diecisiete, se lo que quiero, incluso en ese entonces lo sabía, lo que quiero es estar contigo, no solo en la cama, sino en todos los aspectos de tu vida, quiero que compartas conmigo quien eres y yo compartiré contigo quien soy. 

—Hagámoslo —dijo de repente tomándome por sorpresa —solo será una vez y después cada uno podrá seguir con su vida; una vez para que saques esto de tu sistema. 

Quería estar enojado con ella, acaso había ignorado todo lo que le había dicho, porque tenía que ponerme en el nivel de un niño caprichoso, pero no podía enojarme, ella siempre había sido necia en algunas cosas y no era que me ignora o me subestimara, ella solo tenía que asimilarlo, tenía que darse cuenta de que lo que le decía era la verdad, claro que eso no iba a pasar de la noche a la mañana pero yo estaba dispuesto a ser paciente. 

—Bien, hagámoslo —le dije depositando un beso más en sus labios y sonriendo sobre ellos. No tenía nada que perder y sí mucho que ganar —una vez y así podrás darte cuenta que ya nunca podremos separarnos. 

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play