Maya era una famosa asesina del siglo XXI, que trabaja en una de las mejores organizaciones llamada Nuit. Maya muere traicionada por la que se supone era su mejor amiga Stella, en una de sus misiones.
Maya despierta y se da cuenta de que transmigro a una de las novelas que leyó antes de morir. Ahora ella es Aysha Leblanc emperatriz del imperio Zhena, que no es más que una extra que muere a mediados de la novela para que los protagonistas tengan su final feliz. Pero Maya ahora siendo Aysha piensa cambiar su tragico final.
– No moriré por la felicidad de los protagonistas – dice decidida – me vengare de todos aquellos que le hicieron daño a la verdadera Aysha – se mira en el espejo – si quieren una emperatriz villana la tendrán
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Capítulo 17 "Castigo"
En el palacio todo era un gran revuelo, la noticia de que la emperatriz había sido secuestrada por unos mercenarios ya era sabida por el emperador quien no quería que esta información se filtrara porque únicamente causaría revuelo entre los nobles que apoyaban a Aysha. Por eso cuando los nobles preguntaban por la emperatriz este solo decía que ella estaba recluida en su residencia por el envenenamiento de la concubina Invernal Shera Grace.
A los nobles de la facción de Aysha esto no le gustaba para nada y exigían hablar con Aysha, además de que el emperador investigara más a fondo el asunto.
Las noticias de lo sucedido esa mañana en la corte no tardaron en llegar a oídos de Marina, ya que su padre el marqués Hilt había ido a su residencia a informarle de lo sucedido. Por supuesto que Marina no estaba feliz con esta situación, aún no ha recibido noticias del grupo de mercenarios que secuestro a la emperatriz y cuando intento contactar con ellos a través de la organización en la que trabajaban solo le dijeron que es normal que esto ocurra.
– Tienes que asegurarte de seguir con el favor del emperador – habla el Marqués mientras toma una taza de té – solo así podrás subir al trono y nuestra familia de estatus
– Tranquilo padre – se acaricia el vientre mientras sonríe — con este embarazo hemos asegurado mi ascenso solo tenemos que seguir esparciendo el rumor de que esa bastarda es infértil y asegurarnos de que la maldita está muerta
– Yo me encargaré de que así sea – se levanta y se dirige a la salida – a la próxima asegúrate de que no solo el bebé muera sino también la madre, sirve por lo menos para algo
El marqués se retira y Marina aprieta sus manos en la falda de su vestido, puede que Shera haya abortado, pero ella no murió, manda a llamar a su doncella de confianza y le entrega una carta ordenando entregarla en la misma dirección que las anteriores. La doncella se retira a cumplir con la orden y al salir de la residencia se cruza en su camino con un joven de buena apariencia de cabellos rojizos y ojos azules, quien se dirige a la residencia de Marina.
Los dos días siguientes se seguía en el palacio sin noticias de la emperatriz, el emperador estaba desesperado ya no podía seguir poniendo escusas a la corte del porqué aún no se sabe nada de ella. La concubina Shera según los rumores que circulaban en el palacio estaba aún inconsciente o como el médico le dijo al emperador en un estado de coma por el veneno.
Una semana ya había pasado y Marina seguía sin noticias de los mercenarios, además de que se filtró en el imperio el rumor de que la emperatriz estaba desaparecida y que el emperador no hacía nada por buscarla por estar pendiente a sus concubinas. Los nobles del lado de la emperatriz estaban todos reunidos con el emperador en una reunión privada para saber si estos rumores son ciertos.
– Alteza es cierto esto – le muestra un reporte que había llegado a su mansión esta mañana anónimamente – porque según esta información la emperatriz lleva desaparecida más de nueve días
– Esa información es falsa – arroja la carpeta a un lado furioso – la emperatriz está en su palacio retenida por el envenenamiento de la concubina Invernal Shera
– Entonces exigimos verla – pide el duque Rossell
– Me temo que eso no se podrá – dice seriamente — por ser la emperatriz nada le da el derecho de haber asesinado a un miembro no nato de la familia imperial –golpea la mesa sobresaltando a los presentes
– Si para hoy en la tarde no hemos visto a la emperatriz y las pruebas sólidas que la acusan de haber envenenado a la concubina – dice seriamente el duque Rossell mientras el ambiente en la habitación se vuelve pesado — sabrá de lo que soy capaz emperador – la última palabra la dice con sarcasmo haciendo que el emperador apriete las manos en puños por la ira
Los nobles se retiran de la habitación y el emperador se deja caer en la silla mientras suelta un suspiro, si esto continúa así sabe que no podrá hacer mucho y más si el duque Rossell se pone en contacto con él. Manda a llamar Ame, quien unos minutos después aparece con el rostro serio.
– Sabe que habrá consecuencias por esto verdad
– No se ha sabido de él en casi dos años – mira por la ventana de la habitación – Dudo que aparezca ahora y más por una mujer
– O créeme él está por volver – sonríe burlona – y no le gustará saber lo que acabas de decir sobre su emperatriz, además de lo que intentaste la otra noche – se acerca a él y se inclina levemente hacia adelante dejando ver una sonrisa maliciosa – tenga cuidado con lo que hace las paredes tienen ojos y oídos
Ame no espera una respuesta y sale de la habitación dejando al emperador confundido, si es cierto que él va a volver, todo lo que ha conseguido en estos dos años se irá abajo, así que tendrá que moverse primero si no quiere perder su posición.
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Ya en la tarde el emperador no tubo más opción que admitir en frente de la corte y los nobles que la emperatriz llevaba desaparecida más de 10 días y que no había noticia de los que la secuestraron. El duque Rossell junto a otras casas nobles movilizaron sus recursos para encontrar a la emperatriz, y como era de esperarse el pueblo no estaba para nada contento con las decisiones y acciones que tomó el emperador con respecto a este tema. Y debido a la presión del pueblo y la de la corte solo conseguía hacer mal su trabajo y su tiempo libre lo invertía en sus concubinas favoritas.
Era ya pasada la media noche casi daban las una de la madrugada del próximo día. En la residencia de la concubina Sandra a través de las sombras se movía alguien silenciosamente, la concubina se encontraba en su habitación tomando un baño para relajarse porque desde hace varios días no ha podido dormir debido a las constantes pesadillas que ha tenido con respecto a la muerte de Nina la doncella que fue encontrada colgada en los jardines del harén. Nina era una prima lejana de Sandra y fue ella quien le dio la orden de vigilar a la emperatriz.
A la Sandra salir del baño siente como el aire en la habitación está caliente, además de que hacía más calor de lo normal, ya que esta época del año era otoño y no acostumbraba hacer calor. Al estar sentada en su tocador nota como las ventanas que dan hacia el balcón están abiertas, esto solo la pone nerviosa porque ella recuerda haberlas cerrado. Decide no prestarle atención a este asunto y se dirige a las ventanas y las cierra pero al darse la vuelta suelta un grito al ver a Nina sentada en la cama de la habitación cubierta de sangre.
Sandra intenta ir hacia la puerta, pero al llegar a ella y tocar el pomo de la puerta se quema las manos, el pomo estaba literalmente ardiendo. Al darse la vuelta nota como Nina ya no está en la cama sentada, así que suelta un fuerte suspiro.
– Esto solo se debe a la falta de sueño – dice en un susurro intentando calmarse – ella está muerta
– Si lo estoy – susurran a su oído – y es tu culpa
Sandra se da la vuelta y grita fuertemente, pero nadie venía a ayudarla la habitación ya que estaba rodeada por una barrera que impedía que se escuchara algo de lo que estaba pasando. Sandra retrocede mientras tiembla de miedo y observa el rostro de Nina cubierto de sangre además de que su cuerpo tenía un estado de putrefacción y varias partes ya no estaban solo eran carne podrida. Al estar tan asustada la concubina tropieza y cae de espaldas dándose un fuerte golpe en la cabeza. Nina comienza acercarse a ella y está solo se arrastra en el suelo intentando huir, pero Nina logra agarrarla de una pierna y Sandra sentir el contacto de la palma de su mano contra su piel siente como esta quema.
Nina la arrastra hasta tenerla cerca de ella y sonríe de lado dejando ver los dientes podridos de su boca, Sandra vuelve a gritar y Nina lleva sus manos al cuello de Sandra cortándole el paso del aire mientras siente como su garganta quema. Sandra solo gritaba y pataleaba logrando tirar algunas cosas en la habitación. Una doncella entra a la habitación y encuentra a la concubina en el suelo mientras llora y patalea. La doncella se acerca a ella y la sacude por los hombros y grita su nombre pidiendo que se detenga ya que Sandra tenía las manos en su cuello mientras se ahorcaba y se lastimaba con sus propias uñas. Pero Sandra nada más estaba atrapada en la ilusión de que Nina la estaba asfixiando. Desde afuera de la habitación sentada en una de las ramas de un árbol, una chica rubia observa todo mentiras sonríe maliciosamente.
– Se está divirtiendo mucho con esto mi emperatriz – dice una voz desde las sombras – pero no entiendo porque la dejas aún viva – observa como unos guardias entran a la habitación de la concubina y logran hacer que deje de ahorcarse
– Porque que sentido tendría matarla si no sufre mucho más – observa a Kaiser sonriendo de lado – además esto es solo un mensaje para la persona que mueve los hilos – se baja del árbol y camina por el jardín del harén – vamos aún no es hora de que yo aparezca de nuevo
segundo dejo a arya prácticamente a su suerte ala primera q la secuestraron debió tenerla a su lado y entrenarla