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Aires De Libertad

Aires De Libertad

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Traiciones y engaños / Reencuentro
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Sofia Mercedes Romero

En la efervescente Buenos Aires colonial, donde el dominio de poder se pierde en las redes del amor, la obsesión y la lucha de clases. La posesión colisionan en una época de profundos cambios y un latente anhelo de libertad.

NovelToon tiene autorización de Sofia Mercedes Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 16: Encuentro inesperado

El sol de la mañana, ahora más alto, golpeaba directamente en los ojos de Esperanza, cegándola por un instante. La figura en el balcón era solo una silueta oscura contra el resplandor. Pero entonces, una nube pasajera cubrió el disco solar por un momento, revelando la imponente figura con una claridad aterradora.

Era él.

Su camisa blanca, impecable y agitada por la brisa, se adhería a su cuerpo esculpido. Su cabello dorado, brillante bajo el cielo que se abría, contrastaba con la intensidad de sus ojos azules, que ahora estaban fijos en ella. Esos ojos que Esperanza conocía tan bien, los mismos ojos fríos de Don Ricardo, pero con una ferocidad aún más joven y afilada, la observaban sin pudor.

El balde de madera, que un instante antes contenía el agua fresca, resbaló de sus manos dando un golpe seco contra el suelo. El sonido resonó en el silencio, un estruendo para los oídos de Esperanza. La tela mojada de su vestido, ya translúcida, ahora le parecía una desnudez vergonzosa. Instintivamente, intentó cubrir su cuerpo con sus manos, un gesto inútil, y con el rostro ardiendo de vergüenza y pánico, huyó de allí. Corrió, con el corazón martilleando en su pecho, buscando la protección de los confines de la cocina, lejos de esa mirada que la desnudaba por completo.

—¡Está aquí! —jadeó, el sonido ahogado bajo la palma de su mano temblorosa. Un escalofrío helado le recorrió la espalda, un susto puro y primitivo. Se obligó a respirar hondo, aferrándose al débil consuelo de que años habían pasado. Quizás, él ya no la recordaría. Pero para ella, el recuerdo de aquel día estaba grabado a fuego, imborrable.

A pesar del miedo que la paraliza, continuó con su extenuante rutina. Ayudó a Carlota con la preparación de la cena, limpió y pulió los utensilios hasta que brillaron y, finalmente, se postró en el suelo para la tarea más ardua, refregar los pisos. Solo así conseguiría terminar la larga jornada y ganarse el camino hacia la siembra y los suyos.

Arrodillada, con un cepillo de cerdas duras, restregaba una y otra vez, con movimientos mecánicos e implacables. Su único descanso era el breve instante en que se detenía para limpiar el sudor salobre que le corría por la frente y picaba en sus ojos. Cuando el piso de piedra quedó finalmente reluciente, casi espejado, un suspiro de honda, aunque fugaz, satisfacción iluminó su rostro cansado.

Pero la luz de ese alivio se extinguió de golpe.

Una presencia seca y abrumadora se materializó a escasos metros. Levantó la vista con lentitud, encontrándose con una silueta alta y ominosa que se acercaba desde la entrada de la cocina. El corazón le dio un vuelco doloroso al reconocer la figura. Inmediatamente, la cabeza se le agachó, el mentón pegado al pecho, y se quedó inmóvil, petrificada, arrodillada sobre el suelo pulcro.

Leonardo irrumpió en la cocina como nunca antes, impulsado por una simple y peligrosa curiosidad. Al posar los ojos en ella, sus facciones se iluminaron con una picardía maliciosa, la misma fascinación de un niño que abre un viejo baúl y reencuentra su juguete favorito, aquellos de los que nunca se cansa.

Tomó el pesado jarrón de vino tinto y se sirvió un sorbo lento en una copa de cristal. La espera, el silencio denso y cargado, era una tortura insoportable para Esperanza. Desesperada por el fin de aquella agonía, alzó la mirada. Allí estaba él, apoyado con una calma exasperante en la mesada, observándola con una serenidad impostada. Ella sabía que aquel rostro plácido era solo una máscara glacial. Algo se estaba gestando en su mente; sus ojos azules, profundos como abismos, jamás la engañarían. Leonardo arqueó sus labios en una sonrisa lenta, casi depredadora, y Esperanza, por instinto, bajó la cabeza con la velocidad del rayo.

—Has crecido bastante bien... para ser lo que eres —resonó su voz, ahora más grave, más áspera, brutalmente masculina.

Se enderezó, listo para retirarse, pero se detuvo justo frente a ella. Esperanza, de rodillas y con la mirada clavada en la imperfección del suelo, sintió un escalofrío cuando la copa se inclinó. El vino, de un intenso color carmesí, cayó a plomo sobre el piso inmaculado, salpicando y manchando la tela de su uniforme limpio.

La humillación fue la chispa que encendió la ira y la rabia que la consumían por completo. Levantó la mirada, el fuego verde en sus ojos chocando con el azul frío de él. Sus labios no se atrevían a abrirse; las palabras se rompían como cristales contra sus dientes apretados por la furia contenida. Pero aquellos ojos verdes, feroces, lo decían todo. Odiaba a ese monstruo que la miraba con una satisfacción escalofriante. Leonardo depositó la copa vacía sobre la mesa, con un golpe seco, y se retiró como si nada. Dejó atrás no solo una mancha en el piso, sino la humillación lacerante y a carne viva.

1
Margarita García
más capítulos
Gladys Velazquez
todavía faltan más capítulos
🦋Akiro🦋
👏
Marta Gutierrez
me parece un poco cruel la vida de esta inocente 😭
Rocio Raymundo
que pasara que habrá sentido esperanza com ese beso quedó muy bueno el capítulo más más mi querida autora ❤️
Rocio Raymundo
hasta a hora cruel con ella no ha sido Pero si grosero veremos que pasa
Rocio Raymundo
pobre se callo y el otro piensa que es descarada si supiera que sueña con el comerciante ella
Rocio Raymundo
ojalá esperan,a viva el amor que se merece
Rocio Raymundo
si te recuerda esperanza veremos que pasa
Rocio Raymundo
lo bueno que esperanza no está sola llegaron sus amigos ojalá llegue la libertad para ellos
Rocio Raymundo
soñar no cuesta nada ojalá se vuelva a encontrar con ese joven y se enamoren
Rocio Raymundo
quien será ese joven su liberador
Rocio Raymundo
disfruta tu salida pequeña ☺️
Rocio Raymundo
la miro con deseo el amo hay mi niña veremos que pasa
Rocio Raymundo
que pasará
Rocio Raymundo
este hombre es realmente muy extraño veremos que pasa con esperanza
Rocio Raymundo
que pasará a hora quedo muy bueno el capítulo
Rocio Raymundo
que pasará si regresa el
Rocio Raymundo
que tristezas que en esa época la esclavitud existiera con fuerza
Rocio Raymundo
uh que pasará matarán a los dueños
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