Un hombre conocido por su gran poder esta en busca de una esposa.
Lidia Paige que se dedica al campo laborando junto a sus hermanas, recibe la propuesta de dicho hombre. En un principio se rehusaba a desposarse con el, por ser conocido por su intimidante presencia; sin embargo, termina aceptando.
El verdadero reto comienza desde que pone un pie en la gran mansión del Sr. Lennox.
¿Es verdad los rumores que circulan sobre el?
Sellando su destino tras la boda, se embarcara en una vida llena de incógnitas acerca de su esposo.
Trilogía Lennox.
Libro I. Conociendo a mi Esposo.
Libro II. Lagrimas en Soledad.
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Siembra de una duda.
-Reconozco la mirada que estas mostrando Lidia, no intentes ocultarla de mi- Larissa conocía perfectamente a su hermana mayor. – hay algo que te está molestando así que cuéntame acerca de ello-
Lidia se mostraba reacia a hacerlo, al final terminó por contarle. La manera en la que su enojo hizo presencia tras lo que le informó y como el señor Lennox solo precia jugar al fingir estar dispuesto a hacerse cercanos.
-Ya entiendo- dijo Larissa. – puedo verlo claramente-
¿Lo entendía? Lidia se cuestionaba acerca de lo que pensaba su hermana menor.
-Lidia, tú también lo comprendes ¿verdad? - en base a la mirada confusa que lanzo Lidia a Larissa, le resulto obvio que no era así.
Su hermana se quedó mirándola por un momento en silencio, se sentía pequeña a través de la manera que Larissa la veía.
-Me sorprendes, como es posible que no puedas darte cuenta, aun cuando las palabras salen de tu misma boca-
-No sé a qué te refieres Larissa, se clara por favor-
- Sé que estas alegre por la ayuda que el señor Lennox brindo a mamá\, pero también me cuentas que te has molestado por que no te informo de ello. Lidia\, solamente estas usando un pretexto-
- ¿Cómo puedes decir que es un pretexto? Nosotros acordamos comenzar a confiar el uno en el otro\, el únicamente finge\, ¿Cómo pudo ocultarme lo de mamá? Sabiendo que es la razón por la que estoy aquí- expuso ante Larissa.
-Es un pretexto, puede ser que solamente lo olvidó, pero ¿Por qué habría de brindar ayuda? Solo para fingir después el querer estar cerca de ti. No te molesta que mintiera acerca de la ayuda de mamá; sino te duele, que exista una probabilidad de que la amabilidad que me has contado que ha tenido hacia ti pueda no ser real. ¿Estas comenzando a sentir algo por él?-
-…
- ¿Por qué no respondes? - preguntó Larissa. – Lidia-
La pregunta de Larissa lo recibió como un golpe. ¿de verdad sentía algo por él? Sabía que no lo odiaba, y tampoco le disgustaba pasar tiempo con él, aunque este fuera muy poco; por el contrario, a veces se sorprendía anhelando prolongar el rato que conversaban.
-Lidia, creo que tienes mucho en lo que pensar. Desconozco muchas cosas entre ustedes, pero te conozco a ti. Nunca enfureces fácilmente cuando se trata de personas que no aprecias -
- Por favor no digas nada más\, Larissa- Lidia se encontraba en total calma\, la marea de emociones que experimento hace un instante se desvaneció únicamente con una pregunta.
Respetando su silencio, su hermana menor desvió el tema de conversación a otros asuntos. La puso al día de cómo se encontraba el empleo, como Leah y ella se las arreglaban para manejar todo en el hogar.
-Estamos manejando bien el hogar, aun no es día de cosecha por lo que ha estado tranquilo. Pronto será mejor cuando nuestra madre se recupere. Para entonces tienes que ir a visitarnos. Ha pasado poco tiempo desde que te fuiste, pero se siente una eternidad- Lidia apretó la mano de Larissa con la suya en señal de consuelo.
- Pronto las visitare -
-Sé que lo harás- garantizó la hermana menor.
Continuaron la conversación sin medir la duración de esta. Pronto llego el momento de volver a despedirse. Larissa la abrazó de nuevo, prometiendo que la próxima vez que la visitara, Leah y su madre estarían junto a ella.
Lidia acompaño a su hermana hasta la puerta, observó como se subía al carruaje. Este avanzó tomando la ruta de salida, al pasar las puertas estas se cerraron. la alegría de ver a su familia se transformó en aflicción, esperaría el próximo encuentro con ansia.
Internándose de nuevo a la mansión, soltó un suspiro. Tenía mucho en que reflexionar. Como si lo invocara debido a sus pensamientos, escucho pasos que se acercaban, miro en dirección del ruido y ahí estaba su esposo.
Al observarlo, su corazón empezó a latir rápido. Lidia intento controlarlos.
-Tu hermana se ha ido- dijo resaltando lo obvio.
- Sí\, pronto se pondrá el sol\, y la noche caerá. Es mejor que llegue a casa temprano- Asher parecía compartir la misma opinión. Únicamente asentía.
- Es bueno encontrarla\, ¿Qué le parece si nos dirigimos a cenar?-
- Estoy de acuerdo- se debatía en agradecerle o pedir explicación acerca de omitir la información sobre su madre.
De no haber mantenido esa conversación con su hermana se habría dejado llevar por el estímulo en ese momento y hubiera discutido con el señor Lennox. Su hermana no solamente tranquilizo sus impulsos, abrió su mente a una posible verdad. Larissa se encargó de sembrar la duda en Lidia referente a sus sentimientos.
Se sentaron en el puesto habitual, uno al lado del otro. Pronto la cena comenzó a ser servida. Lidia se extrañó al no ver a Margareth entre las personas que llevaban los alimentos a la mesa, tampoco había visto a Connor. Se giró a preguntarle a Asher, pero este no sabría sobre ello ¿o sí?
Margareth era una empleada de la mansión, el señor Lennox debe estar consciente de ello, pero también era factible que el desconociera la razón del que no estuviera ahí. Opto por preguntarle a la señora Jones después.
En su debate interno decidió un bando, manejaría esto tranquila.
-Asher- pronuncio su nombre y este que estaba a punto de beber de su copa, la bajo, en muestra de su total atención a ella.
- ¿Qué sucede? -
- Mi hermana me comunicó que enviaste un doctor para mi madre\, de corazón lo agradezco- dijo eso llevándose la palma de su mano al pecho.
- No debes hacerlo\, era parte del trato – esquivo el agradecimiento.
- No\, el trato era casarme primero con usted\, envió la ayuda cuando aún no se realizaba la boda. Por favor acepte el agradecimiento- no dijo nada\, pero pareció aceptarlo.
- Lidia\, lamento no haberte informado sobre el progreso de tu madre\, me mantuve ocupado que llegaba olvidar decírtelo- “Larissa tenía razón” pensó.
- No se preocupe- dijo Lidia\, riéndose internamente ante como momento atrás pensaba en armar una discusión y ahora solo calmaba el asunto.
- El fin de semana\, la familia Fernsby realizara una cena. Podría considerarse un baile\, por supuesto nos ha invitado. Personalmente me negaría a estas invitaciones\, pero asistirá alguien con quien necesito presentarme debido a un proyecto. No me presentare ahí sin usted. ¿Estas dispuesta acompañarme? -
- Por supuesto\, aunque desconozco lo que se hace en una reunión así- nunca había asistido a una y nunca imagino que lo haría.
- No te preocupes\, no te dejare sola –
Sus palabras fueron reconfortantes, que por un breve momento se animó al ir a tal reunión, una de ellas era su deseo de mirar vestido elegantemente a Asher. Detuvo sus pensamientos antes de que su rostro se sonrojara.
El resto de la cena progreso normal, hasta que hubieron terminado. Ambos salieron del comedor. Lidia creía que se dirigían a la misma dirección, cuando Asher la detuvo.
-Lidia aún tengo unas cosas por terminar, puedes adelantarte a la habitación, me presentare más tarde, yo estaré en el estudio-
- Esta bien\, recuerde que debe descansar\, por lo que no extienda demasiado su tiempo- aconsejo y dicho eso\, el señor Lennox cambió su rumbo.
Lidia se dirigía a su habitación cuando visualizo al ama de llaves, que bajaba de las escaleras.
- Señora Jones- saludó
- Señorita\, me alegra el verla. Su rostro luce mejor\, debe ser por la visita que hizo su hermana-
- Así es señora\, me sorprendí al verla\, aunque fue breve llenó mi corazón por completo –
-Me alegro mucho señorita, es bueno de escuchar-
Lidia recordó que preguntaría por Margareth y Connor cuando divisara a la señora Jones.
-Por cierto, hoy no mire a Margareth ni a Connor, ¿ha sucedido algo? - se advertía la preocupación en su voz, esperaba que nada malo haya pasado.
- Bueno\, no he visto a Margareth tampoco\, pero el señor Lennox me notificó hoy por la mañana. El pequeño\, Connor enfermó\, su fiebre se elevó. -
Imaginó a Connor enfermo, con sus mejillas sonrojadas debido a la fiebre y llorando de dolor, su preocupación aumentó.
- ¿Ya fue visto por un doctor? Se repondrá pronto ¿verdad?-
-Espero que así sea, ayer por la noche la madre de Margareth se presentó, buscando al señor Lennox, fue quien pidió ayuda mientras Connor se quedaba en casa con su mamá-
La voz de la misteriosa mujer que escuchó la noche anterior en el estudio de Asher apareció en la mente de Lidia.
Cuenta la historia de dos personas que se enamoran aunque siempre hay baches y desconfianzas, por no hablar claro desde el primer momento.
Es una historia muy dulce.
Y ahora a leer el siguiente