Morí sin nadie que me tomara de la mano en mi último aliento. Pero reencarne en otro cuerpo y en otra época. Ahora tengo padres amorosos y la vida que siempre quise.
¡¡¿Pero que es esto?!! Yo conozco esta historia.
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15. Celos y consecuencias
Luego de llevar a la princesa de regreso al castillo, William va tras Eider, pues pudo notar un vendaje improvisado en el brazo del chico.
-Eider -grita William -espera.
El chico se gira y cuando William llega, le toma el brazo donde tiene la herida.
-Me lo hice durante el escapé -miente.
Si ella menciona que Helen lo hizo para usar su poder, tendría que dar más explicaciones y no quiera, tampoco puede.
William pasa su mano por el vendaje y este estaba un poco manchado de sangre.
-Vamos a que te cure Luna -menciona -Así no te molestará. Y te puede revisar, si tienes otra herida en el cuerpo.
Eider sonríe nervioso y aparta rápido el brazo.
-Gracias, Duque… pero no es necesario.
William lo mira molesto y lo toma de los hombros, acercándose a su rostro.
-Estás bajos mis órdenes y mi protección. Así que no es pregunta.
-Duque… -súplica.
William no entendía por qué el chico se negaba tanto. Solo quería que lo curen, se sintió tan preocupado cuando se enteró que él estaba con Helen, siendo perseguidos por bestias.
-Eider, solo haz lo que te pido.
La voz del pelirrojo era suave y llena de preocupación, así que Eider no pudo seguir negándose. Asiente y William lo abraza en un impulsó, sintiendo el cálido cuerpo del chico, un cuerpo más delgado y delicado. Él al notar que Eider estaba tenso, lo suelta.
-Lo siento… -se disculpa.
Eider desvía la mirada, sentía su cara arder, se había sentido bien ese abrazo, hasta que recordó que es peligro. El Duque pudo sentir las vendas en su pecho.
El pelirrojo lo agarra del otro brazo y lo jala, ahora deben buscar a Luna. La cual estaba de regreso, luego de irse unos días a visitar a su padre, por lo que no estaba enterada del suceso de ayer. La chica estaba en su habitación, cuando tocan la puerta y entra William.
-Luna necesito que…
La chica se levanta de su asiento y se apresura a su encuentro. Pero muy diferente a lo que esperan, ella aparta a William y jala a Eider, llevándolo hasta una silla.
-¿Qué ocurrió? ¿Por qué estás herido?
Luna toma el brazo de Eider y empieza a quitar la venda.
-No fue nada.
William se acerca algo molesto por la actitud de su amiga.
-¿Puedes curarlo? Ya te cuento que paso.
Luna no lo pensó ni dos veces, mientras le cuentan como el rubio y Helen se enfrentaron a unos bandidos y tuvieron que huir al aparecer las bestias. Eider solo escucha como esos dos pelean, pues Luna, reclama del hecho que William no estaba al tanto.
En poco tiempo la herida ya había cerrado y solo quedaba un hilo como cicatriz, la cual desaparecerá con el paso de los días.
-Te revisaré el cuerpo.
Luna empezó a desabrochar el cuello de la camisa de Eider y este enseguida le detiene.
-No es necesario… -dijo nervioso -Solo era esa, la herida.
A la chica se le hace divertida la reacción del chico y sonríe pícara.
-¿No será que… no quiere que le vea desnudo?
Un sudor frío corre por la frente de Eider, nunca había conocido una chica tan descarada, que coqueteara con él tan directo.
-Yo…
William toma del brazo a Eider y jala de él.
-Basta de tus bromas -dice cubriendo al rubio.
-¿Qué te pasa William Descartes? -dice molesta la chica -¿Quién te dijo que estoy bromeando?
-En ese caso. Incomodas a Eider con tu coqueteo.
-Una mujer debe conquistar al chico que le gusta, si no nunca se fijará.
William estaba enojado, pues no quería que luna esté cerca de Eider.
-¿Y ya le preguntaste, si eres de su tipo? ¿O si tiene prometida? ¿O tiene alguien que le guste?
Luna se cruza de brazos y desvía la mirada molesta.
-Mientras no tenga un anillo de casado. Tengo esperanzas.
Eider no sabía ni que decir, trata de salir de atrás de William, pero el pelirrojo se lo impide.
-Solo te advierto. No quiero que molestes a Eider.
William toma del brazo al chico y lo jala de nuevo. Se lo lleva, sin decir nada más.
Eider sentía que William estaba molesto, pero ella no sabe el motivo.
“Tal vez… está celoso”
El rubio cae en cuenta, como las cosas han cambiado tanto. Los villanos se conocen desde antes y los protagonistas están juntos. Podría ser que William guste de Luna y siente celos de ver como ella coquetea con él. Eider suspira, no quiere tener al Duque de enemigo. Tal vez tenga que hablar con Luna y decirle que él no está interesado en ella.
William suelta a Eider y se despide cortante, por lo que el chico tiene claro que el problema es él.
“Me salvé de terminar como su esposa para no morir y ahora resulta que me matará por celos”
Mientras tanto Luna, se había quedado pensando en lo sucedido. La reacción de William era la de un hombre celoso y está claro que por ella no puede ser.
“¡Ay…! ¡William! ¡¿No me digas que… tienes ese tipo de gustos?!” Piensa con una sonrisa maliciosa.
Si es lo que ella creé, no le dejará las cosas fáciles. Si es necesario en convertir en su enemigo, lo hará, nunca le había gustado tanto un chico, como Eider lo hace.
Por la mañana Eider se levantó temprano como de costumbre. No había nadie aún y ese día los caballeros del ducado, tenían su tarde libre. Se celebraría un festival en el pueblo y como lo único que podían hacer era entrenar. El capitán les dio el día.
Al salir al jardín, el chico se sorprende al ver una figura que blandía la espada. Ese no era otro que William. Eider se gira para irse de allí, luego de ayer no quiere verle.
-Espera. No te vayas, ¿Entrenas conmigo?
William sostenía su espada para ofrecer a Eider. Este no estaba muy convencido, pero igual agarra la espada, mientras el pelirrojo tiene en la otra mano una espada de color negro con rojo.
Ambos toman su distancia y levantan sus espadas. Eider sabe que eso no es un combate real, pero siente un poco de miedo. Sabe mejor que nadie, que William es un gran guerrero.
El primer choque se produce, William ataca con solo una mano, mientras que Eider esquiva y contraataca. Los dos eran rápidos, pero el rubio era más sutil en sus ataques, sorprendiendo al pelirrojo.
-Que considerado eres, pero ¿Puedes atacar en serio?
Eider sonríe, pues el chico se dio cuenta que no está atacando en serio. Así que se inclina un poco y cambia la postura.
-Solo estoy siendo considerado.
-Vaya arrogancia.
El rubio suelta una carcajada y luego ataca haciendo retroceder a William. El cual coloca su otra mano sobre la espada. Intercambian un par de golpes más, ya llevaban un tiempo sin ninguno ceder. Hasta que William usa un poco más de fuerza y Eider cae exhausto. William se coloca sobre él y apunta su espada al chico.
-Yo gané -dice agitado.
-Claro que no… ¿Cree que no note que utilizo un poco de su magia?
William se echa a reír. Observa a Eider, tenía su cabello corto esparcido por el pasto y estaba sudado. El pelirrojo se acerca al rostro del chico y llevado por la tentación, lo besa, pasando su mano por debajo de la nuca del rubio.
Eider se sorprende al sentir los labios de William sobre los de ella, su corazón latía fuerte, pero tampoco se resiste. Dejándose llevar por el beso, el cual profundiza más el pelirrojo, introduciendo su legua, iniciando un juego, el cual corresponde ella. Hasta que se separan. Sus rostros estaban rojos.
“¡No, no, no!”
Eider abre mucho los ojos y arrempuja a William, ella se levanta y se inclina pidiendo perdón.
-Lo… siento.
El chico sale corriendo, ocultando su rostro. Mientras William se queda sentado en el pasto, con sus manos entre su cabello. Él seguía sonrojado, no entendía lo que había hecho, o mejor dicho no puede creer lo que hizo. Pero ese beso, no solo le gusto, quiere volver hacerlo.
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Este capítulo es mas largo que los anteriores. Pero espero que lo disfruten.