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Renací Siendo La Villana

Renací Siendo La Villana

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Amor-odio / Venganza
Popularitas:5.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Miranda lo tenía todo: un esposo que la amaba y una vida perfecta. Pero un "accidente" le arrebató el aliento. Ahora, ha despertado en el cuerpo de Ámbar Valer, la chica señalada como su asesina. Atrapada en una casa llena de enemigos y perseguida por el odio implacable de su propio esposo, Damián Villegas, Miranda deberá jugar un juego peligroso. ¿Podrá convencer al hombre que ama de que ella sigue viva, o morirá de nuevo a manos de su propia venganza?

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una verdad a medias

[Perspectiva de Damián Villegas]

La noche empezaba a reclamar el jardín de los Valer, tiñendo de violeta y sombras los senderos perfectamente podados. Caminé sobre la grava con el cuidado de un intruso. Al doblar los setos que se alzaban sobre mi, la vi.

Ámbar estaba de pie junto a una fuente de piedra, con la mirada perdida en el horizonte, donde las luces de la ciudad empezaban a titilar. No había rastro de la niña consentida que yo recordaba de las crónicas sociales. Su postura era de rectitud, una elegancia tensa que me resultó dolorosamente familiar. El viento de la tarde agitaba su cabello rubio, y por un momento, el silencio que la rodeaba me pareció el grito más fuerte que había escuchado jamás.

—¿Vienes a terminar lo que empezaste en la biblioteca, Villegas? —dijo ella, sin siquiera girar la cabeza.

Me detuve en seco. ¿Cómo me había sentido? Ni siquiera me había movido y ella ya sabía que estaba allí. Su voz no tenía el temblor de la víctima que espera el golpe; tenía la calma de quien ya ha aceptado su destino.

—Vine a buscar respuestas que no están en los expedientes de tus abogados —respondí, retomando mi paso hasta quedar a unos metros de ella—. He estado revisando tu pasado, Ámbar. Tus denuncias. Tus "episodios" psicóticos.

Ella soltó una risa seca, un sonido carente de alegría que me erizó la piel. Finalmente, se giró hacia mí. Sus ojos miel, ahora oscurecidos por el crepúsculo, me sostuvieron la mirada con una intensidad que me obligó a no parpadear.

—¿Y qué encontraste? ¿Que soy una mentirosa profesional? ¿O que mi padre es muy eficiente limpiando el rastro de la basura de su familia? —Se acercó un paso, invadiendo mi espacio con una valentía que me desconcertó—. Dímelo, Damián. ¿Qué es lo que realmente quieres saber?

—Quiero saber por qué huías el día que mataste a mi esposa —solté, y el nombre de Miranda quedó suspendido entre nosotros como una barrera de espinas—. Los peritajes dicen que ibas a una velocidad suicida. Pero ahora sé que Esteban estaba en la casa ese día. Sé que intentaste denunciarlo tres veces y que nadie te escuchó.

El rostro de Ámbar se contrajo por un milisegundo. Vi un destello de vulnerabilidad, una sombra de la niña que había sido pisoteada, pero desapareció tan rápido como llegó, reemplazada por una máscara de acero.

—No importa por qué huía —susurró ella, y por primera vez sentí que sus palabras pesaban toneladas—. El resultado es el mismo. Ella no está, y yo soy el monstruo que ocupa este espacio. Nada de lo que te diga va a devolverte lo que perdiste.

—¡Dímelo! —rugí, perdiendo la paciencia. La tomé de los hombros, no con violencia, sino con una desesperación que no podía controlar—. Si hubo algo más, si ese auto falló, si él te perseguía... ¡tengo que saberlo! No puedo seguir odiándote a ciegas si hay una verdad oculta en este infierno.

Ámbar me miró fijamente. Sus manos subieron lentamente y se posaron sobre mis muñecas. No intentó apartarme. Su contacto era cálido, una calidez que me resultó insoportable porque se sentía como un hogar que ya no poseía.

—¿De qué sirve la verdad si no tienes a quién entregársela? —me preguntó con una suavidad que me desgarró—. Miranda murió creyendo en la justicia y en el amor. Si te digo que Esteban manipuló mis frenos, o que me persiguió hasta sacarme de la carretera para que yo no llegara a la policía esa tarde... ¿qué cambiaría? Ella seguiría bajo tierra. Y tú seguirías queriendo matarme.

Me quedé helado. ¿Frenos manipulados? ¿Persecución? El informe policial nunca mencionó marcas de otro vehículo ni fallos mecánicos. Todo había sido archivado como "error humano". Pero al verla allí, con esa mirada que juraba una sinceridad aterradora, supe que Marcos tenía razón. Los Valer habían enterrado la verdad para salvar su prestigio, usando a Ámbar como el chivo expiatorio perfecto.

—Ella era mi vida —dije, y mi voz se quebró, traicionándome—. Cada mañana, cada plano que dibujaba, cada sueño... todo era por ella.

Ámbar cerró los ojos y, por un instante, apoyó su frente contra mi pecho. Fue un gesto tan íntimo, tan cargado de una pena compartida, que mi instinto fue rodearla con mis brazos. Me contuve, apretando los puños a mis costados.

—Lo sé —susurró ella contra mi saco—. Sé que ella era tu vida. Y sé que el sándalo de tu perfume es lo que usas para sentirla cerca cuando no puedes dormir. Sé que guardas sus bocetos en el tercer cajón de tu escritorio porque te duele demasiado verlos terminados.

Me aparté de ella como si me hubiera quemado. El aire se volvió escaso.

—¿Cómo sabes eso? —pregunté, con el corazón golpeando mis costillas como un animal enjaulado—. Nadie sabe lo de los bocetos. Nadie.

Ámbar me miró con una tristeza infinita. Sus ojos brillaban con lágrimas que se negaba a dejar caer. En ese momento, la luz de la luna bañó su rostro y, por un segundo de locura absoluta, no vi a la hija de Arturo Valer. Vi la esencia de la mujer que amaba, atrapada en una cárcel de juventud y tragedia.

—Hay cosas que el alma no olvida, Damián —dijo ella, con una voz que ya no parecía la de una joven de veinte años—. Incluso cuando el mundo te obliga a despertar en una pesadilla.

Metió la mano en el bolsillo de su vestido y sacó un cuaderno pequeño, de cuero desgastado. El diario de Ámbar. Me lo extendió con mano firme.

—Léelo —ordenó—. No por mí. Léelo por ella. Para que entiendas que el día que nos cruzamos en esa carretera, no éramos dos desconocidas chocando por azar. Éramos dos víctimas de la misma oscuridad que ahora habita en esta casa.

Tomé el diario, sintiendo el peso de los secretos que contenía.

—Si descubro que me estás mintiendo, Ámbar... —empecé a decir, pero ella me interrumpió con un gesto suave.

—Si descubres que miento, termina el trabajo —respondió ella, dándome la espalda para mirar de nuevo hacia la ciudad—. Pero si descubres que digo la verdad, prométeme una cosa: no me mires con piedad. Mírame como lo que soy ahora. Tu única aliada para destruir a los verdaderos asesinos de tu esposa.

Me quedé allí, solo en medio del jardín, con el diario en la mano y la mente en llamas. Ámbar se alejó hacia la mansión con paso firme, dejándome con una duda que amenazaba con devorar lo poco que quedaba de mi cordura.

Caminé hacia mi auto, pero antes de subir, miré hacia su ventana. Ella estaba allí, una silueta recortada contra la luz. Ya no podía verla como la niña caprichosa. Ahora veía a una mujer que estaba librando una guerra desde el interior de las filas enemigas. Y lo más aterrador de todo era que, por primera vez en tres meses, mi odio ya no se sentía como una fortaleza, sino como una venda que empezaba a caerse.

Encendí el motor y salí de la propiedad, pero mis ojos no dejaban de buscar el reflejo de ese diario en el asiento del copiloto. La verdad estaba allí, escrita con la sangre y el miedo de una joven a la que yo había jurado destruir. Y si Ámbar tenía razón, mi venganza acababa de cambiar de objetivo.

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valeska garay campos
me estoy comiendo las uñas 🤭
valeska garay campos
Sabían pregunta todo aunque crean que estas loco
Ámbar dile que eres Miranda aunque piense que estas loca 🤭
valeska garay campos
vamos a ver como reacciona Ámbar al llegar a su casa con su esposo 🤭
valeska garay campos
al fin Damian sabe que no fue mentira todo lo escrito en el diario 🤭
Adriana Ruiz
👏👏👏me encanta 😍
valeska garay campos
me encanta la historia que Damian salbe a su amada esposa
valeska garay campos
Miranda que no caiga en la trampa de las víboras
valeska garay campos
vamos Damian ya sabes que ámbar es tu esposa solo debes creer en tú corazón ❤️ 🤭
valeska garay campos
excelente capítulo nos podrías reglar una maratón?
valeska garay campos
cada capítulo más emocionante dan ganas de más capítulos 😊
valeska garay campos
debió quebrarle el brazo 🤭
valeska garay campos
vamos Miranda aplasta a esos gusanos 🤭💪
valeska garay campos
ya estamos conociendo a las víboras vamos a ver quien gana 🤭
valeska garay campos
muy buena historia me encantan 💪
Ysabel Correa: Gracias 🫂
total 1 replies
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Tanta perfección es rara
Maria Cantillo
vaya despertar del coma y recibir insultos del que fue su esposo y estar en un cuerpo más joven vaya vaya🤭🤭🤭
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