una loba que no sabe nada de su origen, un hermano con remordimiento por algo que hizo, una historia llena de enredos, ella sabrá quien es en realidad, ellos podrán estar juntos?
averiguemoslo en los próximos capítulo
disculpen, estoy de vacaciones así que me es difícil publicar más de un capitulo
les invito a leer mis otras novelas
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14 soy una loba 2
Ahora sí, mi pequeña, es tiempo de que tú sepas la verdad - dice mi padre tomando la mano de mi madre en apoyo a lo que tiene que decir. El corazón de mi madre se acelera, al igual que su respiración, pero aquí estoy yo para darle seguridad. "Tranquila mamá, nada de lo que digas cambiará mi forma de verte", con estas palabras ella se tranquiliza.
Isabella
"escuchar a mi hija decir que nada de lo que le diga cambiará sus sentimientos hacia mí, me reconforta y me llena de valor", dice mi madre.
"Amor, lo que estoy a punto de decirte sé que sonará loco, pero te juro por el amor que te tengo que todo es verdad", son mis primeras palabras. Tenía miedo de que ella no me creyera y pensara que estaba loca.
"Tranquila mamá, últimamente están pasando cosas raras en mi vida, que no sé quién de las dos estaría más loca", ríe Valentina.
Nuevamente las palabras de Valentina me reconfortan, sé que lo que dice lo hace para que yo me sienta más en confianza, así que dejo de dudar y prolongar lo ahora inevitable. Suspiro y ahora sí, a hablar se ha dicho.
"Amor, te voy a contar algo que ya sabes, pero desde ahí empieza nuestra historia contigo", dice Mattia apretando ligeramente mi mano dándome las fuerzas que necesito. Ella asiente y presta atención a mis palabras.
"Amor, ¿recuerdas que te contamos cómo mataron a tus hermanos y que nosotros los vengamos? Lo que no te dijimos fue lo que hicimos. Aunque lo que hicimos no es importante en este momento, lo que pasó desde ahí, eso sí es lo importante. Resulta que ese día yo maté a los malditos que mataron a mis hijos. Cuando terminé de hacerlo, salí corriendo. Todo eso ocurrió en el parque nacional de la Sila, en la parte más recóndita. Esa tierra tiene un logo algo peculiar que tiempo después comprendimos (logo de un lobo). Después de correr, sin querer me interné más de lo que debía en el bosque, pero ese fue el lugar en donde me desahogué. De pronto, una mujer ensangrentada y golpeada apareció en mi campo de visión".
Esa mujer cargaba consigo a un bebé, el cual me entregó y me pidió sacar de ahí, que la querían matar. En ese momento, yo estaba sensible por la pérdida de mis hijos y esa mujer me decía que querían matar al pequeño bebé que ya tenía en brazos. Me llené de ira, pero aun así le ofrecí a la mujer que viniera conmigo. Ella se negó, pues sabía que iba a morir. Antes de morir, me dio una bolsa en la cual tenía unas hierbas. Me pidió dárselas al bebé una vez al año y que no dejara que se transformara, que ojalá no encontrara nunca a su mate. Volví a suspirar, también necesitaba recuperar el aliento.
Algo más que ella me dijo fue que por supuesto que eras una cría o cachorra descendiente de hombres lobo. Yo no le creí, pero cuando ella murió, se transformó en un enorme perro. Creí que estaba alucinando, pero me atreví a tocarlo con mi bota, viendo que de verdad era el cuerpo de un animal y no de cualquier animal, sino de un majestuoso lobo.
Desde ese momento, salí corriendo. Llegué a donde tu padre estaba, pero no le dije nada. Simplemente sabía que debía sacarte de ahí, así que subí a una camioneta y me fui. Tu padre detrás de mí y lo demás, bueno, ya lo sabes. Él me apoyó y te adoptamos.
Ese día también fuimos atacados por lobos, pero nosotros ya no estábamos en el lugar. Algunos de nuestros hombres murieron. Ese ataque para mí fue una confirmación de lo que aquella mujer me dijo y para tu padre, tal vez una coincidencia. Ya que aunque no me creía, él jamás diría que yo estoy loca.
Ante mis palabras, Mattia me quedó viendo con el ceño fruncido. Creo que no le gustó que dijera que él no me creía, pero es la verdad. Me creyó hasta tiempo después. Continué hablando.
Los años pasaron y creciste. Tú eres ese pequeño bebé que aquella mujer me encomendó. Me pidió no regresar a aquel lugar y no dejarte ir. También me pidió darte una infusión para evitar tu transformación, pero se me terminó hace dos años, así que ahora será inevitable que te transformes.
Madre, me estás diciendo que soy una loba - mi pequeña me preguntó y yo solo asentí. No sabía si ella me creía, pero le estaba diciendo la verdad.
Así es, amor. Pienso que por eso tus ojos han estado cambiando. Lo que no sé es cómo pasará, si te dolerá o cómo regresarás a la normalidad. Es un tema que desconozco.
Sé que conté mi versión algo desordenada, pero los nervios me estaban comiendo. Este es un tema muy difícil para mí, ya que toca dos eventos muy importantes para mí.
Valentina suspira y ahora soy yo la que la tiene que escuchar.
Con esto terminé de confirmar que mi conciencia sí dice la verdad. Digo en mi mente para mí misma.
- ¿Qué tratas de decir? - habla mi loba - Me estás diciendo que aún no me creías, ni siquiera después de todas las cosas que te expliqué. Qué mal agradecida eres - dice mi loba con un tono de burla e indignación.
- Jajaja, ¿quién es ahora la dramática? - le digo, a lo que me gano un pequeño gruñido.
Ahora me toca a mí hablar, así que suspiro y me dispongo a hablar. Yo también tengo muchas cosas para decir.
- Madre, entiendo todo lo que dices y sé que loca no estás. No te preocupes por eso - me río para amenizar el ambiente.
- Sé que soy diferente, siempre lo he sabido, solo que no sabía que un lobo estaba dentro de mí. Eso sí es nuevo.
- Perdónanos, amor - dice mi madre en voz poco audible, pero yo la alcanzo a escuchar.
Saben, desde pequeña he tenido una fuerza superior a cualquiera, también un olfato más desarrollado, el cual me ayuda mucho en ambos trabajos. Este está más desarrollado en los últimos días. También puedo percibir el peligro, es como un sexto sentido.
Por eso es que siempre estoy un paso adelante, haciéndole caso a mi instinto. Antes lo llamaba intuición, pero ahora ya sé lo que es.
Mis padres escuchan mis palabras, aunque veo una pizca de sonrisa en mi padre. Creo que él se dio cuenta y siempre lo supo, pero mamá tiene preguntas que hacerme.
- ¿Cómo sabes todo eso? No es solo por lo que te acabamos de decir. Sé que tú sabes incluso más que nosotros. Al menos la seguridad con la que hablas me lo indica.
Mamá, como siempre, un paso adelante, por algo es la mejor hacker del mundo.
Bueno, madre, eso lo supe apenas hace unas horas, cuando me desmayé y pasé a un estado de inconsciencia profundo que me llevó a una parte desconocida de mi subconsciente. En esa parte, una majestuosa loba apareció y me dijo quién era en realidad y cuál era su nombre. Me explicó muchas cosas que en un principio creí que sufría de doble personalidad y que esa personalidad era un animal, por eso me hablaba de apareamiento y celo, comportamientos que están en animales, no en personas. Por eso no le prestaba atención cuando me hablaba y la tachaba de loca jejeje.
Los ojos de mi madre se agrandaron cuando mencioné lo del celo, creo que no se imagina a su hija teniendo sexo con cualquiera. "¿Quién es tu pareja?", preguntó mi madre, levantándose de golpe y tomándome por sorpresa. Creí que el celo era lo que la haría alarmarse. Cuando preguntó, me quedé congelada. Mi loba dice que por el olor de esa persona sabemos quién es nuestra pareja, pero resulta que quien despide ese olor es... Tobías, mi hermano.
"Idiota, te acabas de enterar de que eres adoptada, no compartes sangre con él", me insultó mi loba. "Deja de insultarme, yo sé que no compartimos sangre, pero nos criamos como hermanos, ellos nos ven a los dos como sus hijos, ¿entiendes eso?", le respondí.
"Valentina, responde a lo que te está preguntando tu madre", dijo mi padre, esta vez con una voz severa, sacándome de mis pensamientos.
"Bueno, no estoy muy segura", dije con sinceridad. Sé que su aroma me enloquece y mis ojos cambian cuando percibo su aroma, pero eso también se puede sentir porque el celo está por llegar, ¿o me equivoco?
"Doblemente idiota, eres tan inteligente como una roca", volvió a hablar mi loba y sé que tiene razón. Estoy en un estado de negatividad que, bueno, tengo que asumir las consecuencias. Ánimo, Valentina, tú puedes, me echo porras a mí misma. Tal vez lo que diga en este momento le rompa el corazón a mis padres.
"¿Cómo que no estás segura?", volvió a preguntar mi padre.
"Eh, bueno, mi loba me dijo que reconocería a mi pareja por su olor. Ese olor nos atraerá a él, es algo que no podemos evitar".
¿Tú has sentido ese olor en alguien, en quién? - pregunta mi madre a punto del colapso.
- Con el papacito de tu hijo - dice mi loba mientras trago grueso. - Esa desgraciada se está burlando de mí.
- Madre, padre, esto es algo que yo no puedo... no puedo controlar. Según mi loba, es designio de la diosa Luna.
- ¿Quién es la diosa Luna? - habla de una buena vez Valentina. - Porque se pone mi madre así al saber que encontré a mi mate. Me preguntaba, su comportamiento es como si eso fuera algo prohibido, a menos que no me haya dicho algo o no preste atención.
- Lobos - habla mi loba.
- ¿Qué? ¿Qué significa eso?
- ¿No has sentido el olor? Hay lobos viniendo hacia acá. Creo que es por nuestro olor. Estamos llamando a los lobos machos sin mate para aparearnos.
- ¿Qué? Pero yo no estoy haciendo nada. ¿Qué hago? Yo ya tengo mate. No quiero que desconocidos me toquen.
- Mi ciela, marcada no estás, así que prepárate para disfrutar. Esta vez serán lobos, así que dudo que sean suaves, sin contar que nuestro olor los enloquece.
- Mierda, mil veces mierda. Ayúdame Aome, yo no quiero ser tomada así.
- Madre, creo que hablaremos de eso en otra ocasión. Necesito que se vayan a su habitación y no salgan por nada del mundo.
Mi madre estaba por protestar, pero mi padre no la dejó. Él mejor que nadie me conoce, ya que trabajo más con él que con mi madre, y él sabe que algo no está bien.
- Hija, lo que sea que esté por pasar, nosotros venimos preparados. Solo basta una llamada para estar rodeados de nuestra gente. Nunca las expondría.
- Gracias padre, yo te aviso cualquier cosa, aunque esto es algo que solo me compete a mí por ser loba. Mi celo está por darse, así que lobos se acercan aquí para buscar aparearse. No te preocupes, de ser necesario me encerraría.
Mi padre por un momento tembló. Creo que teme a aquellos lobos, pero yo soy una Bonanno. Ningún lobo raquítico podrá conmigo.
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