La joven Caramel tiene una nueva oportunidad de vida, y está decidida a no cometer los errores del pasado, tomar sus propias decisiones, si puede, desquitarse un poco de aquellos que la hicieron sufrir y ¿por qué no? Encontrar un verdadero amor.
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¿Celos?
Por la tarde noche, antes de que el Primer Ministro saliera de la reunión con el Rey Manziana, Gavin llamó a su habitación a Stefan.
Gavin: (Molesto) ¡Quiero que me digas claramente! ¡¡¿Qué estás haciendo con Caramel?!! ¡¿Es un plan para volverme loco?! ¡¿Desde cuándo eres tan mezquino y egoísta?! ¡Permíteme recordarte que soy el séptimo en la línea de sucesión para el próximo Rey de Manziana y si quieres ser el próximo Primer Ministro debes agradarme y hacer lo que te pido! O hablaré con el Príncipe heredero Alexander…
Stefan: Recuerdo claramente mi lugar Alteza, y no entiendo a qué se refiere con lo que hago con Caramel.
Gavin: (Indignado) ¡¡No mientas!! ¡Sabes que ella es mi prometida y tu te la pasas junto a ella en los descansos entre clases! ¡¿No tienes dignidad?! ¡¿Esperas ser el siguiente Acedo?!
Stefan: (Imperturbable) Príncipe Gavin, no entiendo cuál es el sentido de su molestia. Usted siempre agrede verbalmente a la Princesa Caramel, ella me ha comentado que se cansó hace tiempo de recibir ese trato, por eso me pidió ser su “amigo” para poder hablar con alguien y no escuchar sólo malos calificativos hacia ella.
Gavin: (Desconcertado) Esa niña es gorda, fea, horrorosa, tiene mal carácter, ¡¿cómo no decirle la verdad?!
Stefan: (Serio) Es su prometida Príncipe Gavin, no debería expresarse así de ella, además, estoy seguro de que no lo ha notado, pero ella ha comenzado a bajar de peso, cuando le pregunté me dijo que no ha hecho nada, pero es evidente para aquellos que la miramos constantemente que hay algo que no está bien. Además, lo único que hacemos es hablar, creí que eso le gustaría porque la aleja de usted, que se siente muy presionado por su “acoso” constante, ¿no es así Alteza?
Gavin: (Asustado) ¡¡E-e-eso no es…!! ¡¿Qué crees que todos dicen de que estes siempre con mi novia mientras yo estoy en otro sitio?!
Stefan: (Cansado) Pero eso es porque sus comentarios siempre la alejan. Entonces, ¿desea que ella pase más tiempo con usted?
Gavin: (Indignado) ¡Claro que no! Solo… no quiero que piensen que estás coqueteando con la Princesa.
Stefan: (Comenzando a irritarse) Alteza, nadie que nos vea pensaría que estamos coqueteando, pero si lo desea, puedo dejar de hablarle a la Princesa.
Gavin: (Molesto) No, tampoco quiero que me odie…
Stefan: Querrá decir… ¿qué lo odie más? Ella ya está muy molesta con su alteza. Pero de acuerdo con sus instrucciones, ya no le hablaré.
Gavin: (Indeciso) No… mejor… juega con ella y mantenla lejos de mí, así al menos no me acosará más.
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Al día siguiente Stefan me contó lo acordado con Gavin y tras burlarme a carcajadas de sus tonterías, propuse.
Caramel: (Feliz) ¡Es genial! Entonces, si te dieron permiso de jugar conmigo… ¿qué te parece si hacemos una competencia de barquitos de papel?
Stefan: (Desconcertado) ¿Barquitos… de papel?
Caramel: (Contenta) ¡Siiii! ¿No los conoces? Son muy sencillos de hacer, podemos ponerlos en el lago del lado de la torre sur del Palacio.
A partir de ese momento todas las tardes nos las pasábamos jugando cosas inocentes, hacíamos aviones, barquitos y ranas de papel y armábamos competencias, jugábamos a las escondidas, tocábamos el piano, jugábamos a las traes, e incluso me pidió que le enseñara a trepar árboles, algo que hacía constantemente con Acedo, le expliqué que en realidad era una práctica que teníamos para ver las cosas desde una perspectiva diferente cuando nos sentíamos más que frustrados por Gavin, me preguntó si me gustaría aprender algo en especial y al no saber nadar (ni en esta vida, ni en las otras) se ofreció a enseñarme.
Fue todo un mes de experiencias interesantes, me di cuenta de que Stefan no era callado porque quisiera, sino porque Gavin lo limitaba, pero ahora que le había dado “libertad” mostraba abiertamente su hermosa sonrisa.
Aprendí mucho de él por ejemplo, que este chico, de cabello café oscuro, ojos negros, extremadamente delgado y con lentes, en realidad no los usaba porque viera mal, sino porque quería imitar a su padre (no tenían ninguna graduación); además, quería “coquetear” con la hija del Ministro de Guerra, a quien alguna vez escuchó decir que le gustaban los intelectuales.
Es curioso, Gavin y Acedo tienen la misma edad, pero son como antagonistas nunca se hablan, ni se llevan bien; Stefan es un año mayor que yo, pero nos llevamos de maravilla, es un amigo excelente y creo que nos hemos acercado mucho, la verdad quiero hacer tantos amigos como pueda, porque algo tengo claro, los tiempos difíciles se acercan con la muerte de mi madre.
En mi vida pasada quedé huérfana antes de cumplir los 11 años, y no falta mucho tiempo para eso.
Por eso, desde que desperté, aunque peleamos por mi relación con Gavin, siempre le demuestro a mi mamá cuánto la amo. Lo sé, lo sé, es difícil considerando su manera de pensar, pero siempre le digo cosas cariñosas y procuro hablar con la verdad.
A quien también le he demostrado sincero cariño es a mi padre, en la vida pasada él quedó devastado por la muerte de su esposa, su cabello rojo enblanqueció de un día para otro, así que quiso alejarse de la capital para recuperarse, quiso llevarse a su hija con él, pero yo le di prioridad al compromiso con el Príncipe –era tan tonta que si él me llamaba vaca yo decía muuu—así que, rompí lazos con mi progenitor para continuar al lado de mi prometido, por eso cuando éste me trataba mal, me mandó azotar y me mataron, estuve completamente sola.
De hecho, he armado una especie de plan de contingencia con mi padre, como en mi vida pasada mi la madre falleció por fuertes dolores sin saber el motivo, aunque sospecho que era cáncer, sólo podemos apostar por revisiones mensuales de su salud y en caso de que ella enferme toda la familia se mudará al territorio del marquesado para cuidarla.
Ojo, no le dije a papá que ella morirá, pero sí le comenté que tuve un sueño donde la perdíamos y para consolarme fue como se decidieron sus revisiones médicas.
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