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El Castigo Del Heredero

El Castigo Del Heredero

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Venganza / Amor prohibido
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yinet Leonor

Ella lo obligó a casarse. Él hará que se arrepienta de haberlo conseguido.
Alexander Ríos tenía poder, fortuna y un solo amor: Andrés. Pero una conspiración lo llevó al altar con Ángela Casamayor, la mujer que más odiaba. Ella creyó haber conquistado al heredero. Sin embargo, Alexander tiene sus propias reglas para aquel matrimonio: convertir la vida de su esposa en una guerra donde el amor no tendrá cabida y la venganza será apenas el comienzo.
¿Qué sucede cuando la mujer que consiguió todo lo que quería descubre que su mayor victoria será también su peor castigo?

NovelToon tiene autorización de Yinet Leonor para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La mujer que creyó haber ganado

La primera noche de su matrimonio, Alexander Ríos dejó a su esposa sola en una habitación de hotel y se llevó consigo al hombre que había contratado para recordarle a quién amaba de verdad. Ángela Casamayor tardó exactamente tres segundos en comprenderlo. El primero, cuando vio entrar al joven. El segundo, cuando levantó la mirada y descubrió aquellos ojos verdes como un bosque de primavera eterna con aquella sonrisa discreta y aquel cabello cuidadosamente peinado que le resultaban demasiado familiares. El tercero fue cuando Alexander pasó junto a ella sin siquiera mirarla. Como si fuera aire. Le soltó un seco.

-Buenas noches, señora Ríos. -sin ternura. Sin deseo. Solo desprecio. Ni siquiera había curiosidad. Solo una cortesía fría, casi insultante. Ángela permaneció inmóvil en medio de la suite.

-¿Quién es él? -preguntó alarmada. Aquel hombre muy bien podía pasar por el doble de Andrés. Alexander se detuvo junto a la puerta. El joven estaba detrás de él, sosteniendo una carpeta de cuero contra el pecho.

-Mi asistente personal y mi guardaespaldas desde hoy. -Ángela soltó una pequeña risa. No porque le causara gracia. Sino porque acababa de comprender la crueldad de su marido.

-¿Tu asistente personal?

-Sí.

-Se parece a Andrés.

Alexander giró lentamente el rostro. Por primera vez aquella noche, sus ojos encontraron los de ella y Ángela sintió un escalofrío. Porque durante todos aquellos meses había creído que conocía perfectamente el odio de Alexander Ríos. Había estado equivocada. Lo que había conocido hasta entonces era apenas su paciencia.

-No. -respondió él con una serenidad aterradora. -Dimitri no se parece al hombre que amo, pero le pagaré para que se parezca. Ya tiene el físico. Necesita el alma. Algún problema con eso Ángela. -el silencio cayó sobre la habitación. Ángela apretó los dedos alrededor del ramo de flores que todavía llevaba en la mano.

-No puedes hacerme esto. -Alexander sonrió. Fue una sonrisa pequeña. Sin alegría.

-Puedo hacerte cosas mucho peores. De hecho cuenta con ello Ángela. -y salió. La puerta se cerró detrás de él. Ángela se quedó sola. Completamente sola. Con su vestido de novia y sus ilusiones destrozadas. Sola, muy sola. Como él había prometido que estaría.

Tres meses antes, Ángela Casamayor había creído que tenía el mundo entero entre las manos y en cierto modo, lo tenía. Los Casamayor no necesitaban pedir permiso. En Canadá, un apellido podía abrir puertas. El suyo podía derribarlas. Bancos, constructoras, compañías navieras, fondos de inversión, medios de comunicación... Era difícil encontrar una familia empresarial que no hubiese tenido que negociar alguna vez con ellos. Por eso Ángela estaba acostumbrada a obtener lo que quería y ella quería a Alexander. No porque lo amara. Eso habría sido demasiado sencillo. Lo quería porque Alexander Ríos era el único hombre que se había atrevido a mirarla y decirle que no. Desde el primer encuentro había sido así.

-No voy a casarme contigo. -sin explicación. Alexander se lo había dicho sin levantar la voz. Ángela todavía recordaba perfectamente aquella tarde. Él estaba de pie frente a la enorme ventana del salón principal de los Casamayor, con las manos dentro de los bolsillos del pantalón y una expresión de absoluto desprecio.

-¿Por qué? -había preguntado ella. -Alexander se volvió.

-Porque amo a otra persona. -aquella respuesta debería haber terminado cualquier conversación. Para una mujer razonable, al menos. Ángela no era una mujer razonable.

-Yo soy mejor que cualquier persona que te haya robado el corazón Alexander. Voy a robarte de esa mujer. -ella no lo sabía entonces. Qué equivocada estaba. Alexander no amaba a una mujer, amaba a un hombre. Su rostro después de sus palabras debió advertirla, pero ella no supo verlo. El rostro de Alexander cambió ante sus destinadas palabras. Fue apenas un instante, pero ella lo vio y creyó en su vanidad que él tenía miedo por su amada.

-No se te ocurra acercarte Ángela. -le había advertido. Ella sonrió.

-No sé Alexander. Soy muy sociable. Me gusta conocer personas nuevas.

-Tú sabrás lo que haces.

No fue hasta tres semanas después que descubrió la verdad. Alexander no amaba a una chica, sino a un chico. Andrés. Un joven español multimillonario que había venido a estudiar aquí. Sintió odio porque ese hombre había conseguido algo que Ángela no soportaba: ser amado por Alexander Ríos sin tener que exigirlo. Aquello fue suficiente. Ángela decidió que Andrés debía desaparecer de su vida, pero todavía no sabía cómo. Hasta aquella noche. La noche de su compromiso. La fiesta había sido perfecta. Demasiado perfecta. Música, champán, vestidos de diseñador, periodistas cuidadosamente seleccionados y una lista de invitados en la que aparecían algunos de los apellidos más poderosos del país.

Alexander había soportado todo aquello como quien soporta una condena. Había bebido poco. Hablado menos y cada vez que alguien mencionaba la próxima boda, su expresión se volvía más fría. Ángela lo observaba a él y a Andrés desde el otro extremo del salón. Hasta que llegó el momento. Una copa. Una conversación. Una habitación y después... Nada. Eso era lo que ella había pensado. Que no habría consecuencias. Envió incluso un médico discretamente. Andrés había despertado al día siguiente con recuerdos fragmentados y una historia que parecía demasiado conveniente para ser cuestionada. Ángela se había encargado de que las circunstancias hablaran por sí solas.

Había conseguido que pareciera que había estado con otro hombre. Lían. Este fue otro error de cálculo de su parte. Ella creyó que Lían era un joven que no tenía ninguna relación con él y que de la noche a la mañana, se convirtió en la pieza perfecta para destruir la relación entre Alexander y Andrés. Ángela había pensado que Alexander sentiría vergüenza. Que Andrés lo abandonaría. Que el escándalo obligaría a Alexander a aceptar el matrimonio y durante unos días creyó que había ganado. Hasta que Alexander comenzó a investigar. El error de Ángela no había sido drogar a Andrés. Ni siquiera había sido involucrar a Lían. Su verdadero error había sido creer que Alexander era un hombre impulsivo. No lo era.

Alexander Ríos podía tardar semanas en reaccionar.

Meses, incluso, pero cuando finalmente lo hacía, no olvidaba nada. Había revisado cámaras. Registros. Llamadas. Movimientos bancarios. Había reconstruido la noche pieza por pieza y encontró demasiadas coincidencias. Demasiadas. Una cámara que casualmente había dejado de funcionar. Una persona que recibió dinero. Un vehículo que apareció en un lugar donde no debía estar vigilando evidentemente a esa luz de luna blanca de Alexander y finalmente, una conversación. Una sola conversación. Eso fue suficiente. Alexander escuchó la grabación tres veces, según le informaron luego. A la cuarta dejó el teléfono sobre el escritorio.

-Fue ella. -su abogado levantó la mirada.

-¿Está seguro? -Alexander contempló durante unos segundos la fotografía de Ángela que tenía frente a él. Hermosa. Elegante. Intocable.

-Estoy seguro.

-Entonces podemos hacer público lo que descubrimos. -Alexander negó con la cabeza.

-Todavía no.

-¿Por qué? -Alexander tomó la fotografía. La sostuvo entre los dedos y sonrió como lo haría un tiburón antes de atacar a su presa.

-Porque ella quiere casarse conmigo. -el abogado lo observó en silencio, sintiendo un escalofrío. -Y voy a darle exactamente lo que quiere.

Aquella fue la primera vez que alguien comprendió que Alexander Ríos no estaba aceptando la derrota. Estaba preparando una guerra. La boda llegó dos meses después. Fue espectacular. Ángela caminó hacia el altar con un vestido blanco que costaba más que la casa de muchas familias. Alexander la esperaba. Impecable. Hermoso. Frío como el invierno. Cuando ella llegó a su lado, él le ofreció el brazo. Solo porque había cámaras. Solo porque había invitados. Solo porque todavía no había llegado el momento de mostrarle las reglas del matrimonio.

-Sonríe. -susurró Ángela. -Alexander mantuvo la mirada al frente y una sonrisa de burla en sus labios.

-Disfruta mientras puedas. -replicó él entre dientes.

Ella creyó que era una amenaza vacía. No lo era. Ahora, en aquella habitación de hotel, Ángela comenzaba a entenderlo. Recordó nuevamente al joven asistente personal. Era imposible no notar el parecido. No era idéntico a Andrés, pero lo suficiente. El mismo tono de cabello. Una estructura facial semejante. Una forma parecida de sonreír. Incluso la manera de vestir. Todo cuidadosamente calculado.

-Lo hiciste a propósito Alexander. -murmuró a una puerta perfectamente cerrada. Nadie respondió. Alexander ya se había marchado. El tal Dimitri también. Ángela sintió cómo la rabia sustituía lentamente a la incredulidad. Se quitó el velo. Lo arrojó sobre el sofá. -No voy a permitirlo. -tocaron a la puerta.

-Señora Ríos. Servicio de habitaciones viene a hacerle entrega de su brindis nupcial.

-¡Sal de aquí! -gritó enfurecida. El pobre camarero obedeció, pero antes de cerrar la puerta, dijo:

-El señor Ríos me pidió que le entregara esto.

Le extendió un sobre. Ángela lo tomó. Lo abrió. Dentro había una fotografía. Ella la reconoció inmediatamente. La fotografía había sido tomada durante la fiesta de compromiso. Andrés aparecía sentado. Desorientado y junto a él estaba Lían. En la parte posterior había una sola frase escrita a mano. "Ahora sé lo que hiciste". Ángela dejó de respirar. Debajo de aquella frase había otra. "Y tú todavía no sabes lo que voy a hacer". La fotografía cayó al suelo. Por primera vez desde que había nacido, Ángela Casamayor sintió algo que no conocía.

Miedo, pero lo peor no era que Alexander hubiera descubierto la verdad. Lo peor era que ella acababa de comprender algo mucho más peligroso.

Alexander no quería divorciarse. No quería recuperar su libertad. No quería destruir el matrimonio. Quería mantenerla a su lado. Porque, para él, aquello no era una unión. Era una condena y Ángela acababa de convertirse en la mujer que había elegido voluntariamente pasar el resto de su vida encerrada con su peor enemigo.

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Warriorgame
Le resultaría más fácil encontrar a otro que le guste igualmente.
Yinet Leonor: Puede, pero este chico es un demente.🤦
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Warriorgame
Alejarse de todo es un buen plan. Ojalá le funcione.
Warriorgame: De que debe alejarse si. Que lo logre pues ya se verá.
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Aurora
Querida Yinet, cuídate mucho, haz bebiditas de limón, miel y una pizca de jengibre , te ayuda con las defensas, rico en vitamina c y prestarle atención, mi mamá y mi abuela decían que las vías respiratorias, cuando se dedican , son tristezas guardadas y no expresadas, espero te mejores pronto .
Yinet Leonor: Gracias. Lo haré.
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Aurora
Querida escritora, de pura curiosidad, será que Alex mato un cura en esta o su anterior vida? porque no sale de Guatemala para caer en Guatepeor y el es bueno , Owen esta más loco que Ángela y el abuelo Leadros juntos, muy díficil conseguirle un bizcocho, normal, ubicado, feliz🤯🤯🤯🤯🤯
Yinet Leonor: 🤣🤣🤣🤣🤣Puede ser.☺️🤷
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Aurora
Y todo eso cuando paso, me faltan capítulos, como así que el primo orquestó la muerte de la hermana de Dimitri, si yo mal no recuerdo las investigaciones que Owen le dio a Ángela , sobre el suceso, decían que el novio lo que hacía era que la ofrecía como carne de cañón en sus negocios turbios, pero cuando se habló de un primo , me super perdí 😄😄😄😄
Yinet Leonor: Varias cosas que te des colocarán y después En retrospectiva te voy aclarando.🤷
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Aurora
los enseminaremos y eso con que se come y cuando paso que yo no lo leí 😲
Yinet Leonor: 🤣🤣🤣Se deja a su brillante imaginación. Es obvio que la discusión ya había concluido. Los personajes solo estaban reafirmando lo que debió suceder ante la negativa de Ángela y Dimitri de contraer matrimonio y menos de tener un hijo.☺️
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Elisa Patico
ya me puse al día 🫡 necesitaba unos días para que mis sentimientos y emociones respecto a Ángela se disiparan, al personaje le tengo un amor odio, entiendo lo que vivió, entiendo el ambiente en el que creció, me encanta su gran inteligencia y astucia, pero ha hecho tantas cosas cuestionables que me genera sentimientos muy contradictorios
Yinet Leonor: Y las va a seguir haciendo, porque ella es una auténtica villana, pero vas a odiarla y amarla indistintamente. Es el personaje más complejo que he creado hasta el momento. Hacer que el lector sienta esa ambivalencia es todo un reto.🫩
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Elisa Patico
Estos jóvenes 🤣 aún no han aprendido que el diablo sabe más por viejo que por diablo, cuando ellos ya están yendo, Leandros ya ha ido y vuelto como tres veces. No creo que puedan escapar... pero será interesante ver cómo lo intentan
Yinet Leonor: 🤣🤣🤣Oh sí. Va a ser interesante no cabe dudas.🤷
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Elisa Patico
esa misma pregunta me la hacía yo jaja pero en la siguiente frase tiene sentido
Yinet Leonor: 🤣🤣🤣🤣El pobre las coge todas sin pedirlo.🤦
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Elisa Patico
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Yinet Leonor: Excelente relación tienen estos hermanos 🤣🤣🤣🤣🤣
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Elisa Patico
ichhhh que condición?? y no me digas que matrimonio 💀
Yinet Leonor: Ella cree que puede evitarlo. Ya veremos 🤷
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Elisa Patico
eso no fue una reunión 🤣 eso fue cachetada tras cachetada jajajaja
Yinet Leonor: Así mismo. Todo al estilo Ángela 🤣🤣🤣🤣🤣
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Elisa Patico
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 es que esa gente si da papaya, no se pueden quedar callados, escuchar y luego opinar
Yinet Leonor: Se sienten agraviados.
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Marita Peña
ESTA DESQUICIADA SE HARA PASAR POR MUERTA PARA NO CASARSE CON DIMITRY, POR ESO PUSO AL HERMANO AL FRENTE DE LA EMPRESA
Yinet Leonor: Quién sabe tal vez.
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Marita Peña
SE VA A CASAR CON DIMITRY 🤣🤣🤣ESTA BIEN LOCA
Yinet Leonor: No por elección 🤦
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Marita Peña
QUE QUEDRA HACER ESTA ANGELA PONIENDO AL HERMANO DE PRESIDENTE QUE TRAMARA
Yinet Leonor: Desea vivir una vida cómoda y simple. Sin intrigas, ni sobresaltos ☺️
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Warriorgame
Renunciar a la herencia.
Yinet Leonor: No va a hacer eso.
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Warriorgame
Pensaba lo mismo. Él no tiene ningún problema allí. Simplemente debe irse y seguir con su vida.
Yinet Leonor: Exactamente 🤷
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Warriorgame
Osea, se casa por el dinero de la herencia.
Yinet Leonor: No por capricho del señor Blackwood. Es su forma de castigar a Ángela por haber despedido a su hijo.🤦
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Aniramairos
No cabe duda que los hermanos son unos desquiciados y a estas alturas todo es un enredo 🤭.
Yinet Leonor: Pues sí, pero han dado con un hueso duro de roer. Leandros es despiadado.🤔
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