1:30 a.m.
Erick abrió los ojos y vio a una hermosa chica, era la primera vez que la veía y no tenía idea de quién era la mujer.
Ella le sonrió y le dijo - Hola soy Zoe.
La tenue luz proveniente de la única lámpara que se encontraba en la habitación, aunado al silencio interupido solo por gritos y gemidos de dolor que se escuchaban de vez en vez, hicieron que Erick tuviera un mal presentimiento sobre ella.
La primera impresión de Erick fue asustarse, pues no conocía a esa chica, tal vez ella pretendía hacerle daño, pero al escucharla presentarse su miedo paso rápidamente.
Ella tenía aroma a violetas y rosas, era un perfume para una mujer mayor que la que estaba en la habitación.
Erick agudizó la vista, tal vez la joven y linda mujer era algún espíritu del hospital, ha escuchado varias, donde esas mujeres son ángeles de la muerte.
Erick la miro con recelo -¿Qué haces aquí y qué quieres?
-Hola, me gustaría platicar contigo.
-No, no te conozco no tengo nada de que hablar contigo.
-Solo escúchame -Zoe se acercó un poco a él.
Erick brinco de la cama con una almohada como escudo.
-No, no me mates yo sé que este es tu lugar donde matas a los que están desahusiados pero por favor no me mates.
Zoe no sabía que le pasaba a ese pobre chico, tal vez el golpe en la cabeza fue muy fuerte.
Lo que era cierto es que él es un temeroso de los espíritus y ese tipo de cosas, desde chico se ha visto influenciado por películas, series, animes y mangas.
La luz azul del hospital, los pasillos vacíos, más la chica a su lado a la 1:30 a.m., ¿Qué más podía pensar?
Zoe lo miro con cuidado y después regreso a su silla donde había permanecido mucho tiempo sentada, esperando a que Erick despertará.
-No digas estupideces, estoy aquí por qué quiero preguntarte sobre el asunto por el cual te acusan.
-¿Qué?...
Al parecer Erick había despertado tan confundido y al ver a Zoe y pensar en fantasmas y espíritus olvidó por completo que estaba acusado de asesinato.
Se quedó pensando un momento cuando Erick estaba apunto de hablar nuevamente Zoe lo interrumpió.
-Ya veo por qué te están inculpando, eres un completo idiota, creo que perdí mi tiempo, si vas a la cárcel lo tienes bien ganado por estúpido...
Zoe pensaba salir de la habitación, solo levantó el libro que había llevado consigo, junto con su largo abrigo negro.
Erick recordó la pesadilla de los últimos días.
-¡No!, no te vayas...por favor.
-¿Ya recordaste de que te hablo?
-Sí, si ya lo he hecho -Erick puso una cara complicada y bajo la vista.
-Bien regresa a la cama, ten cuidado con el suero, si halas de más dejará de pasar o la aguja te desgarrar la piel.
-Sí, si, ya veo -Erick obedeció como si fuera un pequeño niño pequeño y sumiso.
-Lamento haberte espantado, pero estoy interesada en tu caso.
-¿Por qué te importa?, tu y yo no nos conocemos y no tengo a nadie que se preocupe por mí.
-Yo puedo ser tu amiga y preocuparme por ti, si tú me ayudas.
-Ja...yo ayudarte...¿cómo?, seguramente me pudriré en la cárcel sin que me pueda defender, mi abogado es un estúpido, no tengo dinero y mi familia...-Erick dio un gran suspiro -mi familia, no quiero molestar a mis padres ellos tienen muchas cosas encima, ser una carga... jamás.
-Yo estoy aquí, no te puedo prometer que te quitaré de encima los problemas pero sin duda haré lo que pueda para ayudarte.
-¿Por qué?, por qué una chica linda a la que no conozco me quiere ayudar, como sé que no es una trampa del detective Blair, es maldito que no me deja en paz, que no escucho nada de lo que le dije.
-Por que mi hermano está en la misma situación que tú y tal vez no sea la misma persona la que mato a mi cuñada y a el hombre que te acusan de asesinar. Pero si encuentro inconsistencias en tu caso y el de mi hermano, podemos descalificar a Bleir y exponer sus errores.
-¿De qué están acusando a tu hermano?
Zoe solto una risita irónica, pensó en como decir las cosas, no es que fuera complicado pero no sabía si decir la verdad era lo adecuado, aún no sabía si Erick era inocente o culpable
-Es algo complicado, pero estoy segura de que él no hizo nada de lo que Bleir dice.
-Esta bien si no quieres decirlo, pero no puedo confiar en ti.
Erick se acomodo en la cama y le dio la espalda a Zoe que permanecía sentada en la misma silla.
-Esta bien, toma, se te cayó esto cuando llegaste.
Zoe se acercó y le entrego la carta de artequin.
-Esto, esto no es mío.
-Si lo es, se te cayó de la mano cuando entraste a la sala de urgencias.
-No es mía, el día que dicen que mate al tipo gordo alguien la metió en mi saco, les quise decir a los policías pero me ignoraron - la voz de Erick se escuchaba triste.
-Entonces, ¿esto puede ser del asesino?, ¿alguien se te acerco?, ¿te dijo algo?, dime...-Zoe preguntaba cosas que él detective no pregunto se dio cuenta que su interés era genuino.
Él se incorporo en la cama y se sentó recargado del respaldo.
-Ese día estaba tan feliz, la chica que me gusta acepto salir conmigo, fui al bar de la calle Cedros, uno donde van muchos chicos de mi edad, las bebidas son más económicas que en los otros bares de la zona.
-Entiendo, ser estudiante es difícil si no tienes padres adinerados o una situación cómoda económica.
-Sí, no bebí mucho pero me sentí mareado después de una cuantas cervezas, mis amigos aún querían estar en el lugar pero yo tenía clase a primera hora así que me despedí y salí.
Erick sintió la garganta un poco irritada y guardo silencio unos minutos.
Zoe se percató de su incomodidad en la garganta y le acercó un vaso con agua.
-Oye, ¿haz comido algo?
-No, nada y lo poco que comí lo vomite después de ver las fotos que me mostraron.
-Entonces espera un momento, iré a buscar algo de comer, tal vez algún chocolate de alguna máquina.
Erick que se sentía un poco mejor por fin era escuchado, por fin podía contar su lado de la historia. Asintió y dejo que Zoe fuera por algo de comer.
Él no sabía cuánto tiempo ella había estado esperando pero seguramente por largo rato, tal vez tampoco había comido nada.
El hospital está en servicio las 24 horas del día, obviamente por las noches el movimiento disminuye pero aún así había cafeterías abiertas a las inmediaciones del lugar.
Zoe se puso su abrigo y fue al lugar de comida más cercano, pidió dos sandwiches para llevar y un par de bebidas calientes.
Erick estaba recargado sobre la cabecera de la cama, estaba tratando de poner en orden sus pensamientos.
De repente la puerta se abrió y él salió de sus pensamientos.
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Updated 84 Episodes
Comments
Mildred Álvarez
Que no sea el maldito asesino.
2024-10-14
0
mariposa 🦋
El asesino!;;;😨😨
2023-03-17
4
Angi Jose
adiós luz que te apagaste😂 pobre muchacho.
2022-08-16
0