Cuando Celia y Martin llegaron a la finca, él la siguió golpeando, no había logrado sacarle con quien lo estaba engañando.
Llegando al lugar, el la abofeteo y dijo:
Martin: Ahora sí mujerzuela, dime con quién me engañas, dime o te mato a golpes.
Celia: Pues mátame, no diré nada y aparte comprende mi decepción de saber que mi familia no es mía.
Martin: jajaja no me recuerdes, saber que eres una simple doña nadie, me da gracia, sabía que algo escondía tu padre cuando te vendió a mí, por qué sí, pague por ti, ahora me arrepiento, no vales todo lo que pague.
Celia lo miro con lágrimas en los ojos, y dijo:
Celia: No me duele, que mi familia no sea mía, me duele la humillación, el escarnio público.
Martin: Mira tú sí que eres graciosa, escarnio público, de ahora en adelante solo serás la sirvienta de mi casa y eso si quieres seguir viviendo aquí, ya que tu padre no quiere volver a verte. Tú y tus mocosos no caben en mi mansión.
Celia: pero son tus hijos, cómo te atreves a correrlos.
Martin: Quien me asegura, que no son del infeliz con el que me engañas.
Celia: Son tu rostro, cómo puedes dudar?
Martin: Quien no dudaría de una zorra como tú. Ahora toma a tus hijos y lárgate de mi finca, ya que no quieres delatar a tu amante.
Celia tomó a sus hijos y salió con Clotilde directo a la posada del pueblo.
Celia: Nana ve y busca al conde, sé que él no dudara en ayudarme.
Clotilde: Mi niña no confió, en él conde.
Celia: No te pregunté si confías, ve y búscalo ya.
Clotilde salió de la posada a buscar al conde, necesitaba encontrarlo, aunque en el fondo le tenía un miedo profundo.
Mientras tanto Martin, llamo a uno de sus sirvientes y le pidió encontrar a Celia y quedarse allí hasta que se reuniera con su amante.
Hombre 1: Pero patrón, cómo sabré que es su amante?
Martin: Por qué será el único hombre, que verás entrar a dónde está, pedazo de buey.
Hombre 1: Haaaaa ta bueno, oiga patrón y luego que hago?
Martin: Venir a decirme, pues que más vas a hacer? A veces no se por que los tengo a mi servicio, si son tan torpes e incompetentes.
El hombre fue directo a buscar a Celia, rápidamente se enteró de que estaba en la posada del pueblo; ahí permaneció hasta que vio llegar a Clotilde y en un rato llegó un carruaje igual al del conde, de este salió el mismísimo Conde Del Monte.
Rápidamente fue a decirle a su patrón del descubrimiento.
Hombre 1: Patrón, la señora Celia, se reunió con el conde.
Martin: Queee? Ese infeliz, no lo creo, maldito me las pagará.
Martin tomo agua bendita y corrió hacia la posada, al llegar abrió de una patada la puerta del cuarto donde está Celia, la encontró besando al conde, él explotó en rabia y celos.
Martín: Así los quería agarrar, Malditos sucios engendros.
Celia: Pues el sí es un hombre de verdad, no como tú, ni siquiera me haces sentir nada o bueno si asco.
Martin: Tu cállate, perra, maldita infiel, una simple gata como tú, no puede opinar nada, aparte de cusca, metiche.
Celia: A mi no me hablas así, tu un mugroso campesino, que solo es nuevo rico, no tiene derecho a decirme algo, mataste a tu familia y no te importo.
Martin: Cállate, tú cómo sabes eso?, quien te lo dijo, de seguro ese infeliz Conde.
Celia: Uno de tus trabajadores me lo dijo, no fue difícil, solo unas caricias y una hora de mi cuerpo, fue suficiente.
Martin: Maldita zorra, hija tu mal dormir, Pero que se puede esperar de ti, si no te importa acostarte con este.
Celia: A él no lo metas, él no tiene la culpa de tus celos enfermos.
Conde: Más vale que te calmes, bien sabes que no soy un cualquiera, a diferencia de ti.
Martín: jajaja dime quieres saber, ¿con quién te estás acostando?
Celia: De que hablas?, no entiendo, Fernando, explica a qué se refiere?
Conde: No le hagas caso, sus celos enfermos, lo trastornan.
De pronto Martin arroja agua bendita hacia el conde, este grita de dolor y le comienza a salir humo,
y de pronto se convierte en charro.
Martin arroja más agua sobre él y este se convierte en el demonio que realmente es.
Celia cae desmayada de la impresion y el charro se enfurece.
Demonio: Te dije, que no te metieras con lo que no conoces, ya me pagarás, tu osadía.
Martin por primera vez, sintió miedo, nunca había visto enojado al charro, sintió que cometió un grave error.
Martin: Déjame explicar, ella fue la culpable, me orillo a esto, considera que aún tenemos un trato, te daré a la niña.
Demonio: Ja no me hagas reír, ese trato es nulo, primero por qué tu mujer es mía, y segundo por qué está bautizada la niña.
Martin: Eso es imposible, yo no los bautizo y Celia tampoco se lo exigí y hasta la golpeé, para que no lo hiciera.
Demonio: Pues quien haya sido lo hizo, así que el trato de la niña está cancelado, ahora sí me disculpas, me llevo a mi mujer.
El charro la tomo en un hombro, como costal de papas, y se la llevó,
Se subió a su carruaje y desapareció a la distancia.
Martin se quedó pensando en los acontecimientos, después pensó en sus hijos y planeo acabar con ellos, todo esto lo escucho Clotilde y rápido acomodo a los niños y se fue de ahí, su deber era proteger a los niños de esos monstruos. Salió de allí para nunca más volver.
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Comments
Reina Martínez
jajajajaja jajajajaja Alerta Amber
2024-11-27
2
Herlinda Luna
Osea se robó a los niños y activaron la alerta Amber o no ???
2024-07-15
5
Israel
autora te volaste la barda, un exelente capitulo no puedo esperar al siguiente
2024-06-14
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