Capítulo 18. Pasión y dolor

Capítulo 18

Pasión y dolor

Laura suspiró profundo al ver fijamente a su hombre, por un momento pensó que él ya estaba planeando sacarla de su vida y eso la había asustado mucho. Aunque no quisiera admitirlo los sentimientos hacia él iban más allá de una simple lujuria, pero ella no estaba preparada para enfrentarse a esa situación.

"Así que solo se trataba de heterocromía" —sonrió aliviada— llegó a pensar que podría ser algo peor, temía por la salud de ese hombre o en su defecto, que quisiera abandonarla.

Sus conocimientos médicos no le permitieron tener la misma reacción de las demás personas hacia ese pequeño problema incurable que padecía Keyler. Laura lo vio y trató con mucha madurez, luego le dio un beso ligero sobre sus labios y una vez más se arrojó a sus brazos buscando ser tomada por el hombre del que ahora debía asumir que se estaba enamorando perdidamente como una adolescente, mismo que no se hizo esperar y la haló de la parte trasera de su cuello besándola con vehemencia, tocando su cintura y apretandola hacia sí mismo, sintiendo su cuerpo a plenitud. La puso de espaldas en un movimiento ágil, ella colocó sus manos sobre la pared y abrió sus piernas esperando para recibirlo, mientras que él se deleitaba de la vista que su postura le brindaba y sin pensarlo tanto se adentró en ella de golpe galopando sobre su cuerpo sin parar. Se le hacía imposible dejar de apretar sus pechos entre sus manos y el leve sonido de sus gritos ahogados eran la melodía perfecta para sus oídos, aun así tapó la boca de su compañera y apretaba con fuerza su cuello mientras seguía proporcionándole fuertes embestidas.

Keyler sonreía satisfecho al tenerla de nuevo entre sus brazos. Hacerle el amor salvajemente y de manera clandestina a esa mujer era algo que le hacía perder la razón. Estuvieron devorandose la piel por más de diez minutos y los guardias abrieron la puerta llamándolo, a pesar de que era imposible que se escapara de esos baños su deber era vigilarlo, para suerte de ambos ninguno de los guardias se adentró a los cubículos de las duchas.

—Ciudadano Sierra, debe salir ya. Lleva más de diez minutos ahí dentro —sentenció uno de los guardias—

En efecto Keyler se sentía en el mismísimo cielo entrando y saliendo de esa mujer con una velocidad que solo él le daba, mientras que la cara de placer de ella era todo un paraíso para el hombre que ahora deseaba tenerla de frente, subida sobre su cintura.

Ella había cruzado las piernas al rededor de las caderas de aquel muchacho y él la sostenía apretando su redondo trasero mientras veía extasiado como sus grandes pechos brincaban con fuerza cada vez que se movía dentro de ella.

Al escuchar la voz del guardia, ambos estallaron en risas, mismas que trataban de silenciar.

—V... Voy... Deme unos minutos —responde Keyler con su voz entrecortada, mientras se movía suavemente haciendo fricción con su pelvis sobre ella, viendo su cara de placer y excitación, por su parte Laura no podía dejar de reír y besar su cuello, la idea de ser descubiertos les parecía cada vez más excitante, era una adrenalina única e indescriptible que hacía de este momento algo único para ellos.

Los guardias que estaban afuera se burlaron de él y cerraron la puerta nuevamente, creyendo que el maniático estaba masturbándose dentro del baño, su voz se oía entre cortada, llegaron a sentir lástima por él y lo dejaron terminar.

—Contigo así pagaría cadena perpetua —murmura Keyler en el oído de su compañera poco antes de acelerar los movimientos en sus caderas viendo cómo ella mordía su labio inferior, la haló por la parte trasera de su cuello y la besó con lascivia, repasó su hermoso cuello con la punta de su lengua, cosa que le hacía soltar infinidades de gemidos a ella, hasta que una vez más llega a sus pechos, aferrándose a sus puntas como si su vida dependiera de ello, hasta que los ligeros movimientos que hacía esa mujer con sus caderas le hicieron perder la razón por completo.

Ella se dejó llevar del deseo y comenzó a mover su cuerpo sin parar, ambos disfrutaban el momento a plenitud a medida en que iban cambiando de posiciones, llegaron a inventar las locuras más ocurrentes en ese espacio tan diminuto y el hombre no dejaba de sorprenderse.

Definitivamente ella lo tenía todo. Sus movimientos casi coordinados les permitieron llegar a ambos al mismo tiempo.

—¡Por Dios Monique! Me sorprendes. Pareces elástica —comenta mientras va saliendo lentamente y comienza a bañarla a ella, estrujando su espalda con la esponja llena de jabón mientras la abrazaba.

—No vuelvas a llamarme de esa manera. Si quieres que volvamos a vernos, comienza por llamarme...

Guardó silencio un momento, pensando en que si la llamaba por su nombre en algún momento alguien se podía enterar acerca de que estaban viéndose a escondidas. Entonces decidió quedarse callada e intentó salirse de ese cubículo poco antes de que los guardias entraran a por el muchacho.

—¿Entonces cómo debo llamarte? —preguntó sosteniéndole el antebrazo poco antes de que ella saliera— Te llamaré como tú me pidas.

Keyler nunca había sido sumiso con nadie, pero lo que estaba viviendo con ella era lo mejor que había experimentado en su vida y no quería arruinarlo, estaba dispuesto a hacer lo que sea que esa mujer le pidiera.

El ajetreo de aquel momento y los gritos habían sido un poco fuertes, pero esos baños eran grandes así que los tres hombres que custodiaban la única puerta no alcanzaron a oír ni siquiera el chapoteo del agua que sonaba en cada embestida que el muchacho le daba, lo que dejaba a Laura un poco más tranquila. Era la quinta vez que estaba con ese hombre y sentía que ya se estaba haciendo adicta a su manera tan posesiva y salvaje de hacerla suya. Ella habia tenido un par de novios anteriormente, estuvo muchas veces con el último novio que tuvo, solamente aquel hombre había tocado su cuerpo, pero nunca la hizo sentir mujer de la misma manera que Keyler lo había hecho.

—¿Cómo quieres que te llame? —preguntó Keyler una vez más interrumpiendo sus pensamientos, sosteniéndola aun del antebrazo y acercándola hacia sus labios donde dejó un beso lujurioso y salvaje—.

—Tranquilo, Monique está bien, solo... Había sentido celos por un momento —respondió ella ladeando una pequeña sonrisa y dejando a Keyler un poco confundido.

¿Cómo puede sentir celos de sí misma? —se preguntaba él y suspiró pesado, odiaba el momento en que debía despedirse de ella.

—Oye, no acostumbro a ceder ante las mujeres, pero tú eres totalmente diferente, eres única para mí, te llamaré como tú me digas y te veré cuando tú quieras, solo no te alejes de mí por tanto tiempo, por favor. No soporto la idea de tenerte lejos.

Le dice aquel muchacho y ella solo asintió en silencio.

Los guardias se adentraron a las duchas a esperar a que Keyler terminara de vestirse, le colocaron las esposas luego y lo llevaron de regreso a la sala de interrogatorios. Aquel hombre iba feliz y complacido. Estos últimos días en los que creía que serían los peores se estaban convirtiendo en su mejor experiencia de vida.

Laura por su parte se quedó en silencio mientras que estas personas aún estaban afuera, después de que escuchó esa puerta sonar comenzó a arreglarse rápidamente y salió de allí rumbo a la base central. En aquel laboratorio forense trabajaba una compañera de grado en la que Laura sentía que podía confiar plenamente. Allí recibió los resultados de aquellos análisis que tomó de manera clandestina del embrión de la occisa y algunas muestras más que tenía para comparar la compatibilidad acerca de sus sospechas.

Este tipo de análisis no los quiso realizar en el laboratorio donde trabajaba porque que sentía que todos ahí tenían algo que ocultar con referencia a ese caso.

Abrió ese sobre y se dio cuenta de que la muestra de sangre que mandó a analizar no era compatible con la que robó de los análisis del agresor. Lo que demuestra que el embarazo que llevaba aquella mujer no era de quien presumía que la tenía encerrada contra su voluntad y esto complicaba mucho más las cosas.

...

Por otra parte, Patrick; el padre de Keyler, llegaba a la ciudad. Conducía de prisa rumbo a esa unidad policial. Se sentía ansioso y angustiado por la situación de su hijo. Jamás se habría imaginado que su pequeño meloso, como él lo llamaba, sería capaz de llegar a tanto y lamentó el haberlo dejado solo con su madre quien jamás se interesó por prestarle atención y los cuidados que necesitaba el pequeño niño. La noticia de que su hijo estaba detenido por ser un asesino en serie le cayó por sorpresa mientras se encontraba fuera del país por asuntos laborales y sintió como si su mundo entero se le venía abajo.

En realidad nada de lo que sucedió en el pasado fue culpa de ese hombre, nunca estuvo en sus planes abandonar a su suerte a su único hijo al que amaba más que a su propia vida, pero Alicia aparte de tóxica y loca era muy influyente, una astuta mujer que utilizó su cuerpo como pago para sobornar a jueces y abogados, sabía que de esta forma ganaría la custodia completa del niño y tendría el poder para manipular a Patrick a su antojo. Mientras que permitió que el peor de sus amantes sometiera al pobre niño a tantos tratamientos psiquiátricos y unas extrañas prácticas de laboratorios que implementaba en él, lo que le trajo en consecuencia un terrible desequilibrio mental a su corta edad.

Al llegar a la unidad fue interrogado por un agente y pasado unos minutos el comisario Rodríguez se adentró a la sala de interrogatorios sin saber que se toparía de frente con ese hombre.

Patrick; quién se había mostrado tranquilo hasta ese momento, se levantó de su silla rápidamente y corrió rodeando la mesa hasta tomar al comisario por el cuello de su camisa, lo pegó con fuerza sobre la mesa. El comisario solo lo miró asustado y quiso zafarse de su agarre, pero Patrick lo apretó aún más fuerte.

—Fuiste tú, maldito imbécil. Tú y tu jodido tratamiento de mierda fue lo que hizo que la cabeza de mi hijo se desequilibrara por completo —gritó exasperado—. ¿Crees qué voy a permitir que sigas realizando tus cochinos experimentos sobre mi hijo? ¿Tú qué carajos haces aquí? —reclamó Patrick lleno de ira— Mi hijo ya no está bajo la tutela de Alicia y no permitiré que el maldito amante de mi exmujer se haga cargo su caso.

Más populares

Comments

hugo antonio anaya marquez

hugo antonio anaya marquez

eso si no me lo esperaba

2024-07-27

1

Judith Arvallo

Judith Arvallo

Wuaoo cada vez es más interesante osea que el que lo tenía hay encerrado era el padrastro quiere que pague por los crímenes que el mismo cometió para safarse de ellos. no se por que mi intuición no me engaña .
por eso mismo oculto el cuerpo por que la chica era violada por el.
solo que este niño era muy posesivo con ella wuuoa más capítulos por favor

2024-06-15

4

Marita Peña

Marita Peña

A MIRENLO AL COMISARIO

2024-06-13

4

Total
Capítulos
1 Capítulo 1. Culpable
2 Capítulo 2. Cenizas de un pasado doloroso
3 Capítulo 3. Historia sombría
4 Capítulo 4. Hipnosis
5 Capítulo 5. Secretos que salen a la Luz
6 Capítulo 6. Como dos gotas de agua
7 Capítulo 7. Los misterios del comisario Rodríguez
8 Capítulo 8. Un inolvidable primer encuentro
9 Capítulo 9.Una vida muy difícil
10 Capítulo 10. Malas decisiones
11 Capítulo 11. Comienzan los Enfrentamientos
12 Capítulo 12. Una dura realidad
13 Capítulo 13. Necesito una vida nueva
14 Capítulo 14. Recuerdos que dejan huellas
15 Capítulo 15. Un temor irracional
16 Capítulo 16. Celos que matan
17 Capítulo 17. Deseo insaciable
18 Capítulo 18. Pasión y dolor
19 Capítulo 19. Hoy la vi a distancia
20 Capítulo 20. Capturados en el acto
21 Capítulo 21. Visita inesperada
22 Capítulo 22. Surgen más problemas
23 Capítulo 23 Como todos los miércoles
24 Capítulo 24. Un cambio total
25 Capítulo 25. Lista negra
26 Capítulo 26. Déjame entrar en tu mente
27 Capítulo 27. Recuerdos dolorosos de un pasado incierto
28 Capítulo 28. Pistas que llevan al asesino.
29 Capítulo 29. En el ojo del huracán.
30 Capítulo 30. No es un simple tatuaje
31 Capítulo 31. Un extraño ritual
32 Capítulo 32. No son unos simples novatos.
33 Capítulo 33. Grandes sentimientos.
34 Capítulo 34. Las páginas del dichoso diario.
35 Capítulo 35. Las páginas del dichoso diario (parte II)
36 Capítulo 36. Sin sentido de culpa
Capítulos

Updated 36 Episodes

1
Capítulo 1. Culpable
2
Capítulo 2. Cenizas de un pasado doloroso
3
Capítulo 3. Historia sombría
4
Capítulo 4. Hipnosis
5
Capítulo 5. Secretos que salen a la Luz
6
Capítulo 6. Como dos gotas de agua
7
Capítulo 7. Los misterios del comisario Rodríguez
8
Capítulo 8. Un inolvidable primer encuentro
9
Capítulo 9.Una vida muy difícil
10
Capítulo 10. Malas decisiones
11
Capítulo 11. Comienzan los Enfrentamientos
12
Capítulo 12. Una dura realidad
13
Capítulo 13. Necesito una vida nueva
14
Capítulo 14. Recuerdos que dejan huellas
15
Capítulo 15. Un temor irracional
16
Capítulo 16. Celos que matan
17
Capítulo 17. Deseo insaciable
18
Capítulo 18. Pasión y dolor
19
Capítulo 19. Hoy la vi a distancia
20
Capítulo 20. Capturados en el acto
21
Capítulo 21. Visita inesperada
22
Capítulo 22. Surgen más problemas
23
Capítulo 23 Como todos los miércoles
24
Capítulo 24. Un cambio total
25
Capítulo 25. Lista negra
26
Capítulo 26. Déjame entrar en tu mente
27
Capítulo 27. Recuerdos dolorosos de un pasado incierto
28
Capítulo 28. Pistas que llevan al asesino.
29
Capítulo 29. En el ojo del huracán.
30
Capítulo 30. No es un simple tatuaje
31
Capítulo 31. Un extraño ritual
32
Capítulo 32. No son unos simples novatos.
33
Capítulo 33. Grandes sentimientos.
34
Capítulo 34. Las páginas del dichoso diario.
35
Capítulo 35. Las páginas del dichoso diario (parte II)
36
Capítulo 36. Sin sentido de culpa

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play