Capítulo 15
Un temor irracional
Clara
La sensación que me trasmitió ese hombre fue increíble, por un momento sentí curiosidad de saber más acerca de él, pero también tuve mucho miedo al tenerlo así de cerca, su eminente presencia fue un poco aterradora para mi, es de esas personas que conoces por algún motivo, pero no quieres volver a toparte con ellas nunca más
Logro llegar al andén y su mirada sigue grabada en mi mente, es un recuerdo punzante que me agobia, comienzo a sentir que sigue viéndome que me persigue y volteo a todas parte de una manera muy paranoica que llama la atención de los demás.
¿Si solo se acercó a ayudarme, porque sentí tanto miedo?
Una señora que me observa a distancia se acerca a mí y me pregunta qué sucede y si estoy en peligro, le explico lo que me pasó, ella coloca su mano en mi hombro y amablemente me dice que no debo confiar en un extraño y se queda a mi lado en todo el viaje, lo que le agradezco porque su compañía me hace sentir más segura, hablamos por un buen rato hasta que es mi turno de bajar del vagón
Me despido de la señora Sandra y salgo del tren... Afuera llovía aun peor, caminé rápido hasta llegar a casa. Mi ropa estaba un poco húmeda y pasé directo al baño a quitármela y darme una ducha rápida con agua tibia para no resfriarme.
No puedo dejar de pensar en ese hombre, tan raro y misterioso, su sonrisa curva por un momento se vio espeluznante y su mirada tan tierna que me confunde. Son los ojos más hermosos que he visto en mi vida, aun así siento que no quisiera volver a mirarlos. Aunque es guapo y atento. Me dejó su paraguas mientras él se marchó bajo la lluvia.
¡Espero no se enferme!
Es decir, sí, he dicho muchas veces que no necesito ni quiero tener un amor platónico ni mucho menos uno real, pero él. Fue algo fuera de este mundo (Suspira profundo) Me ha dejado sin aliento aunque me toque asumir que no fue por algo bueno. Su aura y energía eran pesadas y oscuras... Lo que capto toda mi atención
Salgo del baño y paso a la cocina mientras voy colocándome la ropa, no es algo que se me dificulte, ya que mi diminuto departamento consta de un espacio totalmente abierto excepto por el baño. La habitación, sala y cocina no lo divede absolutamente nada
Reviso la alacena y no hay nada que pueda comer. Está totalmente vacía y mi estómago gruñe como un león hambriento exigiendo alimentos y no tengo ni un medio en el bolsillo para comprar algo
Tibio un poco de leche y la tomo junto a la última rebanada de pan que me queda y me voy a la cama donde tengo un reguero de libros, mismos que voy a utilizar más tarde para estudiar.
Hoy fue un día cansado. Esta carrera de medicina es jodidamente difícil y no veo la hora de terminarla
Me río al saber que apenas estoy comenzando mi segundo año, es decir que aún me faltan cuatro años más para terminarla
Escucho que tocan la puerta y voy a abrir, es la señora Miriam quien viene a pedirme al menos una cuota del arriendo que llevo atrasado desde hace dos meses. Le pido excusas una vez más y me entiende porque sabe de mi situación, pero muero de vergüenza, no se en qué momento todo se me salió de control si venía bien hace apenas unos meses
Comienzo a redactar un mini proyecto de vida a corto plazo, donde lo único que me queda claro es que tengo que conseguir otro empleo para al menos poder desahogarme un poco de mis deudas, y digo un poco porque ahora mismo siento que debo hasta la manera de caminar y honestamente no tengo ni donde caerme muerta.
Tratando ya de olvidar esos detalles me sumerjo en mis libros una vez más, es la unica parte del dia donde siento que se me olvida lo patética que es mi vida
Me quedo dormida sobre ese pequeño escritorio pasadas las tres de la mañana, tras la satisfacción de que he terminado de realizar todos mis trabajos pendientes de la universidad
Amanece y como siempre Cinthia llega temprano a buscarme, este día me consigue aún dormida y no hay manera de que pueda esperarme.
Escucho a lo lejos el molesto ruido del claxon de su vehículo y comienzo a abrir mis ojos poco a poco y estirar mis brazos, la columna me duele horrores, entro en razón y miro el reloj muerta del pánico... ¡Una vez más estoy retardada! Me levanto de un tirón, corro al baño, siento que mi vejiga va a rebosar. Cepillo mis dientes rápido, me arrojo un poco de agua en el cabello y crema para peinar. Hoy no tuve tiempo de bañarme antes de salir y eso no es algo que me preocupa, nadie en ese instituto quiere abrazarme así que estaré bien.
Salgo corriendo a la parada de buses, sin siquiera un sorbo de café en el estómago y hasta la ruta escolar pasa frente a mis narices y no se detiene, por lo que corro detrás de ese enorme autobús amarillo gritando como loca desesperada hasta que siento que me gana la fatiga.
¡No puedo más! —suelto el poquito de aire que le quedan a mis pulmones—.
Todos dentro de ese bus se burlaban de mí y no fueron capaces de pedirle al conductor que se detuviera. Como si fuera tan difícil hacerlo
Camino de prisa mientras voy refunfuñando en cada paso. Sintiendo como las peores cosas de la vida me suceden solo a mí. A lo lejos veo que ese transporte se detiene a unos metros de distancia, justo en la siguiente parada
¡Cómo fue que no pude imaginarlo!
Toca el claxon una vez más y vuelvo a pegar mi carrera hasta subirme, mi pecho está agitado, voy cesando de camino por el estrecho pasillo para tomar asiento, añorando aunque sea una gota de agua que humedezca mi sedienta garganta y siento que alguien mete el pie haciéndome caer de cara al piso
Awchss —me quejo de dolor y todos se ríen de mí—
Me golpeé fuerte la frente con la orilla de uno de los asientos vacíos, el codo derecho y mis rodillas con ese piso rústico del autobús, pero nadie se levantó a ayudarme, están demasiado entretenidos riéndose de lo gracioso que pudo haber sido mi caída que no les interesa ni les preocupa en absoluto cuanto me haya lastimado, ni mucho menos que mis rodillas ahora estén raspadas
Llegamos al instituto. Soy la última en bajar de ese autobús y camino despacio aún sintiendo mucho dolor en mi pierna derecha debido a que recibió todo el peso completo de mi cuerpo, escucho como siguen riéndose de mí y los comentarios desagradables que lanzan al respecto, esto me entristece a pesar de que trato de no demostrarlo
Al llegar al salón de clases veo que está vacío. Con un escrito grande en la pizarra que indica que la primera clase del dia de hoy la recibiremos en la cancha de deportes.
¡Que casualidad, justo ayer me inscribí en Voleibol!
Como si no fuera suficiente con la semejante carrera que tuve que pegar para alcanzar al transporte y para rematar esa caída que me di, ahora me hacen caminar de vuelta casi hasta la salida del instituto
Me detengo en los filtros de agua y bebo como si habría estado perdida en el desierto por tres días. Sigo mi camino a recibir esa primera clase
Esta caminata va a matarme, la pierna me duele en cada paso que doy y pienso seriamente en que al terminar esta clase lo primero que haré será visitar enfermería a que me revisen y así tomar algunos analgésicos para que se me calme el dolor
Llego a la cancha y está vacía, lo que me pareció muy raro. Camino atravesando esa gran cancha para sentarme en las gradas a esperar la llegada de los demás y un enorme balde que está colgado al techo me cae encima con una buena cantidad de clara de huevo y seguido de eso mis compañeros aparecen como de la nada y me tiran harina de trigo encima, algunos me lanzan huevos, golpeando mi cabeza, espalda, brazos y piernas. Lo único que puedo hacer es cubrir mi cara para que no me den un mal golpe
No entiendo el motivo de su crueldad, no les he hecho absolutamente nada para que me odien tanto. No es un pecado tener buenas notas, ni siquiera soy una cerebrito como ellos me dicen, tan solo me esfuerzo para sacar mi carrera adelante. A diferencia de ellos yo si debo quemarme las pestañas y sacrificar horas de sueño, diversión y fiestas para no perder ninguna materia porque si me queda tan solo una pierdo la beca que obtuve con tanto esfuerzo. No es difícil de comprender, es injusto su trato, me odian sin siquiera tomarse la molestia de conocerme
Trato de salir corriendo, a pesar de que me tienen rodeada en el medio de ese gran círculo de vándalos y espectadores que se burlan cruelmente de mi desgracia y me graban con sus celulares para posiblemente mas tarde postearlo en la página de bullying de este miserable instituto.
Caigo de rodillas en esa fina grama, siento que no puedo respirar debido a la harina que siguen aventando sobre mi cabeza
Siento que alguien me da la mano, me ayuda a levantarme y luego me toma en sus brazos, me limpia la cara con su pañuelo mientras me mira fijamente
Es Rafa, el Alfa del grupito de los populares del club de fútbol quien está llevándome hasta los sanitarios, donde me recibe Cinthia quien me ayuda a ducharme y me entrega un cambio de ropa. Mismo que me queda gigante, pues es su ropa y ella es mucho más alta y robusta que yo
Sigo sin comprender porque Rafa vino a ayudarme y se enojó tanto con su grupo, si en todo este tiempo he sentido que él a mi ni me determina
Al finalizar tuve que ir a poner la queja en rectoría donde me dijeron que debo tener pruebas para poder acusar a mis compañeros, un cruel acto clasista, no les bastó con ver mi ropa toda manchada, ni les importó aquel moretón reciente en mis rodillas, aquí solo me quedó claro que no quisieron ayudarme así que salí de ahí. Después de esto era evidente que tenía que cuidarme yo sola, y creo que esto apenas es el comienzo de lo que me espera en este lugar por los próximos cuatro años, donde me odiaron desde el día uno y todo por ser pobre, por ser una becaria
Mi cabeza está hecha un caos y no conforme a esto sigo juntando más y más problemas
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Updated 36 Episodes
Comments
hugo antonio anaya marquez
la vida es muy cruel
2024-07-25
1
✨💛Isyuris🇻🇪🌻✨
Triste capitulo 🥺🥺🥺
2024-06-27
4
✨💛Isyuris🇻🇪🌻✨
🥺🥺🥺🥺🥺
2024-06-27
4