#18

Adán comenzó a tocar la puerta principal fuertemente.

Azrael - Oh, genial.

Samael - La guerra comenzará ahora.

Gabriel - ¿Qué?

Azrael - Sam...

Samael - Todo el palacio está lleno de bombas, lo pensé desde un inicio.

Leroy - ¡Genial!, ¡Todos vamos a morir!

Joel le dió un golpe en la cabeza.

Leroy - ¡Genial!, ¡No vamos a morir!

Samael - Lo mejor es que...se vayan.

Azrael - Vamos, salgan de aquí.

El pelinegro abrió un portal hasta la puerta principal.

Todos los arcángeles se despidieron de Samael y le desearon mucha suerte.

Estos se fueron y Samael soltó varias lágrimas.

Azrael - Hey...no llores...

- se acercó y le acarició el rostro -

Samael - ¡No quiero hacer esto!...

- lo abrazó fuertemente presionando su cabeza en el pecho de este como si fuera un niño llorando por un dulce no comprado -

El arcángel se agachó y lo miró.

Azrael - Sami escúchame por favor...

Samael - Yo no...¡Yo no quiero no no puedo!...

"Quizás en otra vida podamos estar juntos."

Dijo el pelinegro entre lágrimas.

Samael - Azrael no...por favor...

Azrael - Te amo demasiado, me alegró mucho volver a verte y saber que estás vivo después de tanto tiempo...

Samael - Yo nunca pude dejar de pensar en ti...

Azrael - Ven aquí...

Este puso la cabeza del rubio nuevamente en su pecho mientras le acariciaba su cabeza y sus orejas gachas.

Azrael - Van a ganar, confía en mí.

Samael - ...

Adán comenzó a patear aquella puerta de abajo.

Azrael - Tengo que irme...

Samael - Azy...

Azrael - Te veo allá.

Le dió un último beso en sus labios y entró al portal mientras se secaba las lágrimas y lo miraba con una sonrisa apenas.

El portal se cerró y Samael golpeó fuertemente la mesa.

Samael - MALDITA SEA.

. . .

De pronto una sombra blanca apareció frente a él.

No era más ni nada menos que Abimael con Tomás.

Samael - ¡Tomás!

Este notó la correa entre ellos dos y corrió a acercarse a él pero Abimael con su bastón lo empujó fuertemente a la pared dejándolo un poco aturdido.

Abimael - Uy, no tan rápido.

Samael - ¡AGH!...¡MALDITO SEAS, ABIMAEL!

Abimael - ¿Sabes?, tantos años esperé para pelear con el hijito de los Morningstar.

Samael - ¡¡YO NO SOY UN MORNINGSTAR!!

El rubio se lanzó hasta el peliblanco pero este sin siquiera moverse lo agarró con su bastón y lo dejó en el aire.

Abimael - Debí de matarte a ti en vez de a Yadael.

Samael - Solo eres un simple ángel de un rango bajo.

Abimael - Oh...¿De rango bajo?

Este lo lanzó bruscamente al suelo haciendo que el golpe impacte fuertemente en su nariz y comience a sangrar.

El rubio levantó la cabeza y lo miró.

"Sí, de rango bajo."

Al decir eso Samael se teletransportó rápidamente detrás del peliblanco y lo empujó al piso junto con su bastón al otro lado de la habitación.

El rubio agarró a Tomás de los hombros y lo comenzó a mover.

Samael - ¡TOMÁS!, ¡TOMÁS MÍRAME A LOS OJOS!

Tomás - ¿Uh?...

- apenas lo miró -

Abimael agarró su bastón rápidamente.

Samael - MÍRAME, MALDITA SEA.

- Este lo agarró del rostro y Tomás lo miró -

Los ojos del rubio se tornaron rojos y Tomás al verlos esa cadena que lo amarraba a Abimael se rompió, haciéndolo volver a la normalidad.

Tomás - ¿Samael?

Abimael lanzó un rayo divino hasta estos dos pero Sam empujó a Tomás al otro lado y él dió un paso atrás.

"Así que este bastardo también tiene esa habilidad."

Pensó el peliblanco.

Tomás - ¿Abimael?

Samael - VETE DE AQUÍ.

Este se lanzó hasta Abimael con una furia tremenda pero este con algo de dificultad esquivaba.

Abimael - (Mierda...es bastante rápido...)

Tomás - ¿¡POR QUÉ ESTÁN PELEANDO!?

Samael abrió un portal en donde estaba Tomás.

Samael - VE Y BUSCA A YADAEL, LA GUERRA SE LLEVARÁ AL CABO AHORA.

Tomás - Pero...

- este aún no procesaba ni entendía nada -

Samael - ¡QUE VAYAS!

Empujó a Abimael hasta la pared y luego pasó a Tomás por el portal.

Cuando este se fue el portal se cerró.

Abimael rápidamente se puso atrás de Sam y con el arma celestial entre su cuello.

Abimael - Hasta aquí llegaste.

Samael - ¿Tú crees?

Abimael - Siempre fuiste un maldito problema en este lugar.

Samael - Y como tú eres muy santo.

El peliblanco comenzó a presionar el arma contra su cuello mientras lo mira sin piedad alguna o remordimiento.

Samael - Eres tan ingenuo...¿Tanto querías pelear conmigo y lo único qué puedes hacer es esto?

Abimael - No te hagas el muy muy Samael, con un simple movimiento te mato.

Samael - Veamos quien muere primero entonces.

¿Qué?

De su bolsillo sacó aquel control para hacer explotar las bombas.

Sin más, presionó.

De pronto un fuerte ruido inundó todo el palacio, aquella bomba estaba derribando todo el lugar.

Abimael - ¡HIJO DE PERRA!

El peliblanco lo empujó, sacó sus alas ya que el suelo estaba por ser derrumbado también, rompió la ventana mientras pensaba en escapar.

Antes de que Samael chocara contra la pared, este también liberó sus alas deteniendo el golpe que le pudo provocar.

Samael - En eso te doy la razón.

Las llamas rápidamente rodearon el palacio, las ventanas se estaban fundiendo. El humo cubría el cielo completo y la luz de las llamas era tan intensa que ni siquiera era posible distinguir bien qué pasaba en realidad. No hubo una sino varias explosiones seguidas, lo que hizo que el palacio se viniera abajo. Las llamas se extendieron por todo el lugar, quemando también todo a su paso. Estos dos eran los únicos que estaban allí.

Abimael lo mira de manera amenazante por última vez y sin más escapa del lugar.

"¡MALDITO COBARDE!"

Le gritó Samael.

Por otro lado uno de los muros estaba por caer encima de Lute.

Adán - ¡Carajo...!

- la miró y rápidamente la apartó -

Lute - ¡!

Este cayó encima de ella salvándola de aquel muro.

Lute - ¡El palacio!

Adán - ¡HIJOS DE PUTA!

Lute - ¡Hay que informarle rápido a Sera!

Adán - ¡Muévete!

Estos rápidamente se fueron volando.

. . .

Los arcángeles desde lejos notaron el palacio en llamas.

Azrael - Ya comenzó...

Gabriel - Espero que lo logren...

Joel - Lo van a lograr.

Leroy - Que miedo...

Joel se acercó y lo abrazó.

Leroy - Gracias...

Galim - ¿Qué más piensan hacer?

Azrael - No estoy tan seguro de lo que quería hacer Tomás, pero sé que con Samael se puede esperar de todo.

De pronto una voz bastante conocida para los arcángeles se escuchó atrás de ellos.

Todos voltearon y quedaron totalmente asustados menos Azrael.

Él se acercó.

Azrael - ¿Qué hace aquí?

- Dijo con todo respeto comiéndose todo el miedo -

. . .

Tomás entró rápidamente a la casa de Azrael y vió a Yadael llorando en el sofá.

Tomás - ¡Yad!

- se acercó rápidamente -

¿Qué te ocurrió...?

Yadael - Tom...

- este lo abrazó fuertemente -

Tomás - ¿Qué pasó?..

Yadael - Solo estaba preocupado por ti...

Tomás - Estoy bien, no te preocupes...

Yadael - Sí...

- sonríe -

Tomás - ¿Estás listo?

Yadael - ¿P-para qué?...

Tomás - La guerra comenzó.

Yadael - ¿¡Q-QUÉ!?

Tomás - ¿Estás listo?

Yadael - No...

Le besó suavemente la mano y lo llevó afuera.

"¡E-Espera!"

. . .

Las llamas llegaron a las casas de los habitantes angelicales.

Samael - Lo siento pero...el cielo debe ser exterminado.

Todos los ángeles corrían desesperados hasta algún lugar seguro.

El fuego se expandía cada vez más por aquella pobre ciudad celestial, los gritos y llantos inundaban todo el cielo.

Samael entre sollozos volaba descomunalmente hasta donde fueron los arcángeles sin fijarse en nada más como si fuera un punto blanco.

Hasta que se chocó brutalmente con Tomás y Yadael.

Samael - ¡AGH!...

Yadael - ¡Au!...

Tomás - Ugh...¿Samael?

- levanta la mirada -

Samael - Lo siento...no me percaté...

- Se levanta y con ambas manos levanta a los dos -

Yadael - Gracias...

Tomás - Gracias Sam.

Samael - ...

Tomás se percató del fuego.

Tomás - ¿Por qué casi todo el cielo está en llamas...?

Samael - Ah, bombardee el palacio real, y el fuego llegó a las casas.

Tomás - Ah, ¡Genial!

Samael - ¿¡VERDAD!?

Tomás - ¡SÍ!

Dijeron ambos bastante alegres.

Yadael se puso a llorar.

Tomás - ¿Yadael...?

- se acercó y limpió sus lágrimas delicadamente -

Samael al verlos se acordó de que Azrael hizo eso mismo con él.

Yadael - Pobrecitos...

Tomás - ¿Quienes?

Yadael - ¡Los ciudadanos!, ¡No es justo que mueran!

Tomás lo abrazó y trató de calmarlo.

Samael - Yo eh...voy de camino...los espero allá.

Tomás - Allí estaremos.

Samael partió su vuelo rápidamente hasta la entrada al portal.

Al parecer Sam ya no quería participar en la guerra.

. . .

Tomás - Escúchame Yad...

Yadael - Tomi...no quiero hacer esto...

Tomás - Es por mi padre...es para que él no muera, el cielo es el culpable de esto.

Yadael - ¡E-el cielo y sus líderes!, ¡No los habitantes!

Tomás - Ya no hay nada que podamos hacer Yadael...no nos podemos echar para atrás.

Yadael - Pues no...ya no...pero...

Tomás - ¿Pero qué?

Yadael - (Mi mamá...)

Nada...vamos con Samael.

Este abrió sus alas pero Tomás le agarró la muñeca.

Tomás - Espera.

Yadael - ¿Uhm?

Tomás - Yo no tengo alas.

Yadael - ¡Cierto!, ¡Perdóname!, yo te llevo.

Tomás - Espera...

El príncipe lo agarró de la cintura y lo besó.

Yadael bastante feliz puso sus manos en los hombros de Tomás y correspondió.

Tomás - Pase lo que pase...estaremos juntos.

Yadael - Es una promesa.

Estos se sonrieron y se fueron rápidamente.

. . .

Cuando Samael llegó a la entrada se encontró con un ejército de ángeles, en ellos está Adán y Lute.

Por otro lado está Sera junto con los arcángeles y Abimael frente a ellos como si él liderara.

Samael - (Mierda...)

- Da un paso atrás -

Sera - ¿Pensabas huir?

Azrael miraba con mucha lástima a Sam, solo quería ir y abrazarlo como si eso fuera lo que arreglaría toda la situación.

Samael - ¡Ja!, ¿Huir?

Sera - Eso parece, era obvio que vendrías a la entrada.

Samael - (Que raro...no está Lucifer...seguro se fue a refugiar en el infierno.)

Tomás y Yadael llegaron justo a tiempo pero al verlos quedaron helados.

Eran demasiados contra solo ellos tres.

Samael - Juro que no intentaba huir.

- Dijo mirando a Yad y Tom -

Yadael - ¡NO JODAS!

Tomás - Bueno, ahora tendremos que pelear si o si.

Adán - ¡ES EL MEJOR PUTO DÍA DE MI VIDA!, ¡ACABAREMOS CON LOS PENDEJOS MÁS IMPORTANTES DEL INFIERNO!

Lute - Cuando acabemos con ustedes vamos a bajar y matar a cada puto demonio, no dejaremos a nadie con vida.

Samael - ¡No pueden hacer eso!

Sera - Claro que sí, tenemos el permiso de los más importantes.

Tomás - ¿Qué?...

Yadael estaba muy nervioso y miró a Tomás, luego a Sera.

De pronto al lado de Sera se formó un destello dorado del cual apareció el mismo Dios junto con Alastor.

Tomás - ¿P-papá...?

Samael agachó sus orejas al ver a Alastor.

Azrael - (Ay Sam...como quisiera ayudarte maldita sea, odio verte de orejas gachas, te ves tan triste así, me parte el alma...)

Yadael - ¿Qué mierda...?

Tomás - ¡P-PAPÁ!

Alastor lo miró de arriba a abajo con cara de asco.

Yadael - (¿Por qué lo mira así...?)

Alastor - A mí no me vuelvas a llamar "papá", Tomás.

Tomás - P-pero...¿Qué estás diciendo?...¿Qué haces aquí...?

Alastor - Dejémonos de juegos, ¿Quieres saber qué hago aquí?

Tomás - ...

Alastor - Yo fuí un serafín y nunca dejé de serlo.

Tomás - Pero...¡Tú estuviste años sufriendo por Lucifer!...

Samael - (Se supone...)

Yadael - Se supone que era así...o es así...

De pronto Abimael lanzó a Emma hasta Yadael.

Yadael - ¡¡¡MAMÁ!!!

- se acercó a ella -

Emma - ¡YADAEL!

- extendió sus brazos hasta su hijo -

Tomás - ¿Qué...? (¿La madre de Yadael?...¡YA NO ENTIENDO NADA!)

Estos por fin se abrazaron después de tantos años sin siquiera verse.

Abimael - ¡JA, JA! Aprovecha de despedirte.

Adán - ¡QUE PUTA LOCURA MÁS BUENA, YA QUIERO MATARLOS A TODOS!

Lute - Paciencia.

Alastor - ¿Sabes qué hice todos estos años, Tomás?

El príncipe se acercaba cada vez más.

Abimael - No te acerques más.

Dijo el peliblanco mientras le apuntaba con un arma celestial.

Tomás - Abimael...tú...¿Tú eras el traidor...?

Adán - ¿Este puto imbécil se viene a dar cuenta ahora?

Abimael - ¿Recién te das cuenta?

Tomás - Pero...¿Por qué?, yo confiaba en ti...

Abimael - Ajá, pero se ve que tus amigos no te tenían la confianza suficiente como para decírtelo.

Tomás - ¿Eh...?

- este volteó a verlos -

¿U-ustedes lo sabían...?

Samael y Yadael solo agacharon la cabeza dándole a entender que sí sabían.

Tomás - ...

Abimael - O sea que todos somos unos traidores, no te dejes engañar por la carita tierna y su forma de pensar.

Adán - ¿Qué clase de idiota es este?

Abimael - Uno de los grandes.

Tomás miró a Alastor.

Alastor - Llegaste al final del juego.

"Hijito."

Dijo Alastor de forma burlesca.

Adán - Este aún no capta parece.

Alastor - Para ser más detallista, ¿Quieres saber por qué Lucifer se fue?

Tomás - Sí...

Alastor - Porque le vendí su alma al cielo para que hicieran todo lo que quisieran con él.

Tomás - ¿Qué hay de...Lilith...?

Alastor - Ah ella, sí también sabía sobre ella, mi plan siempre fue acabar con ustedes dos.

Dijo mirando a Tomás y luego a Samael.

Tomás - ¿Ustedes dos...?

Alastor - ¿Aún no te enteras qué ese engendro rubio de orejas totalmente iguales a las mías es tu hermano?

Tomás - ¿¡QUÉ!?

Adán - PUTA MADRE QUE LENTO ERES CABRÓN, YA VAMOS POR EL FINAL DE LA PUTA HISTORIA Y AÚN NO CAPTAS NADA.

Alastor - Toda tu vida, fue un simple juego para mí, en realidad...yo ni siquiera quería tenerlos, por mí los hubiera abortado, pero su queridito padre ausente como siempre, nunca me lo permitió.

Tomás estaba temblando, su cerebro estaba tan revuelto, procesar todo es muy difícil para él.

Alastor - Pero eso no es todo, también di tu alma y la de tu hermano.

Sera hizo visible la cadena de ambos hermanos para así jalarla y tirarlos al suelo.

Yadael - ¡Tom!, ¡Sam!, ¿E-están bien!?...

Alastor - Ugh, aún después de muerto te veo aquí.

Sam miró a Yadael.

Samael - Super bien, estamos por morir.

Tomás ni siquiera podía hablar, estaba totalmente colapsado.

Alastor - Como sea, ya es momento de acabar con ustedes tres.

Abimael con su bastón agarró a los tres chicos y los juntó.

Yadael - ¡¡¡¡SUÉLTAME!!!!

Azrael - (¡Samael!...)

Samael miró al arcángel.

Leroy - ¿C-cuando piensan atacar...?

- susurra -

Joel - No tengo la mínima idea..

Gabriel - Joder...

. . .

Alastor - ¡Pero bueno!, ¡Ya es momento de dejarnos de jueguitos!, Abimael, mantenlos firmes ahí.

Adán - ¿Qué les van a hacer?

Abimael - Solo observa como el primer serafín actúa.

Alastor formó una gran luz divina entre sus manos, esta estaba llena de energía celestial la cual está hecha para matar a cualquiera que le sea lanzada.

Sera - Causaron tanto revuelo, pero hasta aquí llegaron.

Abimael con su bastón bloqueó y desapareció todos los bastones de los arcángeles.

"Por mí, ni hubieran nacido."

Dijo Alastor antes de lanzar aquella luz divina.

Los tres no podían moverse en lo absoluto aunque quisieran.

Pero antes de que aquella luz divina llegara a estos tres, alguien se puso frente a ella, reteniéndola y recibiendo todo el impacto, salvando heroicamente a los tres chicos.

.... . ....

..."¿L-Lucifer...?"...

.... . ....

...︵‿︵‿୨⛧୧‿︵‿︵...

Más populares

Comments

Azrael magne

Azrael magne

cuando dijo "quizás en otra vida podamos estar juntos" empese a llorar y me volví un mar de lagrimas amo tus historias

2025-01-02

1

Azrael magne

Azrael magne

cuando dijo eso llore y llore /Scowl//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry//Cry/

2025-01-02

1

Alexandra Miguel

Alexandra Miguel

esta vez si llore

2025-01-04

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play