#10

.... . ....

Tomás y Yadael fueron a la sala de reuniones para buscar a Abimael.

Se lo toparon fuera.

Tomás — ¡Abimael!

Abimael — ¿Sí?

Tomás — ¡Tenemos que contarte algo!

Abimael — ¿De qué se trata?

— dijo sonriente —

Yadael — Trajimos a Samael al cielo.

El ángel quedó en seco.

Abimael — ¿Samael?, ¿El primer arcángel...?

Tomás — Ese mismo, vamos a declararle la guerra al cielo.

Abimael — ¿Ah?...

Yadael — Necesitamos tu ayuda para esto también.

Abimael — Mejor cuentenme todo en otro lugar, no aquí...

Estos no esperaron más y lo llevaron a la casa.

Cuando llegaron y abrieron la puerta, Abimael se quedó en shock mirando a Samael.

El ángel caído no lo miraba de buena forma, al parecer él y Abimael no se llevaban bien.

El príncipe para liberar la tensión comenzó a hablar.

Tomás — Bueno, nosotros tenemos pensado declararle la guerra al cielo.

Abimael — ¿A-al cielo?

Yadael — No te asustes, vamos a ganar.

Samael — Entrecomillas.

Tomás — Que pesimista.

Abimael — Que no te sorprenda su pesimismo, siempre fue así.

Samael — Mira quien habla, el sumiso terminó revelándose.

Yadael — Bueno bueno bueno ya chicos por favor, dejen su odio de lado un momento.

Samael — Bien.

Abimael — Lo siento...

Tomás — ¡No te preocupes!

Abimael — Bueno...¿Qué vamos a hacer?

Yadael — ¿Vas a ayudarnos?

Abimael — ¡Obvio!

Samael — (Maldita sea...)

Tomás — Ven un momento.

Este le tomó la mano a Yadael y lo llevó fuera de la habitación.

Yadael — ¿Pasa algo?

Tomás — Estoy tan feliz...¡Yo sé que podemos ganar!

Yadael — ¡Y vamos a ganar!

Tomás se dió cuenta que lo que sentía por Yadael es un amor puro y sincero, estaba decidido a declararse allí mismo pero le daba mucho miedo el ser rechazado.

Yadael — ¿Pasa algo, Tomi?

Tomás — No no, solo quería estar un rato a solas contigo...

Yadael — (¿Debería decirle lo qué me dijo Samael...?, ¿Qué soy un ángel?...¿Y si me odia por eso...?)

Tomás — ¿Por qué pones esa cara?

— Dijo mientras le toma el mento y se acerca a su rostro —

Yadael — Por nada...no te preocupes...

Tomás — ¿Estás nervioso por esto?

Yadael — Sí...pero estoy esperanzado de que ganaremos.

Tomás — Con Samael de nuestro lado...ganaremos sí o sí.

Yadael — ¡Sí!

Tomás — Oye...quiero decirte algo pero...no sé como te lo vayas a tomar...

Yadael — ¿Uh?, ¿De qué se trata?

Tomás — Es sobre algo que...siento...

Yadael — ¿Te sientes mal?, ¿Quieres qué te de algún remedio?

Tomás — No me refiero a malestar...

Yadael — ¿Entonces?

Tomás — Nada olvídalo...siento que vamos a ganar!, ¡E-eso!

Yadael — ¡Pues claro que sí!

Tomás no fue capaz de declararse por el miedo a ser rechazado, entonces lo dejó pasar.

. . .

Después de aquello, comenzaron los cuatro chicos con su plan definitivo para acabar con el cielo.

. . .

Lucifer había bajado al infierno durante semanas, él y Alastor se la pasaban bastante bien. Alastor ya ni siquiera cruzaba palabra con su propio hijo, todo es "Lucifer."

Rosie dejó de llamar a la familia Morningstar.

Perdió todo tipo de contacto...Alastor ni siquiera sabía donde estaba su hijo, habían ya pasado dos meses y medio.

En todo ese tiempo, Tomás, Yadael Samael y Abimael ya tenían todo listo para declarar la guerra, fue un arduo trabajo.

. . .

Tomás — Esta noche debe llevarse al cabo todo.

Yadael — Así es.

Samael — Dos meses en esto, trabajando con Abimael encima.

Tomás — Y pensar que no se llevan muy bien.

Samael — Meh.

Yadael — ¿Dónde está Abimael?

Samael — Según dijo que ya viene.

Este llegó rápidamente.

Tomás — A la hora.

Abimael — Perdón, me quedé dormido...

Yadael — No importa, lo que importa es que estamos todos juntos ya.

Samael — Ajá.

Alguien tocó la puerta del almacén en donde se encontraban.

Samael — ¿Por qué tocan?, si se supone que solo sabemos de este lugar nosotros...

Yadael — Iré a ver.

Tomás — Espera.

— Le toma la mano y lo jala hacia atrás —

Samael — Revisa tú, Tomás.

Yadael — Uhm...que raro.

El príncipe miró por la rejilla y quedó en shock al ver, es Sera.

Tomás — Ay no...

Yadael — ¿Qué pasa?

Tomás — Shhh...

Esta volvió a tocar.

Samael — ¿Quién es?

Tomás — Al parecer Sera.

Abimael — ¿Por qué?

Tomás — ¿Yo qué sé?

Yadael — ¡Deberíamos irnos!

Abimael — Los llevaré a mi departamento.

Samael — (Uhm...)

Tomás — Por favor.

Un aura se formó al rededor de Abimael y con ella agarró al resto de los chicos, para así ser teletransportados a su depa.

Tomás tenía el corazón al mil.

Yadael — Tranquilo...

Samael — ¿Cómo carajo fue qué llegó Sera?

Tomás — ¿Acaso te siguieron mientras venías, Abimael?

Abimael — No, yo me teletransporté, es imposible que me hayan visto.

Samael — Sí, claro.

Abimael — ¿Qué intentas decir...?

Samael — Seguramente tú fuiste quien trajo a Sera.

Tomás — Él está de nuestro lado y lo demostró estos meses.

Samael — Malditos ingenuos.

Yadael — No le hables así.

Abimael — Estoy asustado...

Tomás — No te preocupes, Samael si no vas a aportar vete de aquí.

Samael — Pero-...

Abimael — Vete a mi recámara mejor...estarás cómodo.

Yadael — Tú culpándolo y Abimael solo quiere ayudarnos.

El ángel caído se fue bastante molesto a la habitación.

. . .

Rato después Yadael se quedó en las piernas de Tomás mirándolos y Samael en la recámara del ángel.

Tomás — Sigo bastante preocupado.

Abimael — Yo también...

Tomás — ¿Y si realmente hay un traidor entre nosotros...?

Abimael — Hay que idear un plan.

Tomás — ¿Tienes algo en mente?

Abimael — Sí.

Yadael — Cuenta.

Abimael — Primero ven tú, Tomás.

Este se levantó y fue a la cocina.

Tomás — Espérame.

Yadael — Suertee.

Tomi le sonrió y fue con Abimael.

Abimael — Irás al almacén que está cerca del palacio.

Tomás — ¿Para qué?

Abimael — Solo vas a ir y te quedarás allí un momento.

Tomás — Bien.

. . .

Abimael — Yadael, tú irás a la puerta principal.

Yadael — ¿No qué vigilan ahí?

Abimael — A esta hora no.

. . .

Abimael — Y tú Samael, irás a la sala de reuniones, "llegaremos junto con los chicos allá."

Samael — No pienso hacerte ni un mínimo de caso.

Abimael — ¿Por qué?, ¿Acaso escondes algo?

Samael — Claro que no.

Abimael — Entonces no veo el porque te niegas.

Samael — UGH, BIEN.

. . .

¿Para qué Abimael les dijo todo esto en separado?

Ninguno de los otros sabe donde estará su compañero, estamos claros que si llega algún arcángel o Sera a los lugares seleccionados, uno es el traidor.

. . .

Pasó una hora y Sera tocó la puerta.

Samael — A la hora que llega.

Abimael desde las cámaras notó que Sera llegó a donde Samael fue enviado, este rápidamente le dijo a Tomás y Yadael.

. . .

¿Por qué Samael no abrió la puerta?

Cuando Sera se fue al confirmar que nadie había, estos entraron y Tomás le agarró fuertemente del cuello.

Samael — ¡Tomás!, ¿¡Q-qué mierda haces!?

Tomás — CONFIAMOS EN TI, SAMAEL.

Samael — YO NO HE HECHO NADA.

Yadael — ¿¡Y LO NIEGAS ENCIMA!?

Abimael — Y yo que estaba confiando en ti...

Yadael — FUISTE TÚ QUIEN LLAMÓ A SERA.

Samael — ¡CLARO QUE NO!

Yadael — Sí, claro.

El príncipe lo soltó.

Tomás — Vámonos, déjenlo acá.

Abimael — No puedo creerlo Samael.

. . .

Los tres salieron y Samael se quedó sollozando en la sala.

Tomás antes de la guerra está decidido a declararse a su mejor amigo.

Pasó una hora y el ángel caído estaba demasiado deprimido allí, cuando de repente alguien apareció atrás de él.

Yadael había entreabierto la puerta para hablar con Samael pero se topó con aquella escena.

??? — Tú no entiendes, ¿Verdad?

Samael — ¿Qué...?

— Al escuchar su voz quedó congelado —

Toda la sala era oscura, solo se notaban los ojos luminosos del otro.

??? — Debíste de quedarte en el infierno, Dios ya trajo al más importante al cielo.

Samael — T-tú...

??? — Sin duda, eres tan liberal...

Samael — ¿¡Y esto para ti es seguir las reglas!?

Quien estaba atrás de Samael fácilmente formó un agujero en sus pies.

Samael — ¡ESPERA!, ¡POR FAVOR!

??? — Vuelve a subir al cielo y te juro que esta vez voy a matarte.

Yadael logró verle la cara al desconocido y quedó en shock.

??? — No te quiero volver a ver aquí.

Samael — ¡E-ESCÚCHAME!...-

Este envió a Samael de vuelta al infierno.

Yadael congelado pensó en correr para contarle todo lo que vió a Tomás, pero aquel "desconocido" rápidamente lo detuvo con una fuerte apuñalada en la espalda.

. . .

??? — Hubieras seguido vivo si no habrías estado aquí.

Yadael — ¿T-tú...? (El traidor no era Samael...nunca lo fue...)

??? — Hazme el favor y termina de morirte rápido y de una vez, tengo a un príncipe que matar.

Dijo este con una sonrisa antes de desaparecer entre las sombras.

Yadael — T-T..-Tomás...

— Dijo apenas por el dolor de aquella apuñalada —

.... . ....

...︵‿︵‿୨ ⛧ ୧‿︵‿︵...

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play