Familia

El emperador hizo un gesto desagradable y dio la señal a sus caballeros imperiales.

Fue arrastrado hacia la cárcel.

La sentencia estaba hecha.

Dieron por terminado el juicio y voltee a ver a John.

"¿Estás bien?".

pregunto al acercarse.

Estiró su mano.

La tomé.

Con una sonrisa asenti.

"Te dije que ese tipo era extraño".

El asintió.

"Lo sé".

Camine con el dirigiéndonos a la salida de la sala de juicio.

"Entonces, ¿Hablamos?".

Asentí con la cabeza.

Era momento de que habláramos.

"Desde un inicio".

"Desde cero".

"Bueno, ahora somos amigos, pasamos a novios y después veremos".

Dije pensando la mejor manera para que podamos volver a conocernos.

Si no funciona solo nos queda seguir por caminos separados.

Ahora a diferencia de antes me sentía capaz por avanzar adelante incluso sin el.

Pero quería intentarlo.

"Me agrada".

Dijo John pensando por un momento tal vez lo mismo que yo.

"Mi novia".

"Mi chica".

Con una sonrisa deslumbrante y alegre se dirigió hacia mi.

Se veía feliz.

Todas las heridas que tuvo se curaron por la poción de recuperación.

"¿Vamos a una cita?".

Pregunto con expectación.

La gente que pasaba a lado de nosotros solo sonreían y seguían su rumbo.

"¿Me invitará a comer?".

Pregunté y el asintió.

"¿En nuestro restaurante?".

Con eso seguimos caminando hacia el carruaje.

Cinco años después.

Al despertar John estaba a un lado mío.

Acomodado.

El sonrió al ver qué había despertado.

"Me gusta tanto verte en mis brazos".

Dijo mientras me acercaba más a el.

"Mireya, mi vida".

Con un beso ligero empezó a envolverme en su aroma.

"John".

"¿Si?".

Con una sonrisa y sus ojos profundos me miraron y empezó a besarme la cara para después bajar por el cuello.

"Oh, no".

Dije pero no puse resistencia.

Ligeramente sentí que mi camisón se subía y sentí el bulto de su hombría.

"..."

Lo mire con ojos de estás loco, ya es de mañana pero el sonrió divertido mientras se colocaba arriba de mi.

"Mi Mireya".

"Mi esposa".

Empezó a moverse poco a poco.

"Mi esposo es malvado..."

"Ah".

Gemi de repente.

"Esposa".

John miró a su esposa envuelta en su cuerpo.

No pudo evitar sentirse más que feliz.

Con un beso dulce empezamos a disfrutar uno del otro.

Siempre apreciaría todos los momentos de la oportunidad que se le dio.

......................

En cinco años había logrado recuperar en tres y ahora una vez más estaba en sus brazos.

"Mi amor".

Con un susurro se perdió en el placer del momento.

En ese tiempo se había vuelto codicioso por ella.

Cada vez que podía le demostraba su amor.

"Disculpe maestro, el joven maestro está buscándolo".

El mayordomo que estaba reacio, vio al pequeño joven maestro de casi un año de edad que lloraba sin parar.

Lo último que quería era molestar a la pareja feliz.

"..."

No escucharon y dejo de tocar.

Lo último que podía hacer era seguir tocando.

Se alejó para que los dos siguieran con su buena vida.

Al salir a ver qué podía hacer miró al capitán del ducado que sonreía coquetamente con Marla.

Los dos siendo personas maduras de mediana edad se veían muy bien congeniados.

Con una mirada tranquila solo suspiro.

"Mayordomo, mayordomo, ¿la duquesa?".

Pregunto la niñera con el joven maestro en sus brazos.

"Tardarán en salir".

Dijo el mayordomo mientras sonreía al niño de cabello negro y sus ojos azules.

El pequeño que había nacido en el primer año que la duquesa había regresado.

Aún tenía el título de condesa y el niño será conocido como conde.

Tal vez por eso el maestro estaba ocupado con la maestra.

"Buscan otro heredero".

O tal vez solo andaban en el placer del momento.

"Haa".

Solo suspiro y camino con la niñera y el niño en sus brazos.

"Vamos".

"Podemos distraer al joven maestro si lo llevamos al jardín".

La niñera asintió.

......................

"John, tenemos que ir a ver a Luis".

Dije mientras jadeaba.

El hombre que tenía enfrente se había vuelto un fogón andante.

"Si, para este momento creo que todos en el ducado saben que estamos haciendo".

Con una sonrisa beso a Mireya en la frente.

"Amor mío, Mireya".

"Te amo".

Sus palabras hicieron que se me hubiera el corazón.

"También te amo".

"Ahora a bañarnos".

Me levanté para ir directamente al baño.

El vino detrás de mi.

"Hoy tienes que ir a la mina de mármol".

Dijo John recordando el itinerario del día.

"Tu debes de ir a la zona comercial"

También comenté.

"Puedo ir contigo a la mina y después pasamos a la zona comercial, podemos comprar también cosas para nuestro hijo".

"¿Te parece?".

Pregunto John.

Asentí.

"Me gusta la idea".

Los dos estábamos en sintonía.

Al terminar salimos de la habitación.

Al bajar la niñera traía al bebé en sus brazos que intentaba calmar.

Al vernos el estiró sus brazitos.

"Ven mi cielo".

Tomé al bebé que dejó de estar alterado.

John también sonrió al ver a su hijo.

"Vamos a almorzar".

Con tranquilidad nos dirigimos al comedor.

A los pocos días el duque termino vomitando después de almorzar.

"¿Estás bien?".

El negó con la cabeza.

"¿John?".

Pregunté y el solo fue corriendo de nuevo al baño.

El mayordomo se quedó en shock.

"Trae al médico".

después de un chequeo miró al duque y después a la duquesa.

"Pensé que nunca vería algo así, el hombre sufriendo los síntomas".

De todas las parejas ellos serían los últimos en tener este vínculo.

Con eso sonrió y se dirigió a ellos con una alegría.

Arreglaron todos sus conflictos.

"Felicidades".

Dijo el médico que estaba más que feliz.

Sonreí felizmente.

Aunque con el primer embarazo no sufrió tanto, el segundo sería divertido de ver.

"John".

Dije su nombre y el camino para abrazarme.

"Soy feliz, muy feliz Mireya".

"Gracias".

Al querer dar un beso termino corriendo hacia el baño de nuevo.

No pude evitar burlarme.

"Ánimo, solo son pocos meses".

Dije con una sonrisa.

El médico también río y decidió ser un poco malvado.

"La medicina tardará por llegar ya que la tengo que preparar".

John se quedó en shock al escuchar las palabras del médico.

"¿Cómo...?".

......................

Unos meses después el llanto de una niña sonó en la habitación.

El dolor de parto que John tuvo fue la alarma y ahora que había nacido la bebé el descanso aliviado.

Más populares

Comments

Ateneea Vázquez

Ateneea Vázquez

No m gusto xk de todo lo k hizo el hombre nosotras como mujeres tenemos k perdonar tenemos obligación según en esta novela de perdonar todo lo k nos hacen osea tenemos k perder la memoria para ser felices k bárbaro bueno cada kien sus gustos con todo respeto

2025-01-22

2

Miradas

Miradas

felicidades bella historia de amor, gracias besines 😘💕😘💕😘💕😘💕

2024-12-13

0

Rosaura Mireles

Rosaura Mireles

muy buena felicidades

2024-12-23

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play