Cuando el duque siguió el río miró un pueblo a las cercanías.
También había cabañas a los alrededores y lejanos uno de los otros.
"Busquen a Mireya".
Dijo decidido.
Aunque la probabilidad era poca, no era imposible.
Si antes estaba destrozado por una sensación de traición, ahora todo había cambiado.
Los sucesos de ese día del enfrentamiento estaban en su mente.
Había usado el término de tierra arrasada para que ella no tuviera la forma de defenderse.
Una forma para poder arrinconarla sin poder defenderse.
Que tonto fue.
¿Por qué hizo eso?.
Su mirada que le dio.
Sus palabras que ignoro deliberadamente.
El dolor del ese golpe que le dieron.
La humillación que le ha hecho pasar en la capital.
Ha arruinado toda su vida cuando ella no ha hecho nada malo.
¿Cómo empezar a disculparse?.
¿Como le puede pedir perdón?.
Aun así quería volver a abrazarla.
Volver a estar a su lado.
Los hombres del ducado fueron a las cabañas y al pueblo a buscarla
......................
"Entonces así es como se hace una sopa".
Dije al ver qué eso parecía comestible.
"Déjame probar".
Dijo Marla acercándose.
Marla tomo una cucharada del platillo de la sopa y termino casi escupiendo lo que se decía ser sopa.
"Pruébalo".
Dijo Marla y con una cuchara lo probó.
"¡!".
"Salado".
La lengua terminó sintiendo el dolor de la sal.
"¿Salado?, eso está amargo".
Replicó Marla con rostro de ¿en serio lo probaste?.
Solo pudo apenarse, era su tercer intento y por suerte había usado muy pocos ingredientes.
"Haa, nos dejarás sin cenar si sigues con eso".
Marla dijo y tomo el control del fogón y de la cocina.
"Lo siento".
Solo pudo disculparse.
También miró sus manos que fueron lastimadas un poco por el cuchillo mientras peleaba las papas.
"Al menos lo intentas".
"Mañana me acompañarás a buscar la verdura en el huerto a dos pueblos del lugar".
Dijo Marla mientras cocinaba las verduras.
"Claro".
Respondió mientras colocaba los platos en la mesa esperando una buena cena.
Marla miró que podía ser útil al menos para arreglar la mesa en lo que estaba la comida.
Llevaban ahora tiempo juntas desde que la encontró en el río.
Una vez escuchó un dicho.
Has cosas buenas y el destino se encargará de recompensarte.
Al menos así lo recordaba.
Sirvió la sopa que fue hecha de manera correcta.
"¿No te interesa ir a la capital?".
Pregunto Marla.
"Es posible que alguien te esté buscando".
Miré a Marla con una expresión de ¿es posible?.
Después negó con la cabeza.
"Si me están buscando, ¿no vendrían por mi?".
Marla negó.
"Si no saben dónde te perdiste es posible que estén buscando en toda la zona".
"Tal vez después si me dices como llegar".
Dijo ella míentras terminaba la sopa.
"Primero quisiera poder saber al menos mi nombre".
No sabía quién era.
No sabía dónde vivía o quienes eran las personas confiables.
Marla asintió estando de acuerdo.
"Lo bueno es que mejoras".
"El médico lo dijo, poco a poco estás sanando".
Marla dijo mirando el estado de la chica, aunque aún tenía golpes fuertes al menos ya habían sacado al punto que ella podía andar de nuevo.
"Eres como lo hermana pequeña".
Marla lo recordó.
Cuando la encontró recordó a su hermana ya finada.
Es posible que si ella viviera tuviera la edad de la chica frente a ella.
Por eso la salvo.
Le recordó a ella.
La expresión de Marla se oscureció pensando en el pasado.
"¿Estás bien?".
"Si".
Respondió mirando el plato de la sopa ya casi acabar.
"¿Cómo era ella?".
Pregunto, pero Marla una vez más negó con la cabeza.
"No importa, solo recupérate".
"..."
Observó como ella evadió el tema, pero lo último que puedes hacer es enojar a quien te ha acogido.
Al otro día salieron de madrugada para ir a buscar las verduras más frescas al huerto del otro lado del pueblo.
Esa misma tarde los soldados del ducado Adonis llegaron al pueblo.
Pasaron cabaña por cabaña buscando a quien una vez fue su duquesa.
Sin embargo, nadie la encontró.
Había cabañas vacías por los ciudadanos iban a trabajar.
Así que tampoco podían saber si ella estaba o no.
"Es posible que haya muerto".
Uno de los caballeros hablo mirando a su ahora patético maestro.
"No digas eso".
"Ella no merece esto".
Respondió otro caballero.
"Fue una víctima donde nuestro maestro fue el perpetrador".
"Pero que se podía hacer".
"Si de repente me llegará un vídeo donde mi esposa está siendo infiel, creo que me volvería loco".
El primer caballero asintió.
"Les das tu corazón y ellas les dan su calzón a quien pueden".
Dijo el hombre.
"Pero la maestra no ha hecho nada, una vez que el maestro se explique, ¿habrá una reconciliación?".
"Si lo ves de otra manera, ¿los dos son víctimas?".
Un hombre dolido puede hacer que todo arda en llamas y ese fue el caso de su maestro.
Aunque fue un engaño el maestro fue utilizado y causo el daño.
La maestra recibió todo ese daño y su reputación cayó siendo considerada promiscua y vulgar.
Ahora fue secuestrada y es posible que ya no esté en este mundo.
El maestro no se ha vuelto loco por todos los sucesos.
"Sigamos, mantendremos la vigilancia en este lugar pro tres días, mientras otros grupos la buscan de ese lado".
El capitán señaló hacia el otro lado del pueblo.
"Bien".
Con eso siguieron la búsqueda.
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Comments
Diana
que no quede con Jhon, no la merece, quien duda y no da beneficio de la duda, no sirve como pareja
2024-03-05
8
Olga L. Rozo
miserable
2024-01-27
0
Cruz Mejia
ja mendigo soldado juzga a la mujer disque se le da el calzón a cualquiera como si ellos fueran lo más fieles del mundo suena a lo machista que es, así como hay hombres fieles también hay mujeres de todo hay en la villa del señor, Jhon merece sufrir más por no darle la oportunidad a Mireya de defenderse si ella no hubiera caído al acantilado hubiera sido violada por las mierdas 💩 que contrato la putizorra de la condesa 😡🤬🤬
2024-01-10
3