capitulo 20: “Goliat"

Tal vez, la noticia a Elaisa no debería de haberle afectado tanto. Ella juro no volver a sentir algo parecido al dolor para no sufrir, sin embargo, al imaginarse una familia al lado del hombre que la ha ayudado de una y mil formas fue un golpe bajo al saber que no tendrá un hijo que se parezca a él o a ella.

Días tras día, la noticia de que la reina era infértil se había extendido a gran parte del reino. Los ministros convocaron al rey para discutir sobre ello. Obviamente Fausto estába en contra de cualquier suposición de una amante.

— su alteza... Es más fácil preservar la nobleza si usted tiene...

Clavando una daga en la mesa, éste amenaza firmemente.

— vuelvan a decir que necesito una amante y le cortaré la lengua al primero que hable. Falta de respeto, aquí a mi lado está mi reina, no necesito a otra.

— pero-...— tembló un ministro al ver la daga al lado del cabezal de la silla.

— no es no. Nosotros dos ya lo hemos decidido. Adoptaremos a un niño. Lo importante es que tenga un buen corazón para poder dirigir un reino y que necesite de una familia. Cierro esta reunión con esta decisión, quién quiera oponerse que se pare ahora para yo lanzarle una daga en la cabeza...

Nadie más opinión sobre ello. Y aceptaron las condiciones del rey. Pues temían por su mal carácter. Al rato después, Elaisa se había ido a su oficina. Aún tenía el humor bajo y aunque Fausto la había animado de muchas formas le era un poco difícil recuperar el ánimo. Ella en su oficina trataba de leer un documento pero la pesadez de su mente no la deja concentrarse.

— su alteza. Por favor, beba esto. Puedo presentir su malestar...— comentó Eva.

— gracias. Últimamente me ha dolido la cabeza más de lo debido.

— su alteza... ¿Por qué no mejor va a otro médico?

— ya lo hice. Y fue lo mismo o hasta más específico... Soy infértil en definitivo.

— teme a que su esposo la engañe. ¿Verdad?

Cruzando los brazos, ella afirma lo siguiente.

— no tengo porqué. Él me prometió fidelidad y aunque eso suena muy incrédulo creo en él ya que me ha demostrado mucho. Fausto se ha mantenido firme por mí y yo... Aún lamentándome...

«jure que no me encariñaria con alguien. Ni mucho menos para volver a sufrir. Sin embargo, Fausto nuevamente me ha hecho creer en una relación de pareja. Él es completamente diferente a Andrés de eso no tengo dudas, él realmente me ama. No puedo seguir con estos ánimos... Él está dando lo mejor de sigo mismo... Yo también, aún afectandome que no podré darle un hijo, en un futuro pronto podremos adoptar a uno...»

Suspirando. Elaisa toma compostura en su asiento. Sabía que era difícil superar esto pero no imposible. Piensa mejorarse para seguir su relación que no dejará caer, ya que por primera vez está empezando a darse cuenta de sus sentimientos por él, aunque sea poco a poco.

Por otro lado. Fausto fue a la capital. Él, sin avisarle de que saldría, piensa comprarle un regalo a Elaisa para mejorarle los ánimos. Con sus brazos cruzados y mirada sería, veía algo que lo hizo bajar del carruaje de inmediato.

— mocoso impertinente... Tan solo eres un esclavo... Que tu padre borracho vendió...— golpeándolo con un palo, este logra romperlo en el último golpe, que deja al niño inconsciente...— maldición... Ahora tendré que cargarlo...

— no te preocupes. Yo lo haré por tí...

— ¿Ah?... ¿Quién eres t-...?— lo siguiente que vio fue oscuridad y estrellas en su conciencia seguido de un dolor profundo.

Fausto lo había golpeado en la cara completamente dejándolo más que inconsciente. Viendo al suelo, puede ver que un niño no más de 10 años yacía golpeado en el suelo.

— supongo que no iba a tener una buena vida... Escuché que era un esclavo...

Chasqueando los dedos, las sombras de Fausto se llevan el cuerpo de aquel hombre que cuando despierte, se encontrará en el peor infierno.

— ahora... ¿Que haré contigo?... Claramente no puedo dejarte aquí.

— ¡Su alteza!...— se acerca un guardia—... Vi que se había bajado del carruaje y que se había tardado... ¿Necesita ayuda?

— no...— aclaró de una, a la vez que toma al niño— regresemos al palacio.

Sin dar opinión alguna. Él sigue al rey con el niño inconsciente en sus brazos.

Al llegar a dicho lugar. Elaisa es informada que su esposo había llegado. Momento después. La reina llega en el lugar donde estaba Fausto.

— mi reina...

— Fausto. No sabía que habías salido.

— perdoname iba a comprarte un regalo... Pero...— al hacerse un lado, Elaisa ve a un niño durmiendo en la cama—... No podía dejarlo donde lo encontré.

Acercándose, Elaisa puede detallar como estaba golpeando, herido en los brazos y manos. Ella se queda asombrada de lo que veia, su corazón siente una pulsada al ver este estado del niño. Independientemente de lo que habría hecho él, no merecía tal sufrimiento. El doctor termina de colocarle una pomada junto a las vendas.

— por suerte. No tiene nada roto, solo moretones. Deberá descansar seguido para sanar completamente.

— no importa el costo, lo único es que ese niño pueda tomar conciencia y recuperarse...— anunció Fausto.

— le aseguro que despertará pronto, no sufrió daño en la cabeza, únicamente en los brazos y manos. Supongo que debía ser un esclavo. Estos son típicos castigo de ellos.

— ¿Tan joven?— Elaisa murmuró un poco sorprendida.

— así es la vida para algunos. No todos corren con la suerte de tener una familia que lo cuide...— expuso el doctor—... Es todo, vendré luego para un ligero chequeo. Con permiso, sus altezas.

Luego de que él se había ido. Elaisa y Fausto se mira por un momento.

— perdoname si esto te molesta, pero puedo entender a este niño con solo verlo. Prácticamente estaba sólo cuando lo encontré, bueno, a excepción de que me deshice de la persona que le estaba haciendo daño... Tenía el presentimiento de ayudarlo.

— no podría molestarme con esto. Ayudaste a este niño que lo necesitaba. Yo confío en tu buen juicio... Lo tendremos aquí el tiempo que sea necesario.

Tomándola entre sus brazos, éste besa la frente de ella. Sin embargo, en ese momento, un quejido por parte del pequeño hace llamar su atención.

— ¿Eh?... ¿Donde... Estoy?— su voz estaba en completa confusión. Pero cambia a miedo y sorpresa al ver a ambos reyes frente él...— ¡Nobles!... ~ por favor~... ~No he hecho nada~... ~No me castiguen— se cubría el rostro con sus pequeñas manos vendadas.

Pero, unas suaves palmas tocan al niño, cesando su temblar, es cuando baja ambas manos y al ver a la rubia hermosa se queda quieto por un momento. Ella le ofrece una sonrisa.

— nadie te hará nada. No temas, que estás a salvo en este lugar... Mi nombre es Elaisa. Dime el tuyo.

Con muchas dudas, pero al final le responde con seguridad.

— Goliat...

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Comments

Margareth

Margareth

no son los médicos yo creó que por su poder ella no puede tener hijos ❄️

2024-02-18

8

Lucia Rosalba Garcia Mercado

Lucia Rosalba Garcia Mercado

no sera el hombre fuerte de las lellendas 🤣🤣

2024-01-08

0

Amanda Mercedes Meza

Amanda Mercedes Meza

tengo una amiga que no podría tener hijos , paso 10 años y ahi tomaron la decisión de adoptar al año de hacerlo quedo embarazada , le dijeron que muchas veces el deseo enfermizo de quedar le jugó encontra

2023-12-17

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