capitulo 6: “la reina del hielo"

Susana estaba en su recámara. Se había enterado de todo lo que estaba pasando en el palacio por medio de sus doncellas. Ella miraba con desdén la habitación

.

« Andrés ha muerto. Ahora todo lo que tenía planeado se arruinó. No pude embarazarme de él, todos los intentos había sido fallidos... Maldición. Si tan solo lo hubiera conseguido, podría usarlo como hijo legítimo de la corona y rápidamente convertirme en la próxima reina. Y así sería más fácil ver esa perra engreída de rodillas, Elaisa.»

Como Andrés siempre se la mantenía ocupado, no pudo tener relaciones con Susana antes de que muriera. Sin embargo, ella tiene la protección que dejó él para que nadie la echará. Así que piensa que sería mejor salir nuevamente a recorrer el palacio. Hasta quiere hablar con él antiguo rey para así ganarse un apoyo más o hasta el más importante.

«soy más encantadora que Elaisa. Andrés siempre me lo decía... También podría ganarme al antiguo rey. No hay nadie a quien no le agrade. Si, podré hacerlo... Pero primero tengo que arreglarme»

____________

En otro lado. Luego de haber hablado con su eminencia. Elaisa tomaba su té en el jardín. Aunque demostrará un rostro tranquilo. Su mente hacia planes.

« tiene que ser en la noche, no en esta, tengo que planear bien antes de actuar. En el día es muy susceptible que oculte sus secretos. Y...»

Alguien interrumpe los pensamientos de la reina.

— su eminencia... ¿Que hace aquí?... Pensé que todavía estaba en cama.

— quería tomar aire libre. No me agrada estar encerrado mucho tiempo. Estoy bien como para caminar... ¿Desea acompañarme?

Elaisa no podía rechazar la propuesta del rey, así que acepta educadamente.

En el camino, donde las rosas rojas deslumbraban la belleza de Elaisa. Ella saca un comentario deliberado mientras que Leonidas la veía.

— estás rosas eran mis favoritas... Su color único, delicadeza. Realmente amaba este tipo de flores...— Elaisa por un momento tenía la vista perdida, no quería entrar más allá del jardín por esta razón.

— ¿Eran?... ¿A que se refiere?

— no es nada, su eminencia...— trata de disimular una sonrisa, Elaisa dice—... Sigamos caminando... Me gustaría preguntarle sobre Lord Fausto.

Elaisa toma un poco la delantera, y el rey la sigue. Sin embargo, ella recuerda la razón del porque que ya no le gusta las rosas rojas.

« Andrés una vez me dijo que siempre sería su rosa, la única flor de su vida que cuidaría para siempre... En ese mismo día, ordenó plantar decenas de rosas rojas para mí. En ese momento yo estaba ciega de amor por él y apenas estábamos comenzando nuestra relación... Hasta que tiempo después de casarnos había llegado Susana. Pude notar que se había alejado de mi poco a poco y no quería creer que tenía una amante, pero ahora es totalmente diferente... Lo único que me alegra es saber que ese perro infiel este muerto»

Elaisa ahora sonreía con ánimo. Eso el rey lo nota, pero se retiene de preguntar.

Mientras que el rey le seguía comentando sobre aquel hombre llamado Fausto, una invitada llega sin avisar.

— su alteza Elaisa.

— lady Susana. ¿Que sorpresa verla? Pensé que se había ido del palacio.

— ¿Por qué razón lo haría?... El difunto rey me había dejado aquí bajó su protección y en caso de que él ya no estuviera me quedaría aquí igualmente.

— ya veo. Suena como si hubieras planeado todo para quedarte cómodamente en el palacio.

— ¡N-No, se equivoca!... Yo jamás-...

— no te asustes. No eres ni capaz de hacerle daño a una mosca. Tu ingenio no te da para más de ser una amante.

— ahora entiendo...— habló Leonidas, con una pequeña sonrisa—... Así que tú eras la amante de mi hijo. justo contigo quería hablar...

Susana lo ve de otra forma y se presenta como tal.

— así es su alteza. Mi nombre es Susana Abel. Y yo-...

— no hace falta que me digas más. Ya que te vas del palacio ahora mismo.

— ¿Eh?... P-Pero... ¿Por qué?— Susana no podía hablar debidamente por la impresión.

— aparte de que eras la amante de alguien que ya murió, eres grosera con la reina Elaisa. La tratas como si ella fuese una simple mujer cuando es todo lo contrario comparado contigo, que solo eres una arrimada en este lugar.

— N-No puede sacarme de aquí. Tengo una protección que Andrés firmó-...

— ah, ¿Te refieres a esta?— Leonidas saca un documento enrollado y se lo muestra a Susana, segundos después lo rompe frente de la cara de la albina—... Yo no veo nada que diga que tienes derecho a estar aquí. Te vas ahora mismo... De lo contrario, no tendré piedad en humillarte públicamente...

— espere...— Elaisa toma la mano de Leonidas suavemente— su eminencia. Se que está mujer no se lo merece pero por lo menos hasta esta noche para que recoja sus cosas...

— reina Elaisa. Creo que está siendo muy amable con alguien como ella...

— lo sé, pero... Es que me da lastima verla de esa forma. Siempre ha dependiendo de mi difunto esposo que no sabe cómo vivir independientemente... Por favor.

Pensándolo un poco más. El rey acepta la petición de Elaisa.

— se lo agradezco.

— más bien ella debería estar agradecida con usted. Le he dado tiempo para que recoja sus maletas y se vaya. No la quiero aquí.

Con una sonrisa, Elaisa le dice a la albina.

— ya oíste, Susana... Prepara tus cosas te vas está misma noche.

La mujer veía con un odio profundo. No podía creer que esto haya pasado. Sin embargo, Elaisa piensa.

«Antes de ir con el rey, iré primero por Susana. Esta noche me deshace de una cucaracha»

Luego sé que la albina se había ido. El rey Leonidas comenta lo siguiente.

— se que de todas formas la ibas a echar, reina Elaisa. Pero sería mucha molestia para usted tratar con una mujer como ella. Por eso lo hice por usted.

— su eminencia. Está siendo muy amable conmigo. Me gustaría saber pronto sus razones.

Inesperadamente, Leonidas toma la mano de Elaisa y le da un beso gentilmente en el dorso de la misma.

— muy pronto lo sabrá... Reina.

«¿Que es esto?... De pronto, un escalofrío recorre mi cuerpo luego de este gesto y esa confesión... Su aura es muy extraña. Realmente tengo que vigilarlo más de cerca»

______________ en la noche.

Susana no había recogido sus cosas. estaba reacia de irse.

«esa maldita perra. Es una cualquiera. No ha pasado mucho desde que Andrés murió y ya anda con el antiguo rey. Esa lo está engatusando para quedarse en el poder...»

Recueda cuando los dos estaban juntos en el jardín. Le daba tanta rabia que estuvieran tan unidos en el tiempo que se llevan viendo.

— déjeme sola...— reclamó Susana contra sus doncellas.

Ellas solo acatan las órdenes y se marchan dejando completamente a la albina.

— planeó matarla, es fácil, solo tengo que contratar a alguien que lo haga por mí. Esa mujer con lo delgada que es sería fácil hacerlo...

— ¿Hacerme qué?... Susana...— Elaisa aparece de imprevisto detrás de la albina.

Susana queda más pálida de lo que es, las ventanas estaban cerradas y la puerta también. ¿Por dónde entró ella?

— yo... Su alteza. No se lo que escuchó, pero yo no...

Elaisa ríe, a carcajadas por el hecho de ver tan patética a esta mujer.

— dime Susana. ¿Que se sentía tener un marido tan estúpido como Andrés?... De tan solo recordarlo me dan ganas de vomitar. Es un alivio que esté muerto.

Con más asombro, Susana dice.

— así que fuiste tú...

— no. No me molestaría en matarlo. La verdad yo también tengo la duda de quién lo hizo, pero no importa... Porque...— las ventas de la alcoba se abren a par por la ventisca de frío que hace Elaisa— Yo puedo puedo defenderme de cualquier peligro ahora.

— ¡Bruja!...— gritó al darse cuenta de que Elaisa tenía poderes sobrenaturales. Y aquí en este mundo tal cosa no debería existir.

Elaisa reía, pues no importara cuántas veces gritará, nadie la escucharía por el hecho de que las paredes y la puerta están selladas por dentro con el hielo de la reina para que nadie se diera cuenta que estaba usando magia.

— no querida. Yo soy algo más que una simple bruja. Soy la reina del hielo...

Susana aterrada del miedo, retrocede cada vez que Elaisa se acercaba.

— no... No... ¡Aléjate bruja!... ¡Ojalá y te descubran y te quemen!

— Es hora de que acompañé a Andrés en el infierno.

— ¡Vete tú!

— yo ya estuve ahí... Y lo encontré divertido, tanto que te quiero llevar...

Elaisa sube su mano congelada a la vista de Susana, ella empezó a gritar con desesperación.

— ¡Nooooo...!

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✓ muchas gracias por leer y espero que le haya gustado el capítulo. No olviden su hermoso like 💗

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Comments

Edilia de la Cruz

Edilia de la Cruz

Como q el rey, la quiere ayudar me da esa impresión.. A lo mejor es un amigo o familiar de Eleana q reencarnó en el antiguo rey y ante se morir la quiefe ayudar...

2025-04-05

0

Meeseeks ✧

Meeseeks ✧

A ver, a ver, a ver... ¿Qué? Ojalá no le tenga ganas a Elaisa por qué ese bro ya tiene un pie en la tumba 😖

2025-02-25

2

Claudy

Claudy

ya sin el cucaracho vivo, cuando mucho te quitarían a tu hijo y te echarían del reino

2025-03-06

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