Eva seguía los pasos de Cristopher hasta llegar a una habitación.
— puedes quedarte aquí. Ahora mismo encargaré que te traiga de comer y una ropa más decente que la que tienes.
Mirándose la vestimenta. Eva nota como estaba rota y remendado en algunas partes.
— yo... Yo estoy bien así. No quiero abusar de la bondad de su alteza...
— lo siento, pero la reina me dejó a cargo tu presencia así que me aseguraré de darte lo mejor hasta recibir nuevas órdenes.
Aunque realmente a Cristopher le ordenaron hacer eso, él lo hace de corazón.
— tu nombre es Eva ¿No?... El mío es Cristopher. Y como ya dije, estaré cuidándote el resto de tu estadía.
— no puedo...
Con un suspiro, el rubio le dice.
— ya te dije que no serás un problema...
— no lo digo por mí... Mi hermano. No puedo dejarlo solo por mucho tiempo.
— ah... Era eso. No te angusties. Lo traeré tan pronto que pueda... ¿Si tu hermano está aquí, estarás más tranquila y me dejaras ayudarte? O mejor dicho... Es la reina que quiere ayudarte. ¿La dejarás?
Eva no podía creerlo. No sabía que la reina podría ser tan buena como para ayudarla. Además con una acusación así, era para que ya estuviera castigada o no estuviera viva. Sin embargo, aquí está, siendo ayudada de esta forma.
— prometo... Prometo servir a su alteza el resto de mi vida.
— bueno... No tiene que ser así. Puedo sugerirle a la reina que sea su asistente por ahora y si has ganado su confianza podrás ser su dama de compañía. ¿Te gusta la idea?
Eva asiente seguramente. Cristopher sonríe, pues por fin la chica cede para darle un apoyo.
— señor Cristopher... Le llama Lord Fausto.
Un escalofrío recorre la columna del rubio. Apenas lleva unos días trabajando para él y sus expectativas de que sería mejor jefe se fueron al suelo ya que es peor que el antiguo rey o que Andrés. En pocas palabras, le da miedo.
— está bien... Ahora iré. ¿Trajeron lo que pedí?
— sí. Los vestidos nuevos para la señorita y una bandeja de comida.
— de acuerdo. Resolveré con lord Fausto y vendré para orientarte en el palacio.
Eva asintió y se quedó con la sirvienta.
_________________
Fausto se encontraba solo en su oficina. Leía un documento pero su mente estaba en otra cosa.
«mañana es la boda. Por todo lo que he luchado por fin se cumplirá. Sin embargo, conseguí más de lo que pedí... Yo podría descongelar los sentimientos de reina. Para que solo me ame a mí y más nadie. Esta vez estaremos juntos y podremos hacer nuestra familia...»
Tocando la puerta ya varias veces. Fausto despierta de su fantasía de poder tener su propia felicidad. A regañadientes hace pasar a Cristopher.
— ¿Me mandó a llamar, mi señor?
— sí. Entra. Necesitó que le envíes esto a los ministros, son las nuevas normas que verán en la corte... Como eres alguien que pronto estará ahí también hay uno para tí.
— se lo agradezco, mi señor... Pensé que se iba a olvidar de mí
— estuve a punto. Pero Elaisa me reclamó por ello...
Con una adorable sonrisa. Cristopher dice.
— su alteza no se olvidó de mí...— provocando la mirada pesada de Fausto. Cristopher se queda inmóvil por un momento.
— m-me retiro, mi señor...
Rápidamente el rubio sale de la oficina antes que Fausto lo dejará sin trabajo o hasta sin vida.
« por un momento sentí que estaba hablando con el rey Leonidas... Supongo que quede un poco traumado con ese señor»
Luego de hacer sus pendientes. Cristopher se regresa a la habitación.
— Eva... ¿Estas lista?
— si... Ya estoy preparada.
Él abre la puerta y lo primero que ve es la dulce sonrisa de aquella chica.
— señor Cristopher. ¿Como quedé?
Dice con un tono hipnótico.
— realmente quédate preciosa... Ana, buen trabajo.
La sirvienta del fondo saca sus pulgares hacia arriba. Cristopher toma la mano de Eva y le dice mientras que la guía.
— te llevaré con la reina. Le explicaremos tu situación y que la ayudarás siendo su asistente como acordamos...
Asintiendo con las mejillas sonrojadas, Eva le sigue el paso. Llegando donde la reina, ella se encontraba sentada tomando el té.
— por fin... Veo que cambiaste mucho, Eva. Ahora luces más radiante que cuando te liberé de los guardias.
— si, y todo gracias a usted y el señor Cristopher. Por eso me gustaría trabajar a sus servicios, comenzando como su asistente.
— bien. Lo acepto... Reconozco que a veces necesito ayuda femenina... Pero, hay algo más... ¿No?
— si...— Cristopher comienza a decirle que Eva tiene a su hermano sin sus cuidados y para que ella pueda trabajar aquí desea poderlo traer a su lado.— yo me haré responsable de ambos. Su alteza.
— no estoy en contra. Al contrario, así Eva podrá trabajar aquí con más comodidad.
— De verdad, muchas gracias... Prometo serle útil en todo momento.
Levantadose, Elaisa dice.
— bien Eva. Me ayudarás ahora mismo... Mañana me caso. Quiero preparar todo con calma...
Aclaró con una sonrisa.
_____________ al día siguiente.
Los últimos preparativos para la boda ya estaban quedando listo. La ceremonia se iba a llevar a cabo en la iglesia real. Donde todos los nobles y casi todos los habitantes de la capital se iban a reunir en un solo lugar para presenciar la ceremonia.
Faltaba que Elaisa llegará. Sin embargo, la reina esperaba en el carruaje afuera de la iglesia.
— ¿Pasa algo, su alteza?— pregunta Eva.
« no debería sentir nada. Fausto y yo solo vamos a estar unidos por papel. Él cumplirá su cometido y yo el mío que es un solo propósito, hacer un país mejor. Pero...— se toca en pecho en el lado del corazón—... Me estoy emocionado por ser su esposa. De que podremos compartir una vida juntos sin recordar el sufrimiento que hemos atravesado... ¿Se acerca por fin mi felicidad y mi paz?... No lo sé, lo único que tendré presente a Fausto de mi lado...»
— vamos, Eva... No quiero hacer esperar más a mi futuro esposo...
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Comments
Fan del Manga🐺
Cristopher, yo que tu mantengo la boca cerrada cuando se trate de Elaisa JAJAJAJAJAJAJAJA 🤣🤣
2024-11-26
1
DJ
conponle y metiendo a la reina
2024-11-04
1
Cecily~★
me la imagino hasta con lentes 😎👍 jajajajaja 🤣
2024-08-28
0