Isabella Belmonte
Desde que me casé con Pascal, hemos sido felices; también hablamos de iniciar a formar nuestra propia familia, por lo que dijimos que a los seis meses de matrimonio, empezaríamos a buscar un bebé, el cual hasta ahora, no había llegado.
Al parecer, Dios o el mismo niño, no quiso llegar a nuestras vidas antes, sino ahora, ya que desde entonces, habíamos dejado los métodos anticonceptivos de lado.
Por un simple juego, caímos más de una en hacer esa prueba de embarazo, mostrando como positiva, la mía.
Obviamente, no tomé ni una gota de alcohol, sino refresco con mi hermana, pero cuando se hizo la hora de dormir, no pude.
No soy de esas mujeres que puede guardarse una noticia tan impactante durante mucho tiempo, por lo que, a penas las mujeres se duermen, yo llamo a Pascal.
Todas estamos compartiendo una habitación, más puntualmente, la de invitados, a la cual los empleados trajeron camas y la cuna de Mara. También hubieron tres personas que se encargaron de comprarnos pijamas y productos dentales, ya que esta reunión fue totalmente imprevista.
Bajé del segundo piso y me senté en el sillón de la sala, crucé mis piernas como si estuviera en el jardín de infantes y marqué el número de mi esposo.
📲 Hola, amor mío, ¿Necesitas algo?
📱Chefcito, ¿Puedes venir?
📲 ¿Qué sucede? ¿Estás bien? ¿Todas lo están? — Preguntó preocupado
📱Sí, pero necesito decirte algo. Urgente
📲 No estoy en condiciones de manejar, pero llamaré al chófer que venga por mí e iré, ¿Me esperas?
📱Sí, te espero. Por favor, no tardes
📲 No, cariño. Cortaré la comunicación contigo y llamaré al chófer. Espérame, te amo.
📱También te amamos — Dije indirectamente y finalicé la llamada.
Seguramente, quedó con dudas de por qué yo le diría así, pero no importa. Le responderé todo con esta noticia.
Media hora más tarde, mi celular suena anunciando una llamada de mi esposo.
📲 Mi amor, estoy afuera, ábreme la puerta así no toco el timbre, ni despertamos a nadie.
📱Ya voy... — Corté otra vez y caminé hacia la puerta principal.
La imagen que recibí fue digna de un bar de streppers, no por la falta de ropa, sino por la cara de todos los chicos que estaban con Pascal; por qué sí, mis hermanos, papá, el tío Joaquín, mis primos y Antonio, lo acompañaron.
Sí yo fuera otra mujer, estaría infartada por tanto hombre bonito, pero como estoy acostumbrada y son mi familia, me da lo mismo. Aunque, gracias al cielo, yo abrí la puerta, no quisiera saber que pensaría una de las empleadas ante este acontecimiento.
— ¿Estás bien?— Preguntó Pascal.
— Sí, ¿Por qué vinieron todos?
— Ya sabes como somos— Respondió Emilio.
— Nosotros seguíamos despiertos, y ¿Ustedes? — Preguntó Bastian
—Todas duermen, menos yo y es que... — Se me llenaron los ojos de lágrimas al tenerlos a todos aquí de madrugada y preocupados.
— ¿Qué sucede, hija?— Papá me acarició el pelo y lo abracé —¿Qué le hiciste a mi bebé?— increpó a Pascal.
— Nada, o sí — Respondí, mientras lloraba.
—¿Qué hice mal, mi amor?— Él se iba a acercar y papá no lo permitió
— Hasta que no conteste, te quedarás ahí — Advirtió
— ¡Conseguimos nuestra familia! — Dije en el pecho de papá.
—Sí, cariño. Somos una familia, siempre seré tu padre — Dijo Papá un poco triste, pensando mal.
— No es eso... —Negué con la cabeza, separándome de papá y yendo a los brazos de mi esposo. — Chefcito, estoy embarazada— Dije sonriendo y dejando a todos en shock.
— ¿ENSERIÓ? — Gritó él — ¿VOY A SER PADRE? ¿TENDREMOS UN BEBÉ? — Mi esposo reía y lloraba, muy emocionado.
Todos los chicos vinieron a abrazarnos, felicitándonos por el nuevo miembro, y en un susurro también lo hice con Antonio, quién olvidé saludar antes, pero por supuesto que no se dieron cuenta, ya que fuimos cuidadosos y en sí, nadie más lo sabe, ni siquiera mi esposo.
— ¡No sabía que nos extrañaban tanto! — Dijo Marina desde la escalera con todas las mujeres detrás.
— Eso no es así, fea. Isabella nos llamó — Aclaró Isaías
— No seas peleador, además, supongo que Bella llamó a su esposo, pero como son exagerados vinieron todos — Concluyó, acertando en todo.
— Sí, es cierto — Dijo Emi — Pero nos preocupó que nos llamara a las tres de la mañana.
— Y quisimos ver que todas estuvieran bien, a salvo. — Finalizó Antonio.
— ¡Ajá!— Asintió Mar — Busquen a sus mujeres y una habitación, sean bienvenidos. — Se rio — Por respeto a mi niña, no hagan mucho ruido — Le hizo seña a su esposo y Antonio fue sin poner resistencia.
— ¡Buenas noches!— Dijeron ambos en unísono, terminando de subir las escaleras.
— ¡Buenas noches! — Dijo Bastian y también se llevó a Ariam.
— ¡Brandon, te quiero aquí, ya!— Mamá llamó a papá y él fue en silencio.
— Cariño... ¿Vamos?— Preguntó pícara la tía Amanda al tío Joaquín.
— No aguanto tanta dulzura — Dijo Isaías yendo al segundo piso.
— ¡Te acompaño! — Dijeron al unísono Paolo, Amadeo y Federico.
— Muchachos del demonio, a nadie dejan dormir — Se quejó la abuela. — ¡Vamos, cada pareja a su cuarto!— Dijo y Pascal rio.
— Solo quedamos nosotros, abuela— Le respondió mi esposo, señalándose a sí mismo y a mí. Demostrando que Emilio no ha dicho nada.
Mi hermano bajó la cabeza y habló.
—¿Podemos hablar, cuñado?— Dijo nervioso.
— ¿Ahora? ¡Por favor, no! Quiero festejar con mi esposa esta hermosa noticia. — Acarició mi plano vientre y luego palmeó el hombro de mi hermano — Lo haremos mañana, buenas noches. — Me levantó en brazos y empezó a caminar.
— Lo que debe decirte es importante — Le dije a Pascal.
— Pero no muy urgente — Recalcó él — Será mañana, lo prometo, cariño — Subió las escaleras conmigo, mientras vi a Emilio parado en el mismo lugar.
Cuando pasábamos por al lado de la abuela y Lady, le dije lo que creí correcto...
— Princesa, ya sabes dónde dormir. — Fue una indirecta para qué captará que debe estar con Emilio, ya que si Pascal no se quedó a hablar, fue por ansioso... Y traté de evitarlo.
— ¡Yo se lo recordaré! — Respondió la abuela sonriendo
—¡Buenas noches, hermosas mujeres!— Dijo mi chefcito siguiendo el camino hasta la habitación que normalmente usamos cuando venimos aquí.
La casa de Mar es grande, por lo que cada uno de nosotros (Los Belmonte) cuenta con una habitación, obviamente, la abuela debe dormir con Nana y Lady compartirá cama con Emilio, pero no es algo que les moleste.
Espero que Lady se anime a dormir con Emilio y que no hayan peleas porque él no dijo nada, pero más que nada, deseo que llegue el amanecer para enterarme de las lindas noticias. ¿Cuáles? Que justamente, mi hermano hable.
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Updated 73 Episodes
Comments
Cinzia Cantú
Me encanta la unión de la familia, algo así como los mosqueteros "todos para uno y uno para todos"
2025-03-03
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Anonymous
Si Antonio no quiso hablar ahora se aguanta. No puede reclamar nada
2024-01-20
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Adriana Vargas
no sé molestará porque el sabe que ellos se aman 💞
2024-01-20
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