Emilio Belmonte
Noto a Lady mucho más cercana, sensual, juguetona y atenta, conmigo; por lo que supongo, se decidió por ser feliz, vivir nuestra futura relación o al menos intentarlo.
También me he dado cuenta de que se pone celosa de Yura y parece no soportar la sola mención de su nombre, cosa que obviamente, me entusiasma. Pero no para seguir haciéndolo, sino que me queda claro su interés por mí.
...
Ella pocas veces me invitó a salir y hoy lo está haciendo, luego de que mi clienta se fue. Claramente, primero entró mirando absolutamente toda la oficina e incluso a mí, algo que no entendi al principio, pero más tarde me di cuenta que pudo pensar mal de la reunión, dejándome al descubierto un "secretito"...
Mi princesa tiene pensamientos sucios, en los cuales asocia dos personas a solas y una oficina, como posible escenario para una sesión desenfrenada de pasión.
Me preguntó, ¿Qué pensaría ella si supiera las veces que he deseado tirar todo del escritorio y colocarla allí para comerla completa? Tal vez, hasta puede gustarle.
Luego del Restaurante PCARM, la llevé hasta su departamento y seguí camino al mío, dejando acordado, ir a buscarla mañana.
Estando en casa, dejé mi maletín con los diseños, me quité el saco del traje y fui hasta la cocina.
Vivo solo y los pocos empleados que tengo vienen unas horas al día para hacer las comidas, preparar café y limpiar, por lo que al llegar estoy solo; me calenté la comida y me senté en la silla, frente a la isla.
No puedo dejar de pensar en el hermoso vestido que llevó mi princesa y todo lo que sucedió en el día, dándome una idea muy pervertida de lo que empezaré a hacer mañana.
Terminé de comer, dejé el plato y los cubiertos en el Lavavajillas, algo que siempre hago para que las chicas lo limpien mañana.
Voy a mi habitación y selecciono la ropa para ducharme. Luego de eso, me acuesto y uso unos minutos el celular, encontrando que Lady compartió una publicación en su historia de Instagram, un vestido con la frase "Es hermoso, pero hay algo más importante" y varios emociones de caras con corazoncitos.
Entré a la publicación y le mandé un mensaje a la página, pidiendo justo lo que mi princesa quiere.
Y no, no lo hago para conquistarla, sino para malcriarla, mimarla, e incluso, halagarla, ya que sé lo hermoso que le quedará.
También leí algunas noticias, el precio del dolar internacional, chismes sobre mí o mi familia y por último, dejé el celular para dormir.
Al otro día desperté por la alarma y encontré un mensaje de mi princesa, me vestí informal y bajé a desayunar.
📩 Buenos días, Emi. ¿Cómo amaneciste?
— Hasta los mensajes cambiaron, esto no existía. — Hablé solo mientras reía.
No le respondí nada y salí por el auto para ir a buscarla.
Llegando a su departamento, le escribí un mensaje informando que la esperaba en calle y reaccionó con un "me gusta"... Espere unos minutos y apareció. Subió en su puesto de copiloto en total silencio.
Mi idea el día de hoy es "ignorarla" y cuando menos se lo espere, haré algo que la dejará en shock, por lo que el camino hacia la oficina es silencioso, pero estando en el edificio, ella Saludó a los chicos de seguridad y la recepcionista para subir al ascensor conmigo.
Aquí mismo podría hacer algo que la deje mareada, pero ¿Ya? No, debo esperar para sorprenderla.
...
La mañana pasa libre de reuniones, pero llena de bocetos que debo terminar, y al mediodía salí para ir con ella.
— Lady, ¿Irás conmigo a almorzar?
— No lo sé — Frunció su seño y se cruzó de Brazos. ¡Ay Dios! Hoy se vistió con una camisa que acentúa sus montañas.
—¿Por qué?—Pregunté sabiendo su posible respuesta
— Siento que te molesta mi presencia — Dijo
No es eso, pero al ignorarla es lo que ella podía pensar.
— No es eso — Negué dejando el tema ahí — Debes llamar a Florencia, tal vez Jairo se presente. — Le recordé.
— Bien — Resopló y agarró su celular.
Yo hice exactamente lo mismo para escribirle un mensaje a Jairo, no por presionarlo, ni obligarlo a presentarse, sino mandándole un recordatorio de la posible "cita".
Él lo vio sin responder. Lo que quiere decir que tal vez no venga.
— Florencia llegará en treinta minutos al restaurante Belt — Anunció Lady
— Entonces, ¿Vamos?— Pregunté viendo la hora en mi reloj
— Sí, Jefe. — Respondió seria. No lo sabe, pero ésta me la va a pagar. Odio que me diga Jefe, aunque literalmente lo sea.
...
En el Restaurante se acerca Bella.
— Hola, chicos. ¿Cómo están?— Preguntó
— Bien y ¿Tú?— Lady se levantó y la abrazó
— Igual, princesa. ¿Tú, hermanito? — Se dirigió a mí
— Como siempre, feliz por estar bien acompañado — Dije directamente
— Se te nota— Bromeó mi hermana.
— ¡Hola, lindos!— Apareció Flor, como es normalmente, enérgica.
— Querida, ¿Cómo estás?— La Saludó Lady —Te presento a mi hermosa cuñada, Bella. — Sonrió — La esposa de Pascal — Aclaró sonrojada.
— Creí que era por Emilio — Rio Flor.
—¡AMIGA!— Reclamó sorprendida, mi princesa.
— Todavía no tengo esa suerte — Sumó Mi hermana
— Yo tampoco — Declaré y las tres mujeres me miraron.
— Siéntate, querida —La invitó Bella a Flor. — Ya les mando quien los atienda, yo debo dejarlos porque seguiré trabajando. — Nos sonrió, asentimos y se alejó.
Segundos más tarde, llegó un mozo y nos ofreció un buen vino mientras esperábamos unos minutos a Jairo.
El hombre llegó quince minutos más tarde.
— ¡Buenas tardes, disculpen la demora! — Se anunció
La sola presencia de Jairo dice que está interesado en conocer a Florencia y ella lo recibió con una sonrisa.
—Bienvenido — Saludé y señalé el asiento al lado mío, ya que la mesa es cuadrada y Flor está junto a Lady, quién a su vez, está frente a mí.
El mozo se acercó nuevamente cuando lo llamé y tomó nuestros pedidos, mientras esperábamos empezamos a charlar sobre nosotros, nuestras vidas, las profesiones, los países que nos gustan, cuáles no y otros que soñamos visitar, pero no hemos podido.
Jairo y Florencia hablaban cosas más íntimas, pero públicas para conocerse mejor y con Lady éramos simples espectadores.
Cuando el mozo llegó con la comida, almorzamos; y poco después de terminar, invité a Lady para retirarnos.
Mi princesa aceptó y me levanté de la mesa para ir con Bella, debía dejar en claro que la cuenta corría por mí, por lo que no debían cobrarles nada para que finalicen bien, mi primer regalito.
Golpeé la puerta de la oficina de mi hermana y me permitió la entrada.
— Querida— Llamé su atención
— Dime
— Mi mesa seguirá ocupada por una pareja amiga, te venía a pedir que no le cobres, deposítalo a mi cuenta.
— Bien, será un placer — Bromeó ella.
—Permiso — Lady llegó y corrí el riesgo de rechazo ante una probadita
Me acerqué a ella y abracé su cintura, hundiendo mi cara en su cuello, impregnando mi sentido con su aroma, dejándola notablemente sorprendida y nerviosa.
Antes de alejarme, pasé mi lengua desde el cuenco de unión cuello—Hombro hasta el lóbulo de su oreja.
Al darle la espalda a mi hermana, no sé si nos está mirando, aunque tampoco me interesa, pero viendo la cara sonrojada de Lady quedé extasiado con el resultado, más aún cuando mordió su labio inferior.
— ¡Quiero que uses ese mismo perfume con el vestido que te compré, el fin de semana iremos a bailar! — Le Susurré viendo como se erizó y se aceleró su respiración.
—¡Sigo presente! — Bella se hizo notar — ¡Y están en mi oficina; les recuerdo por si se olvidaron! — Dijo con sarcasmo.
Volteé para mirarla y le sonreí.
— Recuerda la cuenta — solo emití eso y volví a mirar a Lady, quien estaba distraída hasta que le toqué el brazo.
—¿Qué?— Preguntó confundida.
—Nos vamos— Avisé y salimos.
No volvimos a la mesa que previamente estuvimos, ya que nos habíamos despedido, así que subimos a mi auto y regresamos a la oficina.
En el escritorio de Lady había una caja con un moño de regalo, pero no estaba muy seguro si era lo que yo había encargado.
—¡Es para ti!— Dijo brindándome la caja, seria.
En la tapa hay una nota que dice "Para el arquitecto más lindo, Atte: una admiradora"
No, no me gustan los regalos. Menos si no conozco el emisor.
Abrí y me encontré con un tablero de Ajedrez digno de un Arquitecto.
—¡Es hermoso!— Dijo Lady, bastante emocionada, agarrando un rascacielos
— Sí, pero...
—¿Piensas tirarlo?—Preguntó ella sorprendida.
— Sí, no me gustan los regalos de desconocidos.
— No puedes hacerlo, es hermoso y se nota valioso — Recalcó.
— Lo lamento por la mujer que gastó dinero en esto. Yo...
— Lo dejarás en una repisa. No dejaré que lo tires, prometo investigar de dónde viene.
— ¡Si no descubres nada en un mes, lo tiro! — Advertí y ella asintió.
Entré a mi oficina e hice lo que me dijo. Cumplimos el horario de trabajo y luego nos fuimos, cada uno en su auto, ya que ella lo había dejado el día anterior.
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Updated 73 Episodes
Comments
Romina
faaaaa quien no lo recibe con una sonrisa
2024-02-24
3
Adriana Vargas
debe ser Lady 😍 jajaja
2024-01-20
2
Adriana Vargas
Bello el regalo 🎁
2024-01-20
2