Lady Arévalo
No puedo creerlo que ha hecho hoy Emilio, primero me sacó de la sala para quedar solo con la tal Yura, y luego salió con ella agarrada del brazo.
¿Qué tipo de garrapata puede ser? ¿O será que por tonta lo estoy perdiendo?
— No puede ser — Susurré estando en el departamento.
Disfruto de mi soledad reflexionando lo idiota que he sido.
Él siempre fue mío, estuvo para mí en mis peores momentos; me ayudó incluso cuando necesité estudiar materias difíciles y yo siendo fiel a mi amistad en medio de una gran confusión.
Hay cosas complicadas en la vida o mejor dicho, yo me la he complicado por no ser directa con Eliani y quitarme la duda, ya que eso me hubiese evitado un problema.
En sí, más que problema, sería una solución a la relación que pudimos cultivar con mi lindo Jefe.
De ahora en adelante seré más atrevida, ninguna mujer me va a quitar la atención y amor de Emilio, menos Yura.
Ya no seré tonta, él me quiere y lo ha demostrado, así como yo lo amo y muero por dárselo a saber.
Marisol, la que será mi futura suegra; en una pijamada contó que Brandon fue muy pervertido mientras que fue su Jefe, aunque las cosas luego cambiaron, más que nada, sus roles.
Entonces, he decidido tener las mismas acciones. Aceptando todo lo que Emi me ofrezca y seguirle el juego de seducción que día a día implementa.
Cené y me duché para luego dormir.
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Con un nuevo amanecer, me levanté, me vestí medianamente sensual pensando también en la comodidad; y bajé a desayunar.

Debo agradecerle a Bella por prestarme su departamento y dejarme a las chicas de servicio para mi atención, ya que estoy atrasada y no podría preparar las delicias que ellas tienen listas.
— No saben cuanto las amo — Les dije a las empleadas, mientras desayunamos juntas.
Son tres chicas, dos de limpieza y una para la cocina.
— Es un placer para nosotras — Respondió una de ellas.
Unos minutos después, me levanté de la mesa y me miraron interrogante.
—¿Estás bien?— Preguntó la cocinera
— Sí, debo irme... Estuvo muy rico, como siempre— Halagué y salí de allí.
Entré al baño de ese mismo piso y lavé mis dientes... Luego de eso, literalmente, corrí hacia el ascensor, bajé al parqueadero y agarré el auto. Obviamente, manejé con moderación, pero llegué tarde.
Dejé el vehículo y entré corriendo.
— ¡Llegas tarde, pero el jefe no ha llegado!— Avisó la recepcionista, tranquilizándome.
— Gracias, querida. — Arreglé mis pelos alborotados y sonreí normalizando mi respiración.
—¿Qué haces aquí?— Preguntó Emilio detrás de mí — ¿Llegas recién?—Alzó una ceja
— Señor, yo la llamé porque tenía dudas.— Me cubrió la recepcionista
— ¿Dudas de qué? Además, ¿Ella debía dejar su puesto de trabajo con todos sus objetos personales? — Preguntó señalando mi cartera
— Cosas de chicas — Le guiñé el ojo a Emilio y él asintió.
—¡Lo siento!— Se disculpó con la chica —¿Te sientes bien? Sé que esos días son incómodos y dolorosos, ¿Necesitas retirarte? — Preguntó amablemente.
Seguramente, cree que ella está en su período y no está mal esa excusa.
— Estoy mejor, gracias por preguntar, Jefe — Ella se sonrojó
Él asintió y caminó al ascensor, al cual obviamente, le seguí. Entramos juntos y me miró serio.
—¿Por qué ella miente a tu beneficio?— Se cruzó de Brazos.
— Es que... — Me mordí el labio, ya que nada se le puede ocultar, menos con esa carita tan apetecible — Llegué hace segundo. Se me hizo muy tarde, lo siento.
— Lo sé, fui a buscarte al Departamento. ¿Veniste sola?
— En mi auto. —Afirmé.
— Había olvidado que tienes uno — Rió
— ¡Qué malo!— Le hice un puchero infantil y se mordió el labio — ¡Me has malacostumbrado siendo mi chófer! — Dije con voz sensual
— ¡Aja! Pero, me encanta tenerte de copiloto.
— A mí, serlo. — Sonreí y di un paso hacia él.
Cuando quedé a solo centímetros, las puertas del ascensor se abrieron y salí de allí, haciendo lo mismo que él, dejándolo con ganas.
A mi espalda resonó una carcajada y me coloqué en mi escritorio. Me senté y lo vi parado enfrente
—¿Qué sucede, Jefe? — Me hice la inocente
— Ese vestido te queda hermoso. — Me guiñó un ojo y entró a su oficina.
Como cada mañana y típico de secretaria, tomé la tablet con su itinerario y le golpeé la puerta para comunicárselo.
Luego de eso, siguieron largas reuniones y más tarde, un almuerzo privado en la oficina.
Él debía agregarle varios detalles a un boceto para el horario de salida, que venían a verlo. ¿Quién? La señorita Yura.
Desde ya estoy volteando los ojos porque la imagino coqueta con Emilio, y no sé qué es, pero esa mujer es Hermosa. Claramente, es demasiada exótica; Albina, ojos claros y un cuerpo de infarto. Exuda elegancia y me causa envidia.
Ella es una, en un millón; más que nada por su belleza, ya que la mayoría no lo son.
—¿En qué piensas?— Me llama la atención Emi
— EH... — ¿Digo la verdad? No, sino se aprovechará de eso — Pensaba en Florencia — Mentí.
— ¡Qué bueno! Mañana debes invitarla a almorzar. Invité a Jairo, mostrándole la foto de tu amiga. Si acepta conocerla, irá al almuerzo, sino es un rechazo.
— Entendido... Le diré a Flor esta noche.
— Sí, avísale con detalles, así se prepara mentalmente.
— No creo que ella tenga muchas expectativas, ya que ni siquiera ha visto una foto de ese hombre.— Mencioné.
— Puede verlo en redes sociales o las páginas web que hablan de él.
— Mmmh, es cierto, yo no lo hice, pero tal vez ella sí.
—Seguramente. — Rió Emi y siguió dibujando.
...
Una hora antes de que termine nuestro horario de trabajo, llegó Yura y se encerró con Emilio en su oficina, solos.
—Ese tonto me volvió a excluír. — Murmuré.
Fui hasta el baño que hay para empleadas (mujeres) y me miré al espejo.
—Paciencia, esto es parte del juego por tenerlo dos años en la Fiendzone. — Susurré — ¡... Eso espero! —Suspiré, me lavé la cara y volví a mi puesto.
La señorita Yura salió sonriendo y se despidió de mí con un mensaje subliminal.
— Querida, ya hemos terminado — Dijo dejando la carpeta en mi escritorio y se acomodó la ropa— Tu jefe siempre hace todo bien. — Sonrió ganadora — ¡Ahhh! Pidió que entrarás — Finalizó y se fue.
Entré mentalizando y repitiendo que ella MIENTE. Fue un truco, o malinterpreté, pero él no se metería con ella.
— Princesa, nos iremos más temprano — Avisó
—¿Por qué? — Pregunté curiosa mientras detallaba a Emilio y alrededores; su ropa está impecable y la oficina también.
— Ya no tenemos nada que hacer. — Me miró y Alzó una ceja— ¿Quieres cumplir el horario?
— No — Negué— No es eso, solo me sorprendí.
— Es entendible. — Empezó a guardar sus cosas
— ¿Quieres ir a tomar un café?— Lo invité.
Quedó como estatua y me miró
— ¿Enserió?
—Sí, yo pago. — Me reí y él copió mi acción
— ¿A dónde quieres llevarme? — Preguntó
La pregunta podría ser tomada en consideración por el doble sentido, pero debo enfocarme en el ahora. Ya habrá tiempo para otras cosas.
— ¿Merendamos en PCARM?
— Me parece bien. — Aceptó y salimos juntos. Recogí mis cosas y nos fuimos en su auto. Nuevamente como copiloto y el mío se queda en el edificio.
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Queridas lectoras, por temas legales estoy cambiando las fotos de todos los personajes y algunas portadas; Emilio recién está empezando, por lo que sufrió cambios ahora con Imágenes de Inteligencia Artificial.
Bella y Jefe serán cambiadas más adelante, porque todavía me faltan 8 novelas por editar.
¡DISCULPEN!
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Updated 73 Episodes
Comments
Maranyota
pero no muestran las imágenes
2025-03-16
0
Nohelis Cortez
Le están dando su propia medicina jajajaja
2024-03-24
3
Adriana Vargas
a la perfección está logrando que el plan funcione jajaja 😂
2024-01-20
1