Helen siente que todo su mundo se derrumbó a sus pies, si creía que Renato le iba a declarar su amor estaba muy equivocada. Él era un hombre frío que solo se sintió engañado por su secretaria. Esa noche la joven se quedó dormida entre sollozos y con los ojos hinchados, pero no le importaba su apariencia, su alma estaba en mil pedazos y al otro día tenía que quedarse en casa. Ya no tenía empleo, ni un jefe malhumorado a quien consentir. Solo esperaba que en recursos humanos le hicieran una carta de recomendación y poder conseguir algún trabajo lo más rápido posible.
En cambio, Renato llegó a su departamento, se recostó en la cama y lloró abrazado a su almohada. Era la primera vez que maldecía tener esa mancha y que sentía cosas por una mujer. Aunque le cueste reconocer siempre sintió algo especial por esa chica, era a la única que dejo ingresar a su vida privada, a su hogar y hasta le confío a su mascota.
Desde el primer instante en que la vio con su ropa holgada, mal peinada y con lentes de aumento, todo en ella llamó su atención. Recuerda ese día y sonríe con melancolía. Ella sin saber y por la necesidad de trabajar le había dado una carta que podía usar en su contra para retenerla.
⎯ Dígame señorita ¿Cree que será capaz de soportarme?
⎯ Claro que sí.
⎯ Mis antiguas secretarias no soportaron mi ritmo y renunciaron en menos de tres meses. ¿Por qué se cree mejor?⎯ interroga con curiosidad mientras gira alrededor de su asiento y la mira de pies a cabeza.
⎯ Porque lo soy.⎯ dice confiada.⎯ Señor le propongo algo, si llego a renunciar antes de los cinco años, yo misma le pagaré una indemnización y si usted me echa estamos a mano. No me va a deber ni un peso, pero por favor necesito el trabajo.
⎯ De acuerdo.⎯ él sonrío ante su audacia y decide aceptar la propuesta.⎯ Tiene el empleo, le diré a Sandra que redacte el contrato con esa cláusula, me deberá un año entero de su salario si se va antes.
⎯ Perfecto.⎯ responde feliz la joven y con una gran sonrisa que lo deja helado.⎯ ¿Cuándo empiezo?
⎯ Ahora.⎯ Renato necesita con urgencia acomodar las citas pendientes, entonces ve como la chica busca su agenda de adentro de su bolso y se acomoda.⎯ Necesito que llame a Estados Unidos, en su currículum dice que habla inglés, alemán y francés.
⎯ Así es.
⎯ Bueno eso simplifica las cosas. No necesitaré más a algunos traductores.
⎯ Disculpe señor, pero no quiero que despidan a nadie por mi culpa.
⎯ No voy a despedir a nadie, pero a veces estoy tan cansado de viajar que no sé en qué país vivo y contrato asistentes, así que espero que tenga pasaporte porque vendrá conmigo a varios países.
⎯ Entiendo.
Así fue como ella por tres largos años se volvió su sombra y mientras más cosas descubría de su desaliñada secretaria más le gustaba, pero debía mantener su corazón bajo llave, no quería lastimarla. A veces se arrepentía de decirle cosas tan crueles, pero en muchas ocasiones lo hizo con la intención de que se alejara antes de besarla.
Renato se despierta con los llantos de su perro, mira su reloj y es casi mediodía, se quedó dormido y Helen no llamó para despertarlo, entonces recuerda que su secretaria renunció y maldice en voz alta.
⎯ Señor ¿está bien?
⎯ Si Cora, me quede dormido.⎯ contesta desde el dormitorio.
⎯ Lo siento, pensé que Helen lo iba a despertar.
⎯ Helen ya no trabaja más para mi empresa.⎯ el perro llora más fuerte agarra su pato y sale de la habitación.⎯ Lo siento Hércules, pero solo somos tú y yo.
Renato se acerca a la cocina y saluda a su ama de llaves que de repente su semblante está triste.
⎯ ¿Cómo estás Cora?
⎯ Ahora con esta noticia. Muy triste al igual que Hércules.
⎯ Cora, es lo mejor. Ella ya no me soportaba.
⎯ Es una pena, esa chica me caía muy bien, era tan dulce y atenta.
⎯ Por eso mismo merece un jefe que no la maltrate.
⎯Sabe, ahora que ya no vendrá le puedo contar un secreto. Porque sé que estaré en problemas.
⎯¿Qué secreto?
⎯ Yo no sé hacer la tarta de frambuesa que tanto le gusta, ella siempre la preparaba en su departamento y me la traía una hora antes de que usted se despierte y luego se marchaba..
⎯ ¿ Por qué hacía eso?
⎯ Porque esa mujer lo ama, por eso le aguantaba su mal genio.⎯ responde como si fuera algo natural.⎯ Es usted un tonto si la deja ir.
Renato no puede creer que él nunca se dio cuenta de sus sentimientos o si no, hace rato la hubiera despedido.
⎯ Ya es tarde.⎯ trata de cambiar el tema.
⎯ Jefe estoy segura que Helen muere de amor por usted y sé que ahora que no lo va a ver su corazón estará hecho trizas.
⎯ Prepara mi desayuno, me voy a duchar y por favor no hablemos más de Helen.⎯ le indica molesto y se levanta de su asiento.
Renato pasó todo el día con esa idea en su cabeza, estaba seguro que su ama de llaves exageraba, Helen era una mujer fuerte y pronto se olvidaría de él, aunque él no estaba tan seguro de poder olvidarla. En la oficina todo era un caos necesitaba a alguien urgente para que le organice su agenda, pero un llamado de recursos humanos interrumpe sus pensamientos.
⎯ Buenos días señor, Helen vino a cobrar su indemnización de despido. A nosotros no nos notificaron nada.
⎯ Dile que suba.⎯ responde secamente y corta.
Cinco minutos después la secretaria golpea la puerta y él le abre, se sorprende de verla vestida con una pollera ajustada con un tajo que recorre toda su pierna y una remera de seda blanca. Se ve muy hermosa, aunque tiene unos lentes oscuros que le tapan su rostro.
⎯ Pasa Helen.
⎯ Hola.⎯ saluda algo desanimada.⎯ Solo vine a cobrar el mes de despido, pensé que era lo justo, pero si no me quieres pagar lo entiendo.
⎯ Quiero que te quedes aquí.⎯ dice suplicante.⎯ Por Favor, solo hasta que me vaya a Alemania y capacites a alguien para que tome tu lugar.
⎯ Pero eso no fue lo que hablamos anoche.
⎯ Pero te necesito, todo es un caos en la oficina.⎯ Renato se sorprendió a sí mismo al oír lo que estaba diciendo.⎯ Solo te pido un mes más.
⎯ No puedo aceptar.
⎯Te pagaré el doble y mientras puedes buscar empleo.
⎯ ¿Solo un mes?
⎯Sí, te lo prometo. Yo me voy a Alemania y tú eres libre de mi tiranía.
⎯ De acuerdo.
⎯ Gracias Helen.
⎯ Solo lo hago porque necesito el dinero, pero después nuestros rumbos serán diferentes.
⎯ Perfecto y Helen puedes vestir como gustes. ⎯ comenta al ver que luce hermosa.⎯ Nadie te va a acosar.
⎯ Eso es lo que usted cree, pero pregunte en mesa de entrada como tratan a las mujeres en este lugar.
⎯ Vamos, te acompañare a la salida, quiero ver personalmente que está pasando.
Él la tomó del brazo para que se incorporara y nuevamente sintió esa corriente eléctrica en todo su cuerpo. Entraron al elevador y su cercanía lo quemaba, ahora se estaba arrepintiendo, seria una tortura este mes, pero ya había dado su palabra, las puerta se abrieron y ella muy inteligentemente le murmura
⎯ Espere, deje que yo camine adelante y usted observe desde atrás.
⎯ De acuerdo.
⎯ Adiós.⎯ la muchacha se despide y sale contoneando su cintura.
⎯ Hasta mañana Helen.
Renato se sorprendió, en su empresa no está permitido ese tipo de comportamiento, así que acompañó a la muchacha hasta la puerta principal desde una distancia prudente y verificó con sus propios ojos como los hombre la devoraban con la mirada y algún que otro osado le silbó al pasar, lo cual provocó que él se ponga muy celoso, nadie podía mirar a su mujer de esa forma, pero luego respiro hondo, se calmó y pensó que ella no era suya. Renato regresó a su oficina no sin antes tomar medidas en el asunto, suspendió por una semana a cada empleado que vio acosar a su secretaria.
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Comments
Sonia Garcia
Es infumable, celoso y la maltratador. Pueda ser que la pierda, no se la merece.
2024-11-02
1
Patricia Salazar
Renato a veces eres infantil 🤷♀️ mi mujer 🤔 no es mi mujer 🤦♀️ decide papi 😉
2024-08-21
1
Omirsa Benites
🤣🤣🤣🤣🤣o te pones las pilas o la pierdes para siempre, de verdad son que me quedé nada por dentro Renato es inmamable 🤭🤭🤭
2024-06-22
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