Helen se sentó en su lugar como de costumbre y comenzó a organizar el día, su jefe tenía varias reuniones y por último una cena con una mujer a la que frecuentaba cuando se sentía solo, al leer ese nombre en la agenda a la pobre muchacha se le estrujo el corazón. Era una tonta al pensar que por haber pasado una noche a su lado Renato cambiaría sus costumbres.
A media mañana, ella estaba ordenando unos papeles y se acuerda que tiene que retirar su renuncia de recursos humanos, así que llama a su jefe para informarle que deja su puesto por unos minutos.
⎯ Señor, voy a ir a recursos humanos a regularizar mi situación.
⎯ Está bien, pero no te demores, quiero ir a almorzar contigo.
⎯ ¿Conmigo?⎯ pregunta ilusionada pensando en que al fin la reconoció y suspira.
⎯ Si, quiero que arreglemos el tema del viaje.
⎯ Está bien, solo voy a tardar cinco minutos.
Ella cuelga la llamada y se dirige a ver a Sandra, la encargada de seleccionar el personal.
⎯ Hola Sandra, vengo por mi carta de renuncia.
⎯ Helen ¿acaso cambiaste de opinión?
⎯ Sí, así es.⎯ confiesa resignada.⎯ No puedo darme el lujo de pagar la compensación si abandono al ogro.
⎯ ¿Qué compensación?
⎯ La cláusula que yo misma inventé para conseguir el trabajo. La que dice que si me voy antes de los cinco años le voy a pagar todo un año de mi salario.
⎯ A ver déjame revisar.⎯ la mujer está con el ceño fruncido.⎯ Yo soy la que redacta los contratos y nunca hice alguno con esa clase de ítem.
⎯ ¿Estás segura?
⎯ Ahora busco el contrato y lo leemos.
Sandra busco en el archivo el contrato de la joven y para sorpresa de Helen no había nada por escrito que la obligue a cumplir con ese dinero. Su corazón palpitaba feliz, ahora no hay nada que la ate a esta empresa y se podía ir cuando quisiera. Los tres años que le dedicó a su jefe solo le trajeron tristeza y un corazón roto por enamorarse de alguien que no sabe amar.
⎯ Helen. ¿Necesitas algo más?
⎯ No, Sandra con esto me has ayudado un montón. Gracias, muchas gracias.
⎯ De nada.⎯ la mujer ve salir a la joven y no entiende el motivo de su felicidad.
Renato está en el escritorio de la chica mirando la agenda y se sorprende de ver el nombre de Samantha tachado en rojo en varias páginas, luego los nombres de Camila, Noelia, Stefy, todas las citas que tuvo durante los últimos días tienen algunos corazones rotos o con flechas en los márgenes. No parece que una mujer adulta lleve su día y sonríe. Helen se acerca temerosa al ver lo que sostiene y le dice.
⎯ Jefe ¿necesita algo?
⎯ Si, quiero que canceles la cena de esta noche con Samantha.⎯ él no sabe por qué hizo eso, pero le gusto ver como cambió el semblante de la chica.⎯ Esta noche, tú serás mi acompañante.
⎯ ¿A qué se refiere? Yo no pienso ser su dama de compañía. Usted invita a esa mujer y luego…
⎯ Eres mal pensada, solo te estoy invitando a cenar porque ahora no podemos ir al almuerzo.⎯ en realidad solo estaba jugando con ella.⎯ Cancela todo lo de la tarde, voy a salir.
⎯ Disculpe.
⎯ Y Helen trata de que tu agenda sea más profesional, no puedes hacer dibujitos, salvo que tengan algún significado.
⎯ No significan nada.
⎯ ¿Acaso estás enamorada?⎯ le pregunta y se sienta en el escritorio, Helen está nerviosa el aroma de su perfume la llevan directamente a esa noche y se sonroja, él continua hablando .⎯ Si es así, espero que no sea un problema para nuestro viaje, no quiero algún hombre rondando en tu cabeza y que no te puedas concentrar en el proyecto.
⎯ Descuide, ya no existe nadie.
⎯ Mejor así.⎯ dice sonriendo y la chica está perdida en sus labios.⎯ Te quiero ciento por ciento a mi servicio.
Renato, se levanta y sale rumbo al elevador, últimamente le agrada ver las reacciones que tiene su empleada, la está poniendo a prueba a ver si realmente va a ser capaz de tolerar vivir con él.
Durante todo el día, Helen estuvo pensando en que ropa debería usar para la cena, al principio pensó en un vestido ajustado o un enterito pegado al cuerpo pero descarto la idea, todo su guardarropas era muy sexi y no le quería dar una idea equivocada a su jefe, después de todo solo era una cena de negocios, así que finalmente eligió un conjunto de pantalón negro con cintura alta y una blusa de seda negra escotada hasta el ombligo, así que no podía llevar sostén. Era algo muy sensual pero era su forma de vestir fuera de la oficina y le encantaba, se dejó el pelo suelto en ondas que le caían como cascada hasta la cintura, buscó su abrigo, una cartera y llamó a un taxi. Solo faltaba media hora, tenía los minutos contados y sabía que a su jefe no le gustaba esperar. De repente su celular comenzó a sonar
⎯ Hola.⎯ contesta sorprendida al ver de quien se trataba.
⎯ Dime dónde vives.⎯ le grita Renato.⎯ No estoy para bromas o llamaré a Sandra para que me de tu dirección.
⎯ No es necesario, ya pedí un taxi, nos vemos en el restaurante.
⎯ Llama y cancela ese maldito taxi y el restaurante.
⎯ Está bien, vivo en…⎯ ella le indica la dirección y el cuelga, luego llama a la terminal de taxi y cancela el servicio.⎯ Algo no está bien.⎯ piensa en voz alta.
Helen se sienta en su mesa y ve en su reloj como los minutos pasan, está nerviosa, trata de recordar qué sucedió en el día que lo haya puesto de tan mal humor. Todo marchaba bien, su día era tranquilo sin el ogro en la oficina, hasta que tuvo que ir a su departamento para que firmara un expediente, sacó la agenda de su cartera para buscar una lapicera, la dejó en la mesa, él firmó el expediente y ella se marchó.
⎯ ¡La agenda! Se levanta y mira en su cartera y no está, se olvidó la agenda que contiene no solo el día a día de su jefe, si no su vida.
Renato baja del auto con la agenda en la mano, está furioso, quiere matar a esa impostora. Toca el timbre como demente y espera a que Helen le abra la puerta.
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Comments
Patricia Salazar
A Renato falta alguien que lo ponga en su puesto, que calamidad de jefe 😱
2024-08-21
1
Omirsa Benites
Estoy a punto de creer que el asesino de su papá tenía razón 🤔🤔🤔
2024-06-22
3
Mirla Loyo
😡 éste hombre es insufrible bipolar 😂
2024-05-03
2