Jasmin
El Sr. William estuvo en espera del café y le da un sorbo tan pronto lo tiene en mano.
—Hace un delicioso café, quedó como me encanta.
—Gracias, me hace muy feliz que le guste. ¿Necesita algo más?
—Vamos a su escritorio, así le explico lo que necesita saber— accedo a su mandato y me siento en mi silla.
Explica con calma mientras tomo nota de todo lo que dice.
—Si tiene duda de cualquier cosa, no dude en avisarme; a fin de cuentas, estaré aquí al lado.
—Le agradezco todo lo que ha hecho y la oportunidad que me ha dado.
—No hay de que — sonríe antes de irse a su escritorio.
Durante la mañana me puse al tanto de varias cosas sobre la oficina, estuve tan concentrada leyendo documentos que el tiempo transcurrió muy rápido.
—Salgamos—rompe el silencio que había y fijo la mirada en él.
—¿Qué me dijo?
—Que salga a almorzar conmigo.
—Lo siento, pero es que yo no tengo… — vuelve a interrumpirme sin dejarme terminar de decir que no tengo dinero.
—Yo la estoy invitando— noto su insistencia al detenerse al lado de mi escritorio y no tengo de otra que levantarme.
Es vergonzoso tener que salir con alguien y no tener dinero. Saliendo de la empresa los empleados nos miran extraño, es realmente incómodo. En el estacionamiento abre la puerta de su auto invitándome a entrar, es la primera vez que salgo con alguien aparte de Erick. Me trae a un restaurante elegante, es difícil sentirse fuera de ambiente. Hubiera preferido algún restaurante de comida rápida. Por lo regular, prefiero lugares al aire libre, comida criolla y una buena Coca cola. El mesero nos lleva a una mesa y el Sr. William me ayuda a sentar en la silla, es un hombre muy caballeroso.
—Puede sentirse cómoda conmigo, no muerdo.
—Me siento cómoda con usted.
—No me trate de usted, no soy tan mayor.
—Lo siento, Sr. Cole.
—Quisiera saber más sobre usted, si no le molesta.
—Claro. ¿Cómo qué?
—Sobre todo. ¿No le molesta que pregunte algo personal?
—No, no me molesta. En realidad, no tengo mucho que decir sobre mí.
—Me dijo que no había trabajado como asistente anteriormente, ¿cierto?
—No, no había tenido oportunidad.
—¿Por qué?
—No lograba pasar la entrevista inicial y, al no tener experiencia, menos probabilidades tenía.
—Le digo con seguridad que en mi empresa va a obtener la experiencia y conocimiento necesario. Si me lo permite, quisiera contar con su buen trabajo por mucho tiempo.
—Pero apenas comencé hoy.
—Lo sé, pero es lo que busco.
Mis mejillas arden por su comentario, es la primera vez que alguien me dice algo así. No lo comprendo. ¿Cómo puede decir eso, si apenas comencé hoy?
—Espero cumplir con sus expectativas— añado.
Luego del almuerzo regresamos a la empresa, el ambiente se percibe mucho mejor.
—Espero que estas salidas se puedan repetir más a menudo, la pasé muy bien con su compañía.
—Yo también la pase bien. Gracias, Sr. Cole.
—Tengo algo que hacer, vaya a la oficina y espéreme allí, por favor. Puede ir preparando mi agenda con el calendario que está encima de su escritorio.
—Entendido.
En pleno pasillo de vuelta, una mujer de pelo rubio y un poco más alta que yo me detiene.
—¿Eres la nueva asistente de la que tanto hablan? — la mirada de arriba abajo y el disgusto que percibo de su parte hace hervir mi sangre —. ¿Qué podría saber una cerda como tú de este trabajo? Deberías largarte por donde mismo viniste.
—Lo siento, no sabía que, para trabajar como asistente, tenía que ser igual de plástica que tú — contrataco instantáneamente.
—Si realmente valora su puesto, es mejor que se vaya a su área de trabajo ahora mismo—Kyle interviene entre las dos, pero se dirige precisamente a ella.
—Lo siento, Sr. Kyle— cabizbaja se aleja de nosotros.
—Gracias, Sr. Kyle— digo cortésmente, a pesar de notar que no soy de su agrado.
—No me agradezca, Srta. Díaz, no es que me agrade, solo sigo ordenes de mi jefe— sigue su camino sin dejarme responder.
¡Qué sujeto tan grosero y despreciable! ¿Qué le hice a ese tipo para que me trate así? ¿Por qué todo el mundo en esta oficina se comporta de esta manera? Es mi primer día de trabajo y me he convertido en objetivo de la mayoría. Todos me miran como si fuera alguien de otro mundo.
William
Según entro a la oficina de mi padre me siento en la silla.
—Al fin te dignas a darme la cara.
—¿Qué sucede? ¿Cuál es el alboroto?
—Me puedes explicar, ¿en qué rayos estabas pensando al contratar a esa mujer? Tenías mejores opciones, como Leydi, la mujer que te presenté el otro día. Ella era la mejor candidata para ese puesto. Vi el currículo de esa mujer y nunca ha trabajado. Además de ese rostro que tiene. ¿Por qué contrataste esa mujer? Lo hiciste para llevarme la contraria, ¿cierto?
—Primero que nada, frente a mí no hables mal de mi asistente. Ella tiene nombre y es Jasmin Díaz. Por otra parte, la asistente es para mí, por lo tanto, debo escoger a alguien que me inspire confianza. La experiencia puede adquirirla con el tiempo.
—Has perdido por completo la cabeza. ¿Qué harás cuando tengas que llevarla a las actividades o reuniones? ¡Serás la burla de todos, William!
—La llevaré conmigo con mucho gusto.
—¡Quiero que la despidas de inmediato!
—Bájale un poco a ese tono. Respecto a las decisiones que tome referente a mi asistente, es mi problema. Ella ya firmó contrato conmigo y, aunque no lo hubiera hecho, no la dejaré ir y mucho menos para darte el gusto.
—Esto no lo voy a aceptar nunca. ¿Me escuchas? ¡Eres un maldito necio! ¿No piensas en la reputación de la empresa?
—La reputación me importa un divino, ella no es menos que nadie solo porque tenga sus kilos demás o porque no tenga experiencia actualmente— bajo la irritación me levanto de la silla—. Te lo advierto, si intentas hacerle la vida de cuadros a mi asistente, no respondo de lo que suceda. Ya conozco tus mañas. Por otro lado, desde un comienzo no iba a aceptar a esa mujer que me presentaste, así que no pierdas tu tiempo.
—Leydi tiene sus estudios, experiencia de sobra y sabe perfectamente causar una buena impresión. Necesitas a alguien que te ayude, no que te haga perder tiempo.
—Todos en algún momento deseamos aprender, que nos den la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos sobre lo que somos capaces. Busco calidad, personas trabajadoras, dispuestas a aprender, no a alguien que piensa entrar a una empresa a base de contactos por la puerta ancha sin siquiera pasar trabajo. Además, si tan buena candidata es, ¿por qué no la contratas como tu asistente y dejas a un lado la que tienes actualmente?
—Esto es inaudito e inaceptable. ¿Te estás rebelando con tu padre, solo por una gorda? ¡No pareces ser hijo mío! ¡Eres una desgracia para esta familia!
—Es un alivio no parecerme a ti— tiro la puerta de mala gana.
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Updated 111 Episodes
Comments
rubi salgado
el es un verdadero ceo defiende a su asistente con todo y contra todos
2024-11-14
1
Noeruart
Williams Defendió a Jazmín ante su padre...Pero Kyle no se porque no la quiere.?.. 🙄
2024-09-02
1
karen ochoa ortiz
por ahora 🫣🤣🤣
2024-05-07
5