castigada

Trabajar en

una mansión es algo… como decirlo… incomodo. Muy grande, gente que te mira mal

y otra que te trata un tanto así. El área que me asignaron para mi

responsabilidad no podría haber sido mas aburrido. Biblioteca y gimnasio.

Dos lugares

que permanecen mas limpios que mis bragas y que debo limpiar como si un huracán

los hubiera asaltado. También cabe destacar que la casa permanece vacía de los

propietarios desde que puse un pie en este montón de ladrillos. Ni una sola

alma italiana o china.

Aunque los

matones de ambos bandos si que hacen su acto de presencia. Desde la gran ventana

de pequeños vidrios que ya estoy odiando, los veo desaparecer a través de unas

puertas de hierro en la parte posterior de la casa que conduce al sótano. Mas de

una vez los he visto llevando personas esposadas. Nunca he visto que esas

personas vuelvan a salir.

He tratado

de averiguar que sucede en ese lugar, pero solo recibo silencios o caída de

cabezas asustadizas que me muestran que nada bueno puede ocurrir ahí.

Trato de

mantener un perfil bajo, pero al parecer ese no es mi fuerte. El primer día que

me asignaron la biblioteca no mas puse un pie aquí y las aburridas cortinas que

decoraban la estancia me hacían lagrimear por lo que decidí que seria bueno

sacarlas. Que me gane con eso, una reprimenda del ama de llaves y desde

entonces no me permiten tomar postre luego de cada comida, como si el castigo

fuera mucho, me amenazo que cada cambio que realice en la casa seria castigado

con la quia de algún alimento.

En un principio

no le di importancia pero con el correr de los días pude evidenciar lo

importante que es cada alimento aquí si tenemos en cuanta la carga horaria, el

aburrimiento de limpiar miles de veces la misma contratapa de un libro que

nadie lee y eso no es nada, esta biblioteca debe contar con miles de libros. El

lugar es mas grande que la casa de mis padres y libros hay por todos lados.

Por suerte

el gimnasio es otro tema, aprovecho ese momento para escuchar música. El lugar

esta muy alejado de toda la casa y casi nadie viene a este lugar por lo que si

me pongo a lustrar las pesas en tanga nadie se enterara.

Eso espero

yo porque en este momento me encuentro limpiando, teóricamente, una máquina

para hacer ejercicios mientras me ejército en ella, claro está. Ya me cansé de

lustrar algo que, además, de que nadie utiliza, yo tampoco puedo utilizar.

Si mi novio

viera este lugar estaría llorando de la envidia, es impresionante y muy

moderno. Además de las escenas escandalosas que me imagino en este lugar no

cabe en mi mente. Debe ser la falta de contacto con el sexo opuesto lo que me

mantiene algo… impaciente.

Cerciorándome

de que no haya moros en la costa me saco el uniforme para que mi lindo conjunto

de encaje quede a la vista me posiciono frente a uno de los espejos y me tomo

varias fotos para que mi querido novio se quede bizco por un rato.

Sonriendo con

algo de malicia le mando las fotos y dejo el celular sobre un banquillo para

hacer otras poses divertidas en frente del espejo.

Uff, lo que

daría por un toque firme mientras veo mi reflejo en los inmaculados espejos.

¿Qué pose sería

la mejor?

Sonrió y

volteo para tomar mi ropa y vestirme antes de que alguien decida que es un buen

momento para ver que rayos hago.

Un movimiento

repentino capta mi atención pero cuando levanto la mirada no veo nada, encogiéndome

de hombros procedo a vestirme rápido y terminar de lustrar todas las pesas que

ya están un poco gastadas de tanto brillo que les vengo sacando.

Cuando estoy

por salir de gran gimnasio miro hacia un rincón y como si no lo hubiera

descubierto antes, me percato de una pequeña cámara de seguridad en el lugar. Mis

ojos se abren a medida que me percato de ello y mientras me volteo recorriendo

la instancia me percato de la cantidad de cámaras que hay y estoy mas que segura

que el que está detrás de esas cámaras se llevó un gran espectáculo de mi

parte.

Genial.

Concentro mi

atención rezando porque en ese momento el tipo haya estado en su descanso o

dormido o lo que sea y me dirijo a la salida para toparme con la cara de culo

de la ama de llaves.

Mmm… creo

que no estaba dormido después de todo.

ꟷ¿Qué se

supone que estabas haciendo? ꟷpregunta doña amargada y todo un momento en

canalizar sus palabras ya que su francés es muy fluido y el mío es mediocre por

lo que tengo que pensar bien lo que me dice para responder acorde a sus

palabrasꟷ. No hablaras o necesitas quitarte el uniforme para hacerlo ꟷafirma.

ꟷE… mmm…

¿Me estaba tomando unas fotos para mi novio? ꟷrespondo en modo de pregunta no

muy segura de lo que me espera.

ꟷPues aquí se

viene a trabajar o a tomarse fotitos que distrae al personal ꟷme frita casi

escupiendo sus palabras y juro que estuve a un pelín de cubrirme la cara para

evitar sus babas.

ꟷLo siento ꟷespeto

como niña buena, mirando mis manos y percatándome del brillo de sus zapatos,

mierda que estricta.

ꟷTe quedaras

sin cena y como castigo por tu desfachatez, deberás limpiar… ꟷse queda

pensativa por un momento y con ese silencio se que nada bueno vendrá, ya me

estoy lamentando no haberme percatado antes de las cámaras. La casa esta

blindada con ellas no sé por qué no pensé que este lugar también contaría con

ellas, soy una estúpidaꟷ los baños del personal masculino.

Se da la

vuelta dejándome sola, llorando en silencio por mi sentencia. ¡Vieja cruel! ¡Me

quito la cena!

No me quejo

de limpiar los baños masculinos. ¿Han visto esos lugares que está repleto de

hombres musculosos, con sus fibrosos cuerpos llenos de marcas, tatuajes y piel

brillosa que no sea un gimnasio? Bien, este es el lugar.

Casi pasando

mi mano por la comisura de mis labios para barrer la insipiente baba que busca

caer me dirijo a los grandes baños masculinos.

Para mi

desdicha el lugar esta vacío y supongo que es por el gran olor a mierda que hay

y ya no me parece una gran idea limpiar este lugar.

Haciendo tripa

corazón me coloco unos grandes guantes de goma color amarillo que no combina

para nada con el uniforme de colegiala anime que cargo y sacando un pañuelo de

mi bolsillo para utilizarlo como barbijo, procedo a cumplir con mi tarea de refregar

el lugar.

Al parecer

el que sea que haya hecho eso no tenia puntería, dejo un salpicrem en los azulejos

que parece arte callejera. Conteniendo las náuseas me doy a la ardua tarea de

eliminar todo rastro de evidencia digestiva de los blancos azulejos para luego seguir

limpiando el resto del lugar, que no solo cuanta con cinco inodoros y letrinas

sino con una larga hilera de duchas que me encantaría que estuviera siendo

utilizada para mitigar semejante acto liberador.

Estoy terminando,

mientras el sudor corre por mi frente cuando un murmullo se escucha fuera de

los baños y al poco tiempo un desfile de testosterona cubierta con toallas que

a dura pena puede cubrir sus cinturas fibrosas pasan por mi lado luciendo esas sonrisas

y miradas diabólicas que no se como calificar.

La excitación

y el temor recorren mi espalda mientras esos redondos traseros van quedando al

descubierto al ingresar a las duchas y antes de que algún demonio quiera hacer mas

que pasarse el jabón, escapo de la tentación.

Uff, mi

diablo interno casi me convierte en una infiel con semejante mercancía a mi

corta disposición.

Esto de ser

la puritana del grupo me esta haciendo delirar. Juro que en mi escape de semejante

desfile masculino he chocado con un helado napolitano, pero al ver mejor, me

percato que no estoy alucinando para nada y que en definitiva un delicioso

helado se a crudo en mi camino de escape.

¿Cuándo

vino? Me pregunto, bajando la mirada para hacer una reverencia de disculpa. Según

tengo entendido, los asiáticos así se disculpan. Me hago a un lado sin emitir palabra

y sigo mi ruta de escape sintiendo la humedad en mis bragas. Carancho, solo de

verlo y me hago agua.

¡Gastón! Grita

mi mente para persuadir a mi cuerpo del deseo que me causa ese chocolate acaramelado

de su mirada.

Sintiendo su

mirada quemar la piel de mi nuca no me detengo hasta que desaparezco del lugar

llegando a un pasillo me detengo para tomar un respiro y calmar las

palpitaciones que acudieron a mi solo con ver por un instante la intensa mirada

de ese hermoso ejemplar de ser humano.

Cuando ya

me siento mas tranquila, lentamente abro los ojos y casi grito al ver que

sigilosamente este hombre se a parado frente a mí.

ꟷ¿Qué haces

aquí? ꟷpregunta midiendo sus palabras, en un tono casi inaudible.

ꟷ¿E? ꟷrespondo

sin comprender y miro a los lados.

ꟷPunto

siego ꟷdice el, y no comprendo. Rueda los ojos adorablementeꟷ las cámaras no

captan este lugar, pero presiento que ya lo sabes ꟷdice y casi suelto una

risita nerviosa porque así esꟷ, aunque me sorprendió que te hayas olvidados de

las cámaras de gimnasio ꟷo valla, mierda.

ꟷLo… ꟷcasi digo,

pero un movimiento de su parte me caya y de pronto me encuentro en un cuarto

pequeño, carente de luminosidad con una de sus manos en mi boca.

¿De dónde salió

este lugar?

ꟷMe vas a

meter en problemas si alguien te descubre ꟷmurmura sobre la mano que cubre mi

boca y estoy lamentando ese obstáculo.

¡Piensa en Gastón!

¡Descarada!

ꟷNo

comprendo ꟷintento decir ya que su mano no suelta mi boca, el me aprieta mas a

su cuerpo logrando que de mi boca no salga ningún comentario mas que un gemido.

¿Eso que siento es su celular?

ꟷCaya ꟷdice

exasperado y es ahí cuando escucho pasos y murmullos de gente que pasa por el

lugar. Contengo la respiración y me quedo mas quieta que una estatua.

Su mano en

mi cintura se afloja cuando los pasos ya no se escuchan, pero no me suelta.

ꟷMmm… ꟷque remuevo,

pero no me suelta.

ꟷEscucha ꟷpresiona

nuevamente mi boca y pega esos labios tentadores a mi oídoꟷ debes salir cuanto

antes de este lugar, no puedo protegerte si estás aquí.

¿WTF? Mi cara

es un poema, pero como si se tratara de una película espeluznante, nuevamente

estamos en el pasillo, él suelta mi boca y me deja ahí sin decir mas nada. No reacciono

hasta que lo tengo lejos de mí.

Camino lentamente

a mi cuarto y al poco rato mi puerta es tocada, cuando abro me encuentro con la

fría mirada de doña amargada que me tiende un sobre nacarado y voltea para retirarse.

Sierro la

puerta sin comprender un carajo de lo que pasa y vuelvo a sentarme en mi cama

con el sobre en mis manos. Lo abro y suspiro.

Genial.

Despedida.

Junto a la

carta de despido se encuentra un cheque con el pago del mes completo más uno

adicional.

Suspiro y

procedo a tomar mi maleta de debajo de la cama, meto las pocas pertenencias que

traje a este lugar y sierro con un suspiro. El uniforme de anime colegiala lo

dejo doblado en una esquina de la cama de la que es mi habitación y sin perder

mas tiempo salgo de la habitación. Me reúno en la cocina con la señora amargada

y sin mediar palabras me abre la puerta de salida para que me retire.

Mienta hago

lo que se espera de mí, veo a un lado, lejos en la puerta que comunica la

cocina con el resto de la casa, al helado napolitano que me mira con sus manos

en los bolsillos y la mirada mas seria que pude llegar a ver en su faz. Lejos de

sentirme intimidada o algo por el estilo, una reconocible excitación recorre

mis entrañas mientras me alejo de la enorme mansión sintiendo el peso de esos

ojos chocolates acaramelados.

El camino

hacia la calle se hace eterno, cada tanto me topo con la mirada de algún uniformado

que porta sus ametralladoras como si se tratara de un ramo de rozas y me mira

sin ningún tipo de expresión en la cara. Estos si que saben lo que hacen,

intimidan con solo una de esas miradas frías.

Miro una

ultima ves la fachada lejana de la gran mansión, soy un desperdicio como agente

encubierto. Mas que averiguar algo sobre esta particular familia, no he obtenido

nada.

Subo mi trasero

a un taxi y me dirijo a mi departamento en la ciudad. Luego de pagar la tarifa

bajo y mientras remuevo el contenido de mi bolso en busca de las llaves, veo

que se estaciona una camioneta con vidrios polarizados cerca de mi ubicación. Miro,

pero no puedo adivinar quien es.

Restándole importancia,

ya que se puede tratar de alguien que pase a recoger a alguien en el vecindario,

mas teniendo en cuenta que el complejo de departamento que esta al lado del mío,

cuenta con más de veinte monoambientes.

Entro a mi locación

prendiendo las luces, el olor a encierro es tremendo, por lo que mientras me

despojo de la peluca abro las ventanas para que corra el aire. Llevo mi maleta

a mi habitación y me quito la ropa, necesito un baño relajante con una copa de

vino.

Mi idea de

baño relajante queda pospuesta al percatarme que no cuento con vino y nada

parecido además de que mi alacena esta despejada. Polillas salen de los

anaqueles.

Bien, un

baño primero y luego una escapada al super veinticuatro siente de la esquina

para surtir ese espacio desértico de mi despensa.

Termino de

bañarme, me visto con algo cómodo y dejo mi cabello suelto para que respire

luego de pasar por días escondido debajo de mi peluca, necesita respiro y

soltura. Tomo mi bolso y calzando solo una ojotas negras me dirijo al super de

la esquina.

Si mis

amigas me vieran con estas fachas apuesto a que me medirían la temperatura o me

mandarían al médico, rio dándome cuenta de que echo de menos a mis queridas

amigas. Ya hace casi un mes que no las veo y tener solo conversaciones telefónicas

no basta.

Creo que es

momento de volver a casa y dejar este ridículo intento de agente encubierto que

lo único que logro es meterme en problemas en vez de solucionarlos.

Listo, ya

se cual es mi siguiente objetivo, presentar un informe de lo que puede

recolectar de mis días es esa mansión y luego volver a mí hogar y tener esa

salida que hemos pospuesto con las locas de mis queridas amigas.

Más populares

Comments

Ana Arelys Cabrices Rodil

Ana Arelys Cabrices Rodil

/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/

2024-11-20

0

Sandra Mora

Sandra Mora

a como jodes con tus correcciones ya deja de leer mejor....che

2024-09-28

1

Lourdes Mendez

Lourdes Mendez

que loca en todo lo que piensa que barbaridad 🤦 😡 😐 🙄 😒 😑

2024-08-12

1

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play