Cap.8 Tiempo

...Entregada a la Princesa....

...Cap.8 Tiempo...

Una semana, ese es el tiempo que ha transcurrido desde que llegué aquí. Aunque mi intuición me advirtió de los peligros venideros, no sentí nada al respecto en realidad. Durante este lapso, la Joven Princesa no apareció frente a mi cuarto, tampoco intercambió palabras conmigo; aún si nos cruzamos de frente, no había reacción alguna. Tal vez otras cosas más importantes la tengan ocupada, pero eso no es de mi incumbencia. Ella puede hacer lo que le dé en gana siempre y cuando eso no me afecte de alguna manera, tanto física como psicológicamente.

Aparte del tema de la Joven Arrogante, comprendí algo de las sirvientas, y eso es que No todas me repudian. Conocí y conversé con algunas a las que les caía bien, ya que era una chica de más o menos su edad. Me hice amiga de dos de ellas específicamente.

Una de ellas es Laía, sirvienta ayudante de 19 años de edad. Su trabajo principal, a parte de regar las flores del jardín, es cambiar las ropas de la princesa cuando ésta lo solicita. Aunque ahora, por mandato de la misma Princesa, es a mí a quien tiene que asistir de ahora en adelante. Pensé que un cambio repentino de la Joven Arrogante a mí la afectaría, causando con esto molestia, pero no fue así. Más bien, la noté a gusto conmigo el primer día que vino a ayudarme. Laía de seguro sabe adaptarse a los nuevos entornos.

— ¡Ah! Kleir, que envidia~ No puedo dejar de pensar que tú cuerpo es perfecto. ¡Estoy segura de que sería completamente divertido vestirte~! — Esta es Laía, una chica bastante expresiva y directa. Mestiza de ojos claros y cabello de color negro tal cual la noche, no mucho más alta que yo. Es una persona agradable y graciosa, una belleza total.

— Vamos, Laía, no deberías presionar de esa forma a Kleir, muy bien sabes que ella no es ese tipo de mujer que le gusta vestirse extravagante o maquillarse — Y, la segunda, Isabel. Encargada de la limpieza en mi habitación, aunque no haya mucho que limpiar, ayuda a Laía a cambiarme de vez en cuando. De 18 años de edad, según lo que me ha dicho cumple sus 19 unos meses antes que yo, así que es mayor. Isabel es un poco más pálida que Laía y yo, siendo casi del mismo color que la Princesa. En cuanto a sus ojos, son oscuros, al igual que una sombra, y su cabello es incluso más claro que el mío, llegando a un punto casi mono. Es la más baja de las tres, midiendo unos centímetros por debajo de mí y varios por debajo de Laía; siendo igual de hermosa que ella.

Ambas, Laía e Isabel, son igual de agradables, pero Isabel es un poco más seria a veces. Algo de lo cual se burla su contraria cada que tiene oportunidad. — Wah, que seria~ A Kleir 100 por 100 le gustaría que la cambie tantas veces en un solo día, como a una muñeca, cierto!? — Dijo algo cerca tomándome de las manos con los ojos brillosos. Cómo creo que mencioné anteriormente, Laía suele ser algo… intensa la mayor parte del tiempo.

— Em… ¿No crees que sería demasiado? Cambiarse tantas veces en un solo día es un poco… — Intento no ser tan directa con mi comentario, algo que no va para nada conmigo, para no lastimarla.

Isabel posa su mano en el hombro de Laía mencionando un "Te lo dije", para luego volver a su trabajo. — ¡Hmp! ¡No tienes porqué resaltar eso! — Algo frustrada, se escabulle por la espalda de Isabel sin que ésta lo note, agarrando y presionando sus pecho en forma de "venganza". — ¡Toma esto, pechugona con cara de póker! — Decía mientras masajeaba los melones de su contraria, esta respondiendo con un "O-oye, deja de hacer eso, jajaja", tomándose con gracia las acciones de la más grande.

— Seguro que son cercanas. Deben conocerse desde hace mucho tiempo — Fue lo que nació en mi mente al ver esa escena. Cuando vivía en el pueblo nunca pude gozar de una verdadera amistad, alguien cercano con quién tratarse así. Solo "amigas" y nada más, nunca logré llamar a alguien "mejor amiga" antes. — Incluso ahora es gracioso que apenas esté haciendo verdaderas amigas al ser traída aquí jaja — Me da un poco de risa, ya que por más que me esforzaba en hacer muchas amistades casi nadie me prestaba atención.

— Uh? Kleir, qué es tan gracioso? — Preguntó Isabel, dejando de jugar con Laía. "Nada, es solo que me pareció algo curiosa su relación. ¿Desde hace cuánto que ustedes dos se conocen?" fue mi respuesta y cuestión al mismo tiempo. Ellas se miraron entre sí, sonrieron y luego dijeron al unísono "¡Desde siempre!".

.......

Este Reino tiene entre sus raíces más longevas un centenar de misterios sin resolver. Muchos de ellos involucrando otras ciudades y continentes. Pero ninguno de estos ha sido realmente importante o influyente en los habitantes del reino como la interrogante más grande de todas, aquella que se ha mantenido en la mente de muchos *Liberces hasta la fecha de hoy:

...¿Qué del paradero de la Reina, Dianne?...

Poco después del nacimiento de la joven Princesa, se le fue informado al reino el fallecimiento de la Reina de Libern, Dianne, durante el parto. Fue un día de dicha y luto para todos los ciudadanos. No obstante, muchos de los ciudadanos en luto, inconformes con las palabras del Rey, intentaron buscar sus propias respuestas sobre el asunto de la Reina.

En muy poco tiempo, estas mismas personas llegaron a la conclusión de que la Reina no había muerto durante el parto, más bien había desaparecido. Esto, claramente, había sido rechazado por muchos, ya que no tenía consistencia alguna esas absurdas especulaciones. Pero ellos se encargaron de mantener la llama encendida, para de esa forma llegar al verdadero suceso tras el nacimiento de la Pequeña niña del amanecer; Hija de Varzas, Elizabeth.

.......

— Bueno, Laía y yo, al igual que la joven Ama, nacimos aquí. Nuestras madres eran conocidas y amigas antes de que nosotras naciéramos, así que era cuestión de tiempo para que nosotras lo fuéramos también — Tomadas de la mano y sonriendo la una a la otra, manteniendo su amistad desde antes de conocerse. Verdaderas amigas destinadas a ser.

— … espera, ¿Ustedes nacieron aquí? — "Por supuesto" comentó Laía al instante. — Ellas nacieron aquí, y tienen más o menos mi edad. Eso significa… — Yo no soy especialmente una creyente de las conspiraciones de otras personas, sus creencias o especulaciones. Pero hay algo, una única cosa que se ha mantenido en mí desde que lo escuché por primera vez.

..."Dónde está la Reina?"...

Si en verdad ellas llevan aquí desde que nacieron, entonces de seguro que lo habrán escuchado, sobre el misterio de la Reina Dianne; Madre del Amanecer. — Ah… Chicas, q-quisiera hacerles otra pregunta — Algo inquieta, las miro a las dos. "Si?" Agregan antes de que siga. — Es sobre algo que sucedió hace mucho, me preguntaba si habrían escuchado algo al respecto… — "A qué te refieres?" Cuestionó Isabel. — ¡Hablo de la Reina de Libern, y el misterio que conlleva el nacimiento de la joven Princesa…! — Dije todo de una sola vez, con los ojos cerrados, para así no ver su reacción; los fui abriendo poco a poco.

No recibí respuesta alguna, así que abrí los ojos con más rapidez. Al terminar, lo que ví no fue más que la cara de Laía e Isabel en total impacto. Congeladas, haciendo una expresión indescriptible.

Se quedaron quietas y sin decir una sola palabra por un rato. Así que tuve que hablar primero: — Chicas? ¿Les sucede algo? — Decía mientras las movía un poco de los hombros. Ellas reaccionaron al instante. — ¿Qué les sucedió? Ambas se quedaron con una cara de espanto por un tiempo — Ninguna dijo nada, más bien, no sabían qué decir.

— … ¿Cómo sabes del misterio de la Reina? — Dialogó Laía primero. "Para los habitantes del reino sería raro no saberlo" Dije, pero ella no siguió. — … —

¿Eso quiere decir que ellas saben algo al respecto?. No quiero presionarlas para que respondan, aún si eso significa quedar con este sentimiento inconcluso dentro de mí, no lo haré.

Lo que no sabía era que ellas mismas me lo dirían sin que yo las presionara para hacerlo. — … La verdad es que… —

...[...]...

...[Dos horas después, en el Camino de las Rosas cerca del Jardín principal]...

Ahí estaba yo, presente en cuerpo, pero no en mente. ¿Cómo podría estarlo después de haber escuchado lo que Laía e Isabel me contaron? Quedé en completo shock al escuchar sus palabras. — Así que eso fue lo que le sucedió a la Reina… no lo esperaba para nada — Ninguna de las especulaciones de aquellas personas se acerca a lo que sucedió en realidad, por lo menos No en su totalidad. — También, lo que dijeron sobre la Princesa. Ella ni siquiera-… — Mi mente había volado más allá del cielo, solo se dejó caer cuando también me caí en la realidad; había chocado con alguien. — R-realmente lo siento, mi mente estaba en otra parte, así que no me fijaba por dónde estaba cami-... nando… — Era obvio con quién había tropezado, sólo había una única chica en este castillo, no, en este reino con ese color llamativo de cabello y esa era la joven Princesa. — Este… yo… — No tenía idea de qué decir, no después de haber escuchado aquello.

Las dos aún estábamos en el suelo, algo así como una medio encima de la otra, no de forma vulgar. Ninguna de las dos dijo algo, nada.

Al pasar los segundos, el ambiente se ponía cada vez más denso. Las oportunidades de hablar o de por lo menos de ir una sola palabra se iban cada vez más, quedando así en un silencio incómodo y absoluto. Hasta que fue ella quien habló primero. — ¿Cómo… has estado? — Dijo, mientras me miraba fijamente, no parecía querer apartar sus ojos de mí.

— Bien, creo… — Fue lo único que se me ocurrió decirle en el momento.

Y así fue como ambas, la Princesa Arrogante y yo, intercambiamos palabras antes de la catástrofe que con las nubes de lluvia se avecinaba. Fue nuestra pequeña y extraña calma antes de la tormenta.

¡Toc toc! El portón sur había sido golpeado por lo que parecía ser un viajero encapuchado. Cumpliendo con su trabajo, el guardia a cargo preguntó a este qué era lo que venía a hacer en el castillo; desde lo alto de la muralla que separaba al Bosque del Castillo. — Nada en particular, solo vengo a traer un pequeño regalo para nuestro querido Rey, jaja —

.......

...Una revelación, una joven conversación y una repentina aparición ¿Detrás de la capucha del aventurero se encuentra una desconocida mujer, quién es?...

...Continuará....

[*Liberces: Gentilicio de los ciudadanos de Libern]

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