Sandra nerviosa puso las luces de emergencia, rezando para que fueran visibles por la fuerte lluviaque estaba cayendo, se preguntó como podia ser tan tonta regresar por una carretera sola, solo por llegar en menos tiempo.Tal vez tendría suerte y pasaría algún
carro de policía o alguien que la ayudara, si no, no sabía qué iba a hacer y más con su hijo, el despertó y le dijo:
LIAN: Mamá, ¿qué pasa?
SANDRA: el carro se ha parado, cariño no te muevas, voy a ver si puedo arreglarlo.
Intentó arrancar de nuevo, pero no sirvió de nada. Y el celular estaba que se apagaba. Tendría suerte si pudiera hacer una llamada antes de que se apague del todo.
Podía esperar que pasara algún carro, pero estaba lloviendo muy duro solo le quedaba una opción haciendo una mueca, buscó la tarjeta de Elias en el bolso y marcó el número conteniendo el aliento, tenía que contestar, tenía que hacerlo.
Elias había vuelto a la casa a las siete, estaba cansado.
A las ocho el bajo a la cocina donde estaba la nana preocupado le preguntó:
ELIAS: ¿Dónde está Sandra y Lian?
NANA: ella Se llevo Lian a un cumpleaños, pero se está haciendo muy tarde. Ya debería haber vuelto, esta lloviendo muy fuerte.
ELIAS: ¿Le han traído el carro nuevo?
NANA: sí, pero ha hecho que se lo llevaran, se fue en su viejo carro.
ELIAS:debí haber imaginado que Sandra sería demasiado orgullosa como para aceptar el regalo.
El preocupado pensó, si les había pasado algo con esa fuerte lluvia, o ¿será que están esperando que deje de llover?
El sonido del del celular interrumpió sus pensamientos y contestó.
ELIAS:📱 hola
SANDRA: 📱 ¿Elias?
La voz de Sandra se escuchaba lejos y el solo pudo entender que le había pasado algo a su carro.
ELIAS: 📱 Sandra ¿Dónde estás?
La comunicación se cortó en ese momento y, aunque intentó volver a hablar con ella, se iba a buzón de voz.
Seguramente se había quedado sin batería, pensó. ¿Cómo no había previsto algo así? Sandra Contreras iba a tener que escucharlo cuando la encuentre, si la encontraba antes de que le ocurriera algo.
Elias subió a la camioneta, mientras conducía no dejaba de imaginar todo tipo de horrores, el carro de Sandra tirado en medio de la carretera, Sandra y Lían muertos de miedo y de frío o peor, amerced de algún delincuente.
No le había dicho dónde estaba, pero debía dirigirse a la mansión, de modo que estaría en el carril contrario. ¿Habría dejado las luces encendidas? Si no era así, otro carro podría golpearla por detrás y…
ELIAS: ya elias, deja esos malos pensamientos.
Elias cuando vio un carro parado dio la vuelta a para colocarse detrás y, dejando las luces encendidas, bajó de la camioneta y se acercó al carro con el corazón encogido. No había movimiento en el interior, ninguna señal de vida, la fuerte lluvia no lo dejaba ver bien, los
vio en cuanto abrió la puerta. Estaban abrazados, los dos vivos y a salvo. Gracias a Dios.
Elías cargo a Lían para llevarlo a la camioneta cubriéndose con un paraguas, después se lo dio a Sandra para que también se cubriera hasta llegar a la camioneta.
Desde el interior de la camioneta, Sandra observaba a Elías bajo la lluvia empujando el carro hacia fuera de la carretera, eso era para que nadie chocara.
Cuando Elías se subió a la camioneta empapado del fuerte aguacero, Sandra se dio cuenta que estaba muy rabioso pero no le decía nada, el tenía
razón, porque lo que había pasado en parte era culpa suya.
Sandra miró a su hijo, se había quedado dormido después de comer una galleta.
Era su obligación cuidar de Lían ¿Cómo podía haberle hecho pasar por algo así?
Elías se quedó un momento estacionado, mirando el carro de Sandra.
Así era como lo había visto siempre, pensó Sandra, Cristian había sido el hermano sociable, siempre rodeado de amigos, Sandra se preparó para la pelea que iba a tener por no haber aceptado el carro.
Elías arrancó en silencio con los labios apretados, Sandra fue la que rompió el incómodo silencio.
SANDRA: lo siento, Elías.
ELÍAS: deberías sentirlo.
Le dijo sin apartar los ojos de la carretera.
ELÍAS: té arriésgate con el niño en ese viejo carro, has tenido suerte de que no les haya pasado algo peor. ¿Por qué no has aceptado el que te había comprado?
SANDRA: ¡tú sabes por qué!
ELÍAS: lo que paso no tiene nada ver, solo quería que Lían y tú andarán en un carro seguro ¿Qué?
hay de malo en eso?
SANDRA: ¿Qué hay de malo en eso? Lo malo es que no me has preguntado y yo no tengo por costumbre aceptar regalos tan caros especialmente de un hombre con el que acabo de…
Ella no terminó la frase porque se sentía avergonzada.
ELÍAS: ¿Por eso lo has devuelto?, ¿por lo que pasó anoche? ¿Has pensado que era una especie de pago? Por Dios bendito Sandra…
SANDRA: ¿Qué iba a pensar? He decidido mudarme a tu casa por Lían, pero no voy a dejar que me compres, no voy a ser tu amante.
ELÍAS: no me lo puedo creer Sandra, mi intención no era comprarte, solo compré el carro por la seguridad tuya y del niño.
SANDRA:! Si eso es verdad¡me gustaría hacer una sugerencia.
ELÍAS: ¿Cuál?
SANDRA: los dos estamos de acuerdo en que necesito un carro más seguro, así que la semana que viene iré contigo a un concesionario y elegiré un carro seguro y sólido, pero que cueste mucho menos que el que me habías comprado tú.
Si no te importa prestarme
El dinero para dar la cuota inicial, pero te lo devolveré. Tiene que haber algo que pueda hacer en la mansión.
ELÍAS: está bien, ¿Qué tal se te da llevar las cuentas?
SANDRA: llevo las cuentas de mi negocio muy bien.
ELÍAS: entonces, tienes un trabajo si lo quieres, Las cuentas de lo que se realiza en la otra parte de la mansión necesita más atención de la que yo puedo prestarle, y me vendría bien tu ayuda. Mañana decidiremos las horas y el sueldo. Y
vamos a dejar clara una cosa , lo de anoche fue estupendo para mí, y espero que también para ti, pero fue un encuentro sin ataduras. Podemos
repetirlo cuando quieras, pero solo si también es eso lo que tú quieres.
En cuanto a eso anticuado de no querer ser mi amante…
SANDRA: en lo que a mí respecta, anoche no pasó nada. Y ya que estamos aclarando las cosas, hay algo que quiero que entiendas, Lían
es mi hijo, no el tuyo. Si este arreglo no funciona y decidiera marcharme, él irá conmigo.
ELÍAS: los dos queremos lo mejor para Lían, por él
momento, tendremos que confiar el uno en el otro.
SANDRA: muy bien.
Sandra no sabía lo que significaba eso, la respuesta de Elías podría entenderse de muchas maneras. ¿Estaría planeando echarla de allí para quedarse con Lían?
Ella miró su cara de nuevo. Elías sabía cómo conseguir lo que quería y había heredado el carácter de hierro de su madre.
Unos minutos después llegaron y Elías sacó al niño del carro y lo llevó a la cama. Salió sin decir una palabra.
Sandra logró cambiarle de ropa sin despertarlo, pero se le ocurrió entonces que no le había dado las gracias a Elías por haber ido buscarlos en medio de una fuerte lluvia, y seguramente no
Volvería. Se habría ido a su cuarto.
Estaba arropando a Lían cuando escuchó la puerta abrirse, ella miró y era Rudy que entró para
acostarse sobre la alfombra.
Sandra salió al pasillo y vio que Elías iba para su cuarto y lo llamó:
SANDRA: Elías, espera.
Suspirando, él se preparó para otra discusión pero no estaba con ganas de seguirla.
ELÍAS: estoy agotado Sandra.
SANDRA: no solo quería darte las gracias, podría habernos pasado algo en la carretera.
Elías tuvo que contener el impulso de tomarla entre sus brazos y besarla hasta quedarse sin respiración.
Él pensó si ¿Sabrá Sandra el susto que me había dado o el alivio que había sentido al ver que estaban bien?
Esa noche se había dado cuenta de lo importante que eran para él, más importantes de lo que estaba dispuesto a reconocer.
Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no tocarla, porque si lo hacía estaría perdido.
ELÍAS: ve a dormir que ya es tarde y hay que levantarse temprano.
SANDRA: ok de acuerdo, buenas noches.
ELÍAS: buenas noches Sandra.
Cada uno fue a su cuarto y él la imaginaba entre sus brazos.
Cada día que estaba con Sandra era una batalla, pero tenía que hacer lo que debía por ella, por su hijo y por su madre también.
Nunca podría compensarlas por la muerte de su hermano, pero intentarlo sería la única forma de redimirse.
Sandra estaba agotada, pero seguía con el pulso acelerado por solo recordar las palabras que le había dicho Elías.
"Podemos repetirlo cuando quieras, pero solo si también es eso lo que tú quieres" ¿Era eso lo que quería, otra noche de sexo sin ataduras?
«¿Estás enamorada de él?».
La pregunta de su prima no tenía sentido.
Sandra sabía lo que era el amor porque había amado a Cristian con todo su corazón y lo que
sentía por Elías era otra cosa no sabía si era ¿Deseo? ¿Lujuria?
"Podemos repetirlo cuando quieras" ¿Sería tan fácil y tan maravilloso?
No, era absurdo otra noche con Elías la debilitaría aún más y, aparte de un placer fugaz nada bueno saldría de ello.
Suspirando, se puso su pijama y se metió en la cama.
Ella quería otras cosas de la vida, un hogar propio, hermanos para Lían y un hombre que la quisiera de verdad y ese hombre no sería Elias.
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Comments
Lesly Argumelo
Sandra estas enamorada de Elias
2024-06-14
1
Beda Lourdes
están jugando con fuego y se quemarán
hablén hablén pogan los puntos sobre
las IES yaaa por fa autora grata novela felicitaciones que continúen los logros
2024-03-05
2
Rosi Martinez
jajajaja jajajaja 🤣 🙊 🙈 😂 😅 Sandra el fuego 🔥 🤣 😂 que soltais los dos es muy pero que muy peligroso
2023-12-10
7