Capitulo 19

Se lanzó para adelante y saltó lo más alto que pudo. Él aterrizó en la casa con un movimiento brusco, tal que las tejas de la misma se rompieron un poco, casi provocando un desequilibrio de su parte.

Estaba realmente equivocado al pensar que no había ningún problema en pelear contra todo un grupo de Lizardmans cuando tomó su arma y la blandió por ahí y por allá. Viéndose incapaz de soportar una repentina fatiga, que tropezaba sus movimientos, comenzó a correr por los tejados de las casas con agilidad.

Su aliento estaba acelerado. El sudor de su frente se le clavaba en los ojos, así que movió su cabeza molestosamente para escurrir el sudor por los lados.

Saltaba con todas sus fuerzas, dando piruetas en el suelo, en el aire, con tal de llegar más lejos, aunque fuera solo un poco. Pero los sonidos primitivos y de las armaduras de sus perseguidores no disminuyeron. Sonaron cercanos atrás de él, como si estuviesen siendo igualmente agiles que Noah.

“¡¿Cómo pueden moverse tan bien con esas armaduras?!”

Le dolían los pulmones y jadeaba como si estuviera desesperado por oxígeno. La boca de Noah estaba abierta de una manera desagradable. Y, por si fuera poco, los dolores musculares iban gradualmente aumentando, dejándolo sin poder moverse como quisiera.

-Que horrible expresión…

Escuchó la voz de Beatrice a su costado, giró su cabeza para verla pero en el siguiente instante la regresó para fijarse en su frente. Ella se había logrado materializar otra vez

-¡Cállate!

Noah inmediatamente se arrepintió de su uso innecesario de oxígeno mientras dio un salto con una pirueta para llegar bien a la siguiente casa, y a su vez, estaba cargando con Beatrice en sus brazos.

Habían transcurrido unos veinte minutos desde que se había separado del grupo de supervivientes, Noah en un principio estaba luchando bastante bien, y como él quería, pero notó que cada uno de sus movimientos le estaba cansando más de la cuenta.

Un dolor que no se quiere imaginar tener que pasar, el ser despedazado vivo.

-¡¿No puedes dejar de ser una carga?! ¡Intenta desaparecer como lo haces normalmente!

-No puedo…Si lo hago, vas a desplomarte.

-¿De qué estás hablando? ¡Me voy a desplomar por tener que cargarte!

-Tonto…estoy compartiendo la energía que recuperé para que continúes. Eres patético por no darte cuenta.

Beatrice lo insultó, molesta de que la llamaran carga cuando solo estaban ayudando a su manera.

Al estar en una forma invisible e intangible, ella pudo recargar el suficiente maná y energía física para materializar su cuerpo físico. Lo que no contó mientras descansaba, fue la resistencia de Noah en el combate.

Él había utilizado la magia que le otorgaba Beatrice para sacar a unos veinte Lizardman de la existencia. Las cosas habían ido bien hasta ese punto, pero Noah de repente perdió sus fuerzas y no podía usar su Ki. Beatrice, apareciendo oportunamente, lo salvó de ser rodeado y le hizo que la cargara mientras huían.

De no haber sido de esa manera, los Lizardman los hubiesen rodeado y ahora mismo estaría siendo devorado por ellos.

-Es casi impresionante usted…lo patético que puede llegar a ser.

-¡Eres una descarada incluso en estos momentos! ¡Y mierda! Ahora mismo estoy siendo… ¡…!

Noah, en su último salto, notó que en el suelo vio a una figura que le era completamente familiar siendo perseguida. El temor en su cuerpo estaba llegando, por un sentimiento de creer que no llegará a tiempo.

No, incluso si llegara a tiempo, aún estaba siendo perseguido por los Lizardman de atrás. Bajar de los techos significaba terminar siendo rodeado por el enorme grupo de reptiles humanoides.

-¡Carajo…no tengo tiempo para pensarlo!

Sin tiempo suficiente para decidir su próximo movimiento, decidió saltar del tejado y bajar al suelo para rescatarla...

La pobre chica que estaba huyendo, no era más ni menos que Amra, la mujer élfica que ha estado intentando evitar todo este tiempo.

-¡Ow...!

Mientras bajaba, Noah la escuchó soltar un gemido doloso del mordisco que recibió de un Lizardman en su hombro derecho.

Uno de ellos que estaba rodeándola, la atrapó del brazo. El terror agudo se hundió profundamente en la mente de Amra, haciendo que su expresión fuera muy pálida, con unas cuantas gotas de lágrimas mostrándose en sus ojos.

Aunque a ella, en esos instantes que vio pasar su vida a través de sus ojos, se le calmó su corazón de repente…Como si ya no le importara.

Sus ojos fueron cerrándose lentamente mientras las fauces de un Lizardman estaba tan cerca de su rostro, que podía oler el nauseabundo hedor de su aliento. Pero antes de que sus afilados colmillos entraran en contacto con su garganta, la cabeza del lagarto humanoide pasó volando ante sus ojos, la sangre se salpicó en la cara de Amra.

De igual forma, los otros dos Lizardman que estaban a sus costados fueron decapitados y lanzados lejos de ella.

-¿Eh?

Cuando sus ojos se abrieron por completo, la cantidad de cuerpos muertos en ese instante la sorprendió, pero en el momento comprendió quien era el causante. La silueta de Noah estaba al frente de ella, sosteniendo la espada y a Beatrice, la hoja de su arma estaba manchada de sangre.

En el momento en que sus ojos se encontraron con esa mirada agotada, Amra se le estaba acercando lentamente por un estallido de emociones que le generaba una incomprensión de la situación en la que estaban.

Sin embargo, Noah no estaba de acuerdo con esa reacción de ella, inmediatamente tuvo que dejar caer su espada y tomar de la mano a Amra para forzarla a correr rápidamente en una dirección contraria a sus perseguidores.

-¡Carajo…!

Él se dio cuenta que casi no le quedaba energía. Allí, en medio de una persecución, sin haber llegado a su destino, con una mano forzando a correr a una chica, un brazo alrededor de otra a la cual tenía que proteger y mantener consigo para no caer desplomado en el suelo…

“Si uso mi caballero de sangre quizás dure más tiempo pero…Mierda, no es una opción en este momento”.

-Me mentiste…

De repente, Noah oyó una voz desde atrás.

Amra, todavía sosteniendo su mano, habló en un tono ligeramente apagado, dándole a entender a Noah con esas palabras de que se enteró de la verdad.

-¡No es el momento, Amra! ¡Luego critícame todo lo que quieras cuando estemos en un lugar seguro!

Noah no podía descifrar con seguridad todo lo que ella estuviera pasando en este momento, ni siquiera verle la expresión, pero claramente no era una la cual él quisiera presenciar en el momento. Lo único que está pasando por su mente es encontrar un lugar donde dejarlas a ambas a salvo, y descansar un poco para recuperar su aliento.

Luego de estar huyendo con ellas dos durante unos minutos, más adelante logró ver un carruaje lleno de tarros…Él reconoció que eran esos tarros. Eran de aceite.

En su mente se le cruzó una idea bastantes descabellada.

-¡Amra, corre más adelante!

-…Esta bien…

Haciéndole caso a Noah, con poca motivación, ella se adelantó porque este estaba disminuyendo su velocidad. Algo que notó él cuando la vio adelantarse, es que estaba sangrando por su hombro, aunque no parecía ser un sangrado que peligrara su vida por el momento, necesitaba primeros auxilios.

-Mierda…

-¿Qué planeas hacer…Noah? – Preguntó Beatrice en un tono débil de voz.

-Bueno, algo que hará un espectáculo de fuego artificiales.

La respuesta inesperada de Noah hizo que Beatrice levantara una ceja. Él la acomodó, cargándola como una princesa, mientras corría moviéndose a un costado lentamente, en dirección del carruaje.

-Si fallamos, estaremos en graves problemas.

-Ya estamos en problemas…

-¡Bueno, más graves de lo que ahora estamos!

-…Esta bien. Voy a confiar en tu juicio.

La confianza de Beatrice no era lo suficientemente grande para Noah, pero no era tiempo de estar siendo quisquilloso. Sólo tenía una única oportunidad.

Mirando más adelante, vio a Amra que ya había pasado el carruaje y se encontraba a una distancia considerablemente segura. Teniendo la primera parte de su plan segura, Noah dio un salto para terminar encima del carruaje. No, no era correcto decir que estaba aterrizando sobre él, sino que lo estaba traspasando.

-¡Ahora!

-¿…?

Beatrice tenía una mirada muy confundida en su cara cuando Noah la abrazó con su cuerpo en el aire, fue un abrazo que la cubrió por completo, pareciéndose como una bola humana.

No había dudas de que nunca se le pasaría por la mente de que algo así estuviera pasándole en el momento…En sus recuerdos, no encontró nada similar, era la primera vez.

Sin embargo, todo ese procedimiento simplemente fue para mitigar algo que Noah había arrojado al carruaje lleno de tarros de aceite. Una esfera de fuego cayó sobre el carruaje, llegando a impactar contra el aceite y encendiéndolo.

En el mismo momento cuando el aceite se prendió en llamas, un aura dorada rodeó el carruaje, provocando una fuerza aplastante. En el interior, se notaba que había un cambio extraño rápidamente, como que el humo que se iba a extender hacia arriba se quedó atrapado.

El Ki de Noah estaba acelerando un proceso de acumulación de calor casi instantáneo. Estando casi a punto de tocar el suelo, él hizo una pirueta rápida para poder tener su campo de visión sobre sus perseguidores, los cuales estaban muy cerca del carruaje.

Noah abrió su mano cuando los vio, con ese gesto tan sutil, el Ki que rodeaba el carruaje se desvaneció y entonces…  todo el humo que se generó dentro de la esfera de Ki salió disparada, acompañada de una explosión no tan potente, sin embargo, suficiente para dispersar el humo como él quería.

El grupo de Lizardmans fue golpeado por este humo, más una sensación muy caliente de vapor y fuego quemando su piel. Pero eso no era lo más peligroso, sino que cuando respiraron el humo, sus pulmones comenzaron a arderles como nunca.  Un dolor ardiente que era insoportable, incluida con la falta de respiración.

Rodando en el suelo unos metros al aterrizar, Noah hizo un movimiento ágil para ponerse de pie sin lastimar a Beatrice, aunque ella estaba algo mareada por los giros repentinos. Veía todo el mundo de lado a lado cuando sus ojos se abrieron.

-¿Q…Que es eso?

La voz sorprendida y horrorizada de Amra se escuchó detrás de Noah. Ella se llevó una mano a su boca por el nauseabundo escenario que estaba en frente de ella.

Varios aullidos de dolor del grupo de Lizardman, escupitajos de sangre que venían de sus pulmones, ataques incontrolados de temblores en todo su cuerpo. Esas criaturas estaban muriendo de una forma muy cruel por todo el humo altamente tóxico que estaban inhalando.

Era el infierno en la tierra para Amra ese escenario.

-El humo que vez es toxico, con cubrir mi Ki cuando el carruaje se prendió en llamas, todo ese humo que vez contiene altas sustancias de monóxido de carbono.

-¿Monóxido de carbono?

-Bueno, para resumir, una sustancia que intoxica.

-Es…bastante inteligente de tu parte…

Dijo Beatrice alabando a Noah.

Él solo soltó un suspiro mientras se daba la vuelta para salir de ahí lo más rápido posible. Le dijo a Amra que lo siguiera, así los 3 terminaron huyendo de ese lugar para esconderse

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