Disculpe joven Liam, pero le gustaría acompañarme a tomar el té, si no es mucha molestia - *Dijo Angélica sonriendo*
- Oh pero yo.. yo no sé que decir, además tú padre no te castigará por tomar el té con un plebeyo - *Liam jugaba con sus manos muy nervioso*
- Descuida el no es de esas personas que se fija en el estatus, oh pero ahí viene mi padre, mejor hay que preguntarle - *Angélica fue hasta donde estaba su padre*
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- Y bien quien era el muchacho que necesita sanar sus heridas - *Dijo el Duque serio*
- Señor es aquel joven que está hablando con la señorita Angélica - *Señalo unos de los guardias*
El Duque Isaac vio aquel chico, su cabello era blanco como la nieve y sus ojos rojizos como el color carmesí, era extraño pues solo la familia Imperial tiene el derecho de recibir tan color de ojos, pero sale de sus pensamientos al ver que su hija Angélica corrió hasta el.
- Padre me das permiso de tomar el té con Liam, por favor - *Angélica decía dando saltitos de emoción*
- Pero quién es Liam?? - *Cuestión el Duque*
- Liam es el chico que llegó a la mansión por estar herido, bueno ya no está lastimado porqué yo lo cure con mi magia - *Angélica sonrió nerviosa*
Pero de pronto sintió una mano acariciar su cabello con mucha gentileza, al alzar la mirada pudo ver que el Duque le sonreía muy feliz por lo que hizo, su hija había sanado a una persona que no conocía y que no tenía un estatus, algo que solo lo hacen las personas de un buen corazón.
- Está bien te doy permiso, pero con la condición de que le digas a una doncella que le entregué ropa nueva y se de un baño para evitar que el no se enferme, de acuerdo - *Dijo el Duque*
- Si, descuida padre haré lo que me pides - *Angélica se fue corriendo de la emoción, hasta llegar con el chico el cuál le sonrió e hizo una reverencia ante el Duque*
- Guardias - *Hablo el Duque*
- Si mi señor - *Dicen ambos guardias*
- Necesito que cuide muy bien ese joven, tal vez sean supersticiones mías pero ese niño tiene un gran potencial - *Dijo el Duque mirando por última vez a Liam, para entrar nuevamente a su mansión*
Mientras Angélica tomo a Liam de la mano y se lo llevó al otro lado del jardín, ella quería agradarle a este joven pues al igual que el príncipe heredero es de gran utilidad para ella.
Ambos pasaron la tarde en aquella mesa hablando como si fueran los mejores amigos de toda la vida, a diferencia de Leonard, Liam era más tranquilo y comprensivo, era un chico tan encantador era una lastima que en el futuro jamás se casaría con alguien pues se concentraba tanto en su deber como comandante del ejército imperial que nunca se interesó en nadie más.
Pero su momento de paz fue interrumpido, por la presencia de otros dos jóvenes, era el principe Marcelo y el joven Duque Leonard, vaya coincidencia se decía Angélica por dentro ya que los tres hermanos estaban juntos nuevamente.
- Lamento interrumpir tu ¿cita? con este joven - *Dijo Marcelo sonriendole a Angélica pero mirando con total odio a Liam*
Esté al verlo no negara que sintió miedo por aquella mirada, pero algo le decía que Marcelo sentía algo por la joven y hermosa señorita que hace unos momentos le ayudo, por lo que le devolvería el favor protegiéndola de todos aquellos que la quieran lastimar, por lo que le devolvió una mirada retadora al príncipe.
- Gghhm, majestad no creo que sea apropiado mirar a un invitado de la señorita Angélica de esa manera - *Cuestionó Leonard*
- Soy el principe heredero así que tengo el derecho de cuidar de la señorita Angélica de todo aquel que se le acerque - *Dijo Marcelo mirando de mala forma a Leonard*
- Todos ustedes basta, no es necesario discutir - *Angélica se interpuso entre los tres jóvenes que se miraban de manera retadora*
Marcelo y Leonard quedaron sorprendidos por tal atrevimiento de Angélica pues ella siempre se iba a otro lado para evitar la confrontación entre ellos, pero extrañamente ahora los había enfrentado y los mirabas de manera fría, algo que los hizo sentir un escalofrío al ver aquella mirada tan retadora.
- Principe Marcelo acompáñame por favor necesito hablar con usted sobre un tema importante - *Dijo Angélica extendiendo su brazo para dirigirse hacia el príncipe*
Marcelo tomó su brazo y lo envolvió con el suyo, se dejó llevar por el momento aceptando gustosamente ir con ella, dejando completamente solos aquellos dos jóvenes los cuales se miraban de manera extraña pues algo muy adentro de ellos los llamaba no sabían porque, aunque Leonardo se sintió algo desconcertado pues el muchacho tenía unos ojos en tono rojizos algo que solamente es característico de la familia que pertenece al Imperio, y mirando su ropa y su cuerpo tan descuidado parece como si él fuera un simple sirviente y no alguien de la realeza.
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Angélica llegó a un lado del jardín que muy pocos conocían y que solamente ella podía ingresar, el príncipe quedó maravillado con eso pues sí lo llevo ahí significaba que tenías confianza y qué tal vez ella sentía algo especial por el.
- Majestad lo siento por llevármelo de ahí pero necesito decirle algo importante, sé que sonará loco pero necesito que usted me escuche - *Angélica lo miro con seria preocupación pues tenía miedo de ahuyentarlo o que la mirará de forma rara*
- Descuide nada que usted me diga podría perturbarme pero déjese de tanta intriga y dígamelo - *El príncipe Marcelo se lo dijo con una gran sonrisa en el rostro*
- Bueno vas a estar no sé si le han informado pero mi magia ha despertado y con ello también mis habilidades, el día en el que visite a la madre de Leonard osea la Duquesa Schell, descubrí que uno de mis poderes es poder ver la vida de la persona..- *Angélica lo miro el cual tenía una cara de fascinación pues pocas personas tenían aquellas habilidades eso significaba que ella poseía un don único*
- Señorita Angélica pero yo no le veo nada de malo a eso al contrario no sería algo...- *El príncipe no termino de hablar ya que Angélica lo interrumpió*
- No majestad no entiende, yo pude ver la vida de la Duquesa Schell y ella es una persona horrible - *En el momento que lo dijo se pudo notar la cara de desprecio que ella sentía hacia esa persona*
Esto dejó impactado al príncipe así que había pedido una explicación por ello, no porque le interesara la reputación de aquella mujer de hecho sospechaba mucho de ella ya que tenía tantas cualidades y era obvio que algo no estaba bien.
- Majestad y es por eso que lo cite aquí, quiero que usted me ayude a que la verdadera cara de ella sea descubierta, porque ella mató a mi madre - *Angélica noto algo extraño en su cara y sintió como lágrimas bajaban de ella*
Era algo muy común pues significaba que habían pequeños recuerdos o sentimientos que la verdadera Angélica tenía por dentro, qué no importaba que el cuerpo de ella hubiera sido poseído por otra alma ella siempre estara ahí nunca se iría y muy probablemente en algún momento regresaría.
- Pero majestad eso no es lo único que ella hizo, ese chico de cabello blanco y ojos rojos es hijo de la Duquesa, pero no de su esposo el Duque, ese joven es hijo de ella y de su Majestad el emperador, pude verlo en uno de sus recuerdos - *Ella hablaba con total dolor en su corazón*
Pero para su gran sorpresa el príncipe no dijo nada, lo único que pudo ver fue como el príncipe la abrazaba y la consola va en su pecho, mientras se le acariciaba el rostro y parte de su cabello para transmitir la tranquilidad y la calidez que él sentía cada vez que la miraba a los ojos.
- Descuide señorita Angélica yo buscaré la forma de hacer de que ella pague por lo que le hizo a su madre, y me aseguraré de que nada ni nadie la vuelva a hacer sufrir - *Dijo el príncipe mientras sonreía*
Angélica podía sentir como su corazón fuertemente palpitaba, sus mejillas se ponen rojas y sentía gran nerviosismo al ver aquella expresión del príncipe, pero lo que la hizo prácticamente quedar completamente cautivada por el fue un pequeño brochet que el príncipe colocó en sus manos, estaba hecho con las flores del deseo, aquellas flores que de un momento a otro unieron sus vidas de una forma impactante, mientras veía como el tomaba ambas manos y les daba un suave beso prometiendo darle toda la seguridad que ella quería....
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Updated 76 Episodes
Comments
Margarita Mamani
ella es la autora y sabe el significado de tomarle la mano a alguien del sexo opuesto, aún no entiendo que quiere lograr con eso
2024-10-27
0
Mabel Pines
vaya, habemus amor aquí 🤣🤣, y ella ni enterada.
2024-01-16
5
Tina Ixchiel Puthod
realmente es la escritora?
2024-01-16
1