Maggie
El día ha llegado y no puedo encontrarme más ansiosa. Miro el reloj sobre la mesa de noche, marca las seis de la mañana. No he podido dormir pensando en todo lo ocurrido durante los últimos meses.
La presión de nuestra familia, el compromiso, mi intento fallido de perder la virginidad, Sussie y sus ataques y Mickey…
Dios ¿Qué está pasando con nosotros?
Se que manejar nuestra relación como si fuera real ha sido parte de nuestros planes, pero ese beso de hace dos noches… fue… increíble… movió todo en mi interior…
Pero no puede ser, no puedo confundirme, esto es tan solo un acuerdo, es una farsa… los dos años pasarán, nos divorciaremos y él podrá hacer su vida con Sussie, o con quien quiera…
Él no me ama y yo no lo amo…
Salgo de la cama y me miro al espejo, el día de ayer estuve nuevamente en el Spa para un tratamiento de belleza que Bertha pagó como regalo de bodas. Mi rostro se ve diferente, mis cejas, mi cabello.
Suspiro y bajo las escaleras para buscar algo de comer.
-Buenos días Margareth- escucho la voz de mi abuela.
-Abue… me asustaste- le digo, -¿qué haces levantada tan temprano?
Ella sonríe y me dice
-No pude dormir mucho, estoy ansiosa por la boda, al igual que tu…
Preparo el café, una taza para ella y otra para mi, mientras esperamos que esté listo conversamos un poco.
-¿Has pensado lo que hablamos acerca de no quedarte sola mientras yo esté de viaje?- le pregunto.
-Ya te dije que no tienes de qué preocuparte, estaré bien- responde.
-De todos modos Bertha me ha dicho que estará pendiente de ti- le digo.
-Ya Maggie, tranquila… es mejor que vayas a ducharte y bajes a desayunar, la maquilladora vendrá en pocas horas y debes estar lista y descansada, tu ramo de flores llegó anoche, está hermoso- dice.
Suspiro al imaginar como estará todo decorado. Bertha y yo escogimos los colores para el evento, al principio fue un desastre, pero luego llegó la inspiración mientras veía el anillo en mi mano… blanco y amarillo topacio, en todo… la combinación es perfecta…
Decidí desde ese momento involucrarme más en la organización, al fin y al cabo si voy a casarme pues que todo sea a mi gusto y que por lo menos lo disfrute.
Subo las escaleras y al llegar a la habitación está colgado el vestido, ahora lo veo más hermoso que el día que lo elegí.
Estoy tan nerviosa y tengo la tentación de llamar a Mickey… no puedo negar que a veces temo que no se presente a la boda… eso sería muy pero muy vergonzoso y mi corazón se rompería en mil pedazos… No porque esté ilusionada o algo parecido, sino porque sería arrojar por la boda todo el esfuerzo de los últimos meses para que todo funcione… y claro, la más perjudicada y expuesta sería yo.
Tomo un baño de tina para relajarme un poco teniendo cuidado de no mojar mi cabello, ya que ayer fue lavado e hidratado para que pudiera ser peinado el día de hoy.
Al salir del baño me miro frente al espejo, completamente desnuda… he cambiado, un poco de cuidado hacen maravillas, mi vestuario también ha mejorado desde la cena de cumpleaños en la que Mickey me entregó el anillo.
Así que algo bueno me va a dejar este matrimonio y es el hecho de que ahora no temo vestir como cualquier chica de mi edad y ser catalogada dentro del estereotipo femenino común, soy bella a mi manera de vestir o a como lo determinen los demás, pero no puedo negar que el cambio es favorable..
Junto a la cama hay una pequeña maleta con lo que llevaré al viaje de bodas. Bertha y Sara insistieron en que llevara lencería seductora, lo acepté para poder acabar con la discusión, pero igualmente llevo mi ropa de dormir normal, nueva, pero a mi estilo.
Lo que sí he decidido llevar por mi cuenta son un par de trajes de baño de dos piezas, que no acostumbraba por lo general utilizar, al igual que algunos shorts y vestidos de verano más cortos. Tampoco quiero que si somos captados en alguna foto, luzca como una monja en luna de miel.
Miro el reloj, son las 10 de la mañana, bajo a desayunar y veo a mi abuela hablando por teléfono, se nota algo angustiada y al verme se aleja buscando privacidad.
Me siento junto a la isla de la cocina donde nuestra empleada ya ha servido mi desayuno.
-Buenos días señorita- me dice con una sonrisa.
-Buenos días Esther- le respondo.
-Quiero felicitarla por su boda, deseo que sea muy feliz- me dice.
-Oh gracias Esther, eres muy dulce- le digo.
Mi abuela se acerca y le pregunto
-¿Ocurre algo? te veo nerviosa…
Ella niega con la cabeza antes de responder
-No… nada… todo está en orden.
Luego de desayunar regreso a mi habitación, me acuesto sobre la cama para intentar descansar un poco, cierro los ojos y los abro al escuchar la notificación de un mensaje en mi teléfono.
-¿Estás segura de que tu “prometido” va a llegar?
Es un número desconocido
-¿Quién es? -pregunto.
-Tu peor pesadilla…
Bien, ahora si que no me gustó ese mensaje. Marco el número de Mickey, pero no obtengo respuesta. Un vacío se deposita en mi estómago. Recuerdo la llamada que hace poco atendía mi abuela y un temor se apodera de mi.
Llamo a Timmy y él responde casi de inmediato.
-¿Lista o estás arrepentida? fácilmente puedo ir a secuestrarte- escucho la voz risueña de Timmy.
-Hola Timmy… estoy preocupada…- le digo y le menciono lo del mensaje y la llamada que recibió mi abuela.
Timmy me dice que me tranquilice, que Mickey va a llegar a la boda y seguidamente me cuenta lo que sucedió.
Una mezcla de sentimientos se hace en mi interior… decepción porque Mickey me prometió que no la vería antes de la boda, tristeza porque aunque lo niegue, a veces este matrimonio me genera una estúpida ilusión, temor por la vida de Mickey y por lo que Sussie pueda llegar a hacer en el futuro…
-No debes preocuparte Maggie, créeme que tu prometido estaba enloquecido de sólo pensar que no podría llegar a la boda… hasta lloró ante la posibilidad de imaginarte allí sola esperando por él…- dice riendo.
-No te burles Timmy, me imagino que la situación lo debe angustiar tanto como a mi…- le digo.
-Si… seguro se debe a eso…- lo escucho decir.
-Debo colgar, ya pronto llegará la maquilladora- le digo antes de despedirme.
Al terminar la llamada me detengo por unos segundos a pensar… Es obvio que estuviera estresado, hemos hecho tanto esfuerzo para esto…
Por Dios Sussie ¿porqué no puedes entender que esto es solo una farsa?
Aún así una leve incomodidad se arraiga en mi interior al pensar en ella y en lo que pueda ocurrir de hoy en adelante.
Una hora después la maquilladora está aquí, encargándose de mi maquillaje y peinado, luego de haber embellecido a mi abuela.
Miro el reloj, 2:30, falta muy poco y mi corazón cabalga como loco dentro de mí…
Mi abuela sube con una taza de té para que me tranquilice.
-Bebe esto Maggie, es tilo, te ayudará con los nervios- me dice.
Bebo lentamente el contenido de la taza y al finalizar enjuago mi boca para que la maquilladora aplique finalmente el labial adecuado.
Al mirarme al espejo no me reconozco, el maquillaje es perfecto, sin ser hostigante o exagerado, resalta rasgos de mi rostro que ignoraba poseía. Mi cabello está recogido dejando solo unos cuantos mechones a lado y lado de mi rostro.
-Vamos a ayudarte con el vestido- dice mi abuela.
Lentamente lo ponen, lo ajustan y al final el velo, me calzo los zapatos y vuelvo a verme al espejo.
No puedo creerlo, soy otra persona la que está frente al espejo, sigo siendo igual de hermosa pero esta vez no puedo dejar de agradecer las maravillas que hace el maquillaje.
Volteo a ver a mi abuela que tiene los ojos llenos de lágrimas.
-Oh Dios, Maggie… tus padres estarían felices de estar hoy aquí.. eres tan hermosa… tan igual a mi amada hija- dice.
-Oh abuela, no llores que me harás hacerlo y se dañará mi maquillaje- le digo mientras la abrazo.
Luego de unos minutos bajamos la escalera. Esther está ahí y me extiende el hermoso ramo de flores blancas y amarillas. Camino hacia la sala y ahí está mi suegro esperándome. Al verme no puede evitar sonreír.
-Hermosa… no tengo más palabras que decir- expresa tendiéndome su mano.
Salgo de casa en compañía de ambos y subo con cuidado al vehículo que nos está esperando. Una limusina blanca que han contratado para trasladarnos hasta la iglesia.
Mis manos tiemblan y mi corazón parece querer abandonar mi pecho.
El vehículo se detiene y mi suegro desciende primero para ayudarme a bajar. Tiende su mano y me mira con una sonrisa.
-Tranquila, yo te sostengo- me dice al notar mi temblor.
Empezamos a caminar y a la entrada de la iglesia me espera Sara, me abraza y me dice al oído
-Aún estás a tiempo de arrepentirte… ¿estás segura de esto?
-Si…- le digo sonriendo.
Empiezo a caminar del brazo de Andrew Varais y la melodía del piano empieza a escucharse. El camino hacia el altar se me hace eterno. Escucho los murmullos, veo las sonrisas y las miradas de las personas al lado y lado del corredor.
Al final y frente al altar está él… lleva un traje gris con moño… Michael siempre ha sido un hombre muy guapo, nunca lo he negado, nunca lo he mirado con otros ojos, pero en esta ocasión es inevitable hacerlo… después de todo es el hombre con el que voy a casarme…
Al verme sonríe, noto cansancio en su rostro, pero sus ojos brillan, me llama la atención que Timmy lo sostiene fuerte del brazo.
-Michael… hijo… confío en tí… cuídala, ella es un tesoro…- dice su padre al entregarme.
-Lo haré…- responde el y su voz se escucha débil.
No puedo imaginarme cómo se siente y aún así está aquí, lo cual no dejaré nunca de agradecerle. Sus piernas tiemblan un poco pero ahí está Timmy, su mejor amigo sosteniéndolo.
En este momento es cuando menos me arrepiento de habernos detenido a tiempo en aquella ocasión… Sólo de pensar que este lazo de amistad tan fuerte entre ellos se hubiese podido romper a causa de nuestro acuerdo me estremece.
La ceremonia empieza, el sacerdote habla, da los sermones, lee las epístolas y pregunta.
-Michael y Margareth, ¿han venido ante este altar por su propia voluntad?
Ambos nos miramos, y aunque sabemos que hemos sido presionados desde el principio, los dos estamos aquí porque así lo decidimos.
-Si- decimos al tiempo.
-Pueden decir sus votos- vuelve a decir el ministro.
Sé que él escribió los suyos y yo hice los míos, pero ninguno de los dos tiene un papel en la mano, simplemente estamos dispuestos a cumplir con un acuerdo porque ¿Qué es el matrimonio sino un acuerdo entre dos para pasar la vida juntos, aunque en nuestro caso, sea solo por un poco de tiempo?
-Margareth… Maggie… Durante años has sido mi mejor amiga, la mujer en la que más he confiado y creo que la primera, después de mi madre, a la que he amado. No sé si lo que siento hacia ti sea el tipo de amor que soporta todo, pero sé que es la base para que construyamos una buena relación, una que soporte las pruebas, las tristezas, las decepciones. Hoy me comprometo a poner todo de mi parte para que sea así, para que seas feliz en medio de esta unión, para que nada te lastime o te haga sufrir, y que al final puedas decir junto a mí que lo logramos.
Es lo más sincero que ha podido decir, sin dar más explicaciones, sus votos reflejan lo que esta unión es y me hace sentir segura de que lo lograremos, por el tiempo que dure, lo haremos…
-Mickey… no recuerdo un momento de mi vida en el que no hayas estado presente, cuidándome, protegiéndome, aconsejándome, haciéndome reír, confiando en mí y haciéndome confiar en ti. Eres la persona más sincera que conozco, por eso mis temores han desaparecido, porque tu corazón es confiable, porque estás dispuesto a cumplir tu palabra, porque sé que puedo confiar en que estarás ahí para apoyarme, de la misma manera que yo lo haré. Yo me comprometo a amarte, de la misma manera que lo he hecho siempre, a seguir siendo tu amiga, la persona que te escuche, que apoye, que te ayude a levantarte cuando caigas, para que al final del camino podamos decir juntos, lo logramos.
El sacerdote sonríe y pregunta
-¿Hay en este lugar alguien que se oponga a este matrimonio?
Un silencio sigue a la pregunta y por un segundo un leve temor de que Sussie pueda presentarse estremece mi cuerpo y siento como Mickey aprieta mi mano con fuerza.
-Siendo así, ¿Margareth Josephine Austeen, aceptas por esposo a Michael Varais, para amarlo y respetarlo por todos los días de tu vida?
Todos los días de tu vida… pues si… no es una mentira… siempre lo he amado y respetado, no veo porque eso habría de cambiar… después de todo él siempre hará parte de mi vida, casados o no…
-Si, acepto…- respondo.
-¿Michael Anthony Varais, aceptas por esposa a Margareth Austeen para amarla y respetarla por todos los días de tu vida?
-Si, acepto…- responde sin dudarlo por un segundo mirándome a los ojos
-Siendo así, los declaro marido y mujer… Michael puedes besar a tu esposa…
¿Esposa? Oh por Dios… la realidad me ha alcanzado… un momento el beso…
Mickey se acerca a mi toma mis mejillas y me besa… de la misma manera que ocurrió hace dos días… con la misma intensidad, con la diferencia de que en este momento se siente mucho mejor…
-Señoras y señores, les presento al matrimonio Varais-Austeen- dice el padre y todas las personas aplauden.
Caminamos hacia la salida, tomados del brazo, pero se que en estos momentos soy yo la que lo sostengo. Las personas nos felicitan, los abrazos, el arroz, los flashes de las cámaras…
-Mis hijos!!! estoy tan feliz!!!- dice Bertha abrazándonos.
-Estoy tan orgullosa de ti querida- dice mi abuela, -y de ti también muchacho…
Al salir de la iglesia ambos subimos a la limusina. Mientras ésta se dirige hacia el lugar donde se llevará a cabo la recepción, la cual será al aire libre, estamos solos…
-Mickey ¿Cómo te sientes?- le pregunto.
-Ahora muy bien… - responde con los ojos cerrados y su cabeza recostada sobre el asiento y suspirando aliviado.
Su rostro está bastante pálido y algunas gotas de sudor corren por su frente, al tomar su mano la siento fría. Por instinto la llevo hasta mis labios y la beso.
-Gracias Mickey, gracias por hacer todo el esfuerzo para llegar… te juro… te juro que haré todo lo posible porque valga la pena…- le digo con los ojos humedecidos.
-Tuve tanto miedo Maggie, solo de pensar que no llegaría sentía que me moría… yo… jamás haría algo para lastimarte, eso no me lo perdonaría jamás…- dice mientras acaricia mi rostro.
Sus ojos me miran con tanta ternura que no puedo resistirme entonces lo vuelvo a besar, esta vez con calma mientras digo sobre sus labios…
-Gracias… te quiero…
-Y yo a ti Maggie…-responde volviendo a recostar su cabeza al asiento.
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Updated 66 Episodes
Comments
veronica pinto
ojalá que le llegue el karma a la bruja esa🤔😠
2024-08-27
0
Carmen Rosa Chavez Torres
Que linda la boda
2023-10-23
3
Maricarmen Barajas
wooow me encantó el capítulo Fue Hermoso
2023-10-09
0