Maggie
Desde la cena con Mickey en aquel restaurante las cosas han avanzado rápidamente, no puedo negar que su idea de hacer una agenda para planificar nuestro “noviazgo” me pareció ridícula al inicio. Pero en realidad ha funcionado y hasta ha sido divertido.
Ver las fotos en las revistas y las redes, las especulaciones de las personas, los comentarios buenos y malos, ya que para algunos soy una roba novios. La que más generó controversia fue la que nos tomaron al salir de la iglesia en compañía de mi abuela el domingo, día de la misa de aniversario de la muerte de mis padres.
Algunos comentaron que ya estábamos organizando la boda, fue muy gracioso, aunque no tanto para Mickey ya que Sussie lo acusó de engañarla al decirle que la boda sería en seis meses.
A pesar de que hemos estado en lugares en los que Mickey y Sussie nunca han estado y nos hemos rodeado de personas a las que nunca frecuentaron, los malos comentarios no faltan.
Me sorprendió cuando me dijo que las citas con Sussie eran diferentes, “íntimas” fue la palabra que utilizó. Lo que me hace pensar que casi siempre eran encuentros sexuales… En fin, ese es su asunto y no el mío.
Luego de la primera noticia publicada, llegó el momento de que ellos “terminaran” su relación, algo que obviamente no se hizo público, y cuando alguien ha estado interesado en saber al respecto, Mickey ha dicho simplemente que su relación terminó hace algunos meses.
Mañana es mi cumpleaños y aunque he insistido en que no quiero ninguna celebración, sé que él no va a dejarlo pasar. Algo está planeando, pero no me ha dejado pista alguna.
-¿Estás seguro de que no te ha dicho nada?- le pregunto a Timmy mientras almorzamos en el café frente a la compañía.
-No, te lo juro… tal vez piensa que me podría ir de lengua si me decía algo al respecto- responde sin darle mucha importancia al asunto.
Permanezco en silencio mientras pienso que Mickey se retiró temprano de la oficina, para lo cual solo podría existir una razón, Sussie.
Debo reconocer que hace tres semanas jamás hubiera imaginado que las cosas se iban a dar tan simples. Sussie consiguió un pequeño pero acogedor departamento en cercanías de la universidad cuya renta, algo costosa por cierto, es cubierta por Mickey a través de la cuenta de Timmy, pues ella se negó a recibirlo a través de la mía.
No sé en qué momentos se han visto, pero ha sucedido tal cual como lo habíamos planeado, tan discretamente que ni yo conozco los detalles.
Mi teléfono suena y es Bertha, mi querida suegra, que a pesar de ser muy intensa, no ha dejado de ser muy especial conmigo. Los almuerzos en su casa han sido divertidos, a diferencia de los que hemos tenido en mi casa con mi abuela, que son más serios y formales.
-Hola Bertha- la saludo.
-Maggie querida ¿Dónde estás?- pregunta.
-Estoy almorzando con Timmy en el café frente a la compañía- le respondo.
-¿Y sabes dónde está Mickey? le he marcado a su teléfono pero no lo responde- me pregunta.
Ups…
-Oh claro, su celular se descargo y tenía un almuerzo con un posible cliente- le respondo.
-Uhmm ¿estás segura querida?, sabes que no debes perderlo de vista mientras esta chica esté rondando- me dice.
-Oh si Bertha no te preocupes, yo confío en él, además tu sabes que ese aún es un tema delicado para él- le respondo.
-Está bien, sólo me preocupa que caiga por su debilidad y termine dándole la razón a su padre, eso sería terrible, en realidad no quisiera que mi hijo saliera perjudicado- me dice con preocupación.
-Tranquila Bertha, hablaré con él apenas regresé a la oficina- le digo para tranquilizarla.
-A propósito, he organizado una cena para celebrar tu cumpleaños mañana por la noche, sé que no te gustan las celebraciones, pero será algo pequeño, solo la familia y tus amigos más allegados- me dice.
Hago un gesto de desagrado, que agradezco no pueda ver antes de responder.
-¿En serio?, bueno Bertha te agradezco el detalle, pásame los datos para llegar al lugar- le respondo.
-No, no, querida, Mickey te llevará, sería de muy mal gusto que él no lleve a su novia al lugar donde se celebrará su cumpleaños, Ah, dile a Timothy ya que está contigo- dice.
-Oh está bien, entonces nos vemos mañana- le respondo.
-¿Qué sucede?- pregunta Timmy.
-Voy a matar a Mickey, él debe informarme cuando va a estar con Sussie para que inventemos una mentira creíble, su madre lo ha estado llamando y no pudo evitar decirme que tengo que cuidarlos porque Sussie aún lo está rondando- le digo enojada.
-¿Estás segura de que están juntos?- pregunta.
-Pues no sé, me imagino que sí, él no suele salir de la oficina en horario de trabajo y menos sin avisar- le respondo suspirando, -Bertha organizó una cena mañana en la noche para celebrar mi cumpleaños, estás invitado- le digo.
-¿Dónde?- pregunta.
-No se, es una sorpresa, tendrás que preguntarle a Mickey- le respondo mientras nos ponemos de pie para salir del restaurante y volver a la oficina.
Caminamos en silencio, entramos al edificio y al subir al elevador Timmy carraspea
-¿Qué te pasa?- le pregunto.
-Eh… nuestro… nuestro acuerdo… ¿sigue en pie o tu boda lo ha cambiado?- pregunta nervioso y con las mejillas un poco sonrojadas.
-¿Por qué habría de cambiar?- le pregunto, -Oh no ¿acaso estás insinuando que Mickey y yo…?- le digo riendo.
-No… es que todo es un poco diferente en estos momentos- me dice.
-Nada ha cambiado Timmy, tú siempre vas a ser mi mejor amigo, y como puedes darte cuenta, el príncipe de mis sueños no apareció, así que me conformaré con entregarle mi virginidad a alguien especial, y ese eres tú…- le digo.
-Está bien, entonces me gustaría… que… ese fuera tu regalo de cumpleaños- me dice mirando al suelo.
Mis mejillas se sonrojan, pero a la vez me divierte la situación…
-¿En serio?- le pregunto.
-Si… sería buena idea, así tendrás un buen recuerdo y será como lo planeaste, antes de la boda, no llegarás virgen al matrimonio, además me encargaría de que fuera especial para ambos…-me dice.
-Eso sería lindo Timmy, gracias… pero estamos claros en que no podemos involucrar nuestros sentimientos ¿cierto?- le digo.
-Por supuesto, además ya estoy pasado de edad, en unos meses cumpliré 25, me siento un perdedor, virgen y perdedor…- dice suspirando.
-No Timmy, eso no es cierto, eres un gran chico, mírate eres guapo, muy inteligente y con dinero, si ninguna chica te ha mirado, entonces hay un problema de ceguera colectiva, - le digo riendo y tomando su mano.
El elevador se detiene y al abrirse la puerta veo a Mickey de pie frente a nosotros. Por un momento nos mira extrañado y se fija en nuestras manos.
-Hola- saludamos a tiempo.
-Hola, iba a buscarte para almorzar- dice con un gesto de desagrado.
-Oh, lo siento, ya almorzamos, pensé que estarías con Sussie y almorzarías con ella, a propósito tu madre me llamó y no supe qué decir porque no le contestabas las llamadas- le digo mientras caminamos hacia nuestras oficinas.
-No estaba con Sussie, tuve otras cosas que hacer y mi teléfono se descargó, sabes que siempre te avisó de esas cosas- me responde ofendido.
-Oh, está bien, entonces estuvo perfecta mi excusa- le respondo, -iré a mi oficina debo enviar unos planos a los talleres- agrego.
-Bien, entonces pediré algo para almorzar- dice secamente.
¿Y a éste que le pasa?
Me encojo de hombros y entro a mi oficina. Al cabo de casi una hora el sueño me está dominando por lo que me levanto para ir a nuestra área de descanso por un café.
Entro al pequeño lugar y encuentro a Timmy frente a una máquina que nunca había visto.
-Hey Maggie, mira esto- me dice, -esta máquina es una maravilla, así que prepárate a probar el mejor café del mundo.
Luego de unos minutos el aroma del café inunda el lugar, sirve una taza para mi y otra para él. Al probarlo no puedo evitar disfrutar el sabor.
-Uhm esto es delicioso Timmy- le digo.
-¿De verdad? ¿Te gustó?, creo que no está nada mal para ser mi primera vez- me dice.
-Uff, buenísimo, esa es una gran máquina, no me imagino cómo será cuando aprendas a utilizarla mejor- le trA Jder un poco por el sabor del café.
La puerta se abre de golpe y ahí está Mickey mirándonos de una manera extraña, sus ojos van del uno al otro y de repente lleva sus manos a su cabeza.
-Uhm Mickey, tienes que probar esta delicia de café- le digo, -Mira la nueva adquisición de Timmy, es lo último en máquinas para café- agrego.
-Ehh.. ¿café?... claro… Necesito uno muy fuerte para despejar mi cabeza- dice sentándose y lanzando un largo resoplido.
Toma el café y lo huele antes de decir
-Huele bien…
-Es perfecto le digo- bebiendo un poco más del mío.
-Esa es una gran máquina- expresa Timmy y la conversación gira en ese momento en torno al café.
Al salir del pequeño cuarto, Mickey se acerca a mí, demasiado pensaría yo, aunque eso no es extraño en él, lo raro es lo nervioso que está desde que entró al cafetín.
-Maggie, sé que no es tu costumbre celebrar tu cumpleaños, pero quiero que mañana sea un día especial, por eso mamá ha organizado una cena, será solo para unos pocos- me dice.
-Si, ella me dijo lo mismo cuando llamó hace un rato, y sí creo que será bueno para nosotros una cena en familia, estoy segura de que será una buena foto para los medios- le respondo.
-Bien- dice, -tu también estás invitado Timmy.
-Claro, no me lo perdería- responde con un guiño.
Volvemos a nuestras oficinas y al finalizar la jornada Mickey se me acerca para decirme que más tarde irá a casa de Sussie, pero que le dirá a sus padres que él y yo iremos al cine.
-Ok, es viernes y hay buenas películas, así que puedo ir al cine con Timmy para que mi abuela no sospeche- le digo.
El baja la mirada y responde
-Gracias, no voy a tardar mucho así que te avisaré para que regreses a casa temprano- me dice.
Se acerca y me da un beso en la mejilla, algo también normal, pero que en esta ocasión se siente diferente.
Como lo acordamos, Timmy y yo vamos al cine a ver una película de comedia, al terminar comemos algo ligero y a las 11 Mickey me avisa que va camino a su casa.
-No ha tardado tanto- dice Timmy.
-No…- respondo inquieta.
-Ven te llevaré a casa, es mejor que nadie sospeche nada- me dice Timmy.
-No te preocupes, traje mi auto- le respondo.
Al llegar a casa respiro con tranquilidad al ver que mi abuela ya estaba acostada. Voy al baño para lavar mi cara, desmaquillarme y cepillar mis dientes. Tomo una pijama y me dispongo a ir a la cama.
Miro el reloj, son casi las 12 de la noche. Me distraigo un poco leyendo en el celular.
Un mensaje de Mickey entra.
-Hola ¿llegaste hace mucho?
-Si, casi 40 minutos.
-Bien… descansa Maggie…
-Tu también Mickey, buenas noches
-Quería ser el primero en desearte un feliz cumpleaños, así que Feliz Cumpleaños Margareth Austeen!!!
-Gracias!!!
-Descansa Maggie… Te quiero…
-Yo también te quiero Mickey, duerme bien.
Una sonrisa permanece en mi rostro más tiempo de lo normal. Apago el celular, la lámpara y me duermo.
…
La luz del sol entrando por mi ventana me despierta. Respiro y miro la hora en mi teléfono. Quería dormir un poco más pero la costumbre de despertar temprano no me abandona.
Permanezco en la cama un rato más revisando el celular. Mi vida social es tan nula, no hay ningún mensaje de cumpleaños en mis redes.
Mi teléfono suena, es Timmy.
-Buenos días Timmy- le digo.
-Buenos días, feliz cumpleaños a la mejor amiga en todo el mundo- me dice.
Rio un poco y le respondo
-Gracias mejor amigo en todo el mundo.
-¿Qué harás hoy aparte de prepararte para la cena?- pregunta.
-Voy a hacer algo que no pensé nunca haría- le respondo.
-¿Que cosa? ¿Perderás tu virginidad con Mickey?- pregunta haciéndome reír.
-No seas tonto Timmy, iré a un Spa, me tomaré el día para relajarme y embellecerme- le respondo.
-¿Y eso se debe a la cena o a nuestro acuerdo?- pregunta.
-A ninguno de los dos, se debe a mi, a que realmente lo necesito, en primer lugar para consentirme un poco y en segundo lugar, quiero demostrarme a mí misma y en especial a mi abuela que soy más de lo que el espejo y ella ven en mí- le respondo.
-Es bueno que lo hagas, aunque tu no necesitas demostrarle nada a nadie- me dice.
-Gracias, pero piensa que también te conviene que vaya, así cuando me veas tal vez todo fluya más tranquilamente ¿no crees?- le digo riendo.
Timmy ríe de vuelta y me dice
-Solo espero no decepcionarte
-No tienes como hacerlo, no tengo manera de comparar- le respondo.
Golpean a la puerta
-Adelante- digo mientras me despido de Timmy, -nos vemos en la cena.
-Buenos días Margareth- me saluda mi abuela quien trae una caja en sus manos, -Feliz cumpleaños querida nieta.
-Gracias abuela- le respondo poniéndome de pie para abrazarla, -¿y esto?- le pregunto mirando la caja.
-Es mi regalo para tí, es para que lo uses esta noche durante la cena- me dice haciendo que la mire con temor.
>>Ya se que siempre te has vestido de manera poco acorde a tu edad y a las demás chicas\, y que eso es mi responsabilidad\, por eso en esta ocasión me tomé el trabajo de pedir ayuda\, espero que sea de tu agrado- me dice.
Abro la caja y puedo reconocer que se trata de una tienda de diseños exclusivos. Saco el vestido, es hermoso, en una gama de grises brillantes y opacos, cuello bandeja y mangas tres cuartos. Me lo pongo por encima y seguro va a quedarme un poco entallado, pero me gusta, me gusta mucho.
-Gracias abuela, está precioso- le digo abrazándola.
-También hay un bolso y zapatos a juego- me dice y en mucho tiempo la veo sonreír, lo cual hace que mi corazón se encoja un poco.
-Sabes algo abuela, esto es precisamente lo que necesitaba ya que precisamente estaba pensando en ir a un Spa y cambiar un poco mi estilo ¿te gustaría acompañarme?- le pregunto.
-Ay no hija, soy muy vieja para esas cosas- me respondo.
-No eres vieja abuela, eres una mujer en su edad madura que es diferente- le digo tomando su mano, -anda. anímate y me acompañas, además así las dos nos embellecemos para esta cena, después de todo es mi cumpleaños y hace mucho que no lo celebramos- le insisto.
-Está bien, pero no aceptaré que me hagan cosas extrañas- me dice haciéndome reír.
El día en el Spa resultó ser mejor de lo que esperaba, depilación casi completa, hidratación de la piel, masajes relajantes, peluquería, arreglo de uñas, un servicio completo, aunque mi abuela solo acepto el masaje, un corte de cabello y el arreglo de las uñas.
La veo y está radiante. Vamos a almorzar a un restaurante italiano y mientras esperamos ella me mira antes de decir
-Te ves diferente Maggie…- me sorprende escucharla llamarme por ese diminutivo, porque ella pocas veces o casi nunca lo hace.
-Esa era la idea abuela- le respondo.
Me entristece un poco que al casarme con Mickey tendré que irme a vivir con él, serán dos años que mi abuela pasará sola.
-Abuela cuando me case quiero que hagas algo por ti, puedes viajar, tomarte unas vacaciones, tu trabajo conmigo está terminado- le digo.
-Ay hija ¿a dónde puedo ir? y peor aún, ¿con quien?, hace tanto que no tengo comunicación con mi hermana y mis sobrinos, y tengo que reconocer que mi carácter no me ha permitido tener amigos. Tu eres mi única familia- me responde.
-Bueno, entonces te prometo que cuando todo lo de la boda haya pasado, tu y yo nos iremos de viaje, a dónde tú quieras- le digo haciéndola sonreír.
Volvemos a casa y sin darnos cuenta llega la hora arreglarme para la cena. Mi abuela me ha dicho que ella se adelantará para organizar todo con Bertha, ya que Mickey pasará por mi para llevarme al restaurante.
Me dispongo a vestirme y maquillarme, ya que el cabello está arreglado. Lo cortaron un poco y lo peinaron dejando solo unos cuantos rizos en las puntas.
Aunque no me maquillo mucho, no es que no sepa hacerlo, ya que he visto varios tutoriales y los he practicado, a pesar de no haber salido nunca a la calle maquillada de esa manera.
Luego de hacerlo y darme cuenta de que he quedado bien, saco el vestido de la caja y me lo pongo. Es perfecto. Es largo hasta un poco arriba de las rodillas y se ajusta un poco a mi cuerpo, pero no me incomoda. Me pongo los zapatos que aunque son altos, se sienten cómodos. Tomo el bolso y meto lo necesario en él.
El teléfono suena, es Mickey
-Hola Mickey- lo saludo.
-Hola Maggie ¿Cómo has pasado el día?- me pregunta.
-En realidad mejor de lo que esperaba- le digo contenta.
-Perfecto- me responde,-paso por ti en 10 minutos.
-Oh bien, ya casi estoy lista- le respondo.
Pasados los diez minutos me envía un mensaje avisando que está afuera de la casa.
Salgo y camino hacia el auto, mientras él se baja para saludarme. Se frena un poco y me mira asombrado
-Vaya… estás radiante… luces… hermosa- me dice.
-¿De verdad lo crees?- le pregunto.
-No lo dudes… ¿Ves como es bueno celebrar tu cumpleaños?- me dice riendo mientras me abre la puerta del auto.
-Bueno ¿Y dónde es la celebración?- le pregunto.
-No te afanes, la noche apenas comienza- me dice sonriendo.
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Comments
María del Rosario Rincón Basto
ya está celoso, 😃😂😂
2024-11-01
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María del Rosario Rincón Basto
pero Maikel, se la quiere comer, no va dejar que Timmy lo haga, jajajaja jajajaja
2024-11-01
0
veronica pinto
la espero que sea Timmy que pierda su virginidad ya que él está más puro que el otro🤔 ya todo desgastado 🤭😅😅😅
2024-08-27
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