Margareth Austeen
Mi nombre es Margareth Austeen, tengo 23 años y vivo en Detroit, Michigan. Soy huérfana y he vivido desde el fallecimiento de mis padres con mi abuela materna. No puedo negar que desde que no están conmigo, hace ya 13 años, no he dejado de extrañarlos ni un momento.
Mi abuela Anna Fulton ha sido una buena mujer y ha hecho todo lo posible por brindarme una buena educación, a su manera. El dinero no ha sido problema, ya que soy la heredera del 50% de una importante compañía del sector automotriz en la que ya me encuentro trabajando, aunque no en el área administrativa, ya que mi profesión es ser diseñadora industrial.
Me encanta estar en los talleres y laboratorios, imaginando y creando nuevas formas y diseños, es lo que me apasiona.
Tengo tres amigos maravillosos que son mi familia, Michael Varais, a quien desde siempre he llamado Mickey, Timmy Albine y Susie Olsen, esta última es la novia de Mickey.
De todos, Mickey es el más especial para mi, hemos crecido juntos y compartido muchos momentos como familia y como amigos. Puedo decir que lo conozco al derecho y al revés, igual que él a mi. Somos muy unidos y cualquier asunto que manejemos juntos siempre sale bien, tanto en lo personal como en lo profesional.
A veces no puedo evitar enojarme con él debido a su sobreprotección hacia mi, sobre todo en lo que a los chicos se refiere, sé que él ha sido responsable de alejar a algunos que han mostrado interés en mí, con la excusa de que son unos aprovechados. Yo por el contrario, siempre he ayudado para que su relación con Sussie funcione, ella es mi mejor amiga y saber que están juntos es agradable.
Todos decidimos estudiar carreras afines con el fin de conformar un buen equipo y trabajar juntos en Austeen & Varais Automotriz, y hasta el momento lo hemos hecho muy bien.
El padre de Mickey es aún el presidente de la compañía, pero no deja de presionarnos para que asumamos ese cargo lo más pronto posible, algo a lo que él se opone, al igual que yo, porque prefiere participar en los procesos de creación y diseño, de la misma manera que Timmy y yo. Pero se que tarde o temprano nos llegará el momento de ocupar nuestras posiciones, solo esperamos que desde donde nos encontramos ahora podamos lograr que lo uno no deje de funcionar sin lo otro.
Aunque Mickey y yo somos bastante unidos debido a que hemos sido casi familia, debo decir que mi mejor mejor amigo es Timmy. Somos compatibles en muchas cosas y es el mayor cómplice al momento de evadir las restricciones que me impone mi abuela.
Si, restricciones, algo que paso a explicar a continuación.
Ana Fulton, mi abuela es una mujer muy conservadora, demasiado diría yo, nació y creció en Steven Points, un pequeño pueblo de Wisconsin. Su familia era la típica familia rica del pueblo y su padre era un hombre muy riguroso que ante el hecho de no haber tenido hijos varones, no permitía muchas libertades a sus dos hijas, ya que esperaba que consiguieran buenos maridos para que en el futuro administraran su herencia.
La hermana mayor de mi abuela se casó con un buen hombre que era del agrado de su padre y ante los ojos de todos eran muy felices. Mi abuela por el contrario no lograba hallar alguien que le agradara hasta que conoció a mi abuelo. Un joven estudiante universitario y liberal que estaba de vacaciones en el pueblo.
Ocurrió lo que no debía ocurrir, se enamoró, se entregó a él y el chico desapareció al finalizar el verano. Poco después ella descubrió que estaba embarazada y huyó de casa para buscar al padre de su bebé. Lo hizo por meses hasta cuando sus ahorros se agotaron y estaba a punto de enfermar a causa del cansancio y de la mala alimentación.
Se vio obligada a regresar al pueblo donde fue recibida en su casa y tuvo que vivir el resto de su vida en medio de humillaciones de sus padres que se avergonzaban de ella. Solo su hermana le brindaba el apoyo y el afecto necesario.
Su padre decía que por lo menos esperaba que el hijo que iba a tener fuera un niño para que cuando envejeciera tuviera alguien que se hiciera cargo de ella. Pero al dar a luz era una bebé, mi madre, lo que no hizo que las cosas mejoraran.
Mi abuela decidió vivir su vida casi aislada, sólo participaba de las actividades de la iglesia a la que asistía, donde los líderes la forzaban a hacer de todo pues con ello purgaba en parte el pecado de ser una madre soltera.
Así educó a mi madre, Laureen Fulton, con “principios” fuertes, creencias religiosas arraigadas, alejada de las fiestas y de los chicos, creyendo que así evitaba que ella cometiera sus mismos errores.
Mi madre, una joven hermosa que por más recatada que fuera no podía evitar llamar la atención, viajó a Detroit para estudiar su carrera de Comunicación Social y lo hizo en compañía de mi abuela, quien ya lejos de su casa le permitía unas cuantas libertades a su hija.
Fue así como conoció a mi padre, Steve Austeen, quien se enamoró perdidamente de ella. Se casaron al terminar sus estudios y a los dos años me tuvieron a mi.
Mi padre era el heredero de la compañía Austeen & Varais, junto a Andrew Varais, asumieron la dirección de la empresa y juntos trabajaron duro para lograr llevar a una compañía nacida en los años 50, a un futuro prometedor en el siglo XXI.
Mi abuela siempre vivió con nosotros y era quien cuidaba de mí cuando mis padres debían viajar, algo que era frecuente debido a que mi padre era uno de los presidentes de Austeen & Varais y mi madre su relacionista pública.
Fue en uno de esos viajes donde perdieron la vida…
Desde entonces mi abuela se ha encargado de mi cuidado, me ha educado de la misma manera que lo hizo con mi madre, con mucho control y prohibiciones, asistencia infaltable a la iglesia los domingos, cuidando que mi manera de vestir sea bastante recatada y prohibiendo usar maquillaje.
Ustedes se preguntarán ¿porqué lo permito si ya soy adulta? La respuesta es sencilla, me acostumbré a este estilo de vida, me acostumbré a satisfacer a mi abuela, porque independientemente de si es como es, ella me ama incondicionalmente y lo que no te mata te hace más fuerte.
Así que aprendí a amarme tal como soy, sin tener que exponer mi belleza física con ropa extravagante para ser apreciada, aprendí a que no me importe como me miran los demás, aprendí que la apariencia no es todo en la vida.
Reconozco que a los ojos de los demás puede que no sea una belleza, pero esto se debe a que no deseo llamar la atención de nadie por mi físico, más cuando me miro al espejo desnuda y libre de la ropa poco atractiva que suelo llevar, veo una mujer hermosa, libre de prejuicios, aunque en ocasiones no puedo evitar que las opiniones y rechazos de los demás me hagan sentir algo cohibida.
Recuerdo el día de la fiesta de nuestra graduación, Susie me convenció de comprar un vestido hermoso y lo hice. Esa noche mi abuela me hizo vestir de manera recatada con un vestido muy feo, pero ella lo había escogido con tanto amor que no pude negarme.
Cuando Timmy fue a recogerme casi no pudo aguantar la risa, pero lo hizo por respeto a ella. Luego de irnos fuimos a casa de Susie y me puse el vestido que habíamos comprado, me maquillé y arregle un poco mi cabello rizado.
Me veía hermosa, tanto que Timmy y Mickey quedaron impresionados y Susie decía que era mejor que me mantuviera oculta detrás de mis trapos para que los novios de nuestras amigas no me vieran o tendría muchos problemas, pero aunque me veía bella no lograba encontrarme cómoda.
Después de esa noche no necesité vestirme de esa manera otra vez. Sé que soy hermosa y el que me quiera ver a través de la manera como me visto pues será bienvenido a mi vida.
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Updated 66 Episodes
Comments
Maureen D. Caviedes
la envidia ya la dejo ver la amiga
2024-12-07
0
Carmen Rosa Chavez Torres
Que bueno que Maggie es tan franca y natural en su modo de ser, tiene una gran personalidad
2023-10-20
3
Norys Sequera
especial novela, que ortografía y narrativa. excelente
2023-10-07
0