Gabriel había estado esperando ansiosamente lo que mando averiguar y al fin pudo obtener esa información.
Pero justo cuando eso sucedió con él se encontraba Arzan, quien no puedo evitar está vez si cuestionarlo.
Un sirviente entró y hablo sin preguntar a Gabriel si debía hacerlo o no frente a Arzan, ya que sabía que ellos eran amigos y que se tenían confianza, pero ésto no era algo que precisamente Gabriel quería que Arzan supiera.
- Su Gracia, hemos obtenido la dirección de la Marquesa, aquí está.
Gabriel lanzó una mirada amenazante a el sirviente, cómo para que se diera cuenta de su error, pero no lo reprendería frente a Arzan, ya que eso demostraría que él no quería que él supiera sobre eso.
Arzan se sorprendió al escuchar esto, y miro directo a Gabriel cómo esperando una respuesta, pero Gabriel no dijo nada, en esos momentos Arzan tenía mil preguntas en su cabeza, había esperando poder tener una respuesta de su amigo, pero no había llegado, esto no estaba bien porque buscaría a su exesposa, está vez Arzan tomaría la iniciativa y le hablaría.
- Arzan: Lo siento Gabriel si es que estoy siendo muy curioso, pero por qué buscas a tu exesposa? No eras tú él que no quería ver a" esa mujer" cómo la llamabas antes, porque alguien que ni pronunciaba su nombre la buscaría ahora, hasta donde supe ustedes terminaron sus asuntos ya hace más de tres años.
Gabriel se esperaba está pregunta, podría no responder nada o decirle que no era de su incumbencia, pero ellos tenían una buena amistad hace años y él no quería que Arzan pensará que no confiaba en él, el problema es que realmente no podía decirle lo que por su cabeza pasaba, porque en ese momento su amigo vería cuna roto estaba y no quería que ésto fuera así, no hasta que consiga lo que él quería.
Gabriel se mantuvo en silencio por un momento y pensó una absurda excusa que no era del todo mentira.
- Gabriel: Hace años me levanto con migraña por las mañanas... había un único té que logró calamar ese dolor de cabeza, yo no lo sabía, pero era ella quién lo hacía, quiero pedirle que me dé la receta de este porque no he encontrado nada que calme ese dolor.
Gabriel habló de forma sería, en tanto Arzan escucho atentamente su respuesta y luego meditó sobre ella.
Era verdad que Gabriel se veía mal, tal vez se debía a
ese dolor que el mencionaba, pero Arzan no podía creerle, no porque ya se estaba dando cuenta de sus verdaderas intenciones, y tenía miedo de los resultados de sus próximas decisiones.
Arzan decidió mantener el silencio y no decirle lo que en verdad pensaba, pensó que si en algún momento su amigo se encontraba en un estado cómo en el que él estuvo, él estaría para él, para ayudarlo a superar cualquier situación así cómo un día Gabriel lo hizo.
Arzan estaba equivocado, ambos entraron en un juego donde las mentiras predominaban y sería muy difícil salir del cuándo Arzan se diera cuenta de que en él medio había algo que él también quería.
Ese día después que Arzan se fuera Gabriel se dirigió a la residencia de Deilyne, había dos posibilidades que ella no lo recibiera o que sí, sin importar nada él lo intentaría.
No quedaba tan lejos como él esperaba fueron una hora y media en carruaje. Cuando estuvo en el lugar, se encontró con una espectacular mansión igual a la que él recordaba del Marquesado.
Gabriel había estado tan solo en dos oportunidades en la mansión del Marquesado, pero era tan espléndida que era difícil de olvidar.
La entrada estaba custodiada por cuatro guardias, de los cuales el más cercano a la reja de entrada se acercó y pregunto.
- Buenas tardes, disculpe podría presentarse y dar los motivos de su presencia aquí, la Marquesa no espera ni una visita el día de hoy.
Evidentemente, el guardia no lo reconoció.
- Gabriel: Soy él Duque Laportt, tengo un asunto pendiente con la Marquesa.
El guardia se sorprendió al escuchar de quién se trataba, ahora sí lo identificaba. No sabía que hacer, puesto que la Marquesa no se encontraba en ese momento.
- Disculpe de igual modo no lo puedo dejar pasar, tiene que dar aviso a la Marquesa primeramente.
- Gabriel: He dicho que me dejes pasar, yo asumiré la culpa si es que hay alguna.
El guardia entró en conflicto en como actuar, la Marquesa recibió a pocas personas y siempre lo hacían dando aviso previo, además está persona era su exmarido, por otra parte, era un Duque y su rango era mayor incluso que el de la Marquesa, él inexperto guardia al final lo dejo pasar.
Las grandes rejas se abrieron de par en par, y así el carruaje entro a la recta que lo guiaba hasta la mansión, el estar ahí ya era ganancia para Gabriel.
Del carruaje bajo un hombre bastante joven, de cabello negro y ojos verdes, tenía una buena apariencia, fue recibido por el mayordomo, él mayordomo sabía que la Marquesa no esperaba a nadie ese día así que se preguntaba quién era y porque los guardias lo dejaron pasar.
- Mayordomo: Buenas tardes mi nombre es Tomm, soy él mayordomo de esta casa, con quién tengo el gusto.
Preguntó Tomm mientras hacía una reverencia cómo saludo.
- Gabriel: Buenas tardes, Soy el Duque Laportt.
El mayordomo tardó un poco en darse cuenta de quién se trataba, ahora entendía en que dilema estuvo el guardia y porque lo dejó pasar.
Gabriel se dio cuenta de que nadie sabía quién era él, no hasta que daba su nombre, ésto dejaba en claro que Deilyne no hablaba sobre él.
- Duque en que puedo ayudarle?
Pregunto el mayordomo sin ofrecerle entrar.
- Gabriel: La Marquesa se encuentra? Tengo algo que hablar con ella.
- Mayordomo: Oh, la Marquesa no se encuentra él día de hoy.
- Gabriel : Es así, en que momento regresa?
- Mayordomo: No lo sabemos, pero puede dejarle su mensaje conmigo y puede pactar una sita con la Marquesa para cuando ella esté disponible.
El mayordomo trataba de hacer que Gabriel regresará, pero esa no era la intención de Gabriel.
- Gabriel: No se preocupe, necesito resolver ese pendiente hoy, así que no hay ni un tipo de problema, puedo esperar.
El mayordomo se puso un tanto nervioso, que haría ahora, no quedaba otra opción que hacerlo pasar.
Dudo un poco, pero al final lo hizo pasar.
Tomm lo guío hasta la sala de estar y luego le sirvió té y unos aperitivos.
- Mayordomo: Disculpe la escasez de organizó, si supiéramos con anticipación que el Duque vendría hubiéramos preparado algo mejor.
- Gabriel:Oh no sé preocupe que no estoy aquí para esto.
- Mayordomo: Si necesita algo durante su espera suene está campana.
- Gabriel: Está bien.
El mayordomo se retiró dejando solo a Gabriel en la amplia sala de estar, Gabriel no estuvo mucho tiempo sentado, pronto se puso de pie.
- Gabriel:[la decoración de este lugar... se siente como algo que ella escogió].
Gabriel apreciaba las decoraciones mientras imaginaba a Deilyne escogiéndolas, una sonrisa estúpida se dibujó en su rostro.
- Gabriel: [de verdad con solo imaginar que estás tan cerca puedo sentarme mejor?]
En la sala había un par de cortinas, pero en ese lugar no había una ventana, más bien parecía que cubrían algo, ésto llamo la atención de Gabriel quien se acercó a ver que era lo que había detrás.
Sus ojos se iluminaron al ver lo que ahí estaba oculto, más de una pintura de Deilyne sola y junto a su padre se ocultaban detrás de ellas.
Esas pinturas eran lo único que Deilyne había dejado de la anterior decoración, pero cómo no quería verlas todo el tiempo, había decidido colocar esas cortinas a modo de cubrirlas cuando no deseaba verlas.
Gabriel sonrió enteramente, el rostro que deseaba ver aunque fuera una simple pintura, ahí estaba.
Gabriel: [siempre fuiste tan hermosa, porque no vi eso antes?]
Gabriel alzó su mano y tocó el rostro de Deilyne en la pintura, cuando de repente escucho una voz que lo paralizó.
- Deilyne: ¿Duque?
Deilyne había regresado, en la entrada los guardias habían cambiado así que nadie le dijo sobre el ingreso del Duque, cuando Deilyne estuvo en la mansión entro rápidamente sin que el mayordomo se percatará, ella quería terminar unos papeles así que por eso entró con prisa, por su parte Lili y Benjamín habían tomado caminos diferentes ambos volviendo a sus respectivas labores, ella debía atravesar la sala de estar que estaba justo antes de su oficina para llegar a esta, pero nunca espero ver a esa persona en su sala de estar, además de que nadie se lo dijo.
Deilyne estaba pasando por ahí, cuando vio la espalda de un hombre viendo las pinturas de ese lugar, se detuvo por un momento hasta que se dio cuenta de quién era. Definitivamente, no era alguien a quien ella esperaba.
Gabriel volteó, la figura de aquella mujer parada a tan solo unos metros de él era la figura que lo estuvo atormentando los últimos tres años.
La voz suave que en los oídos de Gabriel sonaba tan dulce cómo la misma miel, el pelo rubio que brillaba por el reflejo de la luz que ingresaba por las grandes ventanas, los ojos rojos como preciosos rubíes, los labios carnosos y rosados naturalmente junto a la esbelta silueta, el aroma del perfume de Deilyne fue llevado hasta Gabriel por la suave brisa que había dentro de la casa, en ese momento Gabriel quería abrazarla tan fuertemente cómo para que ella no pudiera escapar de su agarre, obviamente no podía hacerlo, que sentido tendría eso.
- Gabriel: [verás cuan loco estoy y querrás huir de mí?]
El silencio había ocupado todo el lugar en medio de la confusión de Deilyne y más cosas que Gabriel no podía decir. Hasta que Gabriel cortó el silencio.
- Gabriel : Hola Marquesa, cuánto tiempo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 81 Episodes
Comments
Momoko_Kori
Porque sos un im-be-cil
2025-02-10
0
Graciela Angeleri
X favor Marquesa no vaya a perdonarlo!! Ese hombre 🚹 es un pobre infeliz!!/Frown//Frown/
2024-09-10
2
Margarita Acuña Cerda
ya es muy tarde ,ahora que pague tanto desamor
2024-07-22
1